Después del Calderón…

 

Miles de gargantas estaban preparadas, la letra más que aprendida, no hacía falta director de orquesta, tan sólo los primeros acordes para que el Vicente Calderón se pusiera en pie y cantara a capella el himno de su Atleti. El sentimiento colchonero estaba a flor de piel, y no es para menos, su eterno rival visitaba el feudo rojiblanco.

Comenzó el encuentro como a los colchoneros no nos gusta ver al Atleti. Faltaba pasión, coraje y corazón. Los nervios se apoderaban de unos aficionados que veían como los suyos no entraban en el partido. Ver al Real Madrid tan cómodo en la Ribera del Manzanares hace enfadar, y mucho, a los indios. Con el marcador en contra y habiendo fallado un penalti, fueron los hinchas rojiblancos los que no dejaron de cantar y animar a los suyos. Si bien es cierto, durante los cuarenta y cinco primeros minutos, los de Simeone desquiciaron a más de uno.

IMG_3673Dicen que la esperanza es lo último que se pierde y como colchonera sé que el Atleti es capaz de todo, así que una cosa tenía clara: Se iba a sufrir. Pues sufriendo como no está escrito comenzó la segunda mitad en la que los rojiblancos salieron a reivindicar que ellos eran los anfitriones. Las gradas se vinieron arriba, sus jugadores necesitaban a su afición y saben que ella nunca les va a fallar. Por eso, el corazón comenzó a latir cada vez más deprisa, para impregnar el tan citado coraje a unos futbolistas que estaban dispuestos a pelear hasta el final.

Y tal fue la reacción colchonera que comenzó a cundir el miedo en los merengues. Su comodidad iba decreciendo, Cristiano ni estaba ni se le esperaba, así que era el momento para las taquicardias atléticas. Era necesario un gol para que el Calderón estallará y así fue. La euforia se adueñó de un estadio que busca el fútbol de emoción. Y con esa emoción, la chulería merengue quedó tocada. Entre gritos de “Atleti, Atleti” los colchoneros despedimos a los nuestros que a punto estuvieron de llevarse la victoria.

Tras los noventa minutos de partido, de camino a casa hago mi balance personal. Del Calderón salí satisfecha, afónica y cardiaca. Hoy más que nunca, por todo esto puedo decir con la cabeza bien alta: “Soy del Atleti”.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

Al Vicente Calderón…

Después de las malas épocas, sólo pueden venir cosas buenas. Y que mejor momento para olvidar los malos tiempos que el próximo domingo. Será en la Ribera del Manzanares donde el Atleti vuelva a brillar. La mejor motivación es, sin duda, ganar al eterno rival. Es cierto que el Real Madrid llega al derbi en un buen momento, pero habrá que bajarles los humos… ¿No?

atletico_de_madrid_fondos-2688927Los indios responderán a la llamada de Simeone. Con coraje y corazón acudirán al Vicente Calderón para apoyar a los suyos dándolo todo. Ya están preparadas las camisetas, las bufandas, las banderas y lo más importante, el sentimiento rojiblanco ya está a flor de piel. Las últimas derrotas se escriben en pasado, por eso, ya sólo vale mirar al futuro. Hay que creer en uno mismo para alcanzar los sueños. Eso es ley de vida, al igual que hay que luchar para cumplirlos.

Y como sin lucha no hay victoria, habrá que pelear minuto a minuto para conquistar los tres puntos. Unos puntos muy importantes, no sólo para la clasificación, sino para el corazón. En la memoria colchonera están los cuatro goles que recibieron los merengues en su última visita. Eso saca en el rostro las mejores sonrisas rojiblancas. Y dado que es tan bueno sonreír, una victoria el domingo a las ocho y media es la mejor manera de terminar el fin de semana. Y, por supuesto, recibir el lunes con el sabor del triunfo.

Ya queda menos para disfrutar, vibrar y animar a los míos. Hoy más que nunca puedo decir, o mejor dicho, cantar: “Yo me voy al Manzanares, 
al estadio Vicente Calderón, donde acuden a millares, 
los que gustan del fútbol de emoción…” Y con la emoción y espíritu colchonero conduciré unos cuantos kilómetros para gritar a los cuatro vientos “Atleti, Atleti” y ver como a los blancos les sacan los colores. ¡Aúpa Atleti!

