CORAJE Y CORAZÓN EN EL FÚTBOL Y EN LA VIDA

Un sentimiento que no se puede explicar pero que une a toda una familia que disfruta viendo a los suyos luchar como hermanos en el terreno de juego. El Atlético de Madrid nos está brindando muchos momentos de alegría y euforia sin dejar de lado el “sufrimiento” que va de la mano de las rayas rojiblancas. Ser del Atleti es algo que no todos pueden entender, pero los colchoneros tampoco se lo vamos a explicar porque es nuestra forma de entender la vida y de vivirla. 

El pasado sábado la victoria y los tres puntos tenían una dedicatoria especial. Hace once años nos dejó Luis Aragonés y desde el tercer anfiteatro siempre resonará que hay que “ganar, ganar, ganar y volver a ganar” porque en la semana en la que se avecina el derbi con mayúsculas, está claro que nunca se puede dejar de creer. No hay que olvidar el arrojo que tenía “el Sabio de Hortaleza”. Es cierto que antes del Real Madrid y siendo fieles al “partido a partido” hay que medirse en Copa al Getafe. Habrá que pelear, como siempre; pero la satisfacción de ver a los de Simeone triunfando en su casa es algo que no se olvida y, por supuesto, se festeja cantando, si es preciso, el himno a pleno pulmón. 

El Atlético de Madrid está a un punto del líder. Todo puede cambiar en Concha Espina. No sé cual es la previsión meteorológica para el próximo sábado a las nueve de la noche, pero está claro que el ambiente estará más que caldeado dentro del Santiago Bernabéu. Neptuno y Cibeles se mirarán de reojo porque hay algo más que tres puntos en juego. Decía Aragonés que “sólo hay un campeón y va de rojo y blanco” y no le faltaba razón. Por eso, esas rayas tienen que dejar su huella en la casa del eterno rival. No hay excusas que valgan. No puede faltar el coraje y corazón que nos abandera siempre y, por supuesto, aunque toda la afición no pueda estar dentro del estadio, estará apoyando a los suyos desde distintas ubicaciones. La victoria, aunque sea sufriendo ante los merengues, siempre es mucho más dulce. El Atleti está en un buen momento y tiene que seguir cosechando triunfos y alegrías. Los corazones ya los tenemos preparados y aguantan lo que sea necesario por gritar los goles de los de Simeone. No importa si son en los noventa minutos de partido o agonizando en el añadido, los colchoneros sabemos que está en nuestro ADN llegar al límite. Tenemos hasta el sábado para “calentar” nuestra ganas de triunfo. 

Cuando digo que el Atleti es otra forma de entender la vida, me refiero también a los detalles. Ante el Mallorca pudo pasar desapercibido para muchos, pero los jugadores llevaban un brazalete verde por el Día Mundial del Cáncer que se celebra, precisamente, hoy. Reconozco que se me ponen los ojos vidriosos cuando estos días recuerdo el momento de mi diagnóstico, pero me aferré a mi fuerza y a quienes estuvieron conmigo hasta el final. Gané, sigo disfrutando de la vida y de mi Atleti porque durante todo el proceso soñé con volver al estadio de la mano de mi padre, como bien dice el himno de Sabina, y lo conseguí. Por eso, ese sentimiento inexplicable, ese coraje y corazón no pueden faltar en el día a día. La vida me ha dado otra oportunidad y la sigo escribiendo en rojo y blanco. 

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/02/04/coraje-y-corazon-en-el-futbol-y-en-la-vida/

APRENDER DEL PASADO

Aunque la cuesta de enero se esté haciendo larga, este mes está llegando a su fin. Muchos se alegrarán de ello, y no es de sorprender porque los comienzos no siempre son fáciles. Los cambios que se le piden al año nuevo no se pueden lograr de la noche a la mañana porque, como es bien sabido, hay que darle tiempo al tiempo. No hay que tener prisa pensando en el futuro o en los sueños pendientes por cumplir, todo llega si está destinado a nosotros. Eso sí, esos sueños requieren de esfuerzo, porque pocas cosas llegan como caídas del cielo. De hecho, la satisfacción de lograr aquello que se anhela produce una sensación inigualable. 

