NO NOS PIDEN TANTO

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Mi columna para El Valle de México

El verano ya llegó y con él la famosa “nueva normalidad”. Pueden cambiar muchas cosas pero los clásicos estivales siempre están ahí: las terrazas, las piscinas, las playas, la montaña, las vacaciones… Existen un sin fin de planes por hacer y, dado el año que llevamos, ahora más que nunca apetece disfrutar. Eso sí, con precaución porque el virus sigue con nosotros. Ahora la palabra más repetida es: Rebrote y, visto lo visto, éste está al acecho. Aún así, y ya con el estado de alarma, hay muchos planes por hacer. Por delante vienen unos meses llenos de luz. El sol me da vida y a pesar de que apriete el calor, siempre diré que estamos en mi estación favorita. Además, después de todo lo que hemos pasado, que el termómetro suba unos grados no es motivo para quejarse.

Quejarse es el deporte favorito de muchas personas, no lo voy a negar. Hay quien hace de la protesta un estilo de vida. Reconozco que, a veces, lamentarse está justificado pero una inmensa mayoría de ellas no. Si hay que llevar mascarilla se lleva, si hay que guardar la distancia de seguridad, se guarda; si hay que lavarse las manos pues se lavan; porque no hay que olvidar que todas estas medidas son por el bien común. Tampoco nos están pidiendo… Es cuestión de poner un poco de voluntad ya que si el rebrote se produce las consecuencias no nos van a gustar y las medidas tampoco. Es preferible pasar el tiempo al aire libre que dentro de un hospital, por ejemplo, o aislado en tu propia casa. Creo que desde marzo hemos tenido tiempo para aprender la lección que el coronavirus nos está dejando. Obviamente, no todas las mentes son iguales y, por tanto, siempre habrá inconscientes que piensen que todo ha pasado; y aunque no nos fiemos de las cifras, más que nada por quienes están detrás de ellas, sólo hay que ver la realidad. Una realidad que nos muestra cómo ha cambiado todo desde que comenzara la pandemia. Si el riesgo no existiera, la nueva normalidad tampoco. Viviríamos en la pasada normalidad. Esa época en la que no nos preocupábamos de aspectos que ahora son vitales. Había besos y abrazos por doquier, pero éstos volverán si las cosas se hacen bien. Al igual que sucederá con los bares, las tiendas y demás actos multitudinarios que hoy tienen escrita la palabra “cancelado” en sus carteles.

Voluntad para cumplir unas escasas medidas es lo que necesitamos, de buscar la vacuna ya se están encargando los científicos. Hagamos que este verano sea un verano para recordar, pero no por la palabra “rebrote” sino por las experiencias que vamos a vivir. De hecho, si algo debemos tener claro después de la incierta primavera, es que el valor del presente es incalculable. La estación estival acaba de empezar, por delante tenemos varios meses para llenarlos de buenos recuerdos. El 2020 pasará a la Historia marcado por un virus, pero en la historia personal somos cada uno de nosotros quienes escribimos los capítulos. De nosotros depende que el 2020 nos deje buenos momentos para recordar. Está claro que solo se vive una vez y este verano es único. A pesar de todo, ¿lo hacemos especial?

Jimena Bañuelos

Enlace: https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/13320/no-nos-piden-tanto

FASE A FASE

Mi columna para El Valle de México

Día a día lograremos alcanzar la “nueva normalidad” de la que tanto se habla últimamente. Sin duda, es el objetivo de todos. Además, no hay que perder de vista que el verano “oficialmente” está llamando a la puerta. De hecho, vamos a despedir el mes de mayo con temperaturas muy altas más  propias de la estación estival.

Me encanta ver el sol cada mañana y confieso que soy de esas personas que aguantan bien el calor. De hecho, voy restando los días que quedan para poder ver el mar. A orillas del Mediterráneo todo cambia. Y ahora, más que nunca, es necesario pasar página y afrontar el futuro sustituyendo la perspectiva que me ha acompañado durante el confinamiento. Es cierto, que han sido meses difíciles, pero todo pasa. Madrid está, por fin, en la fase 1. Aunque nos ha costado avanzar éste es el primer paso para poder ver, por ejemplo, a la familia o reunirse con amigos. Si bien es cierto, hasta que pueda abrazar a mis padres todavía quedan unas fases. Todo llega a quien sabe esperar. Los besos y abrazos virtuales cada vez saben a menos. Es necesario reencontrarse con las personas a las que queremos porque los que hemos pasado el confinamiento solos, hemos afrontado días en los que la soledad ha sido nuestra aliada o nuestra peor enemiga. En mi caso, creo que ha sido más aliada porque me ha permitido pensar en cómo alcanzar alguno de los sueños que aún tengo pendientes. Pensar, a veces, no es bueno sobre todo cuando la mente y el estado de ánimo no quieren que luzcas una sonrisa en la cara. Esos días es mejor distraerse y dejarse llevar por una buena película o una serie. No hablo de la televisión porque, precisamente, abstraerse el coronavirus y sus datos también tiene su lado positivo. A mí, por lo menos, me ha funcionado.

