Por Ellas… Por María Jesús

Anunciaron cielos grises, lluvias de intensidad pero lo que no predijeron fue la tormenta de generosidad y emoción que iba a inundar el Wizink Center de Madrid. Allí un año más se celebró el concierto benéfico de Por Ellas. Muchos son los nombres que engloba este pronombre y aunque allí había quince mil personas, yo echaba de menos a una. Bueno, seamos sinceros, Nati y yo echábamos de menos a María Jesús.

Por las luchadoras todo se tiñó de rosa. Un rosa que abandera la fuerza, el coraje y, por supuesto, las ganas de vivir de quienes se enfrentan cada día al cáncer. Hace once años que yo me quité el pañuelo de la cabeza, y el sábado por una buena causa me lo volví a poner. Obviamente, tuve muchos recuerdos pero son precisamente esos recuerdos los que te llenan de vida. Te aseguro Mariaje que muy pronto a ti te pasará lo mismo. Y vivirás el Por Ellas con tu hermana Nati y conmigo.

Este concierto ya es una tradición, lleva cinco ediciones. Y en ésta para mantener las costumbres, el sonido no fue el ideal, menos mal que las gargantas estaban dispuestas a entonar cada tema lo mejor posible. Obviamente, nunca estuvimos a la altura del coro góspel que inauguró la noche. Pero eso era lo de menos. Porque si los niveles de adrenalina fueron aumentando, la voz fue perdiendo fuerza. Bien vale una afonía si es por esta causa.

Con Nati esperando repetir la foto al año que viene con Mariaje

De Alex Ubago, Blas Cantó, Bombay llegamos al momento que marcó un antes y un después. Cuando Rozalem apareció en el escenario, se intuía que el himno estaba cerca. Solo faltaba ver a Estopa. Ellos firman Vivir, una canción que transmite puro sentimiento. Me dejé la voz cantándola, ya que lo hacía por las dos. Hasta un par de lágrimas se me escaparon. Aún no me había recuperado de este momento cuando Maldita Nerea interpretó Tú eres la vida. Otro himno que iba por ti, Mariaje. Y a pesar de ese momento tan emotivo, la euforia se apoderó de todos. Los culpables solo podían ser Los Secretos, Fangoria y, por supuesto, Hombres G que pusieron el broche final.

Desde niña me gustó A quien le importa. Siempre escucho con especial atención Pero a tu lado y que voy a decir de Déjame si he crecido con ella. Es curioso como la música siempre me ha acompañado en las buenas y en las malas. No sé Mariaje si los artistas del concierto de este año eran de tu agrado o no. Posiblemente, echarías de menos a Rosana. Su música te trae buenos recuerdos. Su canción Sin Miedo es ideal para el momento en el que estás. Ahora bien, no vale estar triste o venirse abajo porque volverás a salir de tiendas sin cansarte, volverás a salir de fiesta con tus amigos y volverás a disfrutar de la playa como antes.

Todo pasa. Es el momento de aliarse con el tiempo, de soñar con aquello que te hace sonreír. Eres una gran maquilladora, pero permíteme, que por esta vez con mi pañuelo rosa en la cabeza, sea yo quien te pinte la cara Color Esperanza y te cante VIVIR.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

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Fela Domínguez es la voz de “El Guardaespaldas”

“En el arte tú no puedes ser hipócrita, tienes que aprender a transmitir lo que sientes de una manera real para que la gente lo pueda recibir igual”. Así de claro lo tiene Fela Domínguez, por eso, cada vez que se sube a un escenario es capaz de sobrecoger al público. Ahora, en el Teatro Coliseum de Madrid, es la súper estrella Rachel Marron que a pesar del carácter que ésta muestra, sin duda, es una mujer que ama a su hijo, que no tiene amigos, que sufre por su trabajo y eso hacen de ella una persona muy sensible.

Hablando de ser sensibles, Fela lo es. Reconoce que quizás tenga exceso de sensibilidad, pero eso no implica que sea frágil. Que va, esta mexicana es valiente, luchadora y no se rinde fácilmente. Ahora está cumpliendo uno de sus sueños. Quién le iba a decir a ella que aquella niña de diez años que escuchaba y cantaba en su casa a Whitney Houston, hoy iba a interpretarla a miles de kilómetros de su hogar, en plena Gran Vía madrileña y triunfando como lo está haciendo.

