VIÑETA A VIÑETA

La semana dibujada por Jorge Crespo:

Jorge Crespo: https://jorgecrespocano.com

PRINCIPIOS Y FINALES

Con medalla de oro, de plata, de bronce o con diploma o sin él, el hecho de participar en unos Juegos Olímpicos es “algo inolvidable”, unas palabras que comparten los deportistas que nos han deleitado a todos con su valía. El camino hasta Tokio no ha sido fácil pero toda pasa y la llama olímpica ya se ha apagado. Quedan los recuerdos, esos momentos que cada persona decide almacenar en su mente. Unos serán más agradables que otros, pero de los malos siempre se puede aprender. París es el objetivo ahora y aunque parezca que queda mucho tiempo, éste vuela. Y las ganas de que vuele van más allá del deporte. La situación que estamos atravesando está siendo una carrera de fondo sin ver la meta final. La mente no siempre está de nuestro lado, pero no tengo ninguna duda de que conseguiremos atravesar la meta y solo por el hecho de hacerlo bien nos merecemos todos una medalla.

Una medalla que significará el final de una pesadilla que a todos nos ha dejado alguna cicatriz. Cicatrices que se curan, precisamente, con las agujas del tiempo. Ese tiempo que ahora queremos que vuele pero que se ralentiza a su antojo. Está claro que hay que disfrutar cada día, cada momento porque en un segundo todo puede cambiar. Hay quienes por una centésima de segundo no han podido subir a un podio y su sueño tendrá que esperar. Todavía siguen soñando nuestros deportistas paralímpicos. Es su momento. Confieso que estaré pendiente de Marta Fernández. Es mi paisana y compite en un deporte que me apasiona: la natación. Dentro del agua y haciendo mis largos disfruté durante muchos años. Sería una satisfacción muy grande ver a esta burgalesa con más de una medalla colgada. No tengo ninguna duda de que peleará por todas porque ya ha demostrado en más de una ocasión todo su potencial.

Un potencial que tienen que tener en niveles muy altos los equipos de futbol porque esta semana arranca la Liga. Y ya que he hablado de una burgalesa no puedo obviar al equipo de mi ciudad que se estrena en la Segunda División. La ilusión tiene que estar unida al trabajo para ganar puntos y estar en un buen lugar en la tabla. Confío en ellos como también lo hago, por supuesto, en los rojiblancos. Los de Simeone son los vigentes campeones y defienden el título que consiguieron llevando a los corazones al límite. El Atleti es lo que tiene y todos sabemos, a estas alturas, que hay que ir “partido a partido”. Queda toda la temporada por delante y con ella, muchos momentos por vivir y, por supuesto, por sufrir. Este año tocará hacerlo por partida doble, pero merecerá la pena si al final se alcanza la gloria. Ser campeón es lo que conlleva.

¡Ah! Por cierto, se me olvidaba. Messi se ha ido del Barça pero hay vida más allá de él… Sigamos viviendo.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

Enlace: https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/25347/principios-y-finales

¿BAYERN O ATLETI?

A pesar de las circunstancias van transcurriendo los días… Confieso que desde que comenzó la pandemia hasta hoy tengo la sensación de que ha pasado una eternidad y no es así. Es, en estos momentos, cuando me doy cuenta de lo relativo que es el tiempo cuando la situación es adversa. Esta sensación me traslada al capítulo más duro de mi pasado. Y casualmente también fue el verano el que me dio un ligero respiro, tal y como ha pasado este año. Desgraciadamente, la estación estival está casi olvidada y con el otoño, la nueva normalidad se vive como si de una cuesta arriba se tratase. De nosotros depende frenar los contagios y asumir la responsabilidad que nos corresponde. Hablar del coronavirus, día tras día, ya cansa. Aún así, hay que asumir que nos queda mucho para poder citar al virus en pretérito. 

