Colchoneros frente a Diablos

No era el Vicente Calderón, y mucho menos el Metropolitano. No abundaba el rojiblanco pero sí se veía una marea roja. No había muchos colchoneros pero todo estaba lleno de diablos. En definitiva, el Atleti no jugaba en casa, futbolísticamente hablando, porque en mi corazón si lo hacía.

Hasta tierras mexicanas se marcaron los de Simeone para festejar junto al Toluca el centenario de este equipo del Estado de México. Precisamente allí, al igual que yo, recibieron el cariño de todos los mexicanos que quisieron compartir con ellos noventa minutos de fútbol, noventa minutos de ilusión. En el Nemesio Díez, los Diablos Rojos del Toluca lo tenían todo preparado para una tarde en la que festejaban el cumpleaños de su club. En esta ocasión yo no estaba allí pero sí lo hicieron grandes amigos como Pepe Nader, quien defiende los colores de su club allá por donde va. Un diablo hasta la médula que se acordó de esta colchonera que se encontraba a miles de kilómetros de allí y que tuvo que padecer insomnio para ver, a las tres de la mañana, a los de Simeone luchar por la primera victoria de esta nueva etapa.

Indios y diablos

Una nueva etapa que comienza con el estreno de un nuevo estadio y un nuevo escudo. Un escudo que por primera vez vi desplegado sobre un terreno de juego. Aun me pican los ojos cuando lo veo pero dicen que el tiempo lo cura todo. Menos mal que mis sentimientos rojiblancos están intactos y nadie puede cambiarlos. Tras escuchar el himno español y ondear el escudo colchonero a su compás dio comienzo un encuentro en el que no había un trofeo en juego pero sí el gozo de muchos aficionados. Al igual que Pepe, Yolis se acordó de mi. Ella no es un diablo rojo sino que los suyo son las rayas, ya sean del Monterrey o del Atleti.

Ya se sabe que el futbol levanta pasiones y en determinadas ocasiones pone los sentimientos a flor de piel. Recuerdo el día que el Atleti ganó su última liga frente al Barça. En el 2014, estaba en México, concretamente, en Toluca y desde allí añoré a mi familia colchonera mientras ésta ponía rumbo a la fuente de Neptuno. Cuando estás lejos de casa la perspectiva de las cosas cambia. Eso sí, además de Pepe y Yolis tuve el apoyo de la que a día de hoy sigue siendo mi familia mexicana. El deporte rey también tiene su lado positivo.

Y positivo fue ver a los de Simeone defender sus colores en el Nemesio Díez. La pena fue que el marcador no se movió y el cero a cero reinó durante los noventa minutos. Querido Pepe, nuestras apuestas no han sido acertadas. Ni tus diablos, ni mis indios estrenaron las porterías. Así que te emplazo a que vengas a conocer el Metropolitano y veas como los míos luchan con coraje y corazón por la victoria.

Si hablamos de victoria, tengo que reconocer que tienes desde hace poco a la mejor Victoria de todas. Es la niña de tus ojos. Es el amor de tu vida. Así que os espero en España para poder enseñar a tu pequeña a decir las dos palabras claves: Aúpa Atleti.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

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El legado del Vicente Calderón

He llorado, he reído, he gritado, he saltado, he cantado, he sufrido… Eso y mucho más solo lo ha podido conseguir un lugar: El Vicente Calderón. Los que tienen sangre rojiblanca y palpitan al ritmo del Atlético de Madrid saben de lo que hablo. En la ribera del Manzanares todo era posible. Cuando el Atleti jugaba en casa el territorio indio se llenaba de un ambiente inigualable. En las buenas y en las malas, los colchoneros siempre estaban ahí. No importaba si hacía frío, calor, o incluso si llovía, porque la afición rojiblanca es única, y eso, nadie lo puede negar.

El Vicente Calderón será inolvidable

Las despedidas nunca son agradables y más, cuando la que ha sido tu casa durante cincuenta años cierra sus puertas. En las mudanzas siempre son los recuerdos los que asaltan nuestra memoria. Obviamente tengo muchos, pero nunca olvidaré el día que volví al Calderón después de mi dura batalla. Reconozco que lloré de alegría porque fue el premio a la victoria más importante de mi vida. Allí, acompañada por mi padre y buenos amigos he visto al Barça, al Madrid, al Valencia, a la Juve, al Bayern… y no importaba si era un partido de Liga, de Copa o de Champions porque la intensidad de las gradas siempre era la misma. Ver ganar a los que defienden tus colores en el terreno de juego es una gran satisfacción, aunque “casi siempre” que se iba al Calderón el sufrimiento estaba garantizado. No obstante, eso era lo de menos, porque está escrito en nuestro ADN rojiblanco.