No sé si las fases de la desescalada funcionarán o no, porque cumplir con las normas no está en los genes de muchos españoles. Afortunadamente, las contradicciones que hay entre lo que se puede hacer y lo que no en cada una de ellas dice mucho de quienes las han elaborado… Creo que no es necesario especificar más cuando, por ejemplo, el uso de la mascarilla también ha pasado por diferentes estados. Los argumentos para cambiar del ahora no al ahora sí han sido tan “científicos” como los pasos a seguir hacia la “nueva normalidad”… En fin, lo que nos queda por escuchar todavía en las ruedas de prensa… Estoy segura de que más de un volantazo va a haber. 

Volantazo el que ha demostrado la sociedad desde sus coches llenando las calles de muchas ciudades en la que fue la primera “manifestación” de los últimos meses. El estado de alarma ya no impone, el Gobierno tiene a una gran mayoría aporreando las cazuelas todos los días mientras otros intentan defender las incongruencias que éste anuncia. Más allá de nuestras fronteras no somos un ejemplo a seguir, por mucho que le cueste asumirlo al presidente. Su punto de vista desde La Moncloa dista demasiado de lo que se palpa a diario a pie de calle. El futuro es incierto para todos. La incertidumbre es capaz de nublar nuestros pensamientos. Insisto en que siempre nos queda el sentido común. No está de más practicarlo de vez en cuando. Que yo sepa, éste no tiene daños colaterales, en cambio, las mentiras sí. 

Por eso, es el momento de avanzar y dejar atrás las rencillas del pasado. Edmundo Burke dijo: “Nunca puedes planear el futuro a través del pasado”. Así que más actuar y menos hablar. Señalaba Aristóteles: “Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.” Y eso puede pasar como tenga que retrasar mi viaje al Mediterráneo y el abrazo con mis padres… No diré más.

Enlace: https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/12468/fase-a-fase

Llega el final del verano

Cuesta volver, pero ya se sabe que todo lo bueno se acaba. Hasta el cielo se ha teñido de gris para convertirse en el escenario perfecto de las despedidas propias del final de verano. Agosto se acaba y llega septiembre y con él, queramos o no, la rutina que marca nuestros días.

Una rutina que poco a poco va normalizando todos los desórdenes propios de estos meses. Eso sí, para no sufrir la famosa depresión postvacacional es mejor ir adaptándose despacito, ya que éste ha sido el ritmo durante toda la estación estival. Y es que las canciones del verano, por muy populares que sean, siempre a estas alturas de agosto dejan paso, por un momento, al clásico del Dúo Dinámico que a través del compás de sus notas nos traslada a la nostalgia de los momentos vividos.

Momentos en la playa, en la montaña, en la piscina, en el tren, en el avión… y en tantos sitios que nos han llevado a disfrutar y sobre todo a olvidarnos, aunque sea por un instante, de todo aquello que nos borra la sonrisa del rostro. Siempre es fácil recordar esos momentos y por eso, hay que tirar de ellos cuando la rutina se nos haga cuesta arriba. Son la mejor inyección de ánimo que hemos recargado con creces a lo largo del verano. Si bien es cierto, hasta mediados de septiembre no despediremos esta estación pero hay que reconocer que “la vuelta al cole” nos afecta a todos…

Mensaje que los hinchas colchoneros conocen bien

Pero llegados hasta aquí parece que septiembre es el malo de la película y no es así. También viene cargado de nuevos propósitos, de nuevos proyectos, en definitiva, de nuevas ilusiones. Porque la fuente de sueños que hay en nuestro interior es imparable y por eso es, precisamente, el mejor motor que tenemos. Puede ser difícil conseguirlos pero si no se intenta, entonces si serán inalcanzables.

Así que después de este parón veraniego, hay que ir pasito a pasito deshaciendo las maletas para afrontar esta nueva etapa del año como toca. Ya decía Víctor Hugo que “el futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad”. Así que con valentía hay que afrontar los retos que se presenten para alcanzar esos sueños que nos conduzcan a muchos más. Y en los momentos en los que haya dudas, me recordó mi buena amiga Karla: “Nunca dejes de crees”. Y dicho esto. Bienvenido septiembre.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

 

 

 

Se mire por donde se mire: Un FIB de éxitos

Se esperaban miles y poco a poco fueron llenando cada rincón de Benicàssim. Como cada año, y ya son veintidós, los fibers han disfrutado de su festival. Grandes nombres de la música llenaban un cartel que hacía presagiar un exitoso FIB. Y sin dudarlo, este Festival Internacional de Benicàssim ya ha pasado a la historia gracias a los buenos datos de asistentes y al buen sabor de boca que Muse, The Chemical Brothers, Major Lazer, entre otros, han dejado en los fibers venidos de todas partes.