Los sueños son una fuente insaciable de deseos por cumplir y Fela ya piensa en sacar su primer disco como solista. Sin duda, lo conseguirá. No sé cual será el repertorio pero seguro que en él están Run to you, I will always love you, y por supuesto, Volverás de Concha Buika. Ésta no es una canción cualquiera para ella. Con este tema aprendió lecciones de vida. Todos tenemos momentos que marcan un antes y un después y la música es una buena aliada para sobrellevarlos. Las letras de las canciones siempre transmiten y muchas veces son el reflejo de lo que estamos viviendo. Ya dijo Leonard Bernstein, compositor estadounidense, que “la música puede dar nombre a lo innombrable y comunicar lo desconocido”.

Fela Domínguez es Rachel Marron en “El Guardaespaldas”

Dejando al margen los sueños, la realidad me dice que Fela está protegida por dos guardaespaldas. Permíteme que te diga que eres la envidia de muchas. Maxi Iglesias e Iván Sánchez le han enseñado mucho porque “trabajar con ellos es muy enriquecedor”. Se considera una “aprendiz de actriz”, algo discutible ya que interpretó a Nala en El Rey León en México. Así que de principiante tienes poco. Eso sí, eres una maestra cambiándote de vestuario y, por supuesto, la reina de la noche desde que comienzas el espectáculo. Eso es innegable.

Ya que hemos hablado de El Rey León, su Simba fue su gran amigo Carlos Rivera. Para él solo tiene palabras de cariño y agradecimiento, no me extraña porque es otro luchador que está haciendo de sus sueños realidades. Uno de los mejores consejos se lo dio él: “Sé honesta a tus convicciones como artista. Sé amable, sé humilde”. Puedo asegurar que Fela cumple con todo eso. Es artista, es amable, es cariñosa, y por supuesto, es humilde. Su sonrisa demuestra su alegría y su mirada lo que siente en su corazón.

Si la música es su vida, la música no puede faltar en mi vida. Sabes, querida Fela, que me emociono con unos acordes de Color Esperanza, que se me han puesto los pelos de punta escuchándote cantar One moment in time y que al igual que tú soy fuerte y sensible. Sé que estás encantada de estar en España, que te gusta Madrid y que de México extrañas la comida. Por eso, ahora que cumples un mes siendo Rachel Marron, brindo con un agua de tamarindo, tu bebida favorita, mientras degusto una enchiladas de mole picante por este éxito, por el futuro y por los sueños. Por cierto, estás invitada a la celebración, puedes venir sola o con tu guardaespaldas. Tú decides.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

Noche espectacular en La Montaña Rusa de Dani Martín

Siempre hay un buen motivo para ir a Burgos, y en esta ocasión fue Dani Martín el que provocó que Ana, Rosa y yo pusiéramos rumbo a la ciudad que me vio nacer. Sabíamos la hora, el lugar y todas las letras de sus canciones pero lo que no esperábamos es que mi ciudad, conocida generalmente por el frío, nos diera la bienvenida con un cielo azul radiante y veintisiete grados en el termómetro. Sin duda, una buena forma de comenzar el otoño. Sois unas privilegiadas por poder decir que habéis pasado calor en las tierras del Cid.

Y como buena burgalesa hasta la hora en la que nos subiríamos a la montaña rusa de Dani Martín, hicimos un recorrido por la historia, porque si hay algo de lo que Burgos puede presumir es de su riqueza cultural. A los pies de la catedral contemplamos su grandeza y el ir y venir de los muchos peregrinos que quieren fotografiarse con la escultura del peregrino sentado en un banco. Ahí arrancó un paseo de más de dos horas que nos llevó a la Iglesia de Santa Águeda, a la de San Nicolás, a San Esteban y solo por ver las vistas que hay desde el mirador del Castillo subimos las incontables escaleras… pero todo esfuerzo tiene su recompensa. De ahí bajamos por Saldaña, el que fue mi colegio, para llegar a San Gil, la calle La Paloma y la Plaza Mayor. El Espolón nos llevó a ver al Cid y a Doña Jimena en el Puente San Pablo. Ya solo teníamos que cruzar la calle y entrar en el Forum Evolución para disfrutar del espectáculo que Dani Martín tenía preparado.

