SUEÑOS COPEROS Y SUEÑOS OCIOSOS

Superada la resaca del derbi de Copa y ya con las pulsaciones y la emoción en unos valores más normales arranca otra semana en la que todo o nada. Dijo en su día Simeone que hay que ir “partido a partido” y como es lógico los partidos, al igual que los días hay que vivirlos como únicos e irrepetibles, pero el billete para la semifinal de la Copa del Rey busca dueño. 

Un dueño que pasa por otros noventa minutos de pura adrenalina. Menos mal que la fortuna ha querido que el Atleti se mida al Sevilla en el que ha demostrado que es su fortín. El próximo jueves el Metropolitano volverá a reunir a una afición que espera poder cantar los goles de los suyos y acabar celebrando la victoria. Ésta no sabemos si estará cargada de sufrimiento y agonía, pero seguro que lo estará de emoción. Si hay una afición que sabe dejarse la garganta y darlo todo por sus colores, sin duda, esos son los colchoneros.  

Unos colchoneros que jamás podrán olvidar el derbi de copa, pero que saben que en unos días se volverán a medir a su eterno rival en su casa, pero todo eso ya llegará porque, de momento, el futuro pasa por apear al Sevilla de la competición copera. 

Un copa que tiene todavía muchos candidatos a los que les quedan muchos minutos de competición. Estoy convencida que más de una polémica va a haber, pero el fútbol es lo que tiene. Si bien es verdad, la polémica y la crispación está en distintos ámbitos de nuestra vida. Es difícil huir de ella, pero no es imposible. Quizás alejarse del presente en otro destino sea la clave para olvidar la rutina que lo condiciona todo. En definitiva, la palabra “vacaciones” o “escapada” es capaz de curar y desconectar nuestra mente. Algo más que necesario en los tiempos que corren. 

Buscar un destino no siempre es fácil, pero FITUR es una buena opción para conocer lo que hay dentro y fuera de nuestras fronteras. La Feria Internacional de Turismo que comienza esta semana en Madrid es el oasis en el que se puede hacer un paréntesis para buscar ese destino que nos llene de ilusión para un futuro vacacional. Un futuro que ahora lo vemos lejano, pero que será un presente más pronto que tarde ya que el tiempo pasa más deprisa de lo que nos creemos. Dicen que el tiempo es oro, pero también es vida y, por eso, escribir el mejor guión para ella es fundamental. 

Y fundamental, para los que nos gusta viajar, es conocer diferentes destinos. FITUR es el primer encuentro, quizás de ahí salgan sueños que puedan hacerse realidad. Para el psiquiatra español, Luis Rojas Marcos, viajar es una buena forma de aprender y de superar miedos, coincido con él, por eso si la vida de por sí es un viaje, que ésta nos lleve a infinidad de destinos hasta que nuestro billete llegue a su fin. En definitiva, ¡vivamos! 

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/53627/suenos-coperos-y-suenos-ociosos

EL CARA A CARA DE NEPTUNO Y CIBELES

Dice la previsión meteorológica que el tiempo en los próximos días va a ser frío y desapacible en Madrid, pero no especifica que el próximo jueves la temperatura irá en aumento progresivamente en la capital en los aledaños del Metropolitano. A medida que pase la tarde y se acerque la noche, concretamente las nueve y media, el Metropolitano pasará a convertirse en una olla a presión. No hay ninguna borrasca especial, ni ninguna Dana, hay un derbi de copa que no deja indiferente a nadie. 

Los blancos presumen de la victoria de la Supercopa, pero la memoria es muy selectiva y cada uno elige sus propios recuerdos de los últimos encuentros. De todas maneras es el momento de hacer apuestas, los aficionados de cada equipo lo tienen claro pero me imagino en el Olimpo de los Dioses a Neptuno y a Cibeles buscando aliados; en Madrid se miran de reojo y es que la que ha liado la diosa Fortuna ha sido buena. Ha jugado con el fuego de Vulcano y eso son palabras mayores. 

Estos partidos llevan consigo una gran dosis de adrenalina. A estas alturas ya están preparadas las bufandas, las banderas, las pinturas o las camisetas para vivir noventa minutos muy intensos en los que no se puede fallar porque los errores se pagan caros. Cronos (para los griegos) o Saturno (para los romanos) serán los encargados de controlar ese tiempo aunque no sabemos quien de los dos estará en el polémico VAR. Con las decisiones que se tomen en vivo se sabrá si están bajo la influencia de Cibeles o Neptuno. Esperemos que éste sepa guardar bien su casa y no permita que los  de fuera campen a sus anchas. 

