AHORA, ATLETI, AHORA

Jugadores, jugadores. Hemos venido a ganar. Que se enteren los vikingos, quien manda en la capital”. Cantando esto acabó la afición rojiblanca el pasado sábado tras conseguir sumar los tres puntos ante el Athletic de Bilbao. No fue un partido fácil, pero los de Simeone saben que tienen que pelear hasta el final y su afición está ahí para arroparlos en las buenas y en malas. No importa que haga frío, que llueva o que el viento azote los rostros porque los colchoneros están preparados para todo, sólo quieren gritar los goles de los suyos y cosechar muchas victorias. 

El famoso ‘partido a partido’ ha llegado hasta hoy. Será en la ida de los octavos de final de Champions donde los vikingos y los indios se vean las caras. Ya sabemos que los colchoneros acudirán a Concha Espina en autobús, no es necesario que Simeone se lo repita a los periodistas que intentan buscar un titular fácil. Por todos es conocida la rivalidad entre los dos equipos, pero la diosa Fortuna ha querido que vivamos una eliminatoria de infarto. Es cierto que sólo puede quedar uno, pero por delante hay muchos minutos de fútbol por jugar y está claro que todo puede suceder. No negaré que si hay que apostar al mejor siempre éste lucirá unas preciosas rayas rojiblancas. Las cosas como son. Ese sentimiento que no se puede explicar se fortalece cuando hay un derbi por delante contra el eterno rival. 

Hay algo más que el pase a la siguiente fase en juego. El cara a cara entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid no es un partido cualquiera, solo hay que preguntar a los aficionados colchoneros por su opinión sobre los merengues. Los fantasmas del pasado se quedan en el pasado, porque el presente es hoy y de nada sirve intentar remover lo que ya ha sucedido. 

Quedan unas horas para que comience el partido con mayúsculas. Quiero que el Atleti le dé una alegría a mi corazón. Éste está preparado para todo, pero el mejor calmante para las taquicardias es, sin duda, una dosis de goles y una victoria que estará llena de abrazos.Y dicho todo esto, sólo puedo añadir que gracias a esta bendita locura, ya tengo lista la camiseta, el corazón a punto, y las ganas para ver a los rojiblancos derrochar todo el coraje y corazón en el partido de ida, porque está claro que la vuelta en el Metropolitano va a ser inolvidable. La afición espera ver lo mejor de los suyos y estos tienen a toda una afición que lo dará todo por ellos esté donde esté. Ser del Atleti es una forma de entender la vida y ésta, sin duda, se vive intensamente siendo rojiblanco. Orgullosa de mis colores, únicamente puedo añadir: “¡Aúpa Atleti!”

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/03/03/ahora-atleti-ahora-2/

TRADICIONES EN SAN FERMÍN

Avisados estamos de que viene otra ola de calor, pero el verano tiene estas cosas. Lo normal es que el termómetro suba y nos toque sobre llevarlo de una manera o de otra. Bienvenidas son las piscinas, las playas y por supuesto las sombras en la montaña. Cada uno decide como afrontar estos embistes de la estación estival. Un verano que arrancó, precisamente, con el calor de las hogueras de San Juan y desde entonces vamos enlazando una fiesta tras otra. Pamplona está celebrando un San Fermín con todas sus tradiciones, la ciudad se viste de rojo y blanco para vivir una semana con una intensidad frenética. Casualmente, los toros allí son bienvenidos. No voy a entrar en polémica pero es la realidad. 

Como todos los años, y como marca mi particular tradición, a las ocho de la mañana, con más o menos sueño, hay que estar frente al televisor. Desde niña viví muchos encierros con mi abuelo y, por eso, desde que nos dejó sigo levantándome para verlos con la sensación de que sigue a mi lado. Los sentimientos se encienden con una chispa de recuerdos y estos no los podemos controlar porque la vida nos los va mostrando sin avisar. El calendario es un buen aliado para la rutina, pero también es el responsable de que haya fechas que nos pellizquen el corazón aunque intentemos disimular. 

Se puede disimular durante unas horas en el día, pero siempre llega el momento en el que el corazón nos pide dar riendas suelta a eso que nos está haciendo sobreactuar. Los sentimientos son los que son y los recuerdos no se pueden cambiar porque están escritos a sangre y fuego en nuestra memoria. Es cierto que unos son más agradables que otros, pero tanto los buenos como los malos permanecen en nuestra mente. Olvidar no es tan fácil como nos quieren hacen creer porque siempre habrá algo que nos lleve al pasado. 