Aprender que el esfuerzo es fundamental para todo es básico para valorar todo lo que nos rodea. Por eso, la lista de propósitos no es estática y puede ir evolucionando a medida que nosotros vamos caminando por la vida. A ésta no se le puede exigir de más porque es ella la que reparte las cartas y nosotros quienes jugamos las partidas. Cada día nos enfrentamos a nuevos retos, a nuevas experiencias y, sin duda, nos “retamos” a nosotros mismos porque vamos cambiando aunque no seamos conscientes de ello. Es cierto, que si la vida en un segundo te puede cambiar, en este mismo tiempo tú también lo puedes hacer. Un mensaje, una foto, un recuerdo o cualquier acción que nos rodea nos puede enseñar algo sobre nosotros mismos o nos puede poner ante una situación que debemos afrontar como un reto. Por eso, la actitud ante todo es fundamental. Conocernos no es fácil, pero reconocer nuestras fortalezas y nuestras debilidades debería ser obligatorio. 

Hace unos días, frente al mar, contemplando su plenitud me volví a encontrar con fantasmas del pasado. Sabía que iba suceder porque la mente es caprichosa, pero me he dado cuenta con el paso de los años que éste también te prepara para afrontar los recuerdos que están escritos en pretérito. Sé que soy fuerte porque la vida me mostró mi fortaleza. De hecho, de aquella dura lección, a día de hoy, tengo que reconocer que aprendí no sólo a conocerme, sino a ser fiel a mí misma. Es cierto que las comparaciones no son buenas, pero ante estos recuerdos sí lo son; porque aunque sea con los ojos vidriosos, las imágenes del pasado son una fuente de vida inigualable. El paso del tiempo me ha llevado a ver lo vivido como una evolución hasta el presente lleno de superación, de alegría, de buenos momentos y, sobre todo, de una lucha constante hacia esa felicidad que muchos anhelan y que no encontrarán por no buscar en las pequeñas cosas que nos rodean. 

Si ser feliz es lo que cuenta, sonreír a diario es vital. He dicho que he contemplado el mar recientemente y, por eso, viendo su calma, escuchando su susurrar y pensando en lo bonita que es la vida no puedo acabar estar palabras sin respirar profundamente y animar a quien haya leído hasta aquí que disfrute del presente, que enero ha podido ser mejor o peor, pero que quedan muchos capítulos de este año y todos merecen ser aprovechados. El tiempo no es oro, es vida; y ésta se nos escapa sin darnos cuenta porque nos despistamos con lo que no merece la pena. Tenemos que sonreír y fluir por ella.

Jimena Bañuelos

LA ESENCIA DEL PERIODISMO

Decía Gabriel García Márquez que el periodismo es “la mejor profesión del mundo” y estoy convencida de ello porque ha sido la vocación de mi vida. Recuerdo perfectamente el día que dije que quería ser periodista, y desde entonces, la profesión me ha ido atrapando y llevando a descubrir sus cosas buenas y sus cosas no tan buenas, todo hay que decirlo. 

Es cierto que hace tiempo que el periodismo ha ido evolucionando, como es normal, con el paso de ese tiempo; pero también es cierto que su esencia se ha ido perdiendo por el camino. Una esencia que es incuestionable y que hay que recuperar más pronto que tarde. El periodista no está para agradar a nadie, un periodista está para contar la verdad tal y como es. Ahí radica la libertad. Una libertad que no puede ser coartada bajo ningún concepto. Ahora, ésta sí que está siendo cuestionada o más bien señalada por quienes se sienten incómodos con lo que se publica. Esa incomodidad es el resultado de un buen trabajo periodístico. Las cosas son como son y si están refutadas sólo queda asumir las consecuencias de los hechos. La opinión pública puede ser muy amplia, pero la realidad es la que es. 

El señalamiento a los medios de comunicación no es lícito bajo ninguna situación. La libertad de prensa es un pilar fundamental. Nunca está demás recordar que sin una prensa libre no hay democracia y esto hay que defenderlo siempre. No hay peros que valgan cuando la libertad está en juego. El periodismo se debe a los ciudadanos y esa responsabilidad hay que cumplirla aunque las presiones sean muchas. Nunca se debe renunciar a los principios y a la libertad de prensa. Quizás, más de uno tenga que volver a ver “Todos los hombres del presidente”, “La cortina de humo”, “Spotlight” o “Los archivos del Pentágono”, por ejemplo, para recordar que el buen periodismo siempre incomoda… pero ese es uno de sus pilares. 

Y los pilares siempre tienen que ser firmes y tenaces para no sucumbir ante el poder político que quiere volatilizar aquello que no le gusta. “Una prensa libre puede ser buena o mala, pero sin libertad, la prensa nunca será otra cosa que mala” afirmó con mucha certeza el escritor francés Albert Camus. Es más, para el político alemán Hans-Dietrich Genscher: “La prensa es la artillería de la libertad”. Un libertad que, sin duda, hay que defender a “capa y espada”. Aún así, el periodismo va más allá de la política, el periodismo cuenta historias de todo tipo. Conocemos a la perfección estas palabras de Ryszard Kapuscinski: “Para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias”. Quizás sea también el momento de reflexionar en ellas. 