Precisamente, escritos en pasado me vienen a la cabeza muchos recuerdos agradables a los que aferrarse en estos tiempos. Muchos de ellos sucedieron en verano y, a pesar de las circunstancias, de este año también tengo grandes momentos a orillas del Mediterráneo. No hay que olvidar que la vida son esos momentos inolvidables que nos marcan para siempre. Los que me conocéis sabéis que para mi la familia es fundamental y que hay rituales que no fallan. Uno de ellos es ver jugar al Atleti con mi padre. Pues bien, la diosa Fortuna ha querido que los dos equipos de mi corazón se vean de nuevo las caras en la Champions. Mañana, el Bayern y el Atleti jugarán por sumar tres puntos en la Fase de Grupos. El vigente campeón ha demostrado por qué levantó la copa en el mes de agosto pero los rojiblancos no se acobardan ante el anfitrión. En su ADN está el coraje del que tanto presumen. La afición está preparada para sufrir lo que sea necesario. Su objetivo es levantar “La Orejona”. Cumplir los sueños no es fácil pero tampoco es imposible. Queda mucho por delante, veremos qué sucede partido a partido.

Os hablo de esto porque este partido siempre es especial. Y más aún cuando fue el último encuentro que vi desde las gradas del Vicente Calderón. Ese día los rojiblancos jugaron como nunca y disfrutamos de noventa minutos de puro sentimiento colchonero. Ese sentimiento que no todos pueden entender y, por eso, se dedican a criticar nuestra forma de entender la vida. Ya dice el refrán: A palabras necias, oídos sordos… Aquella tarde de Champions fue, sin duda, excepcional. Mentiría si digo que no me importa qué equipo se lleva la victoria. Mi corazón siempre palpita más fuerte cuando el Atleti salta al terreno de juego, pero si su rival es el Bayern las cosas cambian. Los goles son aplaudidos pero también duelen porque siempre perjudican a uno de los tuyos. No es fácil disfrutar de un encuentro en el que amas a los dos equipos. 

Ahora bien, llegados a este punto reconozco que el fútbol es imprevisible y el azar muy caprichoso. El Atleti son mis colores, mi forma de entender el deporte rey y la vida; pero por el Bayern tengo una debilidad especial. Es el equipo alemán que corre por mis venas. Se puede tener el corazón partío por muchas causas y la Champions me ha dejado muy claro que tengo que decidir. Una decisión que, lógicamente, estará cargada de coraje y corazón. Y como nunca dejo de creer, ya sabéis que camiseta luciré el miércoles. La suerte está echada.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

Enlace: https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/16778/bayern-o-atleti

CONTANDO HASTA OCHO

Mi columna para El Valle de México

Sin ocio nocturno, sin fumar y sin ningún equipo en la Champions. Todo esto en poco más de cuarenta y ocho horas. La situación de la pandemia en España es preocupante y las primeras medidas eran casi un clamor a pesar de que no han gustado a todo el mundo. La salud es prioritaria y frenar los rebrotes es vital para evitar un colapso sanitario de cara al mes de septiembre. Ojalá apliquemos el sentido común y entre todos consigamos frenar las cifras que empiezan a despuntar. En nuestra mano está conseguirlo con mascarilla, distancia de seguridad y lavado de manos. Es una carrera de fondo que conseguiremos ganar si entre todos nos apoyamos. No olvidemos que la unión hace la fuerza.

Fuertes, precisamente, no han estado los equipos españoles en esta Champions League. Los ojos estaban puestos en el Atlético de Madrid y en el Barcelona. No puedo negar que me decepcionó ver caer a los míos. Los de Simeone no jugaron bien y así no se puede ser el mejor equipo de Europa. Eso sí, a pesar de la derrota estoy orgullosa de mis colores. Pienso que será mejor ganar “la Orejona” un año que podamos ir a Neptuno a celebrarlo. La Copa se merece una gran celebración y el coronavirus este año no nos lo iba a permitir. No obstante, espero que de cara a la próxima temporada los de Simeone analicen los errores del pasado para no repetirlos. La afición espera lo mejor de los suyos porque ésta siempre está dispuesta a darlo todo por su equipo. Aún así hay que reconocer que el Atleti ha sido el mejor equipo español en esta Liga de Campeones.

