Las alegrías del Atleti

Solo han sido unos días pero ya echaba de menos animar al Atleti y, claro está, gritar sus goles. En el recuerdo más cercano sigue el brillante partido ante el Bayern de Múnich. La lección de futbol que los de Simeone dieron a los de Ancelotti fue de sobresaliente. Esa victoria llenó de alegría a los miles de corazones que no paraban de gritar y cantar a los suyos. Con la euforia aun en niveles muy altos, los rojiblancos ganaron en Valencia y consiguieron, gracias a esos tres puntos, el liderato de la tabla. Después de todo esto, por el parón de la Selección, es normal que eche de menos volver a ver a los míos “defendiendo los colores”.

image1De nuevo en el Calderón, volvió la Liga y con ella un recital de goles. Hasta siete veces los colchoneros gritamos esa palabra de tres letras que acelera el ritmo cardiaco de cualquiera. Y es que cuando el Atleti derrocha “coraje y corazón”, la ribera del Manzanares se llena de sonrisas que son muy difíciles de borrar. Y así, precisamente, salí hace unos días del Vicente Calderón. Reconozco que el partido ante el Bayern era especial por muchos motivos. Con mi colchonero favorito, mi padre, viví ese encuentro en el que los equipos de mi corazón se veían las caras. Obviamente, mi camiseta era rojiblanca, y me dejé la voz animando a un equipo que aunque me haga sufrir, a veces demasiado, es como bien dice Sabina: “Mi manera de vivir”. Desde ese día, y tal y como se vio en el mosaico que se hizo en las gradas, el Atleti le está dando muchas alegrías a mi corazón. Y que siga así… porque aun no estoy preparada para las taquicardias que vivimos la pasada temporada…

Esta semana vuelve la Liga de Campeones, y hasta Rusia llevará el sentimiento colchonero para caldear el ambiente, nunca mejor dicho. No sé si tan siquiera tendrán grados en el termómetro pero eso es lo de menos, lo importante es que vuelvan con la victoria. Así, las sonrisas colchoneras seguirán luciendo en el rostro, una vez más, partido a partido…

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

Sin Champions pero con coraje y corazón

No pudo ser. Hasta el último momento se luchó por cumplir un sueño, pero todo dependía de la diosa Fortuna, una diosa que ha dejado de lado al Atlético de Madrid. No queda otra que resignarse, pensar que otra vez será porque aunque siga siendo “el pupas” tiene una afición que está dispuesta a entregarse por su equipo pase lo que pase.

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Momentos rojiblancos inolvidables con Rosa Romero

Será difícil olvidar lo que ocurrió anoche, obviamente el resultado dejó a muchos colchoneros con lágrimas en los ojos, con duras imágenes para el recuerdo pero de todo se aprende. Ahora es el momento de sacar esa fortaleza y ese coraje del que tanto presumimos. No voy a negar que el resultado supuso un saber muy amargo pero la vida me enseñó a buscar el lado bueno de las cosas; a quedarme siempre con la parte positiva de las peores situaciones, y sin duda, eso es lo que he hecho. No he cumplido el sueño de ver al Atleti levantar “la Orejona” pero sí he vivido un partido muy especial en compañía de grandes personas. Desde hace años, Rosa y yo soñábamos con ver un partido juntas. Pero la vida no nos había dado la oportunidad de cumplir ese sueño. Anoche acompañada por buenos rojiblancos, Rosa y yo estábamos felices por compartir ese momento. Sin duda, la derrota dolió pero hay algo que borrará de la memoria ese triste recuerdo. Juntas sufrimos, juntas nos abrazamos y juntas seguiremos riendo y compartiendo momentos que son mejor premio que cualquier copa.

La final ya es cosa del pasado, la vida continúa. Ahora es el momento de pensar en el futuro con optimismo. Los colchoneros sabemos reponernos. No hay que olvidar que el Atleti te hace más fuerte. Ya dijo el político argentino, José de San Martín, que “una derrota peleada vale más que una victoria casual”. Y así es, podemos estar orgullosos de nuestros colores, lo que me recuerda a Borges: “Hay derrotas que tienen más dignidad que la victoria”. Sigamos creyendo, porque el Atlético de Madrid es nuestra forma de vida. Y nadie nos la puede cambiar. ¡Aúpa Atleti!