En definitiva, como dijo Carpentier: “El periodismo es una maravillosa escuela de vida.” Nunca renunciaré a esa escuela y nunca renunciaré a mis principios. Siempre diré con la cabeza bien alta y una sonrisa en la cara: Soy periodista.

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/01/20/la-esencia-del-periodismo/

PROPÓSITOS 

Parece que fue ayer cuando dimos la bienvenida a este nuevo año y ya han pasado casi quince días en los que le hemos tomado el pulso al 2025. Los propósitos están recién estrenados y por delante hay muchas jornadas para llevarlos a cabo. Como suele suceder unos tendrán el ‘check’ de cumplidos y otros encabezarán futuras listas si no asumimos la realidad de que no estamos dispuestos a afrontarlos. Al final la actitud es lo que cuenta y, por eso, hay que ser realista y saber, sin engañarnos, lo que realmente estamos dispuestos a hacer o a cambiar. Al final, lo que debe de primar es nuestra felicidad, los propósitos son intenciones y pueden ir variando en función de nuestros deseos y, por supuesto, de nuestro presente. 

Un presente que escribimos día a día y que no contempla visiones de futuro. El hoy se nos escapa sin darnos cuenta, porque cada día que pasa es un día que no vuelve. No sé lo que me deparará este año, pero lo que sí sé es la intención con la que afronto todas la aventuras que el 2025 me quiera brindar. Siempre se aprende con la experiencia y no dudo que este año me dejará todo tipo de recuerdos, pero, sin duda, todo lo que esté en mi mano irá acompañado de esa felicidad que es el mejor motor que uno mismo puede tener. En el fondo, ser feliz es lo que cuenta y quedan muchos capítulos por escribir de este año. Enero acaba de empezar, pero en un suspiro ha volado la primera quincena y esto me confirma que el tiempo no es oro porque el tiempo es vida. 

Una vida que me ha enseñado a vivirla sin ponerle ningún ‘pero’, aunque a veces cueste. No es un camino de rosas, pero hay que reconocer que las espinas también enseñan y sus cicatrices muestran nuestra propia fortaleza. Ésta, aunque la desconozcamos, está en nuestro interior y en la fuerza de nuestra mente, porque lo que nos susurramos a nosotros mismos tiene más poder que cualquier “discurso” que venga de fuera. Creer en uno mismo es fundamental y ser consciente de lo que uno vale es vital para comenzar a quererse. El que dirán son palabras, palabras y más palabras que no deben cuajar en alguien que ha forjado su personalidad con el paso de los años y con las lecciones que la vida le ha enseñado. 

Unas lecciones que llegan cuando menos te lo esperas. Reconozco que en enero de hace unos años comenzó para mí la enseñanza más dura. Lógicamente, sí que marcó un antes y un después. Aprendí  que en un segundo todo puede cambiar, pero comprendí que la vida es lo que nos queda por vivir y, por eso, no me voy a distraer de ese propósito. Un propósito que, año tras año, está en la lista y no porque no lo haya cumplido, sino porque es primordial para mí no olvidar que la vida sólo se vive una vez y cuando ésta da una segunda oportunidad es por algo. Vivamos

Jimena Bañuelos

‘LOS HERMANOS ARAGÓN’: “NOS HEMOS EMOCIONADO MUCHO PREPARANDO ESTE ESPECTÁCULO Y QUEREMOS QUE EL PÚBLICO TAMBIÉN LO HAGA”

Es un honor poder preguntarles a ‘Los Hermanos Aragón’ “¿Cómo están ustedes?” Ya que al público siempre le toca responder, pero en esta ocasión el matiz es hacerles esa pregunta cuando están a escasos días de estrenar su espectáculo “Melodías o me lo cuentas” en el Teatro Capitol de Madrid. Lógicamente, tras la pregunta hubo alguna risa, pero no dudaron en contestar: “Cansados, pero contentos y bien”. Un bien que no puede faltar porque como ellos saben, fueron sus “antepayasos”, como ellos dicen, quienes dejaron esa respuesta grabada a fuego en los recuerdos de muchas generaciones. 

El tiempo pasa y hay que ir evolucionando con él. En “Melodías o me lo cuentas” va a estar la esencia de esos payasos de la tele que marcaron a los niños de su época, pero es preciso que esa esencia se nutra de la actualidad. Ahí, Lara, Rodrigo, Gonzalo, Alonso y Punch que han sido durante casi treinta y cinco años “Los Gabytos” van a cambiar las notas. “Va siendo hora de que den un salto importante y rindan un homenaje a su familia pero a la vez marquen un punto de inflexión a lo que la sociedad está acostumbrada” como dice Inma Cuevas, la directora del musical. 

