PARTIDO A PARTIDO

Quedan poco más de diez días para que termine el mes de agosto, las horas de sol ya empiezan a escasear y la vuelta a la rutina se asoma en el horizonte. Hay que reconocer que el verano, a pesar de la ola de calor que hemos pasado, se va agotando poco a poco y con él las vacaciones más anheladas de todo el año. Todavía hay margen para seguir disfrutando de la estación estival, pero en todos los finales siempre existe algún principio. Los amantes del deporte rey estén o no ociosos seguro que celebran la vuelta de la Liga.

Por delante hay treinta y ocho jornadas para animar al equipo que nos hace palpitar el corazón. Reconozco que ni en vacaciones desconecto de mis colores porque estos siempre me acompañan allá donde voy. Orgullosa de ser colchonera en la playa, en la montaña, en la piscina, en el tren… Ahora bien, sé que “partido a partido” iremos soñando y sufriendo a la vez, pero también sé que nunca hay que dejar de creer porque la temporada acaba de empezar y la actitud es fundamental. 

Los primeros noventa minutos de esta Liga se jugaron ante el Espanyol lejos de su fortín, pero en la cabeza de esta afición está la noche de bienvenida en el Metropolitano del próximo jueves, donde los nuevos jugadores recibirán el cariño de su gente y conocerán de primera mano qué significa defender esta camiseta y este escudo. La afición los acogerá como siempre: con pasión, exigencia y una entrega incondicional. Del Atleti se nace y comprenderán porque es un sentimiento que no se puede explicar. El coraje y corazón que tienen que plasmar en el terreno de juego no les va a faltar desde las gradas. 

La afición del Atlético de Madrid es el latido más profundo del club, un amor que se siente en cada rincón del alma. No somos simples seguidores; somos un ejército de corazones rojiblancos que laten al unísono, dispuestos a darlo todo. No hay distancia, ni adversidad, que pueda apagar su pasión. En cada partido, en cada grito, en cada momento de sufrimiento y alegría, la afición rojiblanca se entrega por completo, como si cada jornada fuera una cita con el destino. Los colchoneros siempre estamos en las buenas y en las malas sin dudar ni un segundo, porque ser del Atleti no se mide en victorias, sino en sentimientos. Esa devoción que no entiende de rendirse, esa lealtad que no pide explicaciones. 

Los colores rojiblancos son una forma de vida que une a generaciones. Por eso, el tercer anfiteatro siempre está muy presente. El Atleti es capaz  de transformar el sufrimiento en fuerza y, sobre todo, te hace sentir parte de algo mucho más grande. En cada cántico, en cada abrazo, se siente el palpitar de una afición que vive, respira y sueña con el Atleti. Y eso, queridos amigos, no tiene precio.

Y dicho esto, será el próximo sábado cuando debuten en el primer partido de la temporada en casa y el Metropolitano se volverá a teñir de rojo y blanco. Una imagen que ya se echaba de menos. Ahora toca pelear cada balón y no rendirse. El camino acaba de empezar, pero la ambición es clara: aspirar a todo, pelear por cada título, por cada victoria. La Liga acaba de comenzar, pero la ilusión no tiene freno. ¡Aúpa Atleti!

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/08/18/partido-a-partido/

AHORA, ATLETI, AHORA

Jugadores, jugadores. Hemos venido a ganar. Que se enteren los vikingos, quien manda en la capital”. Cantando esto acabó la afición rojiblanca el pasado sábado tras conseguir sumar los tres puntos ante el Athletic de Bilbao. No fue un partido fácil, pero los de Simeone saben que tienen que pelear hasta el final y su afición está ahí para arroparlos en las buenas y en malas. No importa que haga frío, que llueva o que el viento azote los rostros porque los colchoneros están preparados para todo, sólo quieren gritar los goles de los suyos y cosechar muchas victorias. 

El famoso ‘partido a partido’ ha llegado hasta hoy. Será en la ida de los octavos de final de Champions donde los vikingos y los indios se vean las caras. Ya sabemos que los colchoneros acudirán a Concha Espina en autobús, no es necesario que Simeone se lo repita a los periodistas que intentan buscar un titular fácil. Por todos es conocida la rivalidad entre los dos equipos, pero la diosa Fortuna ha querido que vivamos una eliminatoria de infarto. Es cierto que sólo puede quedar uno, pero por delante hay muchos minutos de fútbol por jugar y está claro que todo puede suceder. No negaré que si hay que apostar al mejor siempre éste lucirá unas preciosas rayas rojiblancas. Las cosas como son. Ese sentimiento que no se puede explicar se fortalece cuando hay un derbi por delante contra el eterno rival. 