De la tranquilidad de la Catedral a la adrenalina de Dani Martín

Teníamos muchas ganas y precisamente con Las Ganas arrancó el concierto. Un acorde de la canción bastó para que los asistentes nos pusiéramos de pie y no parásemos de saltar en las más de dos horas que teníamos por delante. Dani se entregó a un público que respondía a todos sus deseos. Y no es para menos porque este ferviente colchonero es pura adrenalina. En Burgos celebró el aniversario del lanzamiento de este disco. También reconoció que hacía calor y entre bromas fue interpretando todos los temas sin dar tregua a un descanso. No podían faltar en el Forum las canciones de El canto del Loco. Ya con ellas, nos volvimos todos “locos” porque la euforia inundaba el ambiente. Hasta la presentación de los músicos fue diferente. La originalidad y peculiaridad están en el ADN de este artista que no deja indiferente a nadie. El público quería más y Dani no defraudó. Nos tocó el corazón con su canción más especial, las palpitaciones iban a su ritmo y aún así, consiguió volver a ser un torrente de energía para acabar saltando en Los Charcos con todos.

Las despedidas nunca gustan y más cuando te lo estás pasando bien. Pero que mejor manera de decirle adiós que viendo en su mano una bufanda del Atlético de Madrid. Nosotras tres somos colchoneras hasta la médula y viendo esos colores, sabiendo que habíamos ganado, su sonrisa y el ambiente que había generado, lo mejor que podíamos cantar, modificando un pelín la letra de tu canción, era Madrid, Madrid, Madrid; te espera.

Veinticuatro horas intensas pero, sin duda, veinticuatro horas inolvidables.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

Rendidos a Carlos Rivera

Se define como una persona soñadora, perseverante, pero sobre todo luchadora. Yo también destacaría su humildad. Y es que Carlos Rivera tiene muy claro que cuando el corazón le dice que vale la pena luchar por algo, él “va a por ello”. Este mexicano al que no le gusta el chile, salvo que éste se encuentre en las gominolas, ha hecho vibrar y sentir a todo el Wizink Centre de Madrid “que la vida hay que disfrutarla y que hay que vivirla como quieras”. Y es que desde que salió al escenario cautivó a los asistentes no solo con su perenne sonrisa sino con el sentimiento que transmite cuando interpreta las letras de sus canciones.

Sé, porque él me lo ha dicho, que es un buen conocedor del Folklore por ejemplo de Violeta Parra o Mercedes Sosa, entre otras; que suele escuchar música en español de grandes artistas y amigos como Pablo López, Abel Pintos, Tony Torres, Pablo Alborán, Vanesa Martín… Aunque no duda en afirmar que su canción favorita es Vivo por ella y eso se nota porque es hablar de música y su mirada brilla con luz propia. Eso sí, si hablamos de su tierra hay dos rancheras especiales: Luz de Luna y Cartas Marcadas. Esta última era la favorita de su abuela y eso lo lleva en el corazón.

Con Carlos Rivera en la sala Michael Jackson

Y, precisamente, la noche del sábado iba de música. Arrancó el concierto al ritmo de Quedarme aquí para ir embelesando al público canción a canción. Para ello no estuvo solo. Con India Martínez y A tu vera pusieron los pelos de punta a más de uno. Lo mismo hicieron Rozalén, Antonio José y Marta Sánchez. Aunque hay que reconocer que con su compatriota Fela Domínguez nos llevaron hasta la mismísima África. El Rey León lo fue todo para él y en él hay mucho de ese Simba que lucha y no se rinde, que se cae y se levanta más fuerte. Porque es decirle a Carlos Rivera, “Hakuna Matata” y automáticamente se ríe de felicidad y eso, como él mismo reconoce, es vital. Lo mismo piensa de los sueños porque “la gente se ha olvidado de soñar” y eso es algo que no está en la mente de Carlos; ya que los sueños se cumplen si se lucha por ellos. Y tiene toda la razón. En la vida nunca hay que dejar “que nadie te diga que no se puede” y sobre todo tener muy claro que “el hubiera no existe”. Es el presente donde hay que escuchar los latidos del corazón que son el mejor motor que tenemos para creer que todo es posible.