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

 

A Milán, a por la primera Champions

Noventa minutos. Una copa. Y alcanzar la gloria. A un día del gran partido, el ambiente no puede ser más emocionante. Ahora, es el momento de darlo todo, no sólo en el terreno de juego sino en las gradas. Y en eso, no es por nada, los colchoneros somos únicos. Hasta llegar a Milán hemos sufrido ante grandes rivales. Con el PSV casi infartamos en los penaltis, el Barça no lo puso fácil y el Bayern impuso su respeto pero el Atleti se deshizo de todos… ¿Alguien duda que no lo hará con el Real Madrid? ¡Venga ya!

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Neptuno espera una marea colchonera

Muchas son las imágenes que circulan por el whatsapp acerca del partido. Sin duda, el cartel de favorito siempre lo llevan los merengues… que se conformen con él porque de San Siro solo se traerán eso para ofrecer a la Cibeles. Neptuno, el rey de los mares, ya tiene preparada toda una marea rojiblanca que inundará las calles de Madrid. Y, cuidado, porque solo saben navegar en ella aquellos que llevan por bandera el coraje y el corazón. Eso es fundamental para creer y soñar con lo que tanto esfuerzo ha costado. La final de la Champions es el broche de oro a un camino bastante complicado, pero por eso, la motivación es aún mayor. El duro trabajo por cumplir los sueños siempre tiene su recompensa. Hoy todavía se puede soñar pero mañana toca pelear, no se puede fallar porque los errores pueden salir muy caros. En la memoria de todos está Lisboa pero Milán permitirá formatear la memoria rojiblanca y escribir en italiano el más glorioso capítulo de su historia.

Precisamente, para hacer historia lo mejor es ganar al eterno rival. Eso es una motivación extra que gusta, y mucho, a los colchoneros. En el terreno de juego estarán los once que decida Simeone, pero millones de rojiblancos apoyarán a los suyos estén donde estén. Las camisetas, las banderas, las bufandas… están más que preparadas. Las gargantas tienen voz de sobra para cantar los goles de los nuestros y cómo no, el corazón está a punto para palpitar al ritmo que el Atleti marque.

Hace dos años, lloré no por la derrota, sino porque estaba a muchos kilómetros de mi auténtica familia colchonera. Un partido de fútbol puede mover muchos sentimientos. Mañana, rodeada de los míos y con la emoción colchonera a flor de piel quiero ir a mi fuente favorita. No es el momento de seguir soñando, es el momento de despertar de un plácido sueño en el que todos hemos creído. Milán se convertirá en el mejor escenario de moda rojiblanca. Porque si hay algo que el Atleti hace bien, es desfilar con orgullo y la cabeza bien alta ante el Real Madrid…

Sufriremos, posiblemente. Ganaremos, seguramente… Ahí lo dejo…

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

A la final con coraje y corazón

Comenzaron cantando y terminaron llorando… Eso los bávaros, porque los colchoneros empezamos sufriendo y acabamos agonizando, eso sí, por una buena causa. Después de noventa minutos de tensión, de taquicardias, de nervios… Además de tener claro que tengo un corazón en plena forma, tengo un equipo que es de los mejores de Europa. Hasta el final había que creer y creyendo en ese particular coraje y corazón del que presumimos los rojiblancos vamos a estar en Milán. Todo esfuerzo merece una recompensa y este Atlético de Madrid bien se la ha ganado. Y si no que se lo pregunten a los culés y a los bávaros…

la fotoEn la memoria de los colchoneros está la última final de la Liga de Campeones, esa en la que vimos escapar la copa en el último momento. Recuerdo aquel partido perfectamente. Y no podré olvidar que fue en México donde echaba de menos a “mi familia rojiblanca”. Fue triste la derrota pero de todo se aprende. Y, precisamente, esas lecciones que el fútbol ha dado al Atleti son las que nos hacen más fuertes. Ahora, sin miedos y sin complejos queremos levantar “la Orejona” porque hay muchas deudas que saldar en la Champions. ¿Quién será el rival? En este momento no lo sé, pero… hay ganas de revancha… Ahí lo dejo…

Ahora hay que seguir soñando. El gol de Griezmann y el héroe del equipo, Oblak, llenaron de euforia a todos sus aficionados recargando las baterías de la ilusión. Ya he dicho, en más de una ocasión, que quiero ir a Neptuno. La cita está más que clara. El dios de los mares recibirá el próximo 28 de mayo a toda una marea rojiblanca. No hay ninguna duda de que ese será el final soñado por los colchoneros. Ese es el broche de oro a un gran trabajo no sólo del equipo sino de una afición que gane o pierda siempre está orgullosa de sus colores.