Cambiar es bueno. Hay que reconocer que el apellido Aragón, si los espectadores sabemos lo que significa, no me quiero imaginar lo que les supone a ellos llevarlo día a día. Es cierto que aseguran “estar muy orgullosos de él porque es un apellido maravilloso, pero de alguna manera buscamos ser auténticos”, afirman. Es decir, quieren encontrar ese matiz personal dentro del apellido Aragón. Un buen símil sería, según ellos mismos:  “Soltar “una piel” para, desde el legado, mostrar hacia donde queremos ir”. Por eso, continúan diciendo: “De alguna manera lo que hemos creado es un espectáculo donde el público va a poder ver como creamos, y esto nos parece fantástico, porque desde nuestro lugar de juego nacerá algo nuevo. Va a ser una transición del pasado al futuro pero donde no va a faltar la nostalgia y los recuerdos”.

Es justo reconocer que ellos son grandes artistas, son multiinstrumentistas, poseen un talento admirable y me permito decir, con su permiso, que son grandes personas a las que no les falta una sonrisa en el rostro. Ellos son payasos, son músicos, son inquietos y son, sin duda, la nueva generación. De hecho, Punch es el más joven, es el hijo de Lara. 

Llevan preparando este musical desde hace muchos meses. El proceso ha sido largo aunque empezó a coger forma en el pasado mes de mayo. Explican: “Hemos estado creando una idea, yendo hacia una línea en la que la música era súper importante y que iba a ser la base del show. Estaba claro que había que hacer una dramaturgia nueva, una historia nueva, que es el antes y el después de ‘Los Hermanos Aragón’. Había que crear ese viaje”. Un viaje que reconocen es, porque realmente siempre lo han querido, “un homenaje a papá y a los tíos, pero es verdad que con este cambio de rumbo, sí queremos demostrar que las canciones que se cantaban hace sesenta años y que no se han dejado de cantar; se pueden cantar con nuevos estilos, de una manera actual que podría estar sonando perfectamente en la radio”. Ya sólo por este cambio de rumbo merece la pena celebrar la Navidad con ellos. Es más, apuntan: “En la familia nos gusta mucho jugar con los dobles sentidos, con las palabras, con el humor y éste estará constantemente en escena. Es algo que hemos mamado desde Charles Chaplin, Buster Keaton, Los Luthiers…. Nos hemos empapado de los grandes musicales de los años cincuenta, de los bailes de Jean Kelly…”

Si hablamos de la Navidad no dudan en asentir: “Lo que va a vivir el público es lo que nosotros normalmente hemos vivido en estas fechas. Es estar junta toda la familia, de hecho la priorizamos ante todo. Nuestras Navidades son muy locas, porque hay que darse cuenta que durante muchos años nuestro salón, donde nos reuníamos, a parte era un salón de ensayo por lo tanto no teníamos que irnos muy lejos para coger un instrumento. Los villancicos estaban sonando todo el rato y en todos los estilos. A casa venían amigos, y como muchos eran artistas, se unían a la fiesta. Es decir, las Navidades, en nuestro caso, siempre han sido muy destacadas. Las hemos celebrado muy a lo grande y siempre juntos…Y esa unidad y esa felicidad constante y esa locura se va a ver en el show.”

Un show que lleva mucha carga de nostalgia y de recuerdos. La memoria es selectiva, pero sabe qué imágenes del pasado puede traer al presente. Si ellos se han emocionado mientras lo creaban, no tienen ninguna duda de que al público le va a pasar lo mismo. Eso sí, la condición para disfrutar de  este espectáculo al cien por cien, sin duda, es dar rienda suelta al niño que todos llevamos dentro. Es más, destacan: “El público no va a tener más remedio que hacerlo. No se lo van a plantear. Desde el momento en el que las personas se sienten en la butaca y escuchen el primer “¿Cómo están ustedes?” Su instinto va a ser disfrutar y dejarse llevar por la historia que se cuenta y se canta. Va a ser un viaje muy emocionante que va a llegar a pequeños y a mayores.” 