De momento está claro que los rojiblancos tienen las gargantas preparadas para animar a los suyos, del corazón es mejor no hablar porque el de los colchoneros no hay cardiólogo que lo entienda. Es cierto que el sentimiento atlético nunca cambiará. Su afición gane, pierda o empate siempre está a su lado, pero en un partido ante su máximo rival, el aliciente es aún mayor. 

Derrotar al eterno rival es, de momento, un sueño, pero el jueves puede ser una realidad. Será mejor que Neptuno vaya hablando con Morfeo, con permiso de Cibeles, para que el sueño acabe con un dulce despertar rojiblanco. Por delante quedan noventa minutos de tensión, de pasión, de muchos nervios, pero si alguien que sabe sufrir esa es la afición colchonera. Su casa es su fortín y, por eso, no van a dudar en darlo todo para apear al eterno rival de la Copa. Estoy convencida de que los rojiblancos lucharán y derrocharán “con coraje y corazón”

Ese corazón que gracias al influjo de Venus está enamorado de sus colores desde el día que comenzó a palpitar. Esto nadie lo puede explicar pero es así. Por eso, si en la tierra hay que unir fuerzas en el Olimpo también. Seguro que Neptuno ya ha hablado con Marte para que envíe la suya. 

Todo está preparado para el derbi. Las aficiones ya calientan motores y el billete para la siguiente ronda busca dueño. Ni siquiera Zeus o Júpiter saben a quien tendrán que consolar, seguramente sea Zeus quien deba acudir con premura a Concha Espina. Será bien recibido. Otros esperarán a Baco tras la llamada de Neptuno. 

A estas alturas, y con el Olimpo en modo derbi,  la tribu india lo tiene claro, sólo vale: Ganar, ganar y volver a ganar. Y si es al Real Madrid…¿Qué más se puede pedir?

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/53375/el-cara-a-cara-de-neptuno-y-cibeles

A POR UN AÑO NUEVO

Llegaron los Reyes Magos, se han apagado las luces, la nostalgia navideña ha quedado atrás para dar paso a la realidad. Una realidad que se llama rutina a la que hay que volver. Puede no ser fácil, pero todo pasa. Lo vivido ha quedado atrás y por delante tenemos un futuro en el que están los regalos más deseados, los restos de lo dulces navideños y, por supuesto, toda una vida. 

Comenzar el año y estrenar el calendario puede dar cierto vértigo porque por delante tenemos muchos días en los que viviremos la cara y la cruz de la vida, pero sobre todo, en los que ganaremos experiencia y forjaremos aún más nuestra personalidad. Cada reto al que nos enfrentamos nos deja una marca, puede ser una cicatriz de recuerdo o simplemente un pellizco en el corazón. Todo dependerá de la lección que la vida nos quiera dar. 

Es cierto que con el inicio del 2024 también han cobrado protagonismo los tradicionales propósitos. De momento, está grabado a fuego en la mente de todos, pero con el tiempo es muy probable que alguno de ellos se vaya diluyendo. Quizás no sea la motivación la que lo mantiene vivo y, por eso, al caer en un segundo plano podamos prescindir de algo que considerábamos vital. Sin embargo, un año da para mucho y, probablemente, surjan nuevos propósitos que asumir con el paso de los meses. Nunca sabes lo que te depara el presente, del futuro es mejor ni pensar. La incertidumbre de éste no te lleva a nada bueno, será el día a día el que escriba el porvenir. 

Un porvenir en el que no debe faltar la salud. Un deseo imprescindible que no debería haber faltado en la mente de todos mientras nos comimos las tradicionales doce uvas. Unas uvas en las que hay que pedir deseos o sueños al destino. Éste comienza con la alegría de dar la bienvenida a un nuevo año. La vida está para vivirla y sacarle el máximo partido. Por delante tenemos todo un calendario para ir escribiendo nuestra propia historia sin que nadie nos dicte lo que escribir o nos sostenga el bolígrafo. Ser fiel a nosotros mismos tiene que ser el propósito por excelencia porque los principios y la personalidad son irrenunciables. 