Con mensajes como éste y después de más de dos horas y media disfrutando del momento, me vas a permitir Carlos que te diga algo que no te dije el otro día. Canto “que todo lo bueno llega para recordarnos que lo vivido valió la pena”, afirmo que Aun tengo la vida para seguir soñando y nunca olvido “que todo lo malo lo va borrando nuestra alegría”. Por eso, brindo con una Michelada con clamato, tu bebida favorita, para que nunca nos falten los sueños y nunca perdamos la sonrisa.

Compadre, sabes que México me tiene robado el corazón, aun tengo tiempo para ir a Monterrey a cerrar también la gira Yo Creo por allá. Pero aún así, apúrate en tu nuevo disco que España ya te extraña. Nos vemos pronto. Y siempre “Hakuna Matata”, amigo.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

Más es Más

Es un recorrido que me encanta hacer porque según me acerco a la parada de Pirámides mi adrenalina va subiendo. Anoche fue diferente. La ribera del Manzanares se preparaba no para gritar los goles sino para cantar el repertorio de Alejandro Sanz. El ambiente era diferente pero las ganas de pasarlo bien se palpaban en cada rincón del Vicente Calderón.

Dicen que lo bueno se hace esperar. Y aunque la espera para este concierto único ya fue larga, los minutos hasta que se apagaron las luces se hicieron eternos. Eso sí, si hay algo que no puede fallar en el Calderón es la animación, y el público lo sabe. Varias olas y videos fueron preparando a las 50.000 personas que se reunieron en el ya histórico Más es Más.

Con Ana y Rosa disfrutando de una noche única

Recuerdo que la primera vez que canté Corazón Partío fue en la Plaza de Toros de Burgos, entonces era una niña, y aunque han pasado muchos años de eso, anoche disfruté con la misma ilusión. En esta ocasión, me acompañaban dos grandes amigas. Con Ana y Rosa he vivido muchos momentos, pero nunca un concierto en la que ha sido nuestra casa futbolísticamente hablando. Dijo Alejandro Sanz que en la vida todo es posible, que hay que luchar por nuestros sueños y no le falta razón. Sueños tengo muchos y con esfuerzo pueden ser una realidad. Gracias a que Ana peleó estoicamente en Internet por conseguir las entradas, hemos llenado la memoria de unos recuerdos que, sin duda, serán inolvidables.

Como hace veinte años, con Hoy que no estás arrancó el concierto, esta vez le acompañaba Dani Martín. Fue el primero de la larga lista de invitados que pisarían el escenario. Pablo López, Juanes, Malú, Laura Paussini, Juan Luis Guerra, Pastora Soler, Pablo Alborán… fueron enamorando a un público que estaba rendido a las notas de Sanz. Eso sí, el momento que cautivó a los asistentes lo protagonizó Niña Pastori entonando Cuando nadie me ve. Hasta Alejandro Sanz se emocionó cuando la de San Fernando cantó a su Cai.

 Y aunque la noche prometía ser perfecta, en los campos de fútbol siempre hay alguna protesta. En esta ocasión los pitos no se los llevó el árbitro sino que cayeron sobre los responsables de las pantallas. Unas pantallas en las que se proyectaban buenas imágenes pero olvidaban enseñar a los verdaderos protagonistas: Los cantantes. Aún así y después de más de dos y media de concierto, Alejandro Sanz ganó por goleada. Tuvo palabras de agradecimiento, homenajeó al Vicente Calderón que anoche cerró su etapa y se llevó el cariño de un público que coreaba su nombre.

Las despedidas son tristes, nadie se quería marchar y acompañado por las luces de los juegos artificiales dijo adiós. Un adiós que se convirtió en un hasta luego. En Madrid siempre, querido Alejandro, juegas en casa. Así que tus seguidores ya han comenzado la espera para tu próxima cita. Porque, no lo olvides, tu público tiene ganas de Más.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

De Cercanías y Confidencias con Coti

“Cuando puedas contar tu historia sin derramar lágrimas, sabrás que por dentro ya te curaste.” Parece fácil porque el paso del tiempo dicen que cura las heridas. Pero no siempre que echamos la vista atrás somos lo suficientemente fuertes para afrontar los recuerdos de lo vivido. Ahora bien, reconozco que cuando tengo que hablar de la etapa más dura de mi vida, las lágrimas no llegan a caer por mi rostro. Porque desde entonces, he aprendido a vivir, a disfrutar y sobre todo, a afrontar los retos que la vida me ha ido poniendo por delante, sabiendo que ya soy la triunfadora de la batalla más dura que me ha tocado pelear. Cuando luchas por tu vida y ganas, ya te curtes para lo que venga. Si bien es verdad, siempre quedan cicatrices que marcan dónde has estado pero no a dónde llegarás.