La cuenta atrás para el gran día ha comenzado, y como nuestra filosofía es el “partido a partido”, ya tocaría pensar en el próximo rival, pero con permiso de Simeone, es justo y necesario, volver a recuperar el ritmo cardiaco cantando: “Jugando, ganando, peleas como el mejor, 
porque siempre la afición, 
se estremece con pasión, 
cuando quedas entre todos campeón”. Y este es el himno que los rojiblancos no se cansan de corear allá donde su equipo los necesite… Milán nos espera y no vendremos con las manos vacías… ¡Aúpa Atleti!

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

¡Aúpa Atleti!

Coraje y corazón y… cardiaca. Pero, sin duda, ha merecido la pena. Con mi fiel compañero de partidos, mi padre, he vivido un encuentro de máxima tensión. La adrenalina estaba a niveles muy altos al igual que las pulsaciones, pero gritar el gol de Saúl ha sido la medicina necesaria para armarme de ese espíritu colchonero que te lleva no solo a creer sino a soñar.

13096345_10153550946636439_7134317585979288356_nPorque los sueños se pueden hacer realidad. Ya he confesado alguna que otra vez que quiero ir a Neptuno, ahora ese momento está más cerca. Es cierto que quedan noventa minutos para estar en la final, pero el Atleti no puede fallar. Su afición se merece la recompensa de una copa. El camino no está siendo fácil, de ahí que el sabor del triunfo sea más dulce. Ser colchonero es sentir tus colores de una manera especial. Muchas veces no puedes explicar lo que las rayas rojiblancas te hacen vivir, pero son esos momentos en los que ratificas que del Atleti se nace. Ya lo dice el himno del centenario: “Qué manera de aguantar, 
qué manera de crecer, 
qué manera de sentir, 
qué manera de soñar, 
qué manera de aprender, 
qué manera de sufrir, 
qué manera de palmar, 
qué manera de vencer, 
qué manera de morir” en definitiva “qué manera de vivir”.

Y viviendo bajo esta filosofía, disfruto del “partido a partido”, vivo el “día a día”. Porque el coraje y el corazón no se quedan solo en la ribera del Manzanares. Ese sentimiento de fortaleza es el motor para alcanzar las metas. Así que tras la victoria ante el Bayern es normal sentir la euforia que estalla después de tanta presión pero, con la misma confianza de hoy, en una semana habrá que poner el broche de oro en Alemania. Lo siento por el Bayern, al que tanto quiero, pero el Atleti quiere estar en Milán. Así que será en el Allianz Arena cuando los colchoneros digamos Auf Wiedersehen! Habrá que ir ensayando la pronunciación, aunque con un K.O seguro que nos entienden… Y es que solo puede quedar uno… y será rojiblanco.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

La decisión: Bayern o Atleti

El fútbol es imprevisible y la fortuna es caprichosa. Sin duda, el último sorteo de la Champions hizo un emparejamiento digno de una semifinal. Han pasado los días y ya está aquí el partido de ida. Los que me conocen bien, saben que el azar, esta vez, me ha jugado una mala pasada, o mejor dicho, ha jugado con mis sentimientos futbolísticos. El Atleti son mis colores, mi forma de entender el deporte rey; pero por el Bayern tengo una debilidad especial. Es el equipo alemán que corre por mis venas. Se puede tener el corazón partío por muchas causas, y la Champions me ha dejado claro que tengo que decidir; una decisión que sin duda, llevará mucho coraje y corazón. Creo que ya está todo dicho.

Foto: Jesús Mohedano

Por eso, con las rayas por bandera, el nerviosismo en aumento y el corazón más que preparado, está todo listo para vivir noventa minutos de gran emoción. Obviamente, un partido como el de mañana requiere rodearse de los mejores colchoneros. A los que tendré cerca los veré sufrir como toca, y a los que no estén conmigo serán los mensajes de whatsapp los que me muestren su estado cardiaco. No tengo ninguna duda de que el Atleti creerá que es posible, que los sueños se pueden cumplir; y que no va a ser tarea fácil… pero ya va siendo hora de que la Liga de Campeones salde sus deudas con los rojiblancos. Llegar a la final es la mejor recompensa para los que casi infartamos en los octavos y en los cuartos.