Nuestra propia historia podrá tener unos capítulos más interesantes que otros, unos serán de acción, otros de comedia, seguro que habrá intriga y esperemos que mucha felicidad. Llevamos nueve páginas del capítulo de “Enero” y nos queda mucho por delante… Ya dijo Agatha Christie: “Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante. La vida, en realidad, es una calle de sentido único”.

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/53089/a-por-un-ano-nuevo

¡FELIZ NAVIDAD!

El tiempo pasa muy deprisa y ya estamos en la recta final para la Navidad. Es cierto que el ambiente lo envuelve de ese espíritu que lo cambia todo. Es tiempo de reencuentros y, sobre todo, de buenos deseos. Unos deseos que se han podido acumular a lo largo del año, pero que cobran más fuerza en esta época. 

Precisamente, en la época más fría del año llegan la fiestas más cálidas, siempre y cuando seas de los que adoran todo lo que la Navidad lleva implícito. Extrañar a los que no están y ver los asientos vacíos conlleva una nostalgia que hace frente a la ilusión. Estos dos sentimientos encontrados provocan un terremoto de emociones en las que, quizás, haya que dejarse llevar por el corazón. Éste es la mejor guía para dar rienda, de verdad, a lo que sentimos. La sensibilidad puede estar a flor de piel, pero no podemos olvidar que hay que disfrutar estas fiestas con quienes de verdad nos quieren. La familia y los auténticos amigos valen oro y, por eso, no podemos perder la ocasión de gozar cada momento que estemos con ellos.

En la vida en un segundo todo puede cambiar y a escasos días de celebrar la Navidad tenemos que valorar todo lo positivo que este año nos ha dejado. Hacer balance es inevitable, pero como siempre digo, de lo malo hay que quedarse con lo mejor. Y lo mejor es abrazar a los que más queremos. Seguro que todos hemos puesto ya el árbol y el Belén, hemos comprado los turrones, polvorones, mantecados y demás dulces para preparar los días más entrañables. La banda sonora ha ido cambiando porque los tradicionales villancicos han dado paso a versiones más modernas. No descarto que más de uno coja la zambomba y la pandereta y se venga muy arriba. 

Sin duda, arriba tiene que estar el ánimo porque la Navidad, como el resto de los días del año, es única y sólo por eso hay que vivirla para guardar en la memoria unos recuerdos muy amables. Las fotos, año a año, aunque pueden parecer iguales no lo son. Éste es, sin duda, uno de los mejores motivos para disfrutar y, por supuesto, para ser felices con los que nos quieren. Los que derrochan hipocresía es mejor que se queden con ella porque el año tiene trescientos sesenta y cinco días. Tengo claro que ser feliz es lo que cuenta y, por eso, aunque estemos en la época navideña hay falsedades que no tienen hueco en ella.

Sólo tienen hueco la ilusión, los deseos y los sueños por cumplir. Estos son el motor que nos mueve a superar las adversidades que el día a día nos presenta. Ya me gustaría una Navidad de trescientos sesenta y cinco días. Quizás nos iría mejor. En realidad es todo actitud y, sin duda, la autenticidad de las personas debería ser primordial y no envolver lo que no se es en un paquete especial por estas fechas. 

Unas fechas que todos tenemos marcadas en el calendario. La Navidad nos guste o no es mágica. Cada uno de nosotros sabemos cual es el verdadero truco para que ésta sea especial. Seguiré escribiendo mi carta a los Reyes Magos y nunca faltará el deseo de ver sonreír a los míos. Su sonrisa lo cambia todo, porque la felicidad empieza ahí. 

Y dicho esto solo me queda decir de todo corazón: ¡Feliz Navidad! 

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/52716/feliz-navidad

CIRCLASSICA: SUEÑOS E ILUSIONES

Gente, gente y más gente. Colas, colas y más colas. Así podríamos resumir el macro puente que hemos vivido en Madrid la semana pasada. La cuenta atrás para las fechas navideñas está más avanzada y las ganas de disfrutar del ambiente van en aumento.  

Los villancicos ya se escuchan en todas partes, las compras ya se están haciendo y los turrones y demás dulces esperan decorar los platos en los hogares para endulzar a las personas lo que queda de año y dar la bienvenida al que viene.