El tiempo ha pasado y me ha llevado a conocer a grandes personas, a vivir en diferentes lugares y, sobre todo, a disfrutar de cada segundo. Por eso, hace meses en menos de un minuto compré la entrada para ver a Coti. No iba a ser mi primer concierto de este año, ni tampoco el último; pero sí iba a ser el más especial. Su gira Cercanías y Confidencias brindaba la oportunidad de ver y escuchar a este argentino en estado puro. Acompañado por sus guitarras, la armónica, el piano y el bandoneón fue interpretando cada uno de sus temas transmitiendo un sentimiento que solo en petit comité puede llegar a poner la carne de gallina. El púbico estaba más que atento a las distintas anécdotas que Coti fue contando ya que cada canción tiene su por qué.

Coti interpretando “Días”

Se cantó Tu nombre, Otra vez, Te quise tanto, Antes que ver el sol… y llegó el momento que me demostró que hay una cicatriz que me pellizca directamente en el corazón. Ya me sabía la historia de la canción y aunque intenté ser fuerte, no lo conseguí. Color Esperanza fue la banda sonora de mi lucha. En un segundo recordé aquel 25 de marzo, día en el que me la dedicó un buen amigo, vi la habitación del hospital donde la escuché, la cara de mi madre y de las enfermeras y, sobre todo, me veía yo postrada en una cama con aquel pijama que era mi uniforme de lucha. Todo eso con tan solo dos acordes. Dejé que las lágrimas salieran porque no tenía ningún motivo para detenerlas. Ya lo dice la canción: “Sé que hay en tus ojos con solo mirar”. Ahora bien, desde anoche, esas gotas saladas ya son más dulces, aunque me siga emocionando una nueva imagen vendrá a mi cabeza… será la de Coti y su guitarra a escasos cinco metros de mi quien ponga, además de lágrimas, una sonrisa en mi cara porque “la tristeza algún día se va” para seguir “tentando al futuro con el corazón”.

Un corazón que palpita al son del día a día, que sabe que “es mejor perderse que nunca embarcar”, que “lo imposible se puede lograr” y que hay que “quitarse los miedos y sacarlos afuera”. Y aun sabiendo lo que este concierto me iba a recordar, puedo afirmar que las dos horas y media que disfruté con Coti serán inolvidables. No fue un concierto más, fue un concierto de cercanías y confidencias que muy pocos pueden hacer.

Con el público en pie, este argentino, padre de dos parejas de mellizos, se despidió de Madrid con su Canción de Adiós… Aunque mejor, si me lo permites, nos decimos “Hasta Pronto”.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

Ricky Martin: Pura Adrenalina

Se apagó la luz y se oyeron los primeros gritos. Así comienza el ritual de todos los conciertos. Ya quedaban pocos segundos para ver sobre el escenario del antiguo Palacio de Deportes a Ricky Martin. Tras un juego de luces rojas y blancas, sonaron los primeros acordes y la adrenalina ya estaba en niveles más que elevados.

Con el móvil en lo alto y las gargantas más que preparadas, todos los asistentes comenzamos a bailar al ritmo que fue marcando el puertorriqueño. Su primera canción fue en inglés y muchos se la tomaron como un calentamiento para las casi dos horas que quedaban por delante. Porque si hay algo que define a Ricky Martin es que derrocha energía en todo lo que hace.

Sin perder ni un minuto se fueron sucediendo los primeros temas hasta que Ricky saludó a su público de Madrid. Nos pidió que cantáramos, que bailáramos, pero sobre todo que disfrutáramos y lo pasáramos bien. Porque si hay algo importante en la vida es aprovechar cada momento. Acompañada por Rosa y por Ana fuimos siguiendo el frenético ritmo del concierto. Y fue con Vente Pa’ Aca cuando estalló la euforia en todos los fans, ya que antes y con cierto asombro escuchamos una versión algo peculiar, por lenta me refiero, de She Bangs.