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

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Comienzos Rojiblancos

Quedan menos de diez días para que termine el mes de agosto, las horas de sol también se van reduciendo y la vuelta a la rutina asoma ya en el calendario. El verano se agota y el mes de septiembre ya ronda en los pensamientos de todos. Pero, a pesar de eso, no hay mal que por bien no venga, porque los aficionados al fútbol ya disfrutan de la Liga. Durante noventa minutos, los amantes del deporte rey sólo están centrados en sus colores. El pasado sábado debutó en la ribera del Manzanares el Atlético de Madrid. Hasta el Vicente Calderón se acercaron muchos colchoneros para ver a los suyos en el esperado debut liguero y los que estaban lejos de Madrid hicieron lo imposible para ver al equipo de su corazón. Ese equipo que les hace sufrir, que les hace llorar, que les da alegrías pero sobre todo, que les hace ser diferentes. Porque la mejor manera de afrontar la rutina es, sin duda, con coraje y corazón.

camisetas-de-futbol-del-atletico-de-madrid-2013-2014-8Ese coraje y corazón que faltó en el primer partido de los de Simeone. Hay que reconocer que se llevaron los tres puntos gracias al gol de Griezmann pero poco más hicieron. La victoria llegó sin hacer buen fútbol y sufriendo sin necesidad. Pero fieles a la filosofía “cholista” habrá que ir “partido a partido” viendo la evolución del equipo. Los principios ilusionan. Por delante hay muchos encuentros que disputar. Proclamarse campeón no es tarea fácil pero el Atleti sabe luchar. Esto es sólo el principio de lo que nos espera. Los colchoneros están preparados para animar a los suyos como sólo ellos saben hacerlo, y es que Simeone sabe que cuenta con una gran afición que sigue fielmente sus lecciones.

Unas lecciones que no han hecho más que empezar aunque no es cuestión de tomar apuntes, para sacar nota en el examen el mejor aliado es el sentimiento y de eso, los rojiblancos estamos sobraos. Esto es sólo el principio…. Lo mejor está por llegar.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

Con coraje al Bernabéu

Sangre, sudor y…ningún gol. El Vicente Calderón estaba lleno hasta la bandera y es que el partido era de alta tensión. La Champions emparejó en los cuartos de final a los dos mejores equipos de Europa de la última edición. El Real Madrid y el Atlético de Madrid se tienen ganas. Los blancos presumen de copas pero los colchoneros lo hacen “de coraje y corazón”. Y es que bajo esas palabras tan cantadas por la afición rojiblanca hay algo más que títulos. Hay una manera de vivir a la que ningún colchonero está dispuesto a renunciar.coraje y corazon

Y sin renunciar a su filosofía, Simeone contó con su once de gala para frenar a la que llaman la BBC. Pues ni Bale, ni Benzema, ni Cristiano consiguieron triunfar en la ribera del Manzanares. Los indios en su fortín y creyendo en ellos mismos no fallan pero sí alteran las pulsaciones. La primera mitad comenzó con un buen juego blanco, hecho que provocó que saltaran las alarmas en las filas rojiblancas; porque la superioridad merengue no estaba en los planes de nadie. Menos mal que Oblak tenía un claro objetivo: Mantener la portería local intacta. El primer susto llegó a los cuatro minutos, Bale lo intentó y Oblak lo paró. Quedaba mucho partido y el ritmo cardiaco iba en aumento. Al grito de “Atleti Atleti”, los colchoneros se volcaban con los suyos. Saben sufrir, saben suspirar y por supuesto, saben animar.

Los minutos pasaban pero los goles no llegaban. De hecho, al túnel de vestuarios se llegó con el cero a cero. Todas las esperanzas se pusieron en la segunda mitad. Los merengues buscaban el preciado gol fuera de casa y los colchoneros una ventaja para el partido de vuelta. Pues ni los unos ni los otros consiguieron inaugurar el marcador, pero sí generar tensión.