Ahora, con nostalgia, toca cerrar una etapa en la historia colchonera. El Paseo de los Melancólicos y la ribera del Manzanares ya no serán lo mismo. Atrás quedan los momentos vividos tanto en el cielo como en el infierno, “el pupas” dejó de ser tan pupas con grandes victorias. La próxima vez que vaya a ver al Atleti con mi equipación puesta ya no me bajaré en el metro de Pirámides, se me hará raro pero el Metropolitano nos espera. Cambiaremos de estadio, incluso de escudo, pero hay algo que siempre permanecerá perenne: Los sentimientos son inalterables. Seguiremos derrochando coraje y corazón, nunca dejaremos de creer y, por supuesto, siempre orgullosos de nuestros colores.

Como colchonera, hablar del Metropolitano me recuerda no solo al pasado de mi equipo sino que es decir su nombre y pensar, eso sí, con la mirada al cielo, en quién me inculcó ese “sentimiento que no se puede explicar”. Y como no hay palabras que describan todo lo que el Vicente Calderón me ha dado, solo puedo decir que el Atleti siga dando alegrías a mi corazón. Aquí comienza una nueva etapa, seguro que llena de triunfos, de noches cardíacas, de minutos inacabables… Pero sabemos que el Atleti combate y se levanta así que pensemos en el futuro, y por supuesto…

¡Aúpa Atleti!

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

Desafiando al frío desde el Calderón

Tras leer la pregunta, mi mente me decía: “No, Jimena. En otra ocasión” pero mi corazón aceleró el ritmo de las pulsaciones y la sonrisa apareció en mi rostro. Así que escuchando esos latidos escribí en el Whatsapp: “Sí, vamos”. La vida son momentos y no hay que dejarlos pasar. Claro está que la pregunta que me hizo mi amiga Olga tenía trampa. Ella me dijo: “¿Vamos a ver al Atleti en la Copa?” ¿Qué rojiblanco se puede resistir a ir a ver al Atleti? No hay ola de frío polar que pueda enfriar a un colchonero en el Calderón.

Siempre apoyando al Atleti

Siempre apoyando al Atleti

Así que desafiando al viento siberiano comencé la previa del encuentro en mi casa “camiseta a camiseta” hasta llegar a un número que me permitiera abrocharme el plumas. Siendo de Burgos reconozco que la experiencia es un grado cuando de frío se trata. A la equipación de ayer solo había que añadir la bufanda al cuello, el gorro imprescindible y el “coraje y corazón” por bandera para llegar a la ribera del Manzanares a apoyar a los míos. Allí unas veinticinco mil gargantas estaban preparadas para gritar los goles del Atleti. Y hasta en tres ocasiones el Calderón estalló de euforia. A medida que los goles subían al marcador los grados descendían en el termómetro pero eso era lo de menos. La eliminatoria iba por el buen camino. Y eso, era más importante que la congelación de los dedos.

Para Olga era su primera vez en el Calderón y para ser su estreno no estuvo nada mal. Y me refiero al resultado, porque estoy convencida de que hubiese preferido tener mejor tiempo, pero no hay que olvidar que el Atleti te hace más fuerte y ayer, más que nunca, entendí que lo hace en todos los aspectos. Orgullosa de mis colores y de una afición que nunca falla a los suyos llueva, nieve, haga frío o calor regresé a casa feliz por el tres a cero al Eibar y recordé el famoso refrán “querer es poder”. Ante eso no hay “peros” que valgan.