La música es la protagonista durante cuatro días… pero no todo comienza el jueves. Ya el lunes los primeros en llegar “acampaban”, y nunca mejor dicho, a sus anchas en la localidad castellonense con el único fin de disfrutar de la playa, la paella, la tortilla… y así, esperar al pistoletazo de salida del FIB. Como es natural a medida que los días pasaban, el sol fue dejando huella en la piel de más de uno, pero eso no era lo más importante… Del cansancio era mejor no hablar porque llegó el día señalado: El 14 de julio comenzó la XXII Edición del Festival Internacional de Benicàssim. Desde ese momento, lo único importante era disfrutar de los grupos favoritos, porque entre los más de doscientos conciertos que iban a tener lugar en el recinto no era fácil elegir. Eso sí, en el escenario principal, los cabezas de cartel de cada día se iban hacer oír hasta la orilla del Mediterráneo.

Fib

Viviendo el FIB 2016

Muchos nombres propios pero sin duda uno destacado por encima de todos. El grupo británico Muse congregó en el escenario de Las Palmas a más de cuarenta y cinco mil personas que esperaban con ansia una actuación que llenara de adrenalina a todos los asistentes. Sonaron los primeros acordes de la guitarra y el público se dejó llevar durante las casi dos horas que duró el concierto. Pero dejando al margen a Muse, hay que destacar que Dorian, Zahara, The Chemical Brothers, Kendrick Lamar, The Maccabees… también supieron ganarse los aplausos y los vítores de sus fans. Y es que los fans son incondicionales a los suyos, aunque hay que reconocer que los chicos de La Habitación Roja no estuvieron a la altura del principal escenario del Festival. Pero bueno, la protagonista siempre será la música.

Una música que ya no se escucha. Un cansancio que ya se ha superado porque el domingo se puso el punto y final al FIB 2016. Ya no queda más remedio que empezar la cuenta atrás para el del año que viene. Las esperas suelen ser largas, pero la ilusión por saber el cartel del FIB 2017 puede ser una buena aliada para ir restando días…Mientras tanto, es mejor pensar… ¿A quién te gustaría ver en el FIB 2017?

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

Sólo es un reflejo…

Espejo

Desde que somos niños aprendemos lo que son los cánones de belleza. Una belleza a la que no damos importancia hasta que vamos ganando años. ¿Quién no recuerda el tradicional cuento de Blancanieves? Fueron los hermanos Grimm los que dejaron en evidencia la fuerza que tiene un espejo. Muestra la realidad tal cual es y aunque el reflejo no sea de nuestro agrado siempre se puede mejorar. Eso sí, hay que hacerlo en manos de profesionales. La salud no está para jugar con ella. Está para cuidarla.

La reina del cuento se preguntaba: “Espejito, espejito ¿quién es la mujer más bella?” Nunca obtuvo la respuesta que deseaba y eso, trasladado a nuestros días, suele ocurrir muy a menudo. Y de cara al verano todos queremos poner el cuerpo “a punto”. La estación estival provoca deseos de cuidarse pero ese interés por nuestro bienestar debería de durar trescientos sesenta y cinco días al año. La rutina suele ser la culpable de todo, pero hay que ser realistas, los buenos hábitos se pueden adquirir y poner en práctica. De poco sirve la teoría si a la hora de la verdad nos olvidamos de ella.

Y es precisamente ahora cuando se buscan milagros. Milagros que no existen pero sí expertos que ayudan, y mucho. Ante el temido espejo, unos buscan perder los kilos de más, otros borrar las arruguitas que han aparecido…Y todo es posible siguiendo los tratamientos adecuados. El concepto de belleza tiene diferentes significados. Cada persona la valora de una manera o de otra. Para Ortega y Gasset, “la belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora”. Lo que está claro es que sentirse a gusto consigo mismo es fundamental para que la autoestima no decaiga. Porque la peor madrastra que hay es lo que uno dice de si mismo.

Por eso, hay que buscar el equilibrio entre el cuerpo y la mente. Un balanza que debe estar equilibrada. En muchos casos hay que aprender a quererse. Los cánones de belleza no son ninguna ley que haya que cumplir. Si se infringen no pasa nada. Eso me recuerda al escritor inglés, Charles Reade cuando dijo: “La belleza es poder; una sonrisa es su espada”. En el fondo, ser feliz es lo que cuenta.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

 

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