Dicho esto, está claro que la participación del público va a estar muy presente, pero no hay que preocuparse porque ellos desde las tablas no van a valorar la afinación de los presentes pero sí la ilusión, la energía, la emoción y la entrega de los asistentes. Tomen nota de ello y reserven su localidad porque en Madrid estrenan el día 25 de diciembre y se marchan el día de Reyes. Quizás, haya que pedirles a sus Majestades una gira de “Los Hermanos Aragón” por nuestro país y más allá de nuestras fronteras. Recuerdan que “papá y los tíos” fueron muy queridos en muchos países. Ojalá este proyecto llegue a Argentina, a Puerto Rico, a México… Donde por cierto, hacen una mención especial a Mario Moreno “Cantinflas”. Fue Rodrigo quien destacó: “En tierras aztecas hicieron cine y se hicieron muy amigos de “Cantinflas”, el santo y seña de ese país”. Está claro que México siempre deja huella, no seré yo quien lo niegue, nuevamente con su permiso. 

Volviendo a “Melodías o me lo cuentas”, sé que el público verá más de cuarenta instrumentos y no faltarán las canciones de toda la vida como pueden ser «Susanita tiene un ratón” o “Hola, Don Pepito, hola Don José”, pero tras conocer a Lara, a Rodrigo, a Gonzalo, a Alonso a Punch y a Inma me atrevo a decir que habrá alguna sorpresa. Si hay que cantar, se canta. Si hay que llorar de emoción, se llora. Si hay que reír, se ríe. Durante la más de hora y media que dura el musical, lo único importante es disfrutar. Ellos han hecho un trabajo increíble de documentación, de creación, de visualización del pasado a nivel internacional, por eso, es justo que le pidan a los espectadores que se entreguen dando rienda suelta a los sentimientos. 

El espectáculo es para todos los públicos, incluso, para quienes no hayan tenido la oportunidad de conocer a “Los Payasos de la Tele” porque se va a vivir una evolución y ‘Los Hermanos Aragón’ quieren hacernos partícipe de ella. Ellos dicen: “Hacer esto es un regalo. Para nosotros todos los días es Navidad. Somos unos privilegiados porque hacemos lo que nos gusta”. 

Por todo esto, es justo acompañarlos en esta aventura de cambio. Sus antepayasos marcaron a muchas generaciones pero, es cierto, que no todos, y me incluyo, les pudimos responder en persona a ese “¿Cómo están ustedes?”. Ahora es el momento de hacerlo con esta nueva generación de la familia Aragón. Ellos afirman rotundamente: “Tenemos muchas ganas de estar con el público y hacerlo feliz, que es lo que más nos gusta”. Y si a ellos eso es lo que les gusta, sin duda, el público no les puede fallar, porque quien derrocha pasión, alegría y saca una sonrisa se merece lo mismo de vuelta desde el patio de butacas. Esta Navidad tiene otra banda sonora en Gran Vía gracias a “Melodías o me lo cuentas”. Se rendirá el homenaje a Gaby, Fofó y Miliki, pero al ritmo que nos marquen Lara, Rodrigo, Gonzalo, Alonso y Punch. El tiempo pasa y bienvenidos sean los cambios porque los recuerdos que estos dejen siempre serán eternos. La Navidad es pura magia y magia es lo que nos van a brindar ‘Los Hermanos Aragón’.

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2024/12/16/nos-hemos-emocionado-mucho-preparando-este-espectaculo-y-queremos-que-el-publico-tambien-lo-haga-los-hermanos-aragon/

MÚSICA SOLIDARIA POR NAVIDAD

Siempre se dice que diciembre es un mes mágico, quizás, ahora que la Navidad está más cerca y sus duendes andan por las calles ese espíritu se sienta mucho más. La verdad es que es una época en la que la sensibilidad está a flor de piel. Quizás ésta debiera estar presente todo el año, pero esa es otra cuestión. Si bien es cierto con este mes llegan las luces, los turrones, los villancicos y muchos conciertos solidarios para ayudar a quienes más lo necesitan. 

El pasado jueves, víspera del puente de la Constitución y la Inmaculada, el Auditorio Nacional se llenó de magia, pero una magia especial porque la Orquesta Sinfónica de España, acompañada por el coro NOX, no tocó los tradicionales villancicos, transformaron grandes temas de la historia del pop español para cautivar a todo el público. Los encargados de llevar la batuta fueron Beatriz Fernández, César Guerrero y Juan Antonio Simarro a quien también vimos tocar el piano y ejercer de maestro de ceremonias. El fin era apoyar a las misiones salesianas, pero también disfrutar del momento. Ya dijo Oscar Wilde: “El arte de la música es el que más cercano se halla de las lágrimas y los recuerdos”. Doy fe que vi caer alguna lagrimilla cuando Vicky Gastelo interpretó “Sólo pienso en ti”. También Conchita puso la carne de gallina a más de uno cuando nos recordó en “Por las veces” que tenemos que querernos más porque, sin duda, la vida es “el viaje” en el que vamos aprendiendo.