Y el pasado aunque esté escrito en pretérito, en ocasiones, recurre al presente. Esto es bueno si sirve, por ejemplo, para coger fuerzas para el futuro o para rendir un homenaje a quienes ya nos están con nosotros. Por eso, con el chupinazo de Pamplona y sabiendo que nos dejaste un nueve de julio de hace muchos años siendo yo una niña, continúo viviendo estas fiestas como si estuvieses conmigo. Es cierto, querido abuelo, que “sólo se muere cuando se olvida, y yo nunca te olvido” porque compartí contigo grandes experiencias, me enseñaste muchas cosas. Probablemente más de las que tú te podías imaginar, y sin duda, me marcaste mucho. En mí hay una parte de ti y bien orgullosa que estoy de ello. 

Seguiré fiel a mis principios, también a los futbolísticos que me inculcaste. Siempre el rojiblanco presente en nuestra vida. Una vida que disfrutaré como tú lo hacías. Te fuiste muy pronto pero tu legado es eterno. Nos faltarían tipos de tu imprenta para escribir todo aquello que nos dejaste. Ya no hablo solo por mí sino por todos los que tuvimos la suerte de convivir contigo. 

Recordar a quien quieres mirando al pasado siempre es bueno, porque nuestro presente está marcado por lo que hemos vivido siendo unos niños. La memoria es selectiva, pero sabe a qué aferrarse y, sin duda, en mi caso, aferrarme a mi abuelo nunca está de más. Ese es el motor que nunca me ha fallado esté donde esté. Va por ti abuelo. Te echo de menos.

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle de México: https://elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/47026/tradiciones-en-san-fermin

EL COLOR DE LOS RECUERDOS

Aunque el verano lo hemos dejado atrás, no podría fallar este año de calor el famoso veranillo de San Miguel. Nos aferramos a él porque en unas semanas echaremos de menos el buen tiempo, la luz y aflorarán los recuerdos de todo lo vivido. Ser muy fan de la estación estival conlleva una nostalgia que se agranda al comenzar la caída de la hoja. El tiempo pasa y con él las estaciones del año. Es cierto que los supermercados van siempre por delante y adelantan el invierno, justificado con la Navidad, para mezclar las calabazas de Halloween y los tradicionales turrones. Todo vale con tal de vender. Es cierto que las tradiciones están para cumplirlas, pero a su debido tiempo. No hay ninguna necesidad de acelerar el calendario porque todo llega, incluido el consumismo. Eso sí, este año la inflación también se unirá a las fiestas si la situación no se enmienda.

Si de enmendarse hablamos, parece que el Atleti lo ha hecho o por lo menos en Sevilla hizo los deberes para satisfacer a su afición. Una afición que espera que los suyos cumplan también en la Champions. La fase de grupos ya sabemos que es traicionera y no hay que confiarse. El famoso “partido a partido” nos deja esta noche un encuentro ante el Brujas. Hasta allí han viajado los de Simeone para regresar con tres puntos muy necesarios. No me gustaría que la noche se torciera como las rayas de la camiseta de esta temporada. Sobre este tema mejor no hablar de momento. Hay que centrarse en lo verdaderamente importante y es de justicia felicitar al eterno capitán, Koke, por agrandar su leyenda con los rojiblancos.

Y los rojiblancos lo que necesitan es ser fieles a su “coraje y corazón” porque “la Orejona” es el sueño de muchos y éste se puede cumplir. Quedan muchos minutos por jugar y muchos por sufrir, pero la afición sabe estar ahí y se dejará la voz por apoyar a los suyos. Habrá quienes lo hagan desde los diferentes estadios, pero el colchonero no importa donde esté porque siempre está pendiente de los suyos. Confieso que soy de las que viajo siempre con mi camiseta del Atleti y estoy convencida de que no soy la única. Me imagino que esto forma parte de esa forma de entender la vida que muchos no comprenden y por eso la critican. No envidio los triunfos de los demás y no presto atención a sus provocaciones. Prefiero centrarme en mi familia futbolísticamente hablando y quedarme con los momentos irrepetibles que he vivido.

