Entre colchoneros y culés

Siempre hay un buen motivo o se puede encontrar una buena excusa para ir a Barcelona. Hace poco que visité la Ciudad Condal. Turísticamente me queda mucho por ver pero esta vez han sido mis colores los que me han traído hasta aquí. Los colchoneros estamos dispuestos a sufrir donde sea necesario. Pocos indios se veían por Las Ramblas y es que ya se sabe que nuestro campamento siempre estará en la ribera del Manzanares. Pero bueno, como se dice popularmente… Éramos pocos pero bien avenidos.Imagen 4

La ciudad estaba inundaba de carteles con el esperado encuentro de la Copa del Rey. El protagonista de ellos, sin duda, Leo Messi. El argentino es el buque insignia de un Barça que, a priori, quiere dar por zanjados todos sus problemas. Frente a los blaugranas, unos rojiblancos de gris pero muy seguros. Por delante quedaban noventa minutos apasionantes en el Camp Nou.

Esa pasión y esa adrenalina fueron los mejores escudos para hacer frente a la fría noche barcelonesa. Abrigados con gorros, bufandas y guantes los hinchas se concentraban en un estadio en el que reinaba el buen ambiente. Era una colchonera rodeada de culés pero disfrutando de un buen partido. Cierto es que los de Simeone demostraron mejor fútbol…

Pero el marcador lo inauguró Leo Messi. A pesar de anotar el único gol del encuentro, el diez blaugrana no tuvo su mejor noche. Inolvidables serán los momentos en el Camp Nou pero, cuidado, que como la afición colchonera no hay ninguna. Y es que en lo de animar a los nuestros, sin duda, somos únicos. Mucho tienen que aprender…

Ahora, llega el momento de volver a casa, conseguir la victoria en la liga y esperar al que sin duda, será el partido con mayúsculas. Según pasen los días las pulsaciones de los colchoneros y culés se irán acelerando hasta vivir noventa minutos de infarto. Seguro que se sufrirá pero habrá merecido la pena. Los de Simeone lo darán todo y su afición hará lo que tan bien sabe hacer: Animar. No hay duda de que se dejará la voz. La cuenta atrás para sellar el pase a la semifinal copera ha comenzado. Así que el próximo miércoles habrá una remontada para demostrar que en Madrid, algunos, sabemos remontar…

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

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A la conquista de la Copa (II)

De pequeña me enseñaron que dos más dos son cuatro… Y esos han sido los goles que el Atleti ha marcado al todopoderoso Real Madrid en tan solo una semana. Si seguimos con los números, cierto es, que cuatro fueron los jugadores madridistas premiados en Suiza pero los rojiblancos sin reconocimientos e ignorados por muchos, cuentan sin duda, con su afición. Un premio que no hay oro que lo pague.

Unos aspiraban a la remontada porque en el Bernabéu todo es posible para unos y para otros. Porque,REAL MADRID - ATLÉTICO DE MADRID precisamente, fue un viejo conocido, un niño, el que tenía ganas de jugar y el que congeló, en una fría noche, las aspiraciones merengues. De poco sirvieron los goles de Ramos y Ronaldo porque el conjunto rojiblanco no estaba dispuesto a tirar la toalla. Los de Simeone saben pelear, saben sufrir, y además, saben aguantar las patadas que los vikingos, a la desesperada, saben hacer como tantos otros jugadores… O es que no recuerdan “en el equipo de Dios”, como lo definió Ramos, que “el que esté libre de pecado que tire la primera piedra”…

Está claro que las cosas han cambiado. Pasaron muchos años hasta que el Atleti consiguió salir de Concha Espina ganando y ahora no paran. Perder no le gusta a nadie. Ya decía Kennedy: “La victoria tiene un centenar de padres, pero la derrota es huérfana”. El flamante Balón de Oro dice ahora que “la vida no es solo goles”. Pero en el fútbol te ayudan a ganar los partidos y las eliminatorias. Es más, asegura que “no es de otro planeta”, menos mal que no es galáctico…

A pesar del menosprecio de muchos, la competición copera continúa. El Atleti se medirá en los cuartos de final al Barcelona. Los de Luis Enrique derrotaron en el Camp Nou a los rojiblancos en su reciente enfrentamiento de Liga. Para los colchoneros la mejor revancha sería eliminarlos sin lugar a dudas. Quedan noventa minutos para sellar el pase a semifinales. Minutos que se presentan emocionantes y habrá que sufrirlos pero ya se sabe que en el fútbol como en la vida; sin lucha no hay victoria… Pero de momento, y con la mentalidad de “el Cholo” habrá que pensar en “el partido a partido”, es decir, en el Granada que el domingo visita el Vicente Calderón.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

A la conquista de la Copa

Como niños disfrutaron ayer los colchoneros en el Vicente Calderón, y no es para menos. El Atlético de Madrid no ha podido comenzar mejor el año. Primero, regresó a la que siempre fue su casa un Fernando Torres hambriento de títulos y como broche final a las fiestas navideñas una victoria al eterno rival. Los goles de Raúl García y de Giménez hicieron que los merengues regresaran a Concha Espina con un marcador sin estrenar, mejor dicho, en blanco.

La noche era fría pero el ambiente estaba muy caldeado. La afición estaba más que preparada para cantar, gritar, animar y aplaudir a los suyos. Hace años siempre se imponían los vikingos no importaba donde se jugara pero algo cambió cuando llegó el gran jefe indio: Simeone. Impuso su filosofía, convenció a todos de algo muy importante no sólo para el fútbol sino para la vida: “Hay que crecer”. Creyendo en uno mismo, todo es posible.atletico_de_madrid_fondos-2688927

Y con más posibilidades están los atléticos de pasar a cuartos. Como bien dijo Ancelotti: “A la eliminatoria le falta noventa minutos” pero aunque sea en el Santiago Bernabéu que no se olviden los vikingos de que el Atleti también juega. La balanza está de su parte. Saldrán a por todas. Igual para entonces, señor Ancelotti, Cristiano ya ha descansando… Al menos, así se justificó anoche el italiano: “Cristiano estaba cansado y por eso no fue titular”. Lo que me hace recordar al escritor estadounidense Eric Hoffer cuando aseguró: “El mayor cansancio proviene del trabajo no realizado”. Ahí lo dejo… De lo que no hay dudas es de que el Atleti peleará. Ya lo dice el himno que tantas veces ha coreado la afición: “Porque luchan como hermanos, 
defendiendo su colores, 
en un juego noble y sano, 
derrochando coraje y corazón”. Y es que en el fútbol y en la vida: Sin lucha no hay victoria. Esa es la actitud de los valientes.

Hoy hay una afición que presume no sólo de sus colores sino de un equipo. Simeone cuenta con todos y la llegada de Torres ha sido, sin duda, un refuerzo físico y sobre todo, psicológico. Ya dijo Donoso Cortés: “Hay que unirse, no para estar juntos, sino para hacer algo juntos.”

Con la victoria de anoche en la Copa del Rey ya en la memoria, los de Simeone trabajan pensando en su próximo rival. Fieles a su mentalidad del “partido a partido”, los rojiblancos se vuelven a centrar en la liga. Son terceros y conquistar los tres puntos es su claro objetivo. El Barça no pasa por sus mejores momentos. Y aunque no será fácil los de Simeone lo darán todo en el terreno de juego. Los colchoneros confían en los suyos saben que pueden y poder es querer.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)