Hay algo más que el pase a la siguiente fase en juego. El cara a cara entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid no es un partido cualquiera, solo hay que preguntar a los aficionados colchoneros por su opinión sobre los merengues. Los fantasmas del pasado se quedan en el pasado, porque el presente es hoy y de nada sirve intentar remover lo que ya ha sucedido. 

Quedan unas horas para que comience el partido con mayúsculas. Quiero que el Atleti le dé una alegría a mi corazón. Éste está preparado para todo, pero el mejor calmante para las taquicardias es, sin duda, una dosis de goles y una victoria que estará llena de abrazos.Y dicho todo esto, sólo puedo añadir que gracias a esta bendita locura, ya tengo lista la camiseta, el corazón a punto, y las ganas para ver a los rojiblancos derrochar todo el coraje y corazón en el partido de ida, porque está claro que la vuelta en el Metropolitano va a ser inolvidable. La afición espera ver lo mejor de los suyos y estos tienen a toda una afición que lo dará todo por ellos esté donde esté. Ser del Atleti es una forma de entender la vida y ésta, sin duda, se vive intensamente siendo rojiblanco. Orgullosa de mis colores, únicamente puedo añadir: “¡Aúpa Atleti!”

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/03/03/ahora-atleti-ahora-2/

CORAJE Y CORAZÓN EN EL FÚTBOL Y EN LA VIDA

Un sentimiento que no se puede explicar pero que une a toda una familia que disfruta viendo a los suyos luchar como hermanos en el terreno de juego. El Atlético de Madrid nos está brindando muchos momentos de alegría y euforia sin dejar de lado el “sufrimiento” que va de la mano de las rayas rojiblancas. Ser del Atleti es algo que no todos pueden entender, pero los colchoneros tampoco se lo vamos a explicar porque es nuestra forma de entender la vida y de vivirla. 

El pasado sábado la victoria y los tres puntos tenían una dedicatoria especial. Hace once años nos dejó Luis Aragonés y desde el tercer anfiteatro siempre resonará que hay que “ganar, ganar, ganar y volver a ganar” porque en la semana en la que se avecina el derbi con mayúsculas, está claro que nunca se puede dejar de creer. No hay que olvidar el arrojo que tenía “el Sabio de Hortaleza”. Es cierto que antes del Real Madrid y siendo fieles al “partido a partido” hay que medirse en Copa al Getafe. Habrá que pelear, como siempre; pero la satisfacción de ver a los de Simeone triunfando en su casa es algo que no se olvida y, por supuesto, se festeja cantando, si es preciso, el himno a pleno pulmón. 

El Atlético de Madrid está a un punto del líder. Todo puede cambiar en Concha Espina. No sé cual es la previsión meteorológica para el próximo sábado a las nueve de la noche, pero está claro que el ambiente estará más que caldeado dentro del Santiago Bernabéu. Neptuno y Cibeles se mirarán de reojo porque hay algo más que tres puntos en juego. Decía Aragonés que “sólo hay un campeón y va de rojo y blanco” y no le faltaba razón. Por eso, esas rayas tienen que dejar su huella en la casa del eterno rival. No hay excusas que valgan. No puede faltar el coraje y corazón que nos abandera siempre y, por supuesto, aunque toda la afición no pueda estar dentro del estadio, estará apoyando a los suyos desde distintas ubicaciones. La victoria, aunque sea sufriendo ante los merengues, siempre es mucho más dulce. El Atleti está en un buen momento y tiene que seguir cosechando triunfos y alegrías. Los corazones ya los tenemos preparados y aguantan lo que sea necesario por gritar los goles de los de Simeone. No importa si son en los noventa minutos de partido o agonizando en el añadido, los colchoneros sabemos que está en nuestro ADN llegar al límite. Tenemos hasta el sábado para “calentar” nuestra ganas de triunfo. 

Cuando digo que el Atleti es otra forma de entender la vida, me refiero también a los detalles. Ante el Mallorca pudo pasar desapercibido para muchos, pero los jugadores llevaban un brazalete verde por el Día Mundial del Cáncer que se celebra, precisamente, hoy. Reconozco que se me ponen los ojos vidriosos cuando estos días recuerdo el momento de mi diagnóstico, pero me aferré a mi fuerza y a quienes estuvieron conmigo hasta el final. Gané, sigo disfrutando de la vida y de mi Atleti porque durante todo el proceso soñé con volver al estadio de la mano de mi padre, como bien dice el himno de Sabina, y lo conseguí. Por eso, ese sentimiento inexplicable, ese coraje y corazón no pueden faltar en el día a día. La vida me ha dado otra oportunidad y la sigo escribiendo en rojo y blanco. 