Del que viene siempre se espera que sea mejor que el anterior, pero hasta que nos tomemos las uvas toca rematar este presente y si es posible sacar ese niño que todos tenemos dentro para buscar la ilusión que los deseos navideños nos producen. Es cierto que en el interior algunos tienen al famoso Grinch y es respetable porque estas fechas producen sentimientos encontrados. Pasar página del pasado no siempre es fácil. Quizás sea más sencillo, en esos casos, pasar esa página al ocho de enero. Si el tiempo dependiera de nosotros mismos habría muchas más posibilidades, pero lo único que tenemos es el poder de saber de qué manera queremos afrontar este presente tan nostálgico a la vez que mágico. 

Y hablando de magia, ésta es especial en Circlassica. Era una niña la última vez que fui a un circo y aunque han cambiado algunas cosas la esencia sigue siendo la misma. Siempre se dice que el circo es una gran familia y es evidente que lo es, no solo por lo que se ve sino por lo que transmite. Con la boca abierta dejaron a grandes y pequeños Anastaiia Vashchenko, Fly Gonzalez, Super Silva, The Erosrider, Icarios, Skating Flash, Ives &Ambra y Johnny Rico. Soñar y creer en los sueños es el mejor guión que puede tener Circlassica. Lo imposible es posible con constancia, trabajo e ilusión. Sin duda, es fundamental creer en uno mismo y está claro que los límites nos los ponemos nosotros. El autoestima hay que cuidarlo y mimarlo porque lo que nos susurramos a nuestro propio oído tiene mas poder y fuerza que lo que nos puedan decir los otros. La mente puede ser nuestra gran aliada, pero también nuestra peor enemiga si la ponemos en nuestra contra. 

No se trata de dudar de nosotros, se trata de creer y sobre todo, de crecer como personas a través de las experiencias y los sentimientos. Unos sentimientos que nos enseñan nuestras fortalezas y debilidades, pero en el fondo son la esencia de lo que nos dicta el corazón. Y es, precisamente, el corazón en Circlassica el que decide acelerarse ante lo imposible. El ver para creer nunca tuvo más sentido, aunque también ese corazón es el que palpita como el de un niño y aplaude ante los logros conseguidos. Ese palpitar es el que calma el alma, el que te hace olvidar la realidad que hay fuera de la carpa, el que te aleja de los problemas para adentrarte durante dos horas en otro mundo. Un mundo de infancia y adultez que se entremezcla con la música, el espectáculo y, por supuesto, las sonrisas. Si las sonrisas son pura fuerza vital, quizás el público de Circlassica y sus sonrisas sean el mejor motor para que el show marque un antes y un después en la mente de todos. Las sonrisas dan vida y de allí sales con la ilusión por bandera. Momentos así son los que hace que la vida se llene de recuerdos a los que recurrir cuando ésta muestre su lado menos amable. 

A Circlassica hay que ir y dejarse llevar por la emoción y pensar que los límites los pones tú. ¿Nos arriesgamos por nuestros sueños?

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/52485/circlassica-suenos-e-ilusiones

CICATRICES

Las calles están abarrotadas de gente y la cuenta atrás para la Navidad ha comenzado. Quedan veinte días para que la época de los deseos y las buenas intenciones lo inunde todo. No está demás sacar la inocencia del niño que todos llevamos dentro para afrontar la nostalgia que está por venir. 

Un porvenir que se tiñe de dulces, de luces, de fiestas y de una hipocresía que en muchos casos en más evidente que nunca. El día a día va forjando a las personas y va mostrando con sus acciones su calidad humana. No porque estemos en diciembre eso va a cambiar. El camino se hace andando y el espíritu de la Navidad no puede nublar el juicio de todo un año. La experiencia es la madre de la ciencia y seguro que en todo lo que va dando de sí el 2023, ésta nos ha mostrado alguna realidad que nos ha dejado boquiabiertos tanto para bien como para mal aunque, generalmente, son las negativas las que nos marcan más. Las cicatrices que determinadas personas o situaciones han dejado son imborrables. Se pueden “olvidar” los momentos, pero lo que deja huella siempre produce un cambio de actitud que no se puede disimular. Las personas podemos ser más o menos transparentes, pero al final los sentimientos siempre afloran de una manera o de otra. Y, quizás, cuando estos lo hacen es porque esa cicatriz ya dolió demasiado. 