Ricky Martin en pleno baile en Madrid

Siempre hay alguna anécdota y en esta ocasión me quedo por decirlo de alguna manera con el bilingüismo que está ahora tan de moda. Ricky Martin cantó Living la vida Loca y The Cup of Life en inglés pero cuando el público tomaba la palabra lo hacía en español. Unimos nuestras voces, pero sobre el escenario se oía una versión y en la pista otra. Algo curioso, pero eso sí, bien sincronizado.

Dejando al margen esto, no faltaron a la cita míticas canciones como María, La Bomba, Por arriba, por abajo… y a estas alturas del concierto el público ya estaba más que enamorado porque antes de hacernos bailar nos dio un disparo al corazón con sus baladas. Y es que cuando Ricky se pone tierno solo se oyen suspiros a tu alrededor.

Pero como todo lo bueno se acaba, ya sin voz pero con más ganas si cabe que al principio, sonó la más esperada de la noche. La mordidita puso el broche final a un concierto difícil de olvidar.

Y llegados a este punto, me permito decirle a Ricky Martin que canté, que bailé, que disfruté y que me lo pasé más que bien. Así que: Misión Cumplida.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

 

 

 

Eurovisión: Cinco puntos para el gallo de Manel Navarro

Dice el refrán que lo que mal empieza, mal acaba. Y es que desde el primer momento, la elección de Manel Navarro para representar a España en Eurovisión estuvo marcada por la polémica. Si hacemos memoria, por primera vez el público no tuvo la última palabra y eso, no gustó. La matemáticas no mienten y para quitarles la razón se la tuvieron que quitar al público.

En el festival de Eurovisión, nuestro país ha participado cincuenta y seis veces, de las cuales, ha obtenido dos victorias y cuatro segundos puestos. Cifras que forman parte de la historia eurovisiva porque España, en muchas ocasiones, ha pasado desapercibida por Europa en la tabla de puntaciones. Hasta ayer solo en dos ocasiones nuestro país había quedado en el último lugar. Primero fue Remedios Amaya con ¿Quién maneja mi barca?, después Lydia Rodríguez con No quiero escuchar y Manel Navarro hizo realidad eso de que no hay dos sin tres.

Manel Navarro actuando en Eurovisión

Al de Sabadell le gustaba el puesto en el que iba a actuar. Iba último en las casas de apuestas y los tres minutos de actuación llamaron la atención a muchos que ni siquiera conocían la canción. Ese momento en el que Manel hace un gallo fue la mecha que incendió Twitter. Uno tras otro, fueron apareciendo los memes más ingeniosos sobre el grave fallo de Manel Navarro. La canción ya era lo de menos. El protagonista había cambiado. El público, que no le había elegido, tenía motivos más que suficientes para “dar caña” a nuestro representante.

¿Qué se podía esperar de las puntuaciones? No mucho. Afortunadamente el cero desapareció del resultado pero con cinco miseros puntos no se puede ir muy lejos. Algunos hasta los consideran inmerecidos porque el ridículo en Kiev es imperdonable. Muy lejos nos pillan los 758 puntos que proclamaron campeón a Salvador Sobral con su tema Amar pelo dois. Él si que se convirtió en el auténtico “gallo del corral”, y nunca mejor dicho, porque en Portugal será la próxima edición del festival.

Hasta el año que viene hay tiempo para olvidar lo que pasó anoche en Eurovisión. La actuación y el gallo de Manel Navarro ya están escritos en los anales de la historia. Ya lo dice la sabiduría popular: El tiempo pone a cada uno en su lugar. Y lo de Manel es un claro ejemplo.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

Mítica noche de Carlos Vives y su fiesta para todos

Llevaba meses esperando ese día, por no decir años. Fue en el 2013, la última vez que bailé y canté al ritmo que me marcaba “el rey del vallenato”. Carlos Vives tenía preparada la mejor fiesta para todos en el Wizink Centre de Madrid. Ya se sabe que cuando Vives sale al escenario, la música se convierte en la mejor inyección de adrenalina llevando a la alegría a niveles más que elevados.

Eran la siete y media de la tarde cuando el antiguo Palacio de Deportes abrió sus puertas para acoger a las miles de personas que estaban dispuestas a darlo todo a ritmo de cumbias y vallenatos. Tras una larga espera, amenizada gracias a la charla con Nathalie, Andrés y su gente, llegó el momento más deseado. Se encendieron las luces rojas del escenario y solo faltaba el director Carlos Vives para que comenzara la acción. Hubo un pequeño retraso que, sin duda, le fue perdonado cuando sonaron los acordes de La Bicicleta. Fue la primera canción aunque en esta ocasión la bici no apareció. Con la gracia que caracteriza a este colombiano, aclaró que se le había salido la cadena. Aún así, bromas aparte se iniciaron dos horas de baile intenso, de canciones más que conocidas, en definitiva, un concierto digno para el recuerdo.