Comenzaron con más fuerza los de Simeone la segunda mitad, su actitud cambió. Y eso se manifestó en la inquietud del Madrid. Un Madrid que tenía delante a un rival que le plantaba cara. Y si no que se lo digan a Mandzukic…Que en su rostro se vio la firma de Sergio Ramos… Los nervios se apoderaban de todos pero no hay que olvidar que queda el partido de vuelta. Y en el noventa se confirmó que el pase a la semifinal se sellará en el Santiago Bernabéu.

Queda una semana para analizar lo visto en el Vicente Calderón. La Champions nunca defrauda y siempre sorprende. A Concha Espina acudirán los indios precisamente a sacarse “la espina” de Lisboa y valga la redundancia a sacarles de la competición. La consigna del Cholo para la vuelta no sé sabe cual será pero una buena opción es: Veni, vidi, vici…Es decir: Vine, vi y vencí.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

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Neptuno y Cibeles, cara a cara

Dice la previsión meteorológica que mañana en la ribera del Manzanares el ambiente será de Champions, y la temperatura irá en aumento a medida que vaya entrando la noche. Y no es para menos. La visita del Real Madrid al Vicente Calderón no deja indiferente a nadie. En la mente de muchos está la final de Lisboa. Presumen de esa victoria pero… como la mejor defensa es un buen ataque, no hay que olvidar que los vikingos en su última visita al Calderón se llevaron de recuerdo cuatro goles…La memoria, sin duda, es selectiva y cada uno elige sus recuerdos… ¿O no?

Es el momento de hacer apuestas. Me imagino en el Olimpo de los Dioses a Neptuno y a Cibeles buscando aliados; en Madrid se miran de reojo y es que la que ha liado la diosa Fortuna ha sido buena. La Neptuno y cibelesChampions no suele defraudar y partidos como éste son una gran dosis de adrenalina. Ya están preparadas las pinturas, las bufandas, las banderas para vivir noventa minutos “intensamente” como diría Simeone. Los rojiblancos tienen las gargantas preparadas para animar a los suyos, del corazón es mejor no hablar porque el de los colchoneros no hay cardiólogo que lo entienda. Pero el sentimiento atlético nunca cambiará. Su afición gane, pierda o empate siempre está a su lado, pero en un partido ante su máximo rival, el aliciente es aún mayor. Apear de la Champions al Real Madrid siendo éste el vigente campeón es, de momento, un sueño; pero en una semana puede ser una realidad…. Que Neptuno vaya hablando con Morfeo para que el sueño acabe con un dulce despertar rojiblanco.

Todavía quedan ciento ochenta minutos de pasión, de tensión y de buen fútbol. No es el momento para fumar la pipa de la paz. Sólo el mejor estará en las semifinales. La Champions tiene muchas deudas con el Atleti. Tarde o temprano las saldará. De momento, los rojiblancos lucharán “con coraje y corazón”. Ese corazón que gracias al influjo de Venus está enamorado de sus colores desde el día que comenzó a palpitar. Por no olvidar de la fuerza que Ares les debe enviar desde el Olimpo. Cada minuto hay que pelearlo, los errores se pagan caros. El billete a la semifinal busca dueño y ni Zeus sabe a quien tendrá que consolar. Pero seguro que en Concha Espina es bien recibido. A estas alturas, la tribu india lo tiene claro, sólo vale: Ganar, ganar y volver a ganar. Y si es al Real Madrid…¿Qué más se puede pedir?

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

En lo de sufrir, el Atleti es un campeón

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En la Champions todo es posible y si juega el Atleti aún más. Los rojiblancos, arropados por miles de corazones a punto de infartar, no decepcionaron. Tenían que igualar la eliminatoria. Sólo necesitaban un gol. Simeone pidió a los colchoneros que se dejaran la voz en la ribera del Manzanares. Y si lo dice “El Cholo”, el Calderón responde. Apenas se pudo escuchar el himno de la Champions. Y es que los alemanes fueron recibidos al grito de “Atleti, Atleti”. En lo de animar no hay quien iguale a los indios. Fueron ciento veinte minutos de pura adrenalina. Pero no fue suficiente, hubo penaltis y hasta el quinto tuvo que esperar el Atlético de Madrid para estar el viernes en el sorteo de cuartos.