Cada persona es como es porque con el paso de los años, además de soplar más velas, ha forjado una personalidad, que si es fiel a sus principios, se vuelve inquebrantable. Las decepciones duelen, pero la sensación de soltar lastre conlleva un alivio que produce un efecto positivo en quien lo experimenta. 

Estamos en la época en la que los propósitos rondan por nuestras cabezas y quizás recibamos  felicitaciones inesperadas de las fiestas, pero la esencia de todo está en nosotros mismos. Valorar el año que dejamos atrás puede ser el principio para afrontar el nuevo calendario con otro punto de vista. Hacer borrón y cuenta nueva no es fácil, pero tampoco es imposible. 

Imposible no hay nada y los sueños y los deseos que lo inundan todo, más en el mes de diciembre, están ahí por algún motivo que tengamos que descubrir cada uno de nosotros. Ser feliz es lo que cuenta y, por eso, no puedes dejar que todos los ingredientes de esa felicidad los ponga cualquier persona. Quizás se equivoque y trunque una sonrisa que nadie puede quitarte del rostro.

Un rostro que en Navidad se ilusiona por las sonrisas de las personas que queremos. Además, se palpa la nostalgia de los que no están. Las ausencias duelen, pero más debería doler no saber disfrutar este presente como quien nos enseñó a poner el Belén o el árbol, a cantar nuestros villancicos y a soñar siempre buscando la felicidad. 

Una felicidad, insisto, que depende de uno mismo y suscita muchas envidias. Por eso, es vital saber quien puede formar parte de ella y a quien hay que alejar. Poner distancia es bueno cuando ésta ahuyenta la amargura. “Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas” dijo Pablo Neruda.

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/52219/las-personas-y-sus-cicatrices

AHÍ ESTÁ, AHÍ ESTÁ

Todavía quedan días para que acabe el mes de noviembre, pero esta semana arranca la cuenta atrás para la Navidad. Un mes es mucho tiempo, sin embargo, el encendido de las luces en las calles madrileñas y el tradicional Black Friday son, sin duda, un buen comienzo. 

Es cierto que los turrones y demás dulces llevan meses en los supermercados y la lotería para el sorteo extraordinario de Navidad está disponible desde verano, pero con la llegada del frío y las calles iluminadas todo se acentúa. Todavía el espíritu navideño no lo inunda todo, pero el próximo viernes es un buen día para comenzar a comprar los regalos a nuestros seres más queridos. Los más previsores se pondrán manos a la obra aunque la adrenalina de hacerlo en los últimos días nunca está demás. Cada uno dedica su tiempo como quiere para preparar las fiestas venideras, lo que está claro es que todavía queda un mes para planificar las cenas, las comidas, los regalos y todo lo que la Navidad conlleva. 

Hasta entonces y como regalo adelantado para todos, ya se ha quitado la lona que cubría la mítica Puerta de Alcalá. El monumento lucirá su esplendor para el deleite de todos. Los daños sufridos por la contaminación, el paso de Filomena y demás clemencias meteorológicas habían hecho mella en ella por no olvidar las grietas que han ido surgiendo con el paso del tiempo. No hay que olvidar esa canción que todos hemos tarareado en alguna vez: “Ahí está viendo pasar el tiempo, la Puerta de Alcalá”. Por eso, ahora el “Mírala, mírala” cobra más sentido. Tanto madrileños como turistas podemos pasear por el Paisaje de la Luz contemplando todo el esplendor que éste nos ofrece. 

Ya se respira Navidad en Madrid y el resto de ciudades. Todas tienen todo a punto para dar el pistoletazo de salida. Antes nos queda el puente por excelencia del año. La Inmaculada y la Constitución, tan cuestionada por unos, nos brindan a primeros de diciembre la oportunidad de disfrutar de las actividades culturales que la prenavidad nos ofrece. También, sin duda, es un buen puente para decorar los hogares, poner los belenes y prepararse para lo que está por venir…

Un futuro inmediato que nos sirve para apurar los propósitos no logrados de este año, preparar la lista de los del año que viene y por supuesto, comenzar el balance de un 2023 que como todos tendrá sus luces y sus sombras. 

