El Barcelona se impone a un desdibujado PSG 

Toda ventaja siempre es buena, y más si es fuera de casa y en la Champions. El Barcelona toma la delantera en la carrera a las semifinales de la Liga de Campeones. Los de Luis Enrique viajaron a tierras galas para medirse a un Paris Saint Germain que ya sabía lo que es ganar al Barcelona, porque tres fueron los goles que los de Blanc anotaron a los culés en la fase de grupos… Y esa misma cifra les colocó el Barça ayer en su campo… Está claro que las cosas cambian… La victoria luce colores blaugranas.

Como marca el protocolo, tras el himno de la Champions comenzó un partido marcado por las bajas en el equipo francés pero también por el buen juego que viene mostrando el Barcelona en los últimos encuentros. Eran dos viejos conocidos que ya se habían visto las caras en varias ocasiones y, por eso, y porque sólo uno seguirá en la competición, el partido se presentaba emocionante. Con un ambiente Suarezespectacular arrancó el encuentro en el Parque de los Príncipes. La intensidad blaugrana no tardó en aparecer. A los trece minutos, Leo Messi disparó al larguero en la que fue la primera ocasión de gol. Y cuando el Barça amenaza, el gol no tarda en llegar. Y así fue. En el dieciocho, Neymar gracias al pase del argentino inauguró el marcador. El grave error de la defensa del PSG les salió muy cara. Y esto solo fue el principio…

Los de Blanc no consiguieron inquietar al Barcelona en los primeros cuarenta y cinco minutos de partido. Al descanso, eran los culés los que controlaban el encuentro. Y eso que eran los visitantes. Mucho debía cambiar el PSG si quería seguir en la Champions o, al menos, llegar al Camp Nou con esperanzas.

Y aunque lo último que se pierde es la esperanza, a medida que pasaban los minutos en la segunda mitad lo que comenzaban a necesitar los franceses ya era un milagro. Tras la llegada a la portería culé en el cuarenta y nueve poco más hizo el PSG. De hecho, el gol en el sesenta y seis de Luis Suárez les dejó muy tocados, además de alucinados por la calidad del tanto. Pero no quedó ahí la cosa. De nuevo, el uruguayo y por la escuadra hizo el tercero. Si en francés, cauchemar es pesadilla, su nuevo sinónimo es: Luis Suárez. Aún quedaban minutos para que el PSG hiciera el gol de la honra, pero hasta eso lo tuvo que hacer el Barcelona por ellos. En el ochenta y uno, Mathieu, en propia puerta, anotó el primer y último gol local.

El marcador lo dice todo: 1-3. El Barcelona regresa a la Ciudad Condal victorioso. Conquistó la Galia, y de qué manera. La ciudad de la luz se quedó a oscuras ante la brillantez culé. En una semana, en el Camp Nou y ante su afición, los blaugranas lo tienen todo a su favor para sellar el pasaporte a la semifinal.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

FullSizeRender

Alemania en su máxima expresión

alemania

Pueden ser de rabia, de cocodrilo, de emoción, de alegría, de cansancio…Pero las que se vieron en Belo Horizonte son las lágrimas de la derrota en su máxima expresión: Lágrimas de humillación…Y es que no fue precisamente bello el horizonte que contemplaban los brasileños…Las derrotas siempre duelen pero las formas de perder duelen aún más. En casa, en su mundial…En fin, no hay mal que por bien no venga…Lo del Maracanazo ya no es su peor pesadilla. No sé como se dice pesadilla en portugués pero sí cual son sus sinónimos: Müller, Klose, Kroos, Khedira y Schürrle.

Se esperaba una semifinal emocionante. Entre las dos selecciones sumaban ocho estrellas mundialistas y, exactamente, ocho fueron los goles que se vieron. Eso sí, los siete primeros los recibieron los brasileños. Ni Julio César puedo frenar a los bávaros. La Mannschaft se convirtió en un máquina de hacer goles. Tanto es así que en treinta minutos ya había marcado cinco goles a una Brasil que se que quedaba muy lejos de las expectativas marcadas. La afición local no daba crédito a lo que veía ni tampoco los millones de espectadores que contemplaban el partido en directo. No hay que olvidar que esta humillación fue, dada la redundancia, vista mundialmente. Ya nadie se acuerda del resto de sorpresas que ha dejado Brasil 2014; en el recuerdo de todos estará el ya conocido “Mineirazo”.