Bajo la atenta mirada desde el palco de Pep Guardiola y Julen Lopetegui comenzó un partido que garantizaba , a priori, la emoción. Porque las sorpresas llegan cuando menos te lo esperas. El Atlético, muy nervioso, no transmitió miedo en el arranque. Si bien es cierto, en noventa minutos pueden pasar muchas cosas pero cuando el marcador está en contra hay que ir a por todas. Pero apenas hubo ocasiones. Y no fue un gol la primera “sorpresa” o mejor dicho “contratiempo” para los de Simeone. En el veintitrés, el portero de los rojiblancos, Moyá, pidió el cambio por lesión. Pero ya se sabe que siempre hay “una de cal y otra de arena” porque cuatro minutos después, Mario Suárez hizo el ansiado gol rojiblanco. Gracias al zurdazo del canterano, el Atlético de Madrid empató la eliminatoria, la afición estalló en el estadio y el pase a cuartos estaba más cerca, pero las pulsaciones fueron en aumento. En el treinta y uno, la tuvo Mandzukic pero se quedó, simplemente, en una clara ocasión. Poco quedaba de la primera mitad y no hubo más goles pero sí otro susto con los de Simeone. Mandzukic, a dos minutos para el descanso, parecía lesionado. De hecho, se fue al túnel de vestuarios cojeando. El interrogante sobre su continuidad tuvo su respuesta quince minutos después.

El nueve rojiblanco siguió sin problemas. Entró Raúl García por Cani. Pero el objetivo era el mismo: Sentenciar el partido. El Atleti comenzó con fuerza. Llegaban a la portería pero el balón no entraba. En el cronómetro los minutos pasaban y las pulsaciones se disparaban. Pero poco importaba el ritmo cardiaco porque lo fundamental era estar en el sorteo del próximo viernes. En el ochenta y ocho, Simeone, en estado puro, salió a pedir un último esfuerzo a la afición. Cambió a Mandzukic por Torres aunque por la mente de todos rondaba una única palabra: Prórroga.les-joueurs-de-l-atletico-madrid-fetent-leur-qualification-pour-les-quarts-de-finale-de-la-ligue-des-champions-obtenue-face-au-bayer-leverkusen-le-17-mars-2015-a-madrid_5303297

Treinta minutos más de tensión. Los corazones rojiblancos a punto de infartar pero los colchoneros sabemos sufrir y de qué manera. Y eso que desconocían lo que les esperaba. La prórroga regaló ocasiones a sendos equipos pero ningún gol. Y con el empate a uno en el marcador global, los penaltis tuvieron la última palabra. Era el momento de aliarse con la diosa Fortuna. Todo o nada. Y el todo se lo llevó el Atleti. El fallo de Kiessling en el quinto disparo hizo estallar a un Vicente Calderón que rozaba el estado de shock. Y la mejor reanimación, sin duda, es estar en cuartos. Los colchoneros saben muy bien que “ser campeón no es una meta, es una actitud”. Y lo de ayer, una demostración.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

Vapuleo rojiblanco al Real Madrid

Es el día del cine español. La noche de los Goya. Y por la tarde un partido de película. A estas alturas, está claro que los premios al mejor director, mejor guión, mejor interpretación y, por supuesto, mejor banda sonora son para el Atlético de Madrid. Y si alguien lo duda, que piense en Tiago, Saúl, Griezmann y Mandzukic. Han sido los cuatro fantásticos que han enrojecido al equipo blanco.atletico_de_madrid_fondos-2688927

Ni peligro, ni fuerza, ni juego y por supuesto, ni el gol de la honra ha conseguido marcar el Real Madrid. Serán el mejor equipo del mundo pero parece que tanto descanso no les viene bien. Se consuelan hablando de los números al final de la temporada. Pero el futuro es incierto, y el presente, me dice que dos más dos son cuatro. Y tres, los puntos que hoy han perdido ante su eterno rival. Eso matemáticamente hablando, porque la imagen de las caras merengues serán para los colchoneros muy difíciles de olvidar. La historia del Madrid hoy se ha escrito en rojiblanco, y ya llevan varios capítulos así y seguro que vendrán más.