Una Liga de Campeones que será difícil de olvidar para los culés. En su historia ya está escrita la humillación que vivieron en el Estadio de La Luz. Aunque intenten pasar página cuanto antes, ya se encargarán los madridistas de recordárselo. Ocho goles son muchos goles para los que creían ser el mejor equipo del mundo. La vida pone a cada uno en su sitio y en este caso, el fútbol les ha dado una lección de humildad más que necesaria. Confieso que disfruté de cada gol del Bayern porque éste siempre ha sido mi segundo equipo. Müller fue el primero en sacarme una sonrisa, pero estaba convencida de que iban a venir muchas más. Es de justicia hablar de los resultados que los de Flick han cosechado en esta Champions. Son una máquina bien engrasada. Son un equipo y eso es fundamental. Depender de un jugador aunque sea, para muchos, el mejor del mundo no es bueno. Eso sí, también puede presumir en su palmarés de capitanear la mayor debacle de los azulgranas en su historia por Europa. Si Griezmann se fue del Atleti para ganar títulos, entre ellos una Copa de Europa, se equivocó de destino, de eso, no hay duda… Menos mal que cuando se toca fondo, ya solo se puede mejorar…

Mejor no pudo ser el catorce de agosto de este año. Disfruté viendo ganar a los bávaros. Me acordé de mi estancia por Alemania. Canté los ocho goles con una gran satisfacción. Los celebré comiéndome un excelente helado. Por eso, no quiero terminar sin hacer una sugerencia a la marca Frigo, protagonista de la polémica de la semana, por eliminar el español de su catálogo en Cataluña dejando en cambio el alemán. La presión ha hecho que reculen pero hasta que no lo vea… En fin, quizás puedan crear unos heladitos individuales con forma de palabras. Se me ocurren: Eins, Zwei, Drei, Vier, Fünf, Sechs, Sieben, Acht…Creo que la ración idónea son ocho… A nadie amarga un dulce…

Jimena Bañuelos

Enlace a El Valle: https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/14966/contando-hasta-ocho

VA DE COPAS

b101fa9bdd0c35b4319fa7cdeb1495ae_XL

Mi artículo para El Valle de México

Si hay algo que siempre nos acompaña son los recuerdos. Los hay buenos y malos pero como decía, acertadamente, el filósofo estadounidense, John Dewey, “nosotros recordamos, naturalmente, lo que nos interesa y porque nos interesa”. Eso es lo que llevamos haciendo estos días si nos centramos en el deporte rey. Han pasado diez años de la gesta de la Selección Española, pero seguro que todos nos acordamos de cómo vivimos la intensa final del Mundial de Sudáfrica. Fue un día histórico. Un día de los que no se olvidan ya que los chicos de Vicente del Bosque consiguieron lo que España llevaba años anhelando. Es cierto que no empezaron con buen pie, pero saber superarse de las adversidades es fundamental; no solo en el fútbol sino en el día a día. La Copa de campeones viajó hasta Madrid donde la fiesta estaba asegurada. Obviamente no faltó el Waka-Waka de Shakira que se convirtió en la banda sonora del acontecimiento. España cumplió un sueño dejando atrás los fantasmas de los cuartos de final. El tiempo no ha conseguido borrar las instantáneas que nuestra mente almacena de aquella noche. Recuerdo que viví todo el Mundial en Francia, pero para la final algo me decía que tenía que estar rodeada de mi familia y amigos. No me confundí cuando decidí regresar a casa. Eso sí, antes pude presumir por el país vecino de los colores de mi selección. Ellos ya habían sido eliminados. Era orgullo, pero también, era la satisfacción del triunfo. Finalmente, la Copa se tiñó de rojo y los nervios y la tensión de la final merecieron mucho la pena. Imposible es olvidar una noche como esa. Es cierto, que si de recuerdos hablamos, en México viví la hecatombe de la Selección cuatro años después… Algo, sin duda, para olvidar.

Dicen que las finales se juegan para ganarlas, comprensiblemente, las derrotas en estos partidos duelen mucho más. Hay encuentros que se convierten en finales por su trascendencia. Esto lo estamos viviendo en cada jornada de la Liga. Unos se juegan el título, otros; los puestos de Europa y por supuesto, los que están rozando el descenso no se pueden permitir fallar. Del título de Liga mejor no hablamos, posiblemente, se pinte de color blanco; pero la que busca dueño es “La Orejona”. La Champions ya tiene emparejamientos y el Atlético de Madrid ha salido bien parado del sorteo. Está en cuartos y el Leipzig será su rival a batir si quiere alcanzar la semifinal. Ahora más que nunca cada partido es una final. Existe la posibilidad de un Madrid-Barça en una hipotética semifinal y, por supuesto, una final española en Lisboa.

