CONTANDO HASTA OCHO

Mi columna para El Valle de México

Sin ocio nocturno, sin fumar y sin ningún equipo en la Champions. Todo esto en poco más de cuarenta y ocho horas. La situación de la pandemia en España es preocupante y las primeras medidas eran casi un clamor a pesar de que no han gustado a todo el mundo. La salud es prioritaria y frenar los rebrotes es vital para evitar un colapso sanitario de cara al mes de septiembre. Ojalá apliquemos el sentido común y entre todos consigamos frenar las cifras que empiezan a despuntar. En nuestra mano está conseguirlo con mascarilla, distancia de seguridad y lavado de manos. Es una carrera de fondo que conseguiremos ganar si entre todos nos apoyamos. No olvidemos que la unión hace la fuerza.

Fuertes, precisamente, no han estado los equipos españoles en esta Champions League. Los ojos estaban puestos en el Atlético de Madrid y en el Barcelona. No puedo negar que me decepcionó ver caer a los míos. Los de Simeone no jugaron bien y así no se puede ser el mejor equipo de Europa. Eso sí, a pesar de la derrota estoy orgullosa de mis colores. Pienso que será mejor ganar “la Orejona” un año que podamos ir a Neptuno a celebrarlo. La Copa se merece una gran celebración y el coronavirus este año no nos lo iba a permitir. No obstante, espero que de cara a la próxima temporada los de Simeone analicen los errores del pasado para no repetirlos. La afición espera lo mejor de los suyos porque ésta siempre está dispuesta a darlo todo por su equipo. Aún así hay que reconocer que el Atleti ha sido el mejor equipo español en esta Liga de Campeones.

Una Liga de Campeones que será difícil de olvidar para los culés. En su historia ya está escrita la humillación que vivieron en el Estadio de La Luz. Aunque intenten pasar página cuanto antes, ya se encargarán los madridistas de recordárselo. Ocho goles son muchos goles para los que creían ser el mejor equipo del mundo. La vida pone a cada uno en su sitio y en este caso, el fútbol les ha dado una lección de humildad más que necesaria. Confieso que disfruté de cada gol del Bayern porque éste siempre ha sido mi segundo equipo. Müller fue el primero en sacarme una sonrisa, pero estaba convencida de que iban a venir muchas más. Es de justicia hablar de los resultados que los de Flick han cosechado en esta Champions. Son una máquina bien engrasada. Son un equipo y eso es fundamental. Depender de un jugador aunque sea, para muchos, el mejor del mundo no es bueno. Eso sí, también puede presumir en su palmarés de capitanear la mayor debacle de los azulgranas en su historia por Europa. Si Griezmann se fue del Atleti para ganar títulos, entre ellos una Copa de Europa, se equivocó de destino, de eso, no hay duda… Menos mal que cuando se toca fondo, ya solo se puede mejorar…

Mejor no pudo ser el catorce de agosto de este año. Disfruté viendo ganar a los bávaros. Me acordé de mi estancia por Alemania. Canté los ocho goles con una gran satisfacción. Los celebré comiéndome un excelente helado. Por eso, no quiero terminar sin hacer una sugerencia a la marca Frigo, protagonista de la polémica de la semana, por eliminar el español de su catálogo en Cataluña dejando en cambio el alemán. La presión ha hecho que reculen pero hasta que no lo vea… En fin, quizás puedan crear unos heladitos individuales con forma de palabras. Se me ocurren: Eins, Zwei, Drei, Vier, Fünf, Sechs, Sieben, Acht…Creo que la ración idónea son ocho… A nadie amarga un dulce…

Jimena Bañuelos

Enlace a El Valle: https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/14966/contando-hasta-ocho

Otra vez será

copa championsNo pudo ser. “La orejona” es blanca. Enhorabuena a los merengues, pero como colchonera de corazón puedo llevar la cabeza muy alta, porque ante todo se puede estar muy orgulloso de estos colores. La temporada ha sido magistral pero lo vivido en Lisboa, no ha sido justo; ha sido muy cruel para los rojiblancos.

Ya se sabe que en el fútbol hasta que no se pita el final todo es posible y si juega el Atleti, más aún. Soñamos con la copa, la acariciamos y vimos cómo se nos escapaba…Podemos llorar de pena porque las derrotas duelen pero también podemos llorar de alegría por el equipo que tenemos. No olvidemos que somos campeones de Liga, subcampeones de Europa y lo más importante, la afición rojiblanca ha dado una lección de actitud a todo el mundo: Si se gana, ahí está para celebrar y si se pierde, ahí está para apoyar…Porque ser del Atleti es algo más que lucir una camiseta.

Durante meses hemos escuchado y practicado lo que nuestro mayor filósofo nos ha enseñado. Con “El Cholo” hemos aprendido a vivir “partido a partido” y a creer en nosotros mismos. Estas son dos grandes lecciones: De fútbol y de vida. Pero me viene a la cabeza lo que decía su compatriota Jorge Luis Borges: “Hay derrotas que tienen más dignidad que la victoria”…

Tarde o temprano se hará justicia. El fútbol sigue debiendo una copa de Europa al Atlético de Madrid. Ha demostrado que se la merece. Se acaba una temporada en la que los colchoneros hemos vibrado, sufrido, gritado y, por supuesto, llorado por nuestros colores. Recordaremos las victorias, las derrotas, los mejores goles…pero ya sea dentro o fuera del Calderón, cerca o lejos de la Ribera del Manzanares; los indios hacemos que cada partido sea especial estemos donde estemos. Ser del Atleti es como todos bien sabemos una “manera de vivir”. No sé si es la mejor, pero desde luego, yo no la cambio por nada.

Dicen que no hay que mirar al pasado y vivir el presente. “Ayer” es el adverbio que acompaña a nuestra derrota y su victoria. El verbo ya lo conjugamos en pretérito, así que, pasemos página. Se acabó la Liga, se acabó la Champions pero estamos a punto de dar la bienvenida al Mundial…Ahora sí, ¡todos con la selección!

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)