Los recuerdos vienen a la mente de muchas maneras y reconozco que cuando salió Marilia tras las primeras notas de “Cuando los sapos bailen flamenco” recordé muchos momentos que creía olvidados. “La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo” como aseguró Platón y el alma hay que cuidarlo. Por eso, ella con el público en pie, más o menos afinado, cantó “Amores de barra” y hay que reconocer que todos nos quitamos años de encima. Fue un momento mágico, pero es que estamos en el mes, como he dicho al principio, más mágico. 

No fue magia sino una realidad que creía que no iba a ver en mi vida, pero todo es posible cuando los mejores aman su pasión. Ver a Bernardo de Los Refrescos con la Orquesta Sinfónica llama mucho la atención, lo mismo sucede con Fernando de Modestia Aparte. Ahora bien, si había que cantar “Aquí no hay playa”, el público no lo dudó. La dirección la hizo Simarro quien disfrutó como uno más. Bernardo apuntó que este tema cumple treinta y cinco años. Hay que reconocer que hubo algún suspiro, pero para eso estaba Fernando para recordarnos que los aniversarios son “Cosas de la Edad”. Otro clásico de nuestro pop que se escuchó y se cantó en el Auditorio.

La magia estaba en el ambiente y llegó a su apogeo cuando Kilema y Estíbaliz Martyn interpretaron “El sueño de Nirina”, un tema con mucha historia. Y también son historia de la música los Beatles y no faltaron para poner el broche final al concierto. La soprano, Estíbaliz Martyn, acompañada por Litus interpretaron  esta composición de Simarro con una maestría inigualable. Es cierto que todo concierto se merece unos bises y llegaron en forma de villancico con “Esta noche es Navidad” de Simarro. El público en pie, aplaudiendo con una sonrisa en la cara y feliz porque durante dos horas esa magia hizo olvidar la rutina del día a día. 

La vida son momentos y la vida es lo que nos queda por vivir, seguro que nos brinda más recuerdos como el concierto del pasado jueves. Dijo Nietzsche que “sin la música la vida sería un error” y no seré yo quien le lleve la contraria. 

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2024/12/09/musica-solidaria-por-navidad/

ALEGRÍAS COLCHONERAS

Si el Atleti ha metido once goles en dos partidos en la misma semana, se dice y se disfruta. Dos encuentros sin sufrir es la mejor terapia para dar un respiro a los corazones colchoneros. No sé si hay que acostumbrarse a ello o no, lo que tengo claro es que nunca hay que dejar de creer y parece que Simeone ha dado con la tecla exacta, para que el Atlético de Madrid vuelva a ser el que su afición quiere. 

Una afición que siempre estará del lado de los suyos, pero también espera de estos su mejor versión.  Por eso, gritar “gol” siendo visitante es mucho decir. No me gusta mirar al pasado pero la realidad demuestra el infierno que ha sido para el Atleti salir de su fortín. Menos mal que las cosas se han enderezado y hay que seguir así porque el jueves hay partido de Copa. Será ante el Cacereño, pero no hay que relajarse. Además los rojiblancos tienen ganas de más. Los triunfos siempre alegran a la afición y si son como los últimos, bienvenidos sean. La Navidad está cerca y los puntos sumados son regalos adelantados, quizás los de Simeone y él mismo se hayan dado cuenta de que era muy posible que los Reyes Magos les trajeran carbón. Siempre hay tiempo para enmendar los errores. Ahora toca continuar así. 

¿Se puede seguir soñando? Se puede. ¿Se puede seguir ilusionado? Se puede. Ahora bien, no debe faltar el coraje y corazón que siempre nos acompaña. Seguramente, en las cartas a Papa Noel o a los Reyes Magos habrá más de un pedido colchonero. En cada paquete hay sonrisas, hay emociones y hay imaginación, pensando en donde se van a lucir esos regalos. Neptuno siempre será una opción más que anhelada pero los rojiblancos sabemos que en cualquier momento podemos presumir de nuestros colores, porque ser del Atleti es mucho más que unas rayas, es un sentimiento y una forma de vivir que quienes no la entienden, mejor que dejen de preguntar o de hablar de ella. 

Ahora nos toca a los colchoneros hablar de los nuestros, del cambio que ha habido en el equipo, del orgullo que sentimos cuando las cosas se hacen bien porque esta afición sabe estar en las buenas y en las malas, algo que ha demostrado en situaciones muy duras. Por eso, estos hinchas nos merecemos disfrutar de los goles y, por supuesto, nos merecemos ese respiro al corazón del que he hablado al principio. No hay ninguna necesidad de infartar todas las semanas, de estar sufriendo lo indecible porque como dijo Simeone: “Si se cree y se trabaja, se puede” y a los hechos me remito.