Y con luces y sombras sigamos viendo pasar el tiempo y disfrutando de él porque eso es señal de que estamos vivos y éste es, sin duda, el mejor regalo que recibimos a diario y que no tiene precio. 

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/51737/ahi-esta-ahi-esta

DÍA DE MUERTOS Y SU PAN

Toda fiesta va vinculada a un dulce y ahora estamos en la época de los buñuelos y los huesos de santo. Por eso es un buen momento para meterse en la cocina y con el delantal puesto ponerse manos a la obra. Delante de mí tengo harina, azúcar, mantequilla, huevos y el resto de los ingredientes pero esta vez los dulces españoles van a ser sustituidos por el tradicional pan de muerto mexicano. Un dulce que está vinculado con uno de los días más internacionales que tiene México

Es cierto que el tiempo pasa pero los recuerdos permanecen y, por eso, me apetece volver a México a través de sus tradiciones, sin olvidar por supuesto que estamos en la época también de Don Juan. Festejar el Día de Muertos es rendir un homenaje a quienes ya nos están con nosotros pero que nos han marcado de una manera o de otra. El tiempo pasa, las cosas cambian pero los recuerdos no se olvidan. Hace años era mi abuela la que traía siempre los huesos de santo, tan queridos por unos y tan odiados por otros. Siempre he sido más de buñuelos pero su ilusión al llegar a casa con una cajita de su dulce favorito bien merecía hacer el esfuerzo y comerse uno. Los recuerdos siempre vuelven o como decía Cicerón: “La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos”. 

Una memoria que se rinde en los altares del Día de Muertos. Una fiesta que hace años, en Francia, fue declarada por la UNESCO como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad. Sin duda, esta festividad es “…una de las representaciones más relevantes del patrimonio vivo de México y del mundo…” Tuve la suerte de vivirla en tierras aztecas y he de reconocer que te marca un antes y un después. La UNESCO afirmó que “ese encuentro anual entre las personas que la celebran y sus antepasados desempeña una función social que recuerda el lugar del individuo en el seno del grupo y contribuye a la afirmación de la identidad…”

Es cierto que a este lado del charco como al otro los difuntos son honrados por las familias. La ausencia siempre se va a notar pero aprender a vivir con ella es los que nos toca a los que estamos vivos. Con esos recuerdos unos visitamos los cementerios y otros construyen los míticos altares. Los primeros se llenan de lágrimas, de flores y de sentimientos en un día en el que el negro del luto por la pérdida cambia de color. En México, la protagonista es la flor de Cempasúchitl que, además de ser el símbolo del resplandor del sol, significa que la persona no ha sido olvidada. Una flor que tiñe todo de naranja. Un color que no es de Halloween y que simboliza mucho más que las calabazas.

Lo cierto es que no hace falta que sea noviembre para echar de menos a los que no están porque ya escribió el historiador francés Lamartine: “A menudo el sepulcro encierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd.”

Jimena Bañuelos

Enlace a El Valle de México: https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/51027/dia-de-muertos-y-su-pan

HOY

El mes de octubre tiene los días contados. Es cierto que el broche final llega con la noche de Halloween. Una fiesta que respeto pero que también cuestiono. No me declararé fan de ella. Lo curioso es que en los supermercados puedes comprar unas calaveras de chocolate o el tradicional turrón duro o blando. Más vale prevenir que curar, dice el refrán español pero que en pleno mes de octubre esté el calendario de adviento es demasiada previsión. 

La Navidad no está a la vuelta de la esquina aunque las luces ya cuelguen de las calles de Madrid. Por delante queda el mes de noviembre, un mes que nos puede gustar más o menos pero, sin duda, nos llega con el cambio de hora. Para este cambio, tan cuestionado, no hay previsión que valga. Las tardes se oscurecerán antes y la falta de luz reconozco que me afecta. El verano ya está escrito en pretérito, y el otoño llegó de puntillas y ahora vivimos unas borrascas que nos han trasladado a un invierno adelantado. El tiempo nos afecta de todas maneras ya sea viendo la manillas del reloj o contemplando la ciudad desde la ventana. 