Tras llegar a casa y una vez que recuperé la habitual temperatura corporal pude escribir estas letras de un partido que ya forma parte de mis recuerdos rojiblancos. La vida está para disfrutarla y más cuando en esos recuerdos están buenas amigas. Ya solo me queda decirle a Olga…Gracias por haberme hecho aquella pregunta.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

 

Las alegrías del Atleti

Solo han sido unos días pero ya echaba de menos animar al Atleti y, claro está, gritar sus goles. En el recuerdo más cercano sigue el brillante partido ante el Bayern de Múnich. La lección de futbol que los de Simeone dieron a los de Ancelotti fue de sobresaliente. Esa victoria llenó de alegría a los miles de corazones que no paraban de gritar y cantar a los suyos. Con la euforia aun en niveles muy altos, los rojiblancos ganaron en Valencia y consiguieron, gracias a esos tres puntos, el liderato de la tabla. Después de todo esto, por el parón de la Selección, es normal que eche de menos volver a ver a los míos “defendiendo los colores”.

image1De nuevo en el Calderón, volvió la Liga y con ella un recital de goles. Hasta siete veces los colchoneros gritamos esa palabra de tres letras que acelera el ritmo cardiaco de cualquiera. Y es que cuando el Atleti derrocha “coraje y corazón”, la ribera del Manzanares se llena de sonrisas que son muy difíciles de borrar. Y así, precisamente, salí hace unos días del Vicente Calderón. Reconozco que el partido ante el Bayern era especial por muchos motivos. Con mi colchonero favorito, mi padre, viví ese encuentro en el que los equipos de mi corazón se veían las caras. Obviamente, mi camiseta era rojiblanca, y me dejé la voz animando a un equipo que aunque me haga sufrir, a veces demasiado, es como bien dice Sabina: “Mi manera de vivir”. Desde ese día, y tal y como se vio en el mosaico que se hizo en las gradas, el Atleti le está dando muchas alegrías a mi corazón. Y que siga así… porque aun no estoy preparada para las taquicardias que vivimos la pasada temporada…

Esta semana vuelve la Liga de Campeones, y hasta Rusia llevará el sentimiento colchonero para caldear el ambiente, nunca mejor dicho. No sé si tan siquiera tendrán grados en el termómetro pero eso es lo de menos, lo importante es que vuelvan con la victoria. Así, las sonrisas colchoneras seguirán luciendo en el rostro, una vez más, partido a partido…

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

A los recuerdos de un abuelo

Dicen que las casualidades no existen, en este caso es cierto. Mentiría si dijera que estoy improvisando, simplemente, estoy dejando que las palabras fluyan al exterior. El folio en blanco de Word que es tan frío cuando lo abres, esta vez se llena de sentimiento. Un sentimiento que no nace por casualidad. Surge año tras año cuando llega el chupinazo de San Fermín. Y no es precisamente por la fiesta sino más bien por los recuerdos que ella me trae.

Es el momento, o mejor dicho, es el día en el que puedo reconocer que sólo hay una persona en mi mente. Sus recuerdos son tantos que resurgen muy a menudo. Confieso que fuiste quien me inculcó muchas de las costumbres que hoy en día no quiero perder. Creo que eso mantiene ese vínculo que me hace pensar en ti día a día. Desde niña madrugaba contigo para ver los encierros de Pamplona, hoy sigo haciéndolo. Me inculcaste el sentimiento rojiblanco, porque fuiste el “culpable” de que sea del Atleti. Hoy defiendo mis colores como solo los colchoneros lo sabemos hacer. Gracias a ti conocí el trabajo de una imprenta. hand-od-grandmother-grandchild-7296466Recuerdo las tardes en las que jugaba con los tipos. No sé si ahí nació mi vocación periodística pero desde luego nunca podré olvidar las manchas de tinta, el olor a papel y las miles de letras que allí había. Me conmueve ver a mi padre con la tradicional capa castellana tal como tu la lucías. Eras un burgalés que con orgullo cantabas el himno a tu ciudad y cogida de tu brazo paseé y lucí el traje regional… Podría seguir con muchas cosas más, pero de todas las que podría destacar me quedo con tu carácter. Disfrutabas de las pequeñas cosas de la vida, transmitías optimismo y por ser como eras tu vacío se sigue sintiendo. Hace años que nos dejaste pero en el fondo sigues con nosotros. En mi memoria existe un apartado dedicado a ti. Su nombre es Eusebio y entre comillas he escrito “Suso” como muchos te llamaban. Eras el mejor libro de historias, de refranes, de anécdotas, eras único. Eras mi abuelo.