Es cierto que “es imposible ganar sin que otro pierda” como dijo el poeta romano, Publio Siro. Pero cuando la derrota toca de lleno el orgullo del perdedor es mucho más dolorosa. Ahora en Brasil, se buscan responsables de lo sucedido. Todas las miradas apuntan a un mismo hombre: Scolari. Está claro que él asumirá la culpa pero…¿por qué si se gana la responsabilidad es de todos y si se pierde es sólo de uno?…Ahí queda eso…

Por animar un poco a los brasileños, me vienen a la mente las palabras de Saramago: “La derrota tiene algo positivo: nunca es definitiva. En cambio, la victoria tiene algo negativo: jamás es definitiva”. Así que, otra vez será. De momento, ya todo el mundo sabe contar, al menos, hasta siete en alemán. Los chistes y bromas con el resultado se multiplican por momentos. La afición alemana disfruta de la victoria como se merece. Han hecho historia y es normal que quieran celebrarlo. Están a noventa minutos de la copa…Es el momento de no rendirse.

La vida te da muchas lecciones. Ya sea dentro de un hospital, en la calle o en un campo de futbol. Ya se sabe que sin lucha no hay victoria aunque ayer en Mineirao nos enseñó algo que muchos olvidan: La humildad. Alemania ganó pero su actitud fue más que una lección. Dijo Jacinto Benavente: “En la pelea, se conoce al soldado; sólo en la victoria, se conoce al caballero”. Ahí lo dejo…

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

Cuatro candidatos para una copa

 

El menú ya está escogido y las semifinales a punto de empezar. De toda la carta, que ha sido mucha; al final hay que decantarse por unos entrantes a base de una tabla de quesos holandeses. De plato principal, un buen “bife” acompañado por el tradicional Schupfnel alemán. Para beber, lo mejor será una cerveza bien fresquita. De postre, unos alfajores. Y como en toda celebración que se precie, habrá que brindar por la salud de todos los invitados a esta fiesta del fútbol con unas ricas caipirinhas. Dicho así, las semifinales de Brasil 2014 son, como poco, apetitosas.

Apetitosas porque ya solo quedan cuatro candidatos para levantar la ansiada copa del mundo. Brasil, Alemania, Holanda y Argentina están a noventa minutos de llegar a la final de un mundial marcado por las polémicas arbitrales, las lesiones y, como no, el clima. Pero ya no valen las excusas, el esfuerzo ha sido mucho y el reinado futbolístico solo lo alcanzará uno. La historia la escriben los vencedores pero todavía no sabemos si será en portugués, en alemán, en holandés o en español… De Maracaná solo saldrá un campeón.copa

En la fase de grupos los cuatro combinados nacionales quedaron en primer lugar. Es cierto, que no todos mostraron su mejor futbol pero, a veces, aliarse con la diosa Fortuna da resultado. En los octavos y en los cuartos, unos sufrieron más que otros. Que si prórrogas, penaltis, el calor, la gripe…En fin, que había que pasar como fuera. Pero ya lo dijo Séneca: “Vencer sin peligro es ganar sin gloria”. Y precisamente, ganar la gloria es de lo que se trata.

El martes desde el Estadio Mineirao, brasileños y alemanes buscarán el billete para Maracaná. Los cariocas afrontarán este trascendental partido con las bajas de Neymar y Thiago Silva pero siguen siendo los anfitriones, y eso, es un factor añadido. Por su parte, la Mannschaft ha demostrado que ni las temperaturas sofocantes, ni los virus gripales pueden reducir su potencial. No sabemos si los de Löw sabrán bailar samba pero si derrotan a la canarinha… Aprenden seguro…

Y veinticuatro horas más tarde, en el Arena de Sau Paulo, “la naranja mecánica” del estudioso Van Gaal intentará eliminar a la versión más light de Argentina. Una albiceleste que encabeza Leo Messi pero que no podrá contar con Di Maria. Sin duda, una baja muy importante para los de Sabella. Por su parte, los holandeses están en plena forma. Nada ha calmado las ansias de gol de Robben, Van Persie, y Sneijder. Así que deberán afrontar el encuentro como lo que es: Un todo o nada.