Carlos Vives brilla en Madrid

Precisamente, es en el recuerdo donde se guardan las buenas experiencias de la vida. Particularmente, Carlos Vives siempre trae a mi cabeza grandes momentos. Es verdad que también me trae nostalgia. Me acuerdo de buenos amigos que tengo al otro lado del charco, como Gustavo, un colombiano orgulloso de su tierra y que anteayer disfrutó viendo los videos de este concierto. Pero esa añoranza no puede superar a la perenne sonrisa con lo que Vives cautiva a sus seguidores. Dicen que “la sonrisa significa mucho. Enriquece a quien la recibe, sin empobrecer a quien la ofrece. Dura un segundo pero su recuerdo, a veces, nunca se borra.” Algo así me pasa a mi con “el rey del vallenato”. Carlos Vives me llena de positividad hasta en los malos momentos.

Sonó la mítica Gota Fría, la popular Fruta Fresca, El rock de mi pueblo con Morat y ya rondando el final Carito dio paso a La Bicicleta está vez sí con Carlos subido en ella. El público seguía cantando con la misma intensidad que al principio. Algunos ya con la voz muy perjudicada querían más. Porque cuando estás disfrutando el presente, el tiempo pasa más deprisa. Ahora no sabemos cuando te volveremos a ver por Madrid. Así que, Carlos, date prisa, porque las esperas son largas y ya te echamos de menos.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

 

¡Hasta pronto Alejandro Sanz!

Dice el refranero español que todo llega a quien sabe esperar y aunque la espera se nos hizo larga porque no sé Desde Cuando tenía la entrada. Por fin, el pasado martes Pisando Fuerte llegamos al Palacio de Deportes a cantar todas y cada una de las canciones de Alejandro Sanz. Queríamos disfrutar y vaya que si lo hicimos. La felicidad se respiraba en el ambiente. Las sonrisas llenaban nuestras caras, sin duda, a esa hora y en ese momento me encontraba en el “paraíso buscado”.

Gira Sirope de Alejandro Sanz. Último concierto.Madrid

Gira Sirope de Alejandro Sanz. Último concierto. Madrid

La gira Sirope ha sido larga, pero el destino ha querido que nos juntáramos en el último concierto. No siempre querer es poder, pero los caprichos de la vida, ésa que no es un Camino de rosas, hicieron de esa noche un recuerdo para siempre. Comenzó el concierto con una canción que me enamoró desde el primer día. Deja que te bese fue la mejor dosis de adrenalina que pude recibir para vivir intensamente las dos horas que quedaban por delante. Acompañada de Rosa, Almudena y Ana estaba dispuesta a darlo todo. Obviamente, entregué mi voz a las canciones de Alejandro Sanz quien, a su vez, es gobernado por el Capitán Tapón. Mande quien mande, hay una premisa muy clara: La música no se toca. Y eso, es algo que todos los que estábamos allí cantamos con más o menos afinación…

Prometió sorpresas. Las hubo y muy buenas. Con Rosana llegamos a Labana, de ahí al No me compares con Pablo López. Incomparable fue Lo Ves con India Martínez para culminar con Cuando nadie me ve, ante los miles de espectadores, con Niña Pastori. A estas alturas el público ya estaba rendido a un Sanz que llevaba la bandera de Madrid en el cuello y solo podía vitorear su nombre. No es lo mismo contarlo que vivirlo. La experiencia es la que deja huella en los recuerdos. Esos recuerdos que en los días malos pueden ser la mejor fuente de positividad. Yo ya los he archivado, posiblemente los necesitaré…

Y llegados hasta aquí, y como no me gustan los finales ni las despedidas… solo puedo decirle a Alejandro Sanz: Amigo mío, Mi soledad y yo esperaremos hasta junio, posiblemente, Viviendo deprisa, mientras le ponemos tiritas al Corazón partío… Vuelve pronto porque la cuenta atrás para el próximo concierto ha comenzado…

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)