Volviendo a los recuerdos de los que hablaba al principio, está claro que somos lo que vivimos y que cada uno construye su personal “albúm de fotos”. Éste tendrá muchos apartados, algunos serán bonitos, otros de épocas duras que nos habrán forjado el carácter… Obviamente, la temática de estas carpetas será variada porque la vida lo es. No negaré, a estas alturas, que mi memoria futbolística está pintada con unas rayas rojiblancas bien marcadas y rectas. Además, esos colores me acercan a quien me trasmitió “ese sentimiento inexplicable” siendo una niña y ahora desde el tercer anfiteatro estará orgulloso de lo bien que presumo de su legado.

En definitiva, “poder disfrutar de los recuerdos de la vida es vivir dos veces”. No siempre es malo mirar para atrás…

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

Enlace en El Valle de México: https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/38049/el-color-de-los-recuerdos

VIÑETA A VIÑETA

La semana dibujada por Jorge Crespo:

Jorge Crespo: https://jorgecrespocano.com

DISTRACCIÓN ROJIBLANCA

Esta semana damos la bienvenida al mes de octubre. Un mes que arranca con la pandemia en pleno apogeo, con un enfrentamiento político sin precedentes y con un tiempo que demuestra que el verano ha quedado atrás. La rutina ha vuelto adaptada a las circunstancias y, poco a poco, todo va encajando en esta anormalidad en la que estamos viviendo. En septiembre superamos la temida vuelta al cole mejor de lo que nos esperábamos, pero también vimos como las cifras hacían saltar las alarmas de la necesidad de nuevas medidas. En esas estamos aunque no lo parezca.

Sinceramente, hacer un paréntesis de tanto Covid no viene mal. Llevo semanas hablando de cómo están las cosas por España, y sobre todo, por Madrid. Es agotador pensar todo el tiempo en la pandemia. Las conversaciones versan sobre lo mismo y la mente necesita distraerse con algo ajeno. Todavía nos quedan meses complicados y aunque cada día que pasa es un día menos, hay que distraerse. Leer, ver una película o una serie ya formaban parte de mi rutina, pero ahora, por fin, hay un aliciente más. Confieso que ya tenía ganas de ver al Atleti saltar a los terrenos de juego. Mucho se ha hablado últimamente de los rojiblancos y es que la llegada de Luis Suárez no ha dejado indiferente a nadie. El uruguayo ya luce en su espalda el nueve y ahora toca que se aprenda la filosofía “cholista” y haga lo que mejor sabe hacer.

Precisamente, lo que mejor sabe hacer la afición es derrochar coraje y corazón. Todavía no se puede hacer en los estadios, esperemos que pronto llegue el día que tanto esperamos. De momento, nos emocionamos viendo el vídeo y la canción que Leiva y Joaquín Sabina nos han regalado. Los sentimientos cada vez están más a flor de piel porque llevamos mucho tiempo sin recibir muestras de cariño. Es cierto, que los colchoneros tenemos otra forma de entender la vida. Está más que demostrado por mucho que otros intenten explicar lo inexplicable. Los rojiblancos siempre apoyamos a los nuestros y creemos en ellos en las buenas y en las malas. La temporada acaba de empezar y por delante nos quedan muchas jornadas de goles, de ilusión, de taquicardias, de alegría, de sufrimiento… Desde luego, en la Liga no se ha podido empezar mejor. Los seis goles, dos de ellos de Suárez, que se vieron en el Metropolitano demuestran que el Atleti está, como dijo Simeone, “con energía, ganas e ilusión, como todos los años cuando empieza la Liga”. Esperemos que esta buena actitud dure hasta final. De momento, y como dice el entrenador, vayamos “partido a partido” así que disfrutemos de esta victoria. Son los tres primeros puntos y vendrán muchos más. El Atlético de Madrid y su afición tienen ansias de títulos. El espectacular comienzo hace soñar, veremos si los sueños se convierten en realidad. El tiempo lo dirá, pero lo que tengo claro es que “nunca dejaré de creer”. ¡Aúpa Atleti!