Es el momento de apostar por los favoritos, de disfrutar de los partidos y como no sabemos que idioma hablarán los campeones…Digamos simplemente: Alea iacta est!

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

Brasil pasa, pero con apuros

brasil bandera

El ambiente: Espectacular. La afición: Entregada. Los corazones: Acelerados. Y de penalti se clasificaron los brasileños a los cuartos del mundial. La desolación de los chilenos no es para menos. Es la cuarta vez en su historia que los cariocas les privan de seguir soñando con la copa. Lucharon, demostraron su gran juego pero ya se sabe como es el fútbol. La pena máxima sentenció el encuentro del lado de los anfitriones.

Tras los himnos y el pitido inicial comenzaba en el Estadio Mineirao un partido con mucha intensidad. En poco más de un minuto se vieron las tres primeras faltas del encuentro. Sendos equipos sabían que no podían relajarse porque los errores podían costar muy caros. Poco tardaron los de Scolari en inaugurar el marcador y hacer estallar a su afición. En el dieciocho, David Luiz remató un tiro de esquina. Quedaban muchos minutos por disputar y la ventaja de la canarinha no amedrentó a los de Sampaoli. “La Roja” se quitó los complejos con los que había saltado al terreno de juego, se olvidaron de los nervios y mostraron su calidad.

Una calidad que se vio reflejada en el treinta y dos con el gol de Alexis. Un claro error de la defensa brasileña que empataba un partido que llegaría a ser de infarto. Ocasiones no les faltaron a ninguno pero llegó el minuto cuarenta y cinco y todos al vestuario…

El uno a uno del marcador de poco servía. Quedaba una segunda mitad en la que la tensión y los nervios iban en aumento. Eso sí, el partido no tenía desperdicio. Para muchos, Brasil llevaba el cartel de favorita pero Chile dejaba claro lo bien que presiona. Oportunidades hubo y de no ser por las paradas de Julio César y de Bravo se hubiesen visto más goles. Si se vio otro gol que no subió al marcador por mano de Hulk. Nada había cambiado a los noventa minutos reglamentarios.

Si a la calidad de los equipos le añadimos que la eliminatoria es a partido único, está claro que es posible que se llegue a la prórroga y los penaltis en más de una ocasión. De momento, los brasileños y chilenos tenían treinta minutos más para sentenciar el partido. Y los aficionados media hora más para deleitarse con el juego de estos dos combinados. Pero de poco sirvió el tiempo extra porque fueron los penaltis los que sellaron el pase a cuartos para los anfitriones. El error de Jara en el quinto penal provocó lágrimas de alegría para unos y de tristeza para otros. Justo o no, el fútbol es así.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

Ganar o adiós a Brasil

copa

De poco sirven, o mejor dicho, de nada sirven ya las matemáticas. La fase de grupos del Mundial ya ha terminado, comienzan los octavos y cada encuentro es una final. Ahora, los noventa minutos que marca el cronómetro son los protagonistas. Si las dieciséis selecciones que quedan quieren alcanzar la gloria deben mostrar en el terreno de juego su mejor cara. Ahora los fallos y los malos días pueden salir muy caros.

La anfitriona buscará el boleto a cuartos ante un combinado chileno que ha demostrado que es capaz de poner en apuros a las a priori favoritas. Los de Scolari juegan en casa. Entre sus filas destacan nombres como Neymar, Marcelo, Alves pero en el fútbol todo es posible y aunque los cariocas quieren alzar la copa en su tierra, los chilenos quieren hacer historia truncando el sueño de la pentacampeona. Los de Sampaoli llegan al estadioMineirão con el ánimo muy alto, y no es para menos, porque derrotaron a la vigente campeona del mundo.