Hemos hablado de recuerdos futbolísticos, escuece siendo colchonera pensar en Lisboa. Por eso, vayamos partido a partido. Agosto será el mes de la Champions League y si el veintitrés los de Simeone pelean por la copa, será bueno citar al escritor francés, Roger Martin du Gard: “La vida sería imposible si todo se recordase. El secreto está en saber elegir lo que debe olvidarse”. Quizás sea un buen momento para que el Atlético de Madrid grabe su nombre en “La Orejona”. Todo puede pasar y los recuerdos de Lisboa pueden cambiar. El tiempo lo dirá. Hasta entonces sigamos soñando porque los sueños, a veces, se cumplen.

Jimena Bañuelos

Enlace: https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/13943/va-de-copas

RETOMAR LO QUE UN DÍA SE PARÓ

Reconozco que son abrumadoras las noticias que leo cada día sobre la situación de la pandemia en México. Están pasando por el peor momento. Aquí lo vivimos no hace tanto, aunque a juzgar por determinadas situaciones que se ven por la calle da la sensación que muchos se han olvidado de lo sucedido… Todos deberíamos ser conscientes de que la precaución tiene que ser nuestra compañera durante un tiempo. “Más vale prevenir que curar” dice el refrán. Eso sí, ésta no está reñida con que podamos disfrutar de todo lo que nos hemos privado en los últimos meses. La fase uno de la desescalada ya es historia, y ahora el panorama es muy diferente. Quizás, con el verano a la vuelta de la esquina, las ansias por movernos y las vacaciones rondando por nuestra mente, perdamos la perspectiva de la “nueva normalidad” que tanto nos han vendido. La mascarilla, nos guste o no, ha venido para quedarse un tiempo. ¿Cuánto? No lo sé, pero incorporarla a nuestra rutina cuanto antes es, simplemente, algo que nos beneficia a todos. Hemos pasado mucho como para retroceder al punto de partida.

583119e4-77e5-433a-b207-cc26284c5e98

7 de marzo en el Wanda Metropolitano

Un punto de partida que muchos tienen marcado en el calendario. Oficialmente, el estado de alarma comenzó el quince de marzo aunque antes de esa fecha hubo días críticos. Vivíamos pensando que no era nada, porque así nos lo habían hecho creer y, de repente, el coronavirus nos dio una bofetada que nos bajó de la nube en la que estábamos. Wuhan nos parecía muy lejano y de lo de Italia ya ni hablamos. Yo pasé de estar en el Wanda Metropolitano viendo al Atleti contra el Sevilla, a verme en casa sin poder salir. Aquel partido será difícil de olvidar por muchos motivos. Por una parte, lo disfruté al máximo. Animé a los míos como se merecen, sufrí con los penaltis y, lo más importante, cumplí la tradición de ir con mi padre, una temporada más, a nuestra casa futbolísticamente hablando. En cambio, por otra parte, ahí empezó a palparse que algo iba a pasar. Cuesta asumir que los planes, a veces, hay que cancelarlos sobre todo cuando está en juego la salud de las personas. Lo que vino después es de sobra conocido, pero lo que viene ahora lo vamos descubriendo a medida que pasan los días. Quizás, muchas personas nunca hayan vivido con la incertidumbre, pero vivir el presente es esto. No hacer planes. De hecho, los ingredientes de la “nueva normalidad” se van conociendo por días, a pesar de las muchas rectificaciones institucionales. Acostumbrarse a lo nuevo es lo que nos toca, aunque sea por un tiempo. De hecho, y ya que he hablado del Atleti, es un placer saber que los de Simeone vuelven a saltar al terreno de juego en San Mamés. No habrá público, pero sí una afición que arropará a los suyos esté donde esté. No serán partidos fáciles porque el fútbol necesita a sus hinchas y más si hablamos del Atlético de Madrid. Aún así, es el momento de mostrar el auténtico coraje y corazón que nos abandera porque en la situaciones difíciles es dónde se demuestra la fortaleza de uno mismo. Y si algo me ha enseñado el Atleti es que es capaz de hacer lo imposible en situaciones muy complicadas. No olvidemos, por ejemplo, lo que pasó en Anfield… La memoria es selectiva, y hay que quedarse con lo mejor para afrontar el futuro que nos espera con optimismo y valentía. Ahora, no hablo de fútbol, hablo de la vida.

