Aún tengo la vida

No ha sido por pereza, ni mucho menos por falta de ideas o de temas. Ha sido por cumplir un sueño y ese es el mejor motivo que puedo tener para defender mi ausencia durante tanto tiempo. Está claro que el hecho de poder hacer realidad los sueños es lo que hace que la vida sea interesante, y teniendo esto tan claro todo está justificado.

Era algo que me rondaba por la cabeza desde hace doce años y a pesar de que siempre estaba en mi lista de los propósitos de Año Nuevo nunca llegaba a cumplirlo. No sé por qué pero nunca tenía tiempo para ello. Hoy, conozco muy bien el motivo de tanta justificación y entiendo por qué sentí que ahora era el momento de hacerlo. Dicen que el tiempo cura las heridas, me pueden quedar cicatrices pero lo que seguro ha cambiado ha sido la perspectiva de las cosas y sólo por eso, en mi estómago tenía un hormigueo que decía que era ahora o nunca. La vida es caprichosa y sabe cómo mostrar el camino a seguir. Decidí que no iba a continuar poniendo excusas y acepté sentarme frente a la hoja en blanco. Ésta ahora no me daba miedo porque sabía que lo que iba a contar, iba a hacer que me tiraran las cicatrices de la etapa que marcó un antes y un después en mí. Así que con la valentía que me caracteriza, página a página, decidí teclear la historia que envuelve mi lema de vida. Aún tengo la vida nació como novela el pasado 22 de marzo. Ese día el sueño se hizo realidad.

Portada del libro Aún tengo la vida

Viendo el libro y acariciando sus páginas pienso en los recuerdos inolvidables que ese jueves quedaron grabados en mi memoria. Mis amigos, mi familia, mis médicos estaban ahí;  compartiendo las lecciones que la vida me dio. Mi lucha y mi victoria, mis lágrimas y mis alegrías y un sinfín de sentimientos que quedan reflejados en un libro en el que dos jóvenes se enfrentan a sus propios miedos para tratar de encontrarse así mismas. Eso sí, siempre con el color esperanza por bandera y la positividad y optimismo como mejor aliados.

Si algo me enseñó la vida hace doce años es que hay que disfrutar de los momentos, luchar por aquello en lo que se cree y dejar volar la imaginación porque los sueños se cumplen. Revivir lo que pasé no ha mermado mis fuerzas, al contrario, ha recargado mi vitalidad. Me ha hecho recordar muchas enseñanzas, muchas anécdotas y muchos momentos que incluso creía olvidados. Ahora, con el libro en mis manos, pienso que la vida, esa que solo se vive una vez, cuando te da una segunda oportunidad siempre va a ser mejor que la primera. Porque a pesar de todo… Aún tengo la vida.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

 

 

La aventura de comenzar

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Dicen que los principios no son fáciles, y no lo son. Pero también son emocionantes. La incertidumbre que los envuelve es motivo más que suficiente para armarse de ilusión, esperanza y optimismo, y combatir ese “miedo” que brota dentro de nosotros.

Todos los días vemos amanecer y no sabemos lo que nos deparan esas veinticuatro horas; solemos levantarnos y lo afrontamos como uno más. Y no es uno más, cada día de nuestra vida no se repite, sin embargo, es la rutina la que nos lleva a no valorar ese día a día. No me gusta dejar pasar los minutos, las horas y, por supuesto, los días sin más. Cada uno es especial, sólo depende de nosotros buscar ese momento extraordinario, yo lo hago y merece la pena…Si no lo haces, por intentarlo no se pierde nada…

Me encanta comenzar un libro y adentrarme en su aventura. Me intriga ver el comienzo de cualquier película. Me pone nerviosa el principio de cada partido del Atleti…Hay muchos principios…Pero, sin duda, el más importante es el comienzo de una nueva vida. Quiero empezar de cero, olvidar el pasado y buscar en el futuro esa alegría y felicidad que un día cambié, sin duda, para ganar fortaleza y valentía. Sabemos que al toro hay que cogerlo por los cuernos…

Continuando con el refranero español… Año Nuevo, vida nueva…Nunca pensé que lo iba a aplicar al pie de la letra. Estoy muy lejos de mi familia, de mis amigos, de mi casa…pero me he encontrado con otra familia, otros amigos y otra vida que bien se merece ser vivida. Otro refrán me recuerda que no todo es vida y dulzura. Se echan de menos muchas cosas pero a su vez ganas otras. Tener, como cantaba Alejandro Sanz, el corazón partío no es fácil pero merece la pena. Siempre hay una “tirita” que ayuda en los momentos de morriña, que los hay. Se puede ser fuerte pero no de piedra.

De piedra no soy pero la vitalidad es la mejor aliada. Ya decía el célebre escritor americano Scott Fitzgerald, que “la vitalidad se revela no solamente en la capacidad de persistir sino en la de volver a empezar”. Así que no hay excusas, hay que seguir caminando hacia delante. Fácil no es, pero imposible tampoco…Mi lema, y lo canta Alejandro Sanz: “No hay doctor que me retenga, no hay dolor que me detenga”. Es mejor luchar para superar los retos de la vida que, simplemente, ver la vida pasar…¿O no?

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)