Hoy más que nunca puedo decir que en algo tan pequeño como una lágrima cabe algo tan grande como un sentimiento. Va por ti, abuelo.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

Vapuleo rojiblanco al Real Madrid

Es el día del cine español. La noche de los Goya. Y por la tarde un partido de película. A estas alturas, está claro que los premios al mejor director, mejor guión, mejor interpretación y, por supuesto, mejor banda sonora son para el Atlético de Madrid. Y si alguien lo duda, que piense en Tiago, Saúl, Griezmann y Mandzukic. Han sido los cuatro fantásticos que han enrojecido al equipo blanco.atletico_de_madrid_fondos-2688927

Ni peligro, ni fuerza, ni juego y por supuesto, ni el gol de la honra ha conseguido marcar el Real Madrid. Serán el mejor equipo del mundo pero parece que tanto descanso no les viene bien. Se consuelan hablando de los números al final de la temporada. Pero el futuro es incierto, y el presente, me dice que dos más dos son cuatro. Y tres, los puntos que hoy han perdido ante su eterno rival. Eso matemáticamente hablando, porque la imagen de las caras merengues serán para los colchoneros muy difíciles de olvidar. La historia del Madrid hoy se ha escrito en rojiblanco, y ya llevan varios capítulos así y seguro que vendrán más.

El temporal de frío y nieve que ha azotado España está lejos de remitir en Concha Espina. Los merengues se han marchado helados de la ribera del Manzanares, y eso, que el ambiente no podía estar mas caldeado. Los indios habían encendido todas sus hogueras y no, precisamente, para fumar la pipa de la paz. Pero sí para proclamar, que casualidad, a los cuatro vientos que el Real Madrid había sido goleado.

Volviendo al cine, la de hoy no era una película entre indios y vaqueros. En frente estaban unos vikingos a los que ya les han descubierto su talón de Aquiles. Sin duda, cuatro bodas y un funeral. Si hablamos de cine español, ya que es su noche, y pensando siempre en el cuatro. Esos fueron los Goyas que se llevó “El Bola” y, precisamente, “ a su bola” andan por la casa banca. La película ya ha terminado. No pone “The End” ni “Fin” sino Tiago, Saúl, Griezmann y Mandzukic…¿Por qué será?…

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

Lisboa: Territorio indio, territorio vikingo

 

la fotoMe preguntan una y otra vez que si sigo creyendo que el sábado ganará el Atlético de Madrid…Mi respuesta siempre ha sido y será la misma: ¿Por qué no? Llegar a la final de la Champions no es una tarea fácil y tanto Real Madrid como Atleti han sido merecedores de ello. Es un único partido. Noventa minutos del mejor fútbol europeo. Y no olvidemos que los rojiblancos son los flamantes campeones de la Liga…

“Partido a partido” y “latido a latido” los de Simeone han eliminado al Milan, al Barça, al Chelsea…No lo han tenido fácil pero como dijo “el Cholo” con trabajo todo es posible. Están en la final con un único objetivo: levantar “la orejona”. La afición está preparada para gritar, cantar y, si es necesario, sufrir por sus colores. Estamos concentrados para vivir una final histórica…Y si hace unos días escribíamos en la Historia con tinta rojiblanca la Liga, que mejor manera de continuar esta historia que con la Champions.

Que no nos asuste que en el Real Madrid estén Cristiano Ronaldo, Benzema y compañía. Son jugadores de futbol, buenos sí, pero los nuestros también lo son. Serán once contra once. ¿Por qué no podemos? Eso es lo que nos quieren hacer creer… Todos sabemos a estas alturas que los merengues saben contar, de momento, hasta nueve. Es cierto, que tienen en sus vitrinas nueve copas de Europa pero ahí se van a quedar. Saltarán al terreno de juego buscando la décima pero ¡cuidado! porque los rojiblancos también la ansiamos. Sería la primera y en la vida siempre hay una primera vez para todo.

La celebración del domingo estuvo bien. Los colchoneros quedamos con Neptuno en repetirla está semana. No podemos fallar al dios de los mares. Nos está esperando. Es el momento de conquistar la gloria europea. Estamos en la final para ganarla. Muchos indios partirán de la Ribera del Manzanares para tomar Lisboa y teñirla de rojiblanco. El resto haremos lo mismo allá donde estemos. Que se note por qué somos la mejor afición.