Acostumbrados a sufrir pero siempre con el ánimo por bandera, es el momento de darlo todo por nuestros colores. Ahora más que nunca Milán está más cerca. Quiero seguir soñando con “la Orejona”, Neptuno nos está esperando… Los sueños se pueden cumplir.. ojalá que tras los ciento ochenta minutos sean los bávaros los que tengan pesadillas. La suerte está echada… Y el Atleti no puede fallar.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

 

 

No dan tregua en la Liga

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Publicado en El Valle, México

Aunque todavía “escuecen” las heridas de la última jornada de Liga, el fútbol no da tregua y la competición debe continuar. El calendario está apretado y es que el quince de mayo la Liga Española ya tendrá su campeón. La clasificación no puede estar más interesante. El Barcelona, el Atlético de Madrid y el Real Madrid aspiran a un título que hace unos meses tenía tintes blaugranas. El fútbol es caprichoso y, ahora, los errores pueden salir muy caros.

La de ayer fue, sin duda, una tarde-noche de lo más emocionante. Los tres candidatos se medían a sus rivales con el único objetivo de puntuar. El Barça de Luis Enrique no podía fallar en Riazor y no lo hizo. Ocho goles dejaron en evidencia a un Deportivo de la Coruña que no pudo hacer frente a los culés. Luis Suárez, Bartra, Messi, Neymar y Rakitic no dieron tregua a Manu, el portero local. El que debe relajarse y hacer las paces con la prensa es Luis Enrique. Sus últimos desplantes a los periodistas han sido más comentados que el juego de su equipo y ese no es el buen camino…

Por su parte, siguiendo el buen camino, el Atlético de Madrid viajó hasta Bilbao para reinar en “La Catedral”. Los rojiblancos viven con la filosofía del “partido a partido”, por eso en su mente solo estaban los tres puntos con los que debían regresar a Madrid. Y gracias al gol de Torres volvieron a la capital soñando con la Liga. Son colíderes con el Barcelona y los de Simeone siguen creyendo como el primer día. Quizás sus sueños acaben en Neptuno. De momento, saben que cada partido es una final.

Y el tercero en discordia, el Real Madrid cerraba en el Santiago Bernabéu ante el Villarreal, el encuentro que le permitiera seguir pensando en la Liga. Los merengues no podían perder y gracias a los goles de Benzemá, Lucas Vázquez y Modric, los de Zidane meten presión a los primeros.

De momento todo sigue igual. La Liga busca el color que la defina. ¿Será blaugrana, rojiblanca o blanca? Ya lo veremos…

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

El Atleti sigue pensando en Milán

Recuerdo el sorteo de los cuartos de final perfectamente. Aquella mañana vi en directo como el azar emparejaba al Atlético de Madrid con el tan “temido” Barcelona. Por un momento, y al igual que muchos, pensé: “que mala suerte” pero en apenas cinco minutos confié en mis colores y dije: “Eso está hecho”. Hablé con mi amiga Rosa y con la lección bien aprendida del “cholismo”, nos llenamos de ilusión y optimismo para apoyar y defender a los nuestros. La Champions tiene deudas pendientes con el Atleti y ya va siendo hora de que las salde…

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Una sonrisa colchonera

Recuerdo, claro está, el partido de ida. Aquel en el que Torres prendió la llama de la ilusión, de los sueños… La eliminatoria iba por el buen camino hasta que llegó el enfado colchonero. Como es normal, costó mantener el tipo, pero los diez que quedaron en el terreno de juego en el Camp Nou dieron una lección de fortaleza, algo de lo que el conjunto culé no puede presumir… Tras el pitido final tuve que aguantar muchos comentarios porque las bocas comienzan a hablar muy pronto… Pero bueno, con el tan sabido coraje y corazón, un colchonero aguanta lo que sea. Eso sí, el futbol da muchas vueltas y aun quedaban noventa minutos para poner a cada uno en su lugar…

Recuerdo, con todo lujo de detalles, la noche de ayer. Miles de gargantas cantando en la ribera del Manzanares y muchas más tarareando ese himno que a más de uno puso los pelos de punta. Todos los rojiblancos estaban concentrados y preparados para ver como los suyos sellaban el pase a la semifinal. Nadie dudaba, todos creíamos que era posible. Y entre sueños, vimos como Griezmann hizo estallar el Vicente Calderón y muchos rincones de toda la geografía. Ese fue el comienzo de una noche épica que ya forma parte de la historia.