El temporal de frío y nieve que ha azotado España está lejos de remitir en Concha Espina. Los merengues se han marchado helados de la ribera del Manzanares, y eso, que el ambiente no podía estar mas caldeado. Los indios habían encendido todas sus hogueras y no, precisamente, para fumar la pipa de la paz. Pero sí para proclamar, que casualidad, a los cuatro vientos que el Real Madrid había sido goleado.

Volviendo al cine, la de hoy no era una película entre indios y vaqueros. En frente estaban unos vikingos a los que ya les han descubierto su talón de Aquiles. Sin duda, cuatro bodas y un funeral. Si hablamos de cine español, ya que es su noche, y pensando siempre en el cuatro. Esos fueron los Goyas que se llevó “El Bola” y, precisamente, “ a su bola” andan por la casa banca. La película ya ha terminado. No pone “The End” ni “Fin” sino Tiago, Saúl, Griezmann y Mandzukic…¿Por qué será?…

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

Entre colchoneros y culés

Siempre hay un buen motivo o se puede encontrar una buena excusa para ir a Barcelona. Hace poco que visité la Ciudad Condal. Turísticamente me queda mucho por ver pero esta vez han sido mis colores los que me han traído hasta aquí. Los colchoneros estamos dispuestos a sufrir donde sea necesario. Pocos indios se veían por Las Ramblas y es que ya se sabe que nuestro campamento siempre estará en la ribera del Manzanares. Pero bueno, como se dice popularmente… Éramos pocos pero bien avenidos.Imagen 4

La ciudad estaba inundaba de carteles con el esperado encuentro de la Copa del Rey. El protagonista de ellos, sin duda, Leo Messi. El argentino es el buque insignia de un Barça que, a priori, quiere dar por zanjados todos sus problemas. Frente a los blaugranas, unos rojiblancos de gris pero muy seguros. Por delante quedaban noventa minutos apasionantes en el Camp Nou.

Esa pasión y esa adrenalina fueron los mejores escudos para hacer frente a la fría noche barcelonesa. Abrigados con gorros, bufandas y guantes los hinchas se concentraban en un estadio en el que reinaba el buen ambiente. Era una colchonera rodeada de culés pero disfrutando de un buen partido. Cierto es que los de Simeone demostraron mejor fútbol…

Pero el marcador lo inauguró Leo Messi. A pesar de anotar el único gol del encuentro, el diez blaugrana no tuvo su mejor noche. Inolvidables serán los momentos en el Camp Nou pero, cuidado, que como la afición colchonera no hay ninguna. Y es que en lo de animar a los nuestros, sin duda, somos únicos. Mucho tienen que aprender…

Ahora, llega el momento de volver a casa, conseguir la victoria en la liga y esperar al que sin duda, será el partido con mayúsculas. Según pasen los días las pulsaciones de los colchoneros y culés se irán acelerando hasta vivir noventa minutos de infarto. Seguro que se sufrirá pero habrá merecido la pena. Los de Simeone lo darán todo y su afición hará lo que tan bien sabe hacer: Animar. No hay duda de que se dejará la voz. La cuenta atrás para sellar el pase a la semifinal copera ha comenzado. Así que el próximo miércoles habrá una remontada para demostrar que en Madrid, algunos, sabemos remontar…

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

A la conquista de la Copa (II)

De pequeña me enseñaron que dos más dos son cuatro… Y esos han sido los goles que el Atleti ha marcado al todopoderoso Real Madrid en tan solo una semana. Si seguimos con los números, cierto es, que cuatro fueron los jugadores madridistas premiados en Suiza pero los rojiblancos sin reconocimientos e ignorados por muchos, cuentan sin duda, con su afición. Un premio que no hay oro que lo pague.