“Paso por Concha Espina como pasa un forastero” cantaba Joaquín Sabina en el Himno del Centenario. Los vikingos siempre han sido nuestro rival. No hay pipa de la paz. Si ya les arrebatamos una Copa del Rey en el Bernabéu…¿Cómo se sentirán cuando les privemos de la “famosa” décima? Esto es una motivación extra para todos los colchoneros. Que infarten los corazones, que la piel se nos ponga de gallina que suframos lo que tengamos que sufrir pero que lloremos porque la copa viaja a nuestra casa, al Vicente Calderón.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Neptuno, dios del mar rojiblanco

Esta es la imagen que quería ver:

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Esta es la imagen con la que me quería despertar del primer sueño. Sufrimos mucho pero ya se sabe que el Atleti es así. Las lesiones y el gol culé no consiguieron hundir ni a los de Simeone ni mucho menos a los miles y miles de colchoneros que sólo pensábamos en escribir en la historia esta liga de rojiblanco. Como manda la tradición, Neptuno ya ha recibido a los flamantes campeones del “partido a partido”. Han conquistado un título más que merecido…Han alcanzado la gloria.

Ha costado sangre, sudor y lágrimas pero el trabajo tiene su recompensa. De pequeña me enseñaron a luchar por mis sueños cueste lo que cueste y, aunque no pueda estar rodeada de mi gente, no me he sentido sola. He renunciado a vivir in situ una celebración que llevaba meses esperando pero no me arrepiento. No sé si Neptuno habrá hablado con la diosa Fortuna porque gracias a que he cruzado el charco he encontrado a grandes personas y amigos. Aquí siempre serán favoritos el Real Madrid y el Barça pero Denisse tiene un gran corazón rojiblanco. No es india de nacimiento pero en ella se ha despertado el sentimiento atlético…Amiga, no sabes lo que vas a sufrir…Eso sí, nunca te arrepentirás…

Ser del Atlético de Madrid es especial, no he sabido explicar por qué soy colchonera ni a Denisse ni a nadie. Es más, ni yo misma lo sé. Lo que sí que puedo asegurar es que el equipo está unido y es fuerte. Los corazones colchoneros seguirán infartando en cada partido…Pero el Atleti es así y que siga siéndolo… ¡Es una manera de vivir!

Hay que disfrutar de este momento, vivirlo y, por supuesto, celebrarlo. En Neptuno y ayudados por Baco, el dios romano del vino y el frenesí…que hay que cantar el himno, se canta. Que hay que vitorear al Cholo, se vitorea. Que hay que gritar los nombres de los jugadores, se grita. Que hay que mirar de reojo a la Cibeles, se mira…La euforia y la adrenalina son las reinas de esta fiesta.

Es el momento de festejar este título. En una semana jugamos otra final. Queremos la gloria europea. La Champions merece ser rojiblanca. Sigamos soñando como hasta ahora para despertar de la misma manera. “Latido a latido” hemos vivido cada minuto de partido, escuchemos como se acelera el corazón cuando pensamos en los colores rojiblancos y, más aún, cuando pensamos en ganar, ganar, ganar y volver a ganar… Lo mejor: Seguir creyendo.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

Objetivo: Alcanzar la gloria

Gastronómicamente, he cambiado el bocadillo de jamón serrano por los tacos, los frijolitos son la guarnición ideal de mis platos y sin chile todo está más soso. Lingüísticamente, sigo hablando en español pero con matices. El verbo “tirar” ya es “jalar”, todo es “muy padre” y, por supuesto, “ahorita” es el adverbio por excelencia, entre otras cosas… ya se sabe que allá donde fueres haz lo que vieres… Sabio consejo, sin dudarlo. Pero hay una cosa que no cambiaré esté donde esté y son los colores de mi equipo. Soy colchonera desde “chica” y aunque “por acá” no sepan lo que es ser del Atleti ya me encargaré yo de enseñárselo. La primera lección rojiblanca será el sábado a las once de mañana en tierras mexicanas.la foto 1

Tengo preparadas las pinturas, la bufanda, la bandera y, por supuesto, la “playera”, es decir, la camiseta que dirían “allá”. La confianza en los mismos nunca la he perdido y la ilusión de ver celebrar en Neptuno el primero de los títulos de esta temporada son motivos más que suficientes para vivir este encuentro como lo que es: una final. Ver al dios del mar luciendo los colores rojiblancos es muy “chido”. “Haré chonguitos” o cruzaré los dedos para que así sea. Ya se sabe cómo es el fútbol…