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/02/04/coraje-y-corazon-en-el-futbol-y-en-la-vida/

EL COLOR DE LOS RECUERDOS

Aunque el verano lo hemos dejado atrás, no podría fallar este año de calor el famoso veranillo de San Miguel. Nos aferramos a él porque en unas semanas echaremos de menos el buen tiempo, la luz y aflorarán los recuerdos de todo lo vivido. Ser muy fan de la estación estival conlleva una nostalgia que se agranda al comenzar la caída de la hoja. El tiempo pasa y con él las estaciones del año. Es cierto que los supermercados van siempre por delante y adelantan el invierno, justificado con la Navidad, para mezclar las calabazas de Halloween y los tradicionales turrones. Todo vale con tal de vender. Es cierto que las tradiciones están para cumplirlas, pero a su debido tiempo. No hay ninguna necesidad de acelerar el calendario porque todo llega, incluido el consumismo. Eso sí, este año la inflación también se unirá a las fiestas si la situación no se enmienda.

Si de enmendarse hablamos, parece que el Atleti lo ha hecho o por lo menos en Sevilla hizo los deberes para satisfacer a su afición. Una afición que espera que los suyos cumplan también en la Champions. La fase de grupos ya sabemos que es traicionera y no hay que confiarse. El famoso “partido a partido” nos deja esta noche un encuentro ante el Brujas. Hasta allí han viajado los de Simeone para regresar con tres puntos muy necesarios. No me gustaría que la noche se torciera como las rayas de la camiseta de esta temporada. Sobre este tema mejor no hablar de momento. Hay que centrarse en lo verdaderamente importante y es de justicia felicitar al eterno capitán, Koke, por agrandar su leyenda con los rojiblancos.

Y los rojiblancos lo que necesitan es ser fieles a su “coraje y corazón” porque “la Orejona” es el sueño de muchos y éste se puede cumplir. Quedan muchos minutos por jugar y muchos por sufrir, pero la afición sabe estar ahí y se dejará la voz por apoyar a los suyos. Habrá quienes lo hagan desde los diferentes estadios, pero el colchonero no importa donde esté porque siempre está pendiente de los suyos. Confieso que soy de las que viajo siempre con mi camiseta del Atleti y estoy convencida de que no soy la única. Me imagino que esto forma parte de esa forma de entender la vida que muchos no comprenden y por eso la critican. No envidio los triunfos de los demás y no presto atención a sus provocaciones. Prefiero centrarme en mi familia futbolísticamente hablando y quedarme con los momentos irrepetibles que he vivido.

Volviendo a los recuerdos de los que hablaba al principio, está claro que somos lo que vivimos y que cada uno construye su personal “albúm de fotos”. Éste tendrá muchos apartados, algunos serán bonitos, otros de épocas duras que nos habrán forjado el carácter… Obviamente, la temática de estas carpetas será variada porque la vida lo es. No negaré, a estas alturas, que mi memoria futbolística está pintada con unas rayas rojiblancas bien marcadas y rectas. Además, esos colores me acercan a quien me trasmitió “ese sentimiento inexplicable” siendo una niña y ahora desde el tercer anfiteatro estará orgulloso de lo bien que presumo de su legado.

En definitiva, “poder disfrutar de los recuerdos de la vida es vivir dos veces”. No siempre es malo mirar para atrás…

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

Enlace en El Valle de México: https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/38049/el-color-de-los-recuerdos

VIÑETA A VIÑETA

La semana dibujada por Jorge Crespo:

Jorge Crespo: https://jorgecrespocano.com

AMIGOS DE VERDAD

“Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato” así define la RAE a la amistad. Un término que lleva implícito muchas emociones, muchas experiencias y muchas confidencias porque la amistad, si es verdadera, dura para siempre. Dicen que quien tiene un amigo tiene un tesoro. Un tesoro que vale más que cualquier otro objeto de valor. Amigos de verdad hay pocos y, precisamente, por eso, la amistad es incompatible con otros sustantivos o adjetivos. No diré cuales son porque creo que todos podríamos enumerar algunos de ellos. 

