AGOSTO: EL TIEMPO EN MOMENTOS

Si hay un mes que es sinónimo de vacaciones, sin duda, es el mes de agosto. Aunque los tiempos han cambiado, lo cierto es que sigue siendo por excelencia la época del año en la que la rutina de la mayoría cede ante el ocio. Ahora bien, no hay que olvidar que las vacaciones también tienen su propio protocolo. Para algunos, hacer las maletas puede ser una fuente de estrés, a pesar de que ese momento marca el inicio de una pausa más que necesaria. Lo cierto es que acordarse de todo es casi imposible, sobre todo si se deja para última hora. No todos somos previsores…Esa sensación de “algo se me ha olvidado” suele aparecer, pero, es cierto, que desaparece muy rápido: cuando ya estás en el destino que llevas anhelando durante muchos días. Si eso sucediera, solo queda asumirlo con una pizca de rabia y, por supuesto, aliviarla buscando el lado bueno de las cosas, es decir, repitiendo una y otra vez, la palabra mágica: vacaciones.

Como un relevo bien ensayado, agosto recoge el testigo del deber y lo transforma en tiempo para disfrutar. Es el mes más esperado, deseado, de hecho, son muchos los que llevan desde enero restando jornadas para ver que esos planes con los que soñaban ya son una realidad. Y en esa realidad, las sonrisas surgen solas y empiezan a borrar poco a poco esas ojeras que se han ido acumulando durante el año. Dicen que los ojos no mienten, y es verdad, porque cuando hablamos de vacaciones, brillan de una manera distinta, incluso, me atrevo a decir que especial. Da igual cuáles sean los planes, porque la felicidad se mide por lo que a cada uno le gusta. No hay normas, ni fórmulas. Solo la libertad de vivir los días libres a tu manera, sin horarios.

Eso sí, hay que reconocer que no siempre se descansa tanto porque las vacaciones también pueden convertirse en un auténtico maratón. Aprovechar al máximo conlleva exprimir el tiempo hasta límites insospechados. Hacer excursiones para conocer sitios nuevos es algo primordial cuando tu destino es un lugar nuevo en tu agenda de viajes. Reconozco que soy de las que me gusta ver y adentrarme en todo lo que los sitios me ofrecen cueste lo que cueste. Por ejemplo, si hay que madrugar para ver un bonito amanecer se hace porque la vida son esos momentos únicos que no vuelven. Ese conjunto de experiencias que refuerzan más la fuerza de la mente. El verano está para recargar las pilas y, por supuesto, para desconectar. La pilas, poco a poco, se van llenando porque a estas alturas del año llegan, en muchos casos, bajo mínimos pero lo importante es dejarse llevar por el presente que ahora nada tiene que ver con el del resto del año. La rutina cambia y con ella nuestra forma de vivir.

Vivir. Ese es el verbo que debemos conjugar todo el año, pero ahora con más motivo. Vivir sin ponerle “peros”, sin buscar la perfección que no existe. Porque mientras la buscamos, puede que se nos escape lo que realmente importa: el ahora. El tiempo es oro, sí, pero la vida es única. Y está en nuestras manos aprovecharla al máximo.

Agosto acaba de arrancar. Tenemos por delante muchos días para llenarlos de experiencias, de aventuras, de instantes y recuerdos que nos acompañen cuando vuelva el frío y la rutina. En mi caso, ya tengo planes y libros esperando. Así que, sin más, seguiré escuchando el sonido del mar, contemplando la majestuosidad de las montañas y dejándome llevar por las historias que me regalan las páginas de una buena novela. En definitiva, cuando el verano se apague y la rutina regrese, lo único que quedará será lo vivido. Y en ese balance silencioso de la época estival, ser feliz es lo que cuenta.

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/08/04/agosto-el-tiempo-en-momentos/

PASIÓN POR LA VIDA

Hay momentos en la vida en que se puede mirar atrás aunque eso conlleve un pellizco muy fuerte en el corazón. Aprendí a conjugar el verbo vivir sin ponerle ningún ‘pero’, aunque no siempre es fácil. Ahora bien, al final te das cuenta de que la vida es un suspiro y, por eso, no hay que desaprovecharla. 

El pasado viernes tenía una sonrisa perenne en la cara. No había nada que pudiera impedir que  aquella tarde se convirtiera en un recuerdo excepcional. Siete años después de mi primer libro, Aún tengo la vida, he vuelto a una caseta de la de Feria del Libro de Madrid con la mejor compañía posible