Enlace: https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/16162/distraccion-rojiblanca

RETOMAR LO QUE UN DÍA SE PARÓ

Reconozco que son abrumadoras las noticias que leo cada día sobre la situación de la pandemia en México. Están pasando por el peor momento. Aquí lo vivimos no hace tanto, aunque a juzgar por determinadas situaciones que se ven por la calle da la sensación que muchos se han olvidado de lo sucedido… Todos deberíamos ser conscientes de que la precaución tiene que ser nuestra compañera durante un tiempo. “Más vale prevenir que curar” dice el refrán. Eso sí, ésta no está reñida con que podamos disfrutar de todo lo que nos hemos privado en los últimos meses. La fase uno de la desescalada ya es historia, y ahora el panorama es muy diferente. Quizás, con el verano a la vuelta de la esquina, las ansias por movernos y las vacaciones rondando por nuestra mente, perdamos la perspectiva de la “nueva normalidad” que tanto nos han vendido. La mascarilla, nos guste o no, ha venido para quedarse un tiempo. ¿Cuánto? No lo sé, pero incorporarla a nuestra rutina cuanto antes es, simplemente, algo que nos beneficia a todos. Hemos pasado mucho como para retroceder al punto de partida.

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7 de marzo en el Wanda Metropolitano

Un punto de partida que muchos tienen marcado en el calendario. Oficialmente, el estado de alarma comenzó el quince de marzo aunque antes de esa fecha hubo días críticos. Vivíamos pensando que no era nada, porque así nos lo habían hecho creer y, de repente, el coronavirus nos dio una bofetada que nos bajó de la nube en la que estábamos. Wuhan nos parecía muy lejano y de lo de Italia ya ni hablamos. Yo pasé de estar en el Wanda Metropolitano viendo al Atleti contra el Sevilla, a verme en casa sin poder salir. Aquel partido será difícil de olvidar por muchos motivos. Por una parte, lo disfruté al máximo. Animé a los míos como se merecen, sufrí con los penaltis y, lo más importante, cumplí la tradición de ir con mi padre, una temporada más, a nuestra casa futbolísticamente hablando. En cambio, por otra parte, ahí empezó a palparse que algo iba a pasar. Cuesta asumir que los planes, a veces, hay que cancelarlos sobre todo cuando está en juego la salud de las personas. Lo que vino después es de sobra conocido, pero lo que viene ahora lo vamos descubriendo a medida que pasan los días. Quizás, muchas personas nunca hayan vivido con la incertidumbre, pero vivir el presente es esto. No hacer planes. De hecho, los ingredientes de la “nueva normalidad” se van conociendo por días, a pesar de las muchas rectificaciones institucionales. Acostumbrarse a lo nuevo es lo que nos toca, aunque sea por un tiempo. De hecho, y ya que he hablado del Atleti, es un placer saber que los de Simeone vuelven a saltar al terreno de juego en San Mamés. No habrá público, pero sí una afición que arropará a los suyos esté donde esté. No serán partidos fáciles porque el fútbol necesita a sus hinchas y más si hablamos del Atlético de Madrid. Aún así, es el momento de mostrar el auténtico coraje y corazón que nos abandera porque en la situaciones difíciles es dónde se demuestra la fortaleza de uno mismo. Y si algo me ha enseñado el Atleti es que es capaz de hacer lo imposible en situaciones muy complicadas. No olvidemos, por ejemplo, lo que pasó en Anfield… La memoria es selectiva, y hay que quedarse con lo mejor para afrontar el futuro que nos espera con optimismo y valentía. Ahora, no hablo de fútbol, hablo de la vida.

Por eso, concluyo tarareando a un gran colchonero, Dani Martín, que pronto estará por México: “Que bonita la vida /Cuando baila su baile / Que se vuelve maldito /Cuando cambia de planes /Ahora juega contigo /Otras tantas comparte /Que bonita la vida /Y tan bonita es / Que a veces se despista…” No nos despistemos con tonterías, afrontemos el presente que es lo único que tenemos seguro.

Jimena Bañuelos 

Enlace al artículo de El Valle (México): https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/12865/retomar-lo-que-un-dia-se-paro

¡¡Atleti Campeón!!

Ondeando la bufanda entre el sonido del claxon de los coches y al grito de “Atleti, Atleti” llegué al único sitio en el que quería acabar la noche. Neptuno con un agua rojiblanca esperaba una auténtica marea. Llevaba meses soñando con ir a la fuente del rey de los mares y tras noventa minutos en los que nunca dejé de creer cumplí, con una amplia sonrisa, el sueño que anhelaba.

Obviamente, no iba sola. Rosa, Ana y Ales me acompañaban. Sabíamos que con los jugadores lo festejaríamos dos días más tarde pero cuando se trata de celebrar una copa todo momento es bueno. Frente a Neptuno me acordé de quién me inculcó este sentimiento que por muchas palabras que uses es difícil de explicar. Por eso, ni lo voy a intentar. El Atleti son muchas vivencias, muchas emociones y, por supuesto, muchos momentos únicos e irrepetibles. También puedo asegurar que te enseña a llorar de alegría porque cuando luchas por lo que quieres y lo consigues el corazón, acostumbrado a taquicardias, palpita al compás del himno de tus colores.