El mismo día pero no a la misma hora, colombianos y uruguayos tienen su cita en Maracaná. Un partido que se presenta emocionante por tratarse de dos combinados con grandes aspiraciones a la final. Los colombianos de Pekerman, a pesar de no poder contar con Falcao para esta cita mundialista, han superado la fase de grupos con un pleno de nueve puntos. Por su parte, los uruguayos de Tabarez quieren seguir avanzando en el campeonato para que la polémica por Luis Suárez caiga en el olvido. La emoción está más que asegurada.

Superada la resaca futbolística del sábado, el domingo las citas son en el estadio Castelao y en el Arena Pernanbuco. A la una hora local y a las once en México, el Tri se enfrentará a la “naranja mecánica” de Louis Van Gaal. Los holandeses acariciaron hace cuatro años la copa y su ansia por alcanzarla está más viva que nunca. Los que les pueden hacer llorar esta vez no son los españoles sino los mexicanos. Los de Herrera saben que no lo tienen fácil pero llegan a los octavos de final más que motivados, pero sólo uno conseguirá el billete para cuartos.

Un billete que se disputarán Costa Rica y Grecia esa misma tarde. Los costarricenses han sido una de las sorpresas de este mundial. Derrotaron a Uruguay y a la Italia de Buffon y con Inglaterra cosecharon un empate. No saben lo que es perder y no están dispuestos a abandonar Brasil. Su rival serán los helenos de Santos que se clasificaron por un penalti en el último momento…Pero las sorpresas son un ingrediente más en este mundial.

Los cuartos de final esperan a los mejores. Noventa minutos lo deciden todo. El buen fútbol está asegurado…Así que es el momento de preparar las banderas, playeras, y la garganta para animar a los tuyos…Ya se sabe que la afición lo es todo.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

México resiste ante el anfitrión

brasil mexico

El escenario: El Estadio Castelao. Los protagonistas: México y Brasil. La hora: Las dos de la tarde…Y los nervios a flor de piel. Con el buen sabor de boca del debut ante Camerún y convencidos de que podían ganar al anfitrión, los mexicanos saltaron al terreno de juego con seguridad y mucha motivación. Ya se sabe que la actitud lo es todo.

Pero no sólo en el campo, sino también en las gradas. Los aficionados del Tri tardaron poco en entonar un “Cielito Lindo” que, sin duda, se podía convertir en la banda sonara de los suyos. Animaban a su selección porque eran conscientes de lo importante que era conseguir los tres puntos. Se sufrió mucho; más en la segunda mitad. Los corazones casi infartando pero no hubo suerte. El marcador no se estrenó pero el punto conseguido seguro que a más de uno le sabe a victoria. México continua su andadura en el mundial, y lo puede hacer, con la cabeza muy alta.

Comenzó el encuentro como todos los demás. Primero los himnos, después el saludo y el pitido inicial. En la mente de más de uno rondaban las polémicas arbitrales que marcaron los primeros encuentros de este mundial, pero no hay que pensar en ello. Lo importante era disfrutar del juego. Durante los primeros cuarenta y cinco minutos se vio a dos selecciones con ganas. México tuvo un buen inicio y ya se veía venir que los anfitriones no lo iban a tener fácil. Ocasiones tuvieron los dos pero el gol no llegaba. Lo que llegó fue el descanso.  Si de “la canarinha” lo más destacado fue Neymar, sin dudarlo, del Tri lo fue Ochoa.

Pintaban bien las cosas para los de Herrera, pero merecían más. La segunda mitad se presentaba intensa y no defraudó a nadie. Según pasaban los minutos, la tensión se fue apoderando de todos: De los jugadores, de los entrenadores y, por supuesto, de los aficionados dentro y fuera del estadio. Los gritos no cesaron y las ocasiones de gol tampoco pero ni cariocas ni mexicanos lograron su objetivo. El marcador seguía mostrando un cero a cero que reparte un punto a cada uno. Eso sí, lo vivido hoy no será fácil de olvidar…

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)