Por eso, concluyo tarareando a un gran colchonero, Dani Martín, que pronto estará por México: “Que bonita la vida /Cuando baila su baile / Que se vuelve maldito /Cuando cambia de planes /Ahora juega contigo /Otras tantas comparte /Que bonita la vida /Y tan bonita es / Que a veces se despista…” No nos despistemos con tonterías, afrontemos el presente que es lo único que tenemos seguro.

Jimena Bañuelos 

Enlace al artículo de El Valle (México): https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/12865/retomar-lo-que-un-dia-se-paro

A LO SIMONE BILES EN BURGOS

cde7c54e-fabc-47e6-a5ae-376e81546e38

Club Gimnasia Burgos

En tiempos de confinamiento cualquier entretenimiento es bueno. Ahora, que la tecnología ha avanzado y las redes sociales están al rojo vivo, los retos se han ido abriendo paso para mostrar las habilidades, o no, de quienes aceptan todo lo que se les pone por delante. Al principio, y dado su protagonismo, el papel higiénico se convirtió en algo, no solo esencial en el carrito de la compra, sino que adquirió su protagonismo haciendo con él todo tipo de habilidades. Muchos subieron a sus historias la satisfacción de haber superado el reto y tras éste otros les aguardaban para llenar las horas vacías que la cuarentena trae consigo. Confieso que no soy muy de retos aunque sí que veo de lo que son capaces de hacer mis amigos. Muchos, de hecho, me han sorprendido porque nunca me los hubiera imaginado haciendo determinadas cosas… pero todo vale para sacar una sonrisa a los tuyos y a los demás.

Si bien es cierto, no todos los retos están al alcance de todo el mundo porque para emular a Simone Biles hay que estar muy bien preparado si no quieres acabar en el hospital o con más de un moratón. La gimnasta americana siempre sorprende con su potencial en todas las competiciones, pero ahora pasa, como muchos atletas, su tiempo en casa. Dejar de entrenar es un error, pero sí se puede uno adaptar a las circunstancias como lo han hecho en el Club de Gimnasia de Burgos. Es obvio que me fijé en ellos porque como dice el himno de mi ciudad: “Tierra sagrada donde yo nací” y ésta tira mucho. Saliendo de este paréntesis estos chicos siguen entrenando como pueden y además aceptaron el reto de la estadounidense. Ver el vídeo es una maravilla porque demuestra que todo es posible si se trabaja para ello. Sé que tienen muchos sueños, sé que entrenan muy duro, sé que se esfuerzan, sé que compatibilizan sus entrenamientos y sus estudios, sé que no se rinden, sé que son infatigables y estoy convencida de que llegarán muy lejos. De hecho, no pienso perder de vista todo lo que hagan. Avisados estáis… No olvidéis que todo sacrificio, tarde o temprano, tiene su recompensa. Cuando se disfruta de lo que se hace, en este caso del deporte, es muy difícil alejarse de aquello que nos saca sonrisas, alguna que otra lágrima, pero mucha satisfacción. Ahora estos gimnastas son muy jóvenes y nadie sabe lo que les deparará la vida, pero estoy segura de que el deporte siempre estará con ellos.

Si no suelo aceptar retos, por supuesto, el de Biles menos. Eso sí, el deporte me da vida, me da fuerza y me permite alejarme de la rutina, de la situación en la que nos encontramos y me evade a mi mundo. Ése que solo yo entiendo y en el que estoy, generalmente, acompañada por mi música favorita, para simplemente dejarme llevar. Confieso que sigo entrenando en casa porque querer es poder siempre venciendo a la pereza; algo que seguro también le sucede a más de un miembro del club. Chicos, ahora no hay competiciones pero todo volverá a ser “más o menos” como antes, pero hasta entonces os animo parafraseando a Aristóteles: “Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo”. Y dicho esto, seguid como hasta ahora, campeones.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

REENCUENTROS

“No hay mal que por bien no venga” dice el refranero español. Todavía no había superado la eliminación del Atlético de Madrid de la Copa del Rey cuando, de repente, el móvil se iluminó dejándome un mensaje de lo más inesperado. La vida es caprichosa y cuando menos te lo esperas sabe cómo sacarte una sonrisa. El fútbol da alegrías, decepciones, disgustos, momentos únicos y grandes amigos. Precisamente, no estaba en mis planes encontrarme en Madrid a una persona a la que hacía años que no veía, pero a la que puedo etiquetar como “amigo de verdad”. Fue en México donde nos conocimos, él sabe mucho de fútbol y, dadas las circunstancias, fue con él con quien valoré la situación de mi Atleti, con quien recordé a mi México lindo y querido, y con quién disfruté de un café cargado de sueños e ilusiones. Él es Hernan Cristante.