En Neptuno celebrando la Europa League

No faltaron los cánticos, las sonrisas en las caras, los vítores a los jugadores, en especial a ese Niño que todos hemos visto crecer y se va del club que adora con una copa que le ha hecho campeón, precisamente, en el penúltimo partido en el que lucirá la camiseta colchonera. Hasta en esto apuramos al límite. Pero merece la pena cuando el desenlace final está lleno de euforia. Ya nos tocaba volver a rendir culto a nuestro dios. Neptuno nos echaba de menos.

Desde que aprendimos la filosofía “cholista” todo comenzó a cambiar. Seguimos fieles al coraje y corazón que son nuestra seña de identidad pero desde el “partido a partido” vivimos al día. Pensamos en nosotros, creemos en nuestras posibilidades y dejamos atrás ese pasado apodado “el pupas” para crecer en el terreno de juego, y así, alcanzar la gloria. La afición nunca ha dejado solo a los suyos. En las buenas y en las malas siempre ha estado, está y estará. La Europa League es de todos. Así que todos disfrutamos en las calles de Madrid del título por el que también hemos sufrido. Me acuerdo de los que están lejos de Neptuno, pero que no se preocupen que ya me encargo yo de celebrarlo por ellos. Durante la fiesta de esta copa ya se habla, o mejor dicho, ya se canta el nombre del próximo rival en Europa. La verdad es que no sé cual serán sus colores, lo único que tengo claro es que el destino es Tallin. Si hasta allí no puedo ir, repito lo que dije en mi último artículo, os espero en Neptuno gritando bien alto: “¡Aúpa Atleti!”. Pero hasta agosto solo tenemos que disfrutar.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

Sin Champions pero con coraje y corazón

No pudo ser. Hasta el último momento se luchó por cumplir un sueño, pero todo dependía de la diosa Fortuna, una diosa que ha dejado de lado al Atlético de Madrid. No queda otra que resignarse, pensar que otra vez será porque aunque siga siendo “el pupas” tiene una afición que está dispuesta a entregarse por su equipo pase lo que pase.

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Momentos rojiblancos inolvidables con Rosa Romero

Será difícil olvidar lo que ocurrió anoche, obviamente el resultado dejó a muchos colchoneros con lágrimas en los ojos, con duras imágenes para el recuerdo pero de todo se aprende. Ahora es el momento de sacar esa fortaleza y ese coraje del que tanto presumimos. No voy a negar que el resultado supuso un saber muy amargo pero la vida me enseñó a buscar el lado bueno de las cosas; a quedarme siempre con la parte positiva de las peores situaciones, y sin duda, eso es lo que he hecho. No he cumplido el sueño de ver al Atleti levantar “la Orejona” pero sí he vivido un partido muy especial en compañía de grandes personas. Desde hace años, Rosa y yo soñábamos con ver un partido juntas. Pero la vida no nos había dado la oportunidad de cumplir ese sueño. Anoche acompañada por buenos rojiblancos, Rosa y yo estábamos felices por compartir ese momento. Sin duda, la derrota dolió pero hay algo que borrará de la memoria ese triste recuerdo. Juntas sufrimos, juntas nos abrazamos y juntas seguiremos riendo y compartiendo momentos que son mejor premio que cualquier copa.

La final ya es cosa del pasado, la vida continúa. Ahora es el momento de pensar en el futuro con optimismo. Los colchoneros sabemos reponernos. No hay que olvidar que el Atleti te hace más fuerte. Ya dijo el político argentino, José de San Martín, que “una derrota peleada vale más que una victoria casual”. Y así es, podemos estar orgullosos de nuestros colores, lo que me recuerda a Borges: “Hay derrotas que tienen más dignidad que la victoria”. Sigamos creyendo, porque el Atlético de Madrid es nuestra forma de vida. Y nadie nos la puede cambiar. ¡Aúpa Atleti!

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

 

A Milán, a por la primera Champions

Noventa minutos. Una copa. Y alcanzar la gloria. A un día del gran partido, el ambiente no puede ser más emocionante. Ahora, es el momento de darlo todo, no sólo en el terreno de juego sino en las gradas. Y en eso, no es por nada, los colchoneros somos únicos. Hasta llegar a Milán hemos sufrido ante grandes rivales. Con el PSV casi infartamos en los penaltis, el Barça no lo puso fácil y el Bayern impuso su respeto pero el Atleti se deshizo de todos… ¿Alguien duda que no lo hará con el Real Madrid? ¡Venga ya!