También, hay que añadir que la amistad tampoco entiende de distancia y menos en estos tiempos en los que gracias a la tecnología podemos comunicarnos aunque estemos a miles de kilómetros. Es cierto que no es lo mismo una videollamada que un café cara a cara, porque el sentimiento de un abrazo, por ejemplo no lo da una pantalla, pero también es justo decir que no hay distancia que pueda eliminar una emoción, porque cuando un amigo está cerca siempre hay algo que nos renueve por dentro, sobre todo, en los malos momentos. Porque esa persona sabe reír contigo, llorar contigo, luchar contigo y, por supuesto, sabe escucharte y entenderte para ayudarte a buscar siempre el lado bueno de las cosas. 

Hay amigos que se convierten en los hermanos que no tenemos, porque esa es la familia que nosotros vamos eligiendo. Una familia que con el paso del tiempo crece si la vida te da la oportunidad de conocer a las personas indicadas. Hay muchos tipos de familias y una de las varias que tengo viste en rojiblanco. Un rojiblanco que es puro sentimiento. Una familia de la que estoy muy orgullosa porque tiene “otra forma de entender la vida”. Los partidos del Atleti se ven por la tele, en el campo pero también se comentan por WhatsApp porque la alegría siempre hay que compartirla como sucedió el pasado sábado. La noche no pudo ser mejor. El Metropolitano lleno  por primera vez después de la pandemia, el rival, un Barça que llegaba tocado al territorio indio, y los goles de Lemar y Suárez que prendieron la llama de euforia a todos los que “nunca dejamos de creer” porque, especialmente, en la primera parte los de Simeone cumplieron “luchando como hermanos”. No nos engañemos porque este es el Atleti que todos queremos ver. Sabemos sufrir pero nuestro corazón también necesitaba un respiro después de tanta remontada y tanto susto innecesario.

Es innecesario traicionar a quien te importa ya que una amistad rota no tiene solución y si la tiene siempre tendrá cicatrices grabadas a fuego en el corazón. Por eso, los amigos es mejor tener pocos pero de calidad. Sé que siempre podré contar con los míos estén donde estén y, por cierto, algunos son merengues con todo lo que eso conlleva. Nadie es perfecto, que se le va a hacer… pero la verdadera amistad no entiende de colores, a veces es mejor no hablar de fútbol porque en la vida hay cosas más importantes que nuestros equipos. En la vida, hay amigos y disfrutar de esa amistad es un privilegio que tenemos que valorar partido a partido… Perdón, día a día. 

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

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VIÑETA A VIÑETA

La semana dibujada por Jorge Crespo:

Jorge Crespo: https://jorgecrespocano.com

ALIRIÓN, ALIRÓN, EL ATLETI ES CAMPEÓN

Qué manera de sufrir, qué manera de ganar y qué manera de remontar tiene el Atlético de Madrid. Así, partido a partido, llegó la jornada decisiva y en Valladolid, además del himno, se cantó el alirón. Un alirón cargado de sentimiento porque el Atleti es, precisamente, un sentimiento sin igual, otra forma de entender la vida y solo los que llevamos ADN colchonero sabemos de lo que hablamos. No se puede explicar algo inexplicable, de ahí que muchos no nos puedan entender. Del Atleti se nace y, por eso, el sábado al grito de campeones me acordé mirando al cielo de la persona que me hizo amar estos colores desde niña. ¡Bendito tercer anfiteatro! Él me enseñó muchas cosas y me marcó la estela futbolística a seguir. La vida en rojiblanco es especial y formar parte de esta gran familia es algo indescriptible. En las buenas y en las malas, la mejor afición del mundo siempre está ahí. Por eso, no era de extrañar que muchos se desplazaran a Pucela a arropar a los de Simeone en los aledaños de Zorrilla. El resto, con el corazón en un puño, estábamos preparando el recibimiento en Neptuno. El rey del mar estaba listo para reinar en la capital y lo hizo. De hecho, envidia tiene La Cibeles que este año no ha recibido ninguna copa, es más, la temporada la han terminado tan blanca como su camiseta. En fin, en la vida unos ríen y otros lloran; unos saben ganar y perder y otros solo saben protestar, pero el tiempo pone a cada uno en su sitio y el sitio del Atleti es, indiscutiblemente, el primero en la tabla. 