DCBA1B73-3FDF-4565-9FDA-D41685BEDD3F copia

Con Hernan Cristante en Madrid

Pues bien, “platicando” un español muy mexicanizado, asumimos que sin goles es difícil ganar en el deporte rey. Hernan se dedicó muchos años a proteger la portería y sabe lo importante que está siendo Oblak en esta temporada. Sólo hay que ver en cuántos partidos ha sido protagonista el esloveno. Que el Atleti está en crisis es obvio, esperemos que la sequía de goles acabe pronto y los refuerzos no tarden en llegar. Simeone no duda nunca en asumir su cumpla, pero no toda es de él. En eso coincido con Hernan. El trabajo en el terreno de juego no siempre es el que la afición quiere ver, pero aún así, la suerte también se podía vestir de rojiblanca… Los colchoneros quieren, además de sufrir, ver como su Atleti no da tregua a sus rivales. Tras la derrota en la Copa, se inauguró en el Metropolitano la segunda vuelta de la Liga. Se median al colista, el Leganés de Aguirre. El mexicano se reencontró con la que había sido su afición y ésta no dudó en saludarlo. ¡Cuántos momentos nos dio Aguirre! … ¡Qué recuerdos! Era un buen partido para encontrarse con el gol, algo que no sucedió. El marcador, de hecho, ni se movió y sumando un punto no se llega muy lejos. El Atleti es el rey de los empates y este año no ha empezado con buen pie que digamos…

Pero los colchoneros de corazón, los que tenemos ese sentimiento especial, los que conocemos cómo es nuestro equipo sabemos que todo puede pasar. Aprendimos de Simeone a vivir la pasión “partido a partido”, a “nunca dejar de creer” y, con eso, y con el coraje y corazón por bandera nos mediremos el próximo sábado al eterno rival. Hay que ir al Santiago Bernabéu dejando atrás el pasado. Siendo conscientes de que es el mejor escenario para reencontrarse con el gol. La afición quiere gritar esa palabra a los cuatro vientos y hacerlo en Concha Espina sería la mejor manera de recargar la euforia colchonera y compensar esta mala racha. Obviamente, los de Zidane no lo van a poner fácil, pero el Atleti ha demostrado a lo largo de su historia que se cae y se levanta, así que creamos en los de Simeone. Ya dijo en su día: “Si se cree y se trabaja, se puede, así que arriba todos”. Por eso, en este importante partido hay que saltar al terreno de juego para dejarse la piel. La victoria puede costar sangre, sudor y lágrimas, pero la satisfacción de los tres puntos bien lo merece. Es ahora o nunca. Y la afición os suele cantar… “Ahora Atleti, ahora…”

b101fa9bdd0c35b4319fa7cdeb1495ae_XL

Enlace en El Valle: https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/9118/reencuentros

 

Corriendo por la donación de médula

Esperé más de un mes para que llegara el día, y ya ha pasado una semana desde que me pusiera la camiseta naranja y recorriera los diez kilómetros que transcurrían por Cardeñadijo a favor de la donación de médula. El 14 de abril fue un día especial, un día de muchos recuerdos, en definitiva, un día en el que mis sentimientos estaban a flor de piel; igual que el día que conocí a las impulsoras de esta carrera. Unas mujeres luchadoras, positivas y llenas de energía para hacer todo lo que sea posible por fomentar la donación de médula en Burgos.

A día de hoy, no hay ninguna duda de que trabajaron mucho para que el evento fuera un éxito. Se rodearon de excelentes voluntarios para formar un equipo que estaba encaminado a la gloria. Las medallas que nos colgamos los participantes eran el premio por cumplir con los kilómetros, pero la verdadera medalla se la llevaron todos los que pusieron su granito de arena para que nada fallara. El aplauso, las felicitaciones  y los abrazos no pararon hasta el final.