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Neptuno espera una marea colchonera

Muchas son las imágenes que circulan por el whatsapp acerca del partido. Sin duda, el cartel de favorito siempre lo llevan los merengues… que se conformen con él porque de San Siro solo se traerán eso para ofrecer a la Cibeles. Neptuno, el rey de los mares, ya tiene preparada toda una marea rojiblanca que inundará las calles de Madrid. Y, cuidado, porque solo saben navegar en ella aquellos que llevan por bandera el coraje y el corazón. Eso es fundamental para creer y soñar con lo que tanto esfuerzo ha costado. La final de la Champions es el broche de oro a un camino bastante complicado, pero por eso, la motivación es aún mayor. El duro trabajo por cumplir los sueños siempre tiene su recompensa. Hoy todavía se puede soñar pero mañana toca pelear, no se puede fallar porque los errores pueden salir muy caros. En la memoria de todos está Lisboa pero Milán permitirá formatear la memoria rojiblanca y escribir en italiano el más glorioso capítulo de su historia.

Precisamente, para hacer historia lo mejor es ganar al eterno rival. Eso es una motivación extra que gusta, y mucho, a los colchoneros. En el terreno de juego estarán los once que decida Simeone, pero millones de rojiblancos apoyarán a los suyos estén donde estén. Las camisetas, las banderas, las bufandas… están más que preparadas. Las gargantas tienen voz de sobra para cantar los goles de los nuestros y cómo no, el corazón está a punto para palpitar al ritmo que el Atleti marque.

Hace dos años, lloré no por la derrota, sino porque estaba a muchos kilómetros de mi auténtica familia colchonera. Un partido de fútbol puede mover muchos sentimientos. Mañana, rodeada de los míos y con la emoción colchonera a flor de piel quiero ir a mi fuente favorita. No es el momento de seguir soñando, es el momento de despertar de un plácido sueño en el que todos hemos creído. Milán se convertirá en el mejor escenario de moda rojiblanca. Porque si hay algo que el Atleti hace bien, es desfilar con orgullo y la cabeza bien alta ante el Real Madrid…

Sufriremos, posiblemente. Ganaremos, seguramente… Ahí lo dejo…

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

La decisión: Bayern o Atleti

El fútbol es imprevisible y la fortuna es caprichosa. Sin duda, el último sorteo de la Champions hizo un emparejamiento digno de una semifinal. Han pasado los días y ya está aquí el partido de ida. Los que me conocen bien, saben que el azar, esta vez, me ha jugado una mala pasada, o mejor dicho, ha jugado con mis sentimientos futbolísticos. El Atleti son mis colores, mi forma de entender el deporte rey; pero por el Bayern tengo una debilidad especial. Es el equipo alemán que corre por mis venas. Se puede tener el corazón partío por muchas causas, y la Champions me ha dejado claro que tengo que decidir; una decisión que sin duda, llevará mucho coraje y corazón. Creo que ya está todo dicho.

Foto: Jesús Mohedano

Por eso, con las rayas por bandera, el nerviosismo en aumento y el corazón más que preparado, está todo listo para vivir noventa minutos de gran emoción. Obviamente, un partido como el de mañana requiere rodearse de los mejores colchoneros. A los que tendré cerca los veré sufrir como toca, y a los que no estén conmigo serán los mensajes de whatsapp los que me muestren su estado cardiaco. No tengo ninguna duda de que el Atleti creerá que es posible, que los sueños se pueden cumplir; y que no va a ser tarea fácil… pero ya va siendo hora de que la Liga de Campeones salde sus deudas con los rojiblancos. Llegar a la final es la mejor recompensa para los que casi infartamos en los octavos y en los cuartos.

Acostumbrados a sufrir pero siempre con el ánimo por bandera, es el momento de darlo todo por nuestros colores. Ahora más que nunca Milán está más cerca. Quiero seguir soñando con “la Orejona”, Neptuno nos está esperando… Los sueños se pueden cumplir.. ojalá que tras los ciento ochenta minutos sean los bávaros los que tengan pesadillas. La suerte está echada… Y el Atleti no puede fallar.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

 

 

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