Como es natural, la discusión está servida. Nunca llueve a gusto de todos. Pero ese orgullo culé del que muchos presumían salió tocado, porque el tiempo pone a cada uno en su lugar y de momento, el Atleti está entre los cuatro mejores equipos de Europa y el Barcelona es portada de toda la prensa… Eso sí, el titular seguro que no es de su agrado… Donde las dan, las toman…

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

 

 

Los recuerdos del terreno de juego

 

He reído y he llorado. He gritado y he enmudecido. He soñado y me he decepcionado. Muchas han sido las situaciones que me han provocado esos sentimientos. La vida te lleva de un extremo a otro como a un péndulo de un reloj. Ella es caprichosa pero depende de nosotros afrontar todos esos momentos. Unos son más fáciles que otros. Aunque, en definitiva, la realidad es ese día a día con el que tenemos que lidiar.

Pero, haciendo un paréntesis en la dura rutina. Hay algo que me evade y que también me hace llorar, me hace reír, me hace gritar, me hace callar y, por supuesto, me hace soñar. Ese algo, en mi caso va teñido de rojiblanco. Guste o no, por algo el fútbol es el deporte rey. En mi memoria hay grabados grandes momentos vinculados con diferentes terrenos de juego. Si bien es verdad, una mayoría están en la Ribera del Manzanares, pero esos recuerdos siempre van acompañados de grandes experiencias. Con mi familia y mis amigos he vivido en numerosas ocasiones noventa minutos que quizás, no hayan sido de buen fútbol pero sí de gran regocijo. Eso es más importante que tu equipo gane o pierda.

FullSizeRenderLos que me conocen saben que el Atlético de Madrid es el equipo por el que sufro. Reconozco que solo he llorado una vez dentro del Calderón. Y el motivo no fue una derrota, fue por algo especial. Tras superar una leucemia, volver a ese estadio de la mano de mi padre era recuperar algo que el cáncer me había quitado. Aquel encuentro fue, sin duda, una victoria personal. Todo volvía a la normalidad.

El fútbol será el deporte rey pero en mi caso comparte el trono. El baloncesto, el tenis, la natación también han grabado imágenes para el recuerdo en mi memoria. Si hay una cosa que tengo clara es que de todo se aprende. El trabajo en equipo, la fuerza de voluntad, el poder de la mente… son algunas cualidades que si están “bien entrenadas” son “la mejor defensa” para frenar las dificultades que la vida, sin arbitraje, nos chuta para intentar meternos un gol. En nosotros está hacerlas frente y pararlas con “coraje y corazón”. Así seguro que levantamos la “copa de la vida”, la copa de la felicidad.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

**Gracias a Óscar Fernández Romero por sugerirme hacer esta reflexión entre la vida y el fútbol.

 

 

Un gol cargado de energía

Sólo se gritó una vez, pero su eco aun retumba en los oídos de muchos. Son tres letras que juntas llenan de adrenalina a los afortunados que las chillan. Y si no que nos lo pregunten a los colchoneros que vimos como nuestro equipo sacó los colores al Real Madrid. Y por si la derrota no fue suficiente, lo mejor de todo es que el Atleti se reencontró con el gol en el Santiago Bernabéu. ¿Qué más se puede pedir?

Puestos a pedir, me conformo con que los de Simeone sigan premiando a su afición con alegrías como la del otro día. Ya queda en el pasado eso de ser “el pupas”, porque aunque sigamos sufriendo, también sabemos que “creyendo” se alcanzan metas y se cumplen sueños. ¿Soñar con ganar a los merengues? Eso ya se ha convertido en una tradición… y que sea por muchos años. El sábado el que prendió la llama de la euforia fue Griezmann pero el mérito fue para todos. Eso me recuerda a John Fitzgerald Kennedy cuando dijo: “La victoria tiene un centenar de padres pero la derrota es huérfana”. Lo del Atleti fue una muestra de trabajo en equipo pero las palabras de Cristiano Ronaldo no es que dejen huérfana a la derrota es que dicen mucho más… “A buen entendedor pocas palabras bastan”… Eso sí, permíteme que parafrasee al célebre filósofo italiano, Dante, y te diga: “Si no se modera tu orgullo, él será tu mayor castigo”…

FullSizeRenderLos colchoneros no estamos para ser castigados porque gane o pierda el Atleti siempre sabemos mantener la cabeza muy alta. La vida siempre da una de cal y otra de arena. Así que me tocaba cerrar el mes de febrero con una alegría de esas que por un momento hacen que te olvides de todo. En esta ocasión ha sido el equipo de mis amores el que ha devuelto la sonrisa a mi cara. Una sonrisa en la que se puede leer: Aúpa Atleti y cuyos efectos me llenan de energía, no solo para animar a los míos sino para seguir luchando por mis sueños. Serán ellos los que goleen sin problemas a las adversidades. Ya tengo mi equipación preparada, así que: A ganar.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

 

 

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