Es fácil decir: “Nunca dejes de creer”, pero lo importante no es decirlo sino creerlo. Ahí nace la fuerza que te lleva a conquistar aquello que persigues; ya sea en el fútbol o en la vida. De hecho, aquellos que aseguraban que el Atlético no aguantaría la presión son los que hoy callan en las redes, critican por criticar y niegan la superioridad de quienes ya pueden presumir de ser campeones. La vida da muchas vueltas y el fútbol muchas más. Nunca se puede subestimar o despreciar a nadie. Me emociono como una colchonera más cuando veo a los míos triunfar, pero las lágrimas de Luis Suárez lo dicen todo. Lágrimas de alegría que llevan implícitas un mensaje a quienes dudaron de él. El Atlético le recibió con los brazos abiertos y la familia rojiblanca lo acogió sabiendo que nos iba a dar grandes momentos. Momentos que ya son historia del club y recuerdos inolvidables en nuestra memoria colchonera. 

Si nos quieren criticar por la celebración que lo hagan, porque los que hablan siempre son los mismos, los que se veían campeones y se quedaron en el segundo lugar. Lo que está claro es que en el Olimpo de los Dioses, Zeus está consolando a Cibeles mientras Neptuno está de fiesta cumpliendo a rajatabla la letra de la canción de Leiva y Sabina: “En el trono de Neptuno donde no cabe ninguno/Que no sepa soñar partido a partido”. Y así, partido a partido, infarto a infarto y derrochando mucho coraje y corazón hemos “seguido coronando montañas, hemos seguido conquistando escaleras, en el tiempo de descuento, regateando al porvenir”. Si esto lo has leído cantando sabes de lo que hablo… 

En definitiva, el Atleti es campeón, Madrid se tiñe de rojiblanco y nuestra forma de entender la vida es lo que nos ha llevado hasta aquí. Hoy y siempre: “¡Aúpa Atleti!”

Jimena Bañuelos (@14ximenabs) 

Enlace: https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/22982/alirion-aliron-el-atleti-es-campeon

DISTRACCIÓN ROJIBLANCA

Esta semana damos la bienvenida al mes de octubre. Un mes que arranca con la pandemia en pleno apogeo, con un enfrentamiento político sin precedentes y con un tiempo que demuestra que el verano ha quedado atrás. La rutina ha vuelto adaptada a las circunstancias y, poco a poco, todo va encajando en esta anormalidad en la que estamos viviendo. En septiembre superamos la temida vuelta al cole mejor de lo que nos esperábamos, pero también vimos como las cifras hacían saltar las alarmas de la necesidad de nuevas medidas. En esas estamos aunque no lo parezca.

Sinceramente, hacer un paréntesis de tanto Covid no viene mal. Llevo semanas hablando de cómo están las cosas por España, y sobre todo, por Madrid. Es agotador pensar todo el tiempo en la pandemia. Las conversaciones versan sobre lo mismo y la mente necesita distraerse con algo ajeno. Todavía nos quedan meses complicados y aunque cada día que pasa es un día menos, hay que distraerse. Leer, ver una película o una serie ya formaban parte de mi rutina, pero ahora, por fin, hay un aliciente más. Confieso que ya tenía ganas de ver al Atleti saltar a los terrenos de juego. Mucho se ha hablado últimamente de los rojiblancos y es que la llegada de Luis Suárez no ha dejado indiferente a nadie. El uruguayo ya luce en su espalda el nueve y ahora toca que se aprenda la filosofía “cholista” y haga lo que mejor sabe hacer.

Precisamente, lo que mejor sabe hacer la afición es derrochar coraje y corazón. Todavía no se puede hacer en los estadios, esperemos que pronto llegue el día que tanto esperamos. De momento, nos emocionamos viendo el vídeo y la canción que Leiva y Joaquín Sabina nos han regalado. Los sentimientos cada vez están más a flor de piel porque llevamos mucho tiempo sin recibir muestras de cariño. Es cierto, que los colchoneros tenemos otra forma de entender la vida. Está más que demostrado por mucho que otros intenten explicar lo inexplicable. Los rojiblancos siempre apoyamos a los nuestros y creemos en ellos en las buenas y en las malas. La temporada acaba de empezar y por delante nos quedan muchas jornadas de goles, de ilusión, de taquicardias, de alegría, de sufrimiento… Desde luego, en la Liga no se ha podido empezar mejor. Los seis goles, dos de ellos de Suárez, que se vieron en el Metropolitano demuestran que el Atleti está, como dijo Simeone, “con energía, ganas e ilusión, como todos los años cuando empieza la Liga”. Esperemos que esta buena actitud dure hasta final. De momento, y como dice el entrenador, vayamos “partido a partido” así que disfrutemos de esta victoria. Son los tres primeros puntos y vendrán muchos más. El Atlético de Madrid y su afición tienen ansias de títulos. El espectacular comienzo hace soñar, veremos si los sueños se convierten en realidad. El tiempo lo dirá, pero lo que tengo claro es que “nunca dejaré de creer”. ¡Aúpa Atleti!