IMG_1416

Momentos Aún tengo la vida en Cardeñadijo

Si hablamos de abrazos, todos los que recibí ese día fueron los mejores impulsores para llenarme de energía a la hora de dar voz a la importancia de donar médula. Me adentré en la etapa más dura de mi vida, pero también la que más me ha enseñado a disfrutar cada instante, a valorar las pequeñas cosas, en definitiva, a vivir sin ponerle ningún pero a la vida. De lo malo hay que quedarse con lo mejor. Reconozco que en el dos mil seis, mi mundo dio un giro de trescientos sesenta grados, pero afirmo que no me alegraré de haber tenido un cáncer pero sí de todo lo que me ha enseñado. Y en esas enseñanzas está la generosidad de ese joven alemán que me regaló parte de su médula y a quien estaré eternamente agradecida. Como también agradecí, de corazón, a la Asociación la sorpresa que me tenían preparada. Fue un momento de esos que ya puedo etiquetar con mi hashtag personal: Aún tengo la vida. Y gracias a mi donante voy a cumplir trece años llenos de experiencias, de amigos nuevos, de sueños cumplidos y de grandes momentos como la I Carrera Solidaria Dona Médula. En ese escenario se respiraban muchos sentimientos. La ilusión lo inundaba todo y mis palabras solo reflejaban lo importante que es que un médico te diga: “Tienes un donante de médula compatible”. Creedme que eso lo cambia todo y por eso, las más de cuatrocientas personas que allí estuvimos teñimos Cardenadijo de color naranja.

Ahora es el momento de ver las fotos que nos sacan una sonrisa en la cara y de comenzar la cuenta atrás, porque tenemos ganas de volver a correr por la donación de médula. Sé que la Asociación no nos va a fallar. Chicas, hay que ponerse manos a la obra y ya sabéis que si vosotras me decís ven, lo dejo todo.

Gracias.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

9d6f533b-52fe-41bc-9a00-7941ab8e4ba2

 

¡Súper campeones! El Atleti reina en Europa

Besando el escudo del Atlético de Madrid en la Puerta de Alcalá de Madrid

Mejor imposible. Comenzar la temporada levantando una copa es el perfecto aliciente para afrontar los próximos retos con el coraje y corazón que nos abandera. Eso sí, hay que reconocer que la supercopa nos llenó de una especial alegría porque fue el Real Madrid el que encajó los cuatro goles que nos llevaron a proclamarnos súper campeones de Europa.

Han pasado dos meses desde que visitamos Neptuno por última vez. Ya en aquella noche de mayo soñábamos con levantar más copas y con brindarle al dios de los mares los triunfos que están por venir. En esta ocasión no habrá fiesta oficial porque hay que centrarse en la competición. Atrás quedó una temporada irregular porque ahora, cuando queda un día para que arranque la Liga, muchos rojiblancos ya soñamos con lo que el Atleti puede ofrecer en el terreno de juego. En Tallin dejó bien claro el potencial que poseen los de Simeone. A pesar de que no pudieron viajar muchos colchoneros hasta la capital de Estonia, la afición del Atleti está más que preparada para darlo todo por el equipo que lleva en su corazón. A muchos rojiblancos la final nos pilló de vacaciones y seguro que en la maleta no faltó la camiseta obligatoria para la noche de ayer. Una noche escrita en la historia como nosotros queríamos. Europa es rojiblanca y si no que se lo pregunten a Ramos, por ejemplo…

Pronto nos llegó la euforia y es que Diego Costa, en menos de un minuto, nos hizo gritar el primer gol. Pero qué sería de nosotros si no sufrimos, eso está en nuestro ADN. Y para poner a prueba nuestro corazón, de cara a la próxima temporada, teníamos que ir a la prórroga. Para los penaltis todavía es pronto. Por eso, hubo que teñir la supercopa de rojiblanco con autoridad. La nueva era madridista de Lopetegui no ha podido comenzar mejor. Acaba la racha de finales ganadas en Europa y la etiqueta de super campeón se la lleva su eterno rival… Seguid así… Si la derrota escuece será por algo…

Podía seguir escribiendo y meter el dedo en la herida, pero eso ya lo hizo, con mucha elegancia, Simeone. Destacó que de las cinco finales en las que vikingos e indios se han visto las caras, tres han sido para los rojiblancos… Es buen momento para recordar a JFK cuando dijo: “La victoria tiene un centenar de padres, pero la derrota es huérfana”… Ahí lo dejo, no sin antes gritar a los cuatro vientos: ¡Aúpa Atleti!

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)