Remitiré mi carta estas fiestas a quien corresponde. En ella no faltarán muchos deseos y muchos sueños. Eso sí, bienvenidas serán todas las alegrías que el Atleti nos brinde porque desde niña supe que el Atleti le da alegrías a mi corazón. 

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2024/12/02/alegrias-colchoneras/

CHRISTMAS IS COMING

Toca despedir el mes de noviembre y hay que hacerlo encendiendo las luces de Navidad y con el ‘Black Friday’ anotado en el calendario. Si ya se respiraba ambiente navideño por las calles, desde el próximo jueves, Madrid quedará iluminado. El encargado, este año, del encendido es el seleccionador de fútbol, Luis de la Fuente. Desde ese momento la cuenta atrás quedará inaugurada porque en menos de un mes estaremos festejando la Navidad. 

El tiempo pasa muy deprisa, pero mientras éste pasa, a veces, nos parece que no avanza. Sin duda, nuestras circunstancias también nos marcan, pero, nos guste o no, la vida sigue corriendo y vamos escribiendo nuestra propia historia a una velocidad que ni nos damos cuenta. Sólo hay que pensar que diciembre está llamando a la puerta. 

Recuerdo cuando empecé la agenda de este año. Estaba nueva, limpia, impoluta… y ahora se sostiene entre anotaciones, borrones, dobleces pero en ella hay una cantidad innumerable de experiencias vividas, de cafés anotados y todavía le queda un mes de vida para ceder el testigo a la nueva que, sin duda, se llenará de más momentos únicos. Los días van pasando y no vuelven, este es el motivo indiscutible para valorar el tiempo y no malgastarlo en aquello que no merece la pena. No valen los arrepentimientos cuando hemos sido conscientes de que los lamentos iban a llegar. 

Se acercan las fechas más entrañables del año. Dicen que los sueños se cumplen por Navidad. Quizás, los adultos tengamos que repescar de nuestro interior al niño que todos llevamos dentro, para ver las cosas con la inocencia que ellos lo hacen. En el fondo, la vida no hay que tomársela tan serio y, por supuesto, no le podemos pedir a la vida más de lo que ésta nos puede dar como dice un amigo mío. Por eso, seamos felices y disfrutemos el presente. Seguro que el encendido de las luces ha provocado que más de un “Grinch” se ponga nervioso, pero hasta éste sabe lo que significa la Navidad. Será muy “Grinch”, pero seguro que antes del 24 de diciembre algo bueno se le ha pegado del ambiente. Dicen que los duendes de la Navidad andan sueltos. Esto no sé si será cierto. Lo único que tengo claro es que las calles ya brillan en su esplendor, los villancicos comienzan a sonar y con el ‘Black Friday’ a punto de llegar, seguro que más de uno, muy previsor, ha escrito la carta a los Reyes Magos. Todo llega y todo pasa, pero no perdamos el tiempo y vivamos el presente. 

Un presente que ya huele a Navidad y a sus preparativos. No seré yo quien diga cómo hay que pasar estos días porque cada uno sabe lo que tiene que hacer. Yo tengo claro que se han encendido las luces y que la cuenta atrás ha comenzado para juntarme con mi familia. Estar con ellos es lo que más me importa y vivir con ellos estas fiestas no lo cambio por nada. Bienvenidas sean las luces y bienvenida sea, por supuesto, esta cuenta atrás… Ya queda menos. 

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2024/11/25/christmas-is-coming/

TODO LLEGA 

Se nos llena la boca diciendo que hay que vivir el presente, pero, a veces, eso se nos olvida y vivimos un presente eclipsado por un futuro que sabemos que más pronto que tarde va a llegar. La Navidad está a menos de cuarenta días, pero su ambiente se llevaba palpando desde el pasado mes de septiembre. Ahora, el furor por estas fiestas es imparable. Las luces ya cuelgan de las calles, se están ultimando los montajes de los árboles de Navidad, ya se puede visitar algún Belén y poco nos queda para que los villancicos sean la banda sonora de todos los lugares. No hay que olvidar que el mítico “All I want for Christmas” de Mariah Carey comenzó a sonar en cuanto Halloween cedió su paso al mes de noviembre. Habrá tiempo para todo, pero ese tiempo es nuestra vida, es nuestro presente y tiene que vivirse de igual manera. 