El sentimiento rojiblanco no será el único que tendré a flor de piel. Se me pondrá la “piel chinita” en algún momento…“Extrañaré” o echaré de menos a mi familia, a los colchoneros con los que tantos minutos he sufrido viendo al Atleti pero lo dice una de mis camisetas: “El Atleti te hace más fuerte”. Es cierto que la distancia te vuelve más sensible a todos los detalles que te recuerdan a tu tierra. Aquellos que lo han experimentado me comprenderán bien y los que no…simplemente que piensen cuanto tardan en añorar aquello que quieren…

“Ser campeón no es una meta, es una actitud” dice otra de mis “playeras”. Eso es lo que quiero ver en los de Simeone: Actitud de campeones. Para los colchoneros ya lo sois pero hemos soñado durante meses y ahora queremos un dulce despertar… Los corazones están preparados, las gargantas están listas para corear dentro y fuera del Camp Nou un himno que es una de las mejores motivaciones que pueden tener: “Jugando, ganando, peleas como el mejor, 
porque siempre la afición, 
se estremece con pasión, 
cuando quedas entre todos campeón.” Llegan líderes y pueden salir como héroes. Como dirían “acá”: “Échadle…”

Disfrutaré del partido acompañada de amigos colchoneros-mexicanos. Sin lucha no hay victoria, así que no quiero ver al Atleti “huevón” que se da por vencido. Es el momento de olvidar los complejos. Decía Muhammad Alí que “para ser un campeón, tienes que creer que eres el mejor, si no lo eres, haz como si lo fueras”. Este escudo, esta afición, en definitiva estos colores se merecen estar en lo más alto. Ahora o nunca. Este sábado será la Liga y el próximo, la Champions.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

 

 

 

One, Two, Three

la foto

Se me ocurren tres buenas razones para explicarle a Mourinho en inglés, si es preciso, por qué el Atleti está en la final de la Champions. Los nombres de Adrián, Costa y Arda hablan por sí solos. “No rechaces tus sueños. Sin ilusión, ¿el mundo qué sería?” Esto decía Campoamor pero de ilusión los colchoneros estamos más que sobraos

Este Atleti es soñador, sufridor, superior, sobresaliente…Este Atleti es Simeone. No sé si eres filósofo o no, pero tus palabras siempre aciertan. Con el “hay que creer” y el “partido a partido” has creado la actitud para conseguir hacer realidad todos los sueños rojiblancos.

A Lisboa iremos el veinticuatro y no volveremos de vacío. Que la copa viajará a Madrid es un hecho seguro y que lo hará a la Ribera del Manzanares también. Hay que recordar que quien elimina al Barcelona se proclama campeón…así que…¿Qué mejor premio para un colchonero que ver a su equipo levantar “la orejona” ante su máximo rival?…La décima será un sueño merengue… “En la vida humana sólo unos pocos sueños se cumplen; la gran mayoría de los sueños se roncan.” Por favor vikingos, no hagan mucho ruido…

No sé si estamos en la Champions League de la economía como dijo el ex presidente, pero que los dos mejores equipos de esta Champions son españoles ya es un hecho. Indios y vikingos nos veremos las caras en poco más de veinte días. No estaré en Lisboa, ni cerca de Neptuno pero gracias a las redes sociales me siento más acompañada que nunca. Ser del Atleti es una forma de ser y de vivir. Los que me conocéis sabéis que nunca dudo de mis colores. Por estas tierras mexicanas se cuestionaba a los rojiblancos esta mañana…Mi respuesta era la misma: Esa no es la actitud. Sólo creyendo en uno mismo consigues lo que te propones…Así que…dedicado a Kike, a Mario, a Rodolfo y a Roberto, entre otros: Por la afición, por el equipo y por lo vivido hoy…¡Soy del Atleti!

Conquistaremos la Liga, la Champions y lo que nos propongamos. La vida me enseñó que las grandes batallas se ganan día a día. Decía Coelho: “Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él”… Las señales ya las hemos encontrado…Ahora, sólo nos queda seguirlas…

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

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