Una ventana que también trae melancolía y muchos recuerdos cuando los cambios se acercan. Ya sean las calaveras, las calabazas, el turrón, los mazapanes o el cambio de hora, todo lleva implícito un matiz que nos afecta de una manera o de otra. Habrá quien se alegre y quien comience desde ya a convertirse en el Grinch que lleva dentro. Todavía quedan muchos días para el encendido de las luces, ese será el pistoletazo de salida para la época navideña. Hasta entonces y viviendo el presente habrá que centrarse en Halloween y en el Día de Todos los Santos. La tradición aquí la marcan los huesos de santo y los buñuelos. Por supuesto que hay que recordar a los que ya no están. Reconozco que desde que viví en México, el Día de Muertos forma parte de mi tradición personal. Si unos se quedan con Halloween, otros preferimos el Día de Muertos.

“El truco o trato” en mi caso es un “trato” con el pasado para que me dé la fuerza suficiente para afrontar lo que está por venir y el “truco”, sin duda, será recordar a quienes ya nos están pero que me han dejado unas grandes lecciones que me llenan de fuerza. Sé que no estoy sola porque aunque no estén me cuidan. Son esos ángeles de la guarda que no podemos olvidar.

Por eso, si más vale prevenir que curar, en estos tiempos que corren, quizás lo idóneo sea vivir el presente sin distracciones porque el futuro es incierto y lo que tenga que venir llegará. No vaya a ser que nos arrepintamos de no haber vivido y esto no tiene cura porque el tiempo pasa y no regresa. Por eso, viendo guirnaldas o abetos, seamos conscientes que el presente es HOY.

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/50784/hoy

EL CÁNCER Y SUS COLORES 

Hay conciertos, carreras, espectáculos… y todos ellos se tiñen de rosa para dar visibilidad al cáncer de mama. Será el próximo diecinueve de octubre cuando se celebre su día mundial y aunque hay una fecha señalada, lo cierto es que todo el año hay que estar concienciado de lo importante que es apoyar a quienes padecen esta dura enfermedad y, por supuesto, a quienes investigan para mejorar los tratamientos y dar con las claves que acaben con el cáncer. 

Con el rosa como telón de fondo se recuerda la importancia de las revisiones periódicas porque la detección precoz es fundamental. Además, todas las actividades que se realizan son un punto de encuentro entre la solidaridad y la esperanza porque las que han vencido a la enfermedad son las heroínas de las que lo están sufriendo. Está bien buscar un reflejo que te inspire a pelear. Ante esta dura enfermedad, sentirse querido y apoyado es la mejor combinación para todos los pacientes de cáncer sin importar qué tipo sea. 

No hay que olvidar que el cáncer no sólo se tiñe de rosa. Son muchos los tipos que hay y cada uno tiene su señal. Si hablamos de colores, el arco iris no puede englobar a todos. Les da un color que los identifica, pero en el fondo el primer nombre de la enfermedad es el mismo. Seis letras que unidas muestran en un instante la cara y la cruz de la vida. Afrontar el jarro de agua fría que te cae cuando oyes esa palabra en un diagnóstico no es fácil, pero de luchadores está lleno el mundo. Ser optimista es la mejor actitud. Ahí empieza esa fuerza de la vida que te impulsa a afrontar lo que venga por delante. Esa fuerza cargada de adrenalina que te ayuda incluso cuando sientes que todo a tu alrededor se cae. En ese momento, los que te quieren estarán siempre a tu lado para ayudarte a poner punto final a la enfermedad y celebrar con ellos la vida. No hay que olvidar que “nunca sabes lo fuerte que eres, hasta que ser fuerte es tu única opción”. Este mensaje está escrito en muchos colores. 

Es cierto que el próximo jueves todo se teñirá de rosa, aunque lo importante siempre es transmitir fuerza a quien lo necesita y, volviendo al principio de este artículo, pedir ayudas para esa investigación de la que muchos se olvidan. En esto también hay que concienciarse. Precisamente, en la investigación radica la esperanza de que todo mejore. Encontrar nuevos tratamientos y mejorar los que ya existen es fundamental.

Por eso, aunque estos días todo sea de color rosa, insisto que los lazos son de muchos colores y todos igual de importantes. La solidaridad no entiende de colores. Me alegra ver que los colores nos unen por una buena causa. Lo que está claro es que la unidad hace la fuerza y que entre todos podemos convertir ese arco iris en un único lazo lleno de ilusión y esperanza. Ahí radica la fuerza de la vida.

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/50548/el-cancer-y-sus-colores

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