Hemos cruzado el ecuador de este mes. El año, si nos ponemos a pensar, ha volado porque el ritmo es frenético y no está demás pararse a reflexionar y darle un respiro a ese tiempo que va escribiendo nuestra historia particular. La vida es lo que nos queda por vivir, por eso, tenemos que valorar cada momento como único e irrepetible. El tiempo no es oro, el tiempo es vida

Una vida que cada uno decide como quiere vivir. La búsqueda de la felicidad depende de uno mismo. Hay que mirarse en el espejo y ver ese reflejo con una sonrisa y pensar qué cosas nos llevan a obtener esa línea de expresión en la cara que lo cambia todo. Ser feliz es lo que cuenta, y por eso, nadie nos puede impedir buscar esa felicidad donde consideremos que está. Su receta no es fija porque los ingredientes varían en función de la persona. Aún estamos a tiempo de cumplir algún propósito que tengamos pendiente para este año, lograrlo, será una satisfacción. Ahí también radica la felicidad, la constancia… la oportunidad de ver como un sueño se hace realidad. 

Los sueños son los que no nos dejan dormir. La vida nos da la oportunidad de luchar por ellos y eso siempre merece la pena. La Navidad, sin duda, es una época de sueños e ilusión, es un tiempo mágico por muchas razones, pero quizás sea bueno no adelantar todo lo que es material en el calendario porque lo bueno sería tener una Navidad de trescientos sesenta y cinco días al año… Quizás ese espíritu, esos valores, esos buenos deseos sean los que tengan que primar frente al egoísmo, la hipocresía y tantas cosas que eclipsan la calidad del ser humano. 

En definitiva, vivamos sin ponerle peros a la vida porque ésta en un segundo puede cambiar, y el presente es hoy, no mañana. 

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2024/11/18/todo-llega/

VALENCIA

“El pueblo salva al pueblo”. Es una de la frases más repetidas tras la tragedia que se está viviendo en Valencia. Se cumplen dos semanas desde que el agua se llevara todo a su paso. Hay muchos afectados y, por desgracia, el número de víctimas supera las doscientas personas. A todos se nos ha encogido el corazón porque si las imágenes son desgarradoras, los testimonios lo son aún más. Afortunadamente el pueblo español se ha volcado con la región valenciana para brindarles toda su ayuda y apoyo. Pronto comenzaron los jóvenes a movilizarse, de la clase política mejor no hablar. Lo importante siempre es ayudar al prójimo y contra viento y marea, los españoles han demostrado esa generosidad que tanto nos caracteriza.

Los días van pasando y el lodo va cediendo ante la magnífica labor de los voluntarios y las Fuerzas Armadas. Todos se están volcando para que los daños, que son muchos, cedan a la esperanza de un futuro que siempre estará marcado por esa DANA. El tiempo no podrá borrar lo sucedido, porque cuando lo pierdes todo de repente eso deja una cicatriz que dolerá incluso después de recuperar la normalidad. Es cierto que la vida en un segundo te puede cambiar y aprender a reconducirla no es tarea fácil, pero la esperanza es una gran aliada. Afortunadamente, los valencianos no se han sentido solos porque el pueblo ha acudido desde el minuto uno a prestarles todo lo que necesiten. Habrá tiempo de depurar responsabilidades, pero está claro que esta “gota fría” ha marcado un punto de inflexión en la sociedad: Ha mostrado unos valores que se creían perdidos, ha mostrado a unos jóvenes entregados, ha mostrado la calaña de los políticos, ha mostrado que el periodismo tiene muchas carencias, en definitiva, ha mostrado muchas realidades que no se querían ver y que ya son evidentes. 

Van pasando los días y ya se cumplen dos semanas de la catástrofe. Sin duda, queda mucho por hacer, pero lo importante es no bajar la guardia y seguir arropando a quienes lo han perdido todo y tienen que comenzar de cero. No puede caer en el olvido lo sucedido porque aunque la vida continúa hay a quienes se les ha paralizado de repente y entre todos tenemos que volver a activar su motor. 

“El pueblo salva al pueblo” es una gran verdad y los hechos hablan por sí solos. No hace falta hacerse una foto llena de lodo para inmortalizar y dar visibilidad de que se ha estado allí. La ayuda nace del corazón no de los ‘likes’ en las redes sociales. Éstas hay que reconocer que han ayudado a difundir los mensajes con las necesidades de los valencianos, pero no están para convertir el drama en una sonrisa impostada. 

Precisamente, recuperar la sonrisa es lo que harán los valencianos. Tiempo al tiempo. No nos olvidemos que Valencia es la tierra de las flores, de la luz y del amor… Visca València.

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2024/11/11/valencia/

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