Unos aspiraban a la remontada porque en el Bernabéu todo es posible para unos y para otros. Porque,REAL MADRID - ATLÉTICO DE MADRID precisamente, fue un viejo conocido, un niño, el que tenía ganas de jugar y el que congeló, en una fría noche, las aspiraciones merengues. De poco sirvieron los goles de Ramos y Ronaldo porque el conjunto rojiblanco no estaba dispuesto a tirar la toalla. Los de Simeone saben pelear, saben sufrir, y además, saben aguantar las patadas que los vikingos, a la desesperada, saben hacer como tantos otros jugadores… O es que no recuerdan “en el equipo de Dios”, como lo definió Ramos, que “el que esté libre de pecado que tire la primera piedra”…

Está claro que las cosas han cambiado. Pasaron muchos años hasta que el Atleti consiguió salir de Concha Espina ganando y ahora no paran. Perder no le gusta a nadie. Ya decía Kennedy: “La victoria tiene un centenar de padres, pero la derrota es huérfana”. El flamante Balón de Oro dice ahora que “la vida no es solo goles”. Pero en el fútbol te ayudan a ganar los partidos y las eliminatorias. Es más, asegura que “no es de otro planeta”, menos mal que no es galáctico…

A pesar del menosprecio de muchos, la competición copera continúa. El Atleti se medirá en los cuartos de final al Barcelona. Los de Luis Enrique derrotaron en el Camp Nou a los rojiblancos en su reciente enfrentamiento de Liga. Para los colchoneros la mejor revancha sería eliminarlos sin lugar a dudas. Quedan noventa minutos para sellar el pase a semifinales. Minutos que se presentan emocionantes y habrá que sufrirlos pero ya se sabe que en el fútbol como en la vida; sin lucha no hay victoria… Pero de momento, y con la mentalidad de “el Cholo” habrá que pensar en “el partido a partido”, es decir, en el Granada que el domingo visita el Vicente Calderón.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

A la conquista de la Copa

Como niños disfrutaron ayer los colchoneros en el Vicente Calderón, y no es para menos. El Atlético de Madrid no ha podido comenzar mejor el año. Primero, regresó a la que siempre fue su casa un Fernando Torres hambriento de títulos y como broche final a las fiestas navideñas una victoria al eterno rival. Los goles de Raúl García y de Giménez hicieron que los merengues regresaran a Concha Espina con un marcador sin estrenar, mejor dicho, en blanco.

La noche era fría pero el ambiente estaba muy caldeado. La afición estaba más que preparada para cantar, gritar, animar y aplaudir a los suyos. Hace años siempre se imponían los vikingos no importaba donde se jugara pero algo cambió cuando llegó el gran jefe indio: Simeone. Impuso su filosofía, convenció a todos de algo muy importante no sólo para el fútbol sino para la vida: “Hay que crecer”. Creyendo en uno mismo, todo es posible.atletico_de_madrid_fondos-2688927

Y con más posibilidades están los atléticos de pasar a cuartos. Como bien dijo Ancelotti: “A la eliminatoria le falta noventa minutos” pero aunque sea en el Santiago Bernabéu que no se olviden los vikingos de que el Atleti también juega. La balanza está de su parte. Saldrán a por todas. Igual para entonces, señor Ancelotti, Cristiano ya ha descansando… Al menos, así se justificó anoche el italiano: “Cristiano estaba cansado y por eso no fue titular”. Lo que me hace recordar al escritor estadounidense Eric Hoffer cuando aseguró: “El mayor cansancio proviene del trabajo no realizado”. Ahí lo dejo… De lo que no hay dudas es de que el Atleti peleará. Ya lo dice el himno que tantas veces ha coreado la afición: “Porque luchan como hermanos, 
defendiendo su colores, 
en un juego noble y sano, 
derrochando coraje y corazón”. Y es que en el fútbol y en la vida: Sin lucha no hay victoria. Esa es la actitud de los valientes.

Hoy hay una afición que presume no sólo de sus colores sino de un equipo. Simeone cuenta con todos y la llegada de Torres ha sido, sin duda, un refuerzo físico y sobre todo, psicológico. Ya dijo Donoso Cortés: «Hay que unirse, no para estar juntos, sino para hacer algo juntos.»

Con la victoria de anoche en la Copa del Rey ya en la memoria, los de Simeone trabajan pensando en su próximo rival. Fieles a su mentalidad del “partido a partido”, los rojiblancos se vuelven a centrar en la liga. Son terceros y conquistar los tres puntos es su claro objetivo. El Barça no pasa por sus mejores momentos. Y aunque no será fácil los de Simeone lo darán todo en el terreno de juego. Los colchoneros confían en los suyos saben que pueden y poder es querer.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

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