Enlace: https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/16162/distraccion-rojiblanca

RETOMAR LO QUE UN DÍA SE PARÓ

Reconozco que son abrumadoras las noticias que leo cada día sobre la situación de la pandemia en México. Están pasando por el peor momento. Aquí lo vivimos no hace tanto, aunque a juzgar por determinadas situaciones que se ven por la calle da la sensación que muchos se han olvidado de lo sucedido… Todos deberíamos ser conscientes de que la precaución tiene que ser nuestra compañera durante un tiempo. “Más vale prevenir que curar” dice el refrán. Eso sí, ésta no está reñida con que podamos disfrutar de todo lo que nos hemos privado en los últimos meses. La fase uno de la desescalada ya es historia, y ahora el panorama es muy diferente. Quizás, con el verano a la vuelta de la esquina, las ansias por movernos y las vacaciones rondando por nuestra mente, perdamos la perspectiva de la “nueva normalidad” que tanto nos han vendido. La mascarilla, nos guste o no, ha venido para quedarse un tiempo. ¿Cuánto? No lo sé, pero incorporarla a nuestra rutina cuanto antes es, simplemente, algo que nos beneficia a todos. Hemos pasado mucho como para retroceder al punto de partida.

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7 de marzo en el Wanda Metropolitano

Un punto de partida que muchos tienen marcado en el calendario. Oficialmente, el estado de alarma comenzó el quince de marzo aunque antes de esa fecha hubo días críticos. Vivíamos pensando que no era nada, porque así nos lo habían hecho creer y, de repente, el coronavirus nos dio una bofetada que nos bajó de la nube en la que estábamos. Wuhan nos parecía muy lejano y de lo de Italia ya ni hablamos. Yo pasé de estar en el Wanda Metropolitano viendo al Atleti contra el Sevilla, a verme en casa sin poder salir. Aquel partido será difícil de olvidar por muchos motivos. Por una parte, lo disfruté al máximo. Animé a los míos como se merecen, sufrí con los penaltis y, lo más importante, cumplí la tradición de ir con mi padre, una temporada más, a nuestra casa futbolísticamente hablando. En cambio, por otra parte, ahí empezó a palparse que algo iba a pasar. Cuesta asumir que los planes, a veces, hay que cancelarlos sobre todo cuando está en juego la salud de las personas. Lo que vino después es de sobra conocido, pero lo que viene ahora lo vamos descubriendo a medida que pasan los días. Quizás, muchas personas nunca hayan vivido con la incertidumbre, pero vivir el presente es esto. No hacer planes. De hecho, los ingredientes de la “nueva normalidad” se van conociendo por días, a pesar de las muchas rectificaciones institucionales. Acostumbrarse a lo nuevo es lo que nos toca, aunque sea por un tiempo. De hecho, y ya que he hablado del Atleti, es un placer saber que los de Simeone vuelven a saltar al terreno de juego en San Mamés. No habrá público, pero sí una afición que arropará a los suyos esté donde esté. No serán partidos fáciles porque el fútbol necesita a sus hinchas y más si hablamos del Atlético de Madrid. Aún así, es el momento de mostrar el auténtico coraje y corazón que nos abandera porque en la situaciones difíciles es dónde se demuestra la fortaleza de uno mismo. Y si algo me ha enseñado el Atleti es que es capaz de hacer lo imposible en situaciones muy complicadas. No olvidemos, por ejemplo, lo que pasó en Anfield… La memoria es selectiva, y hay que quedarse con lo mejor para afrontar el futuro que nos espera con optimismo y valentía. Ahora, no hablo de fútbol, hablo de la vida.

Por eso, concluyo tarareando a un gran colchonero, Dani Martín, que pronto estará por México: “Que bonita la vida /Cuando baila su baile / Que se vuelve maldito /Cuando cambia de planes /Ahora juega contigo /Otras tantas comparte /Que bonita la vida /Y tan bonita es / Que a veces se despista…” No nos despistemos con tonterías, afrontemos el presente que es lo único que tenemos seguro.

Jimena Bañuelos 

Enlace al artículo de El Valle (México): https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/12865/retomar-lo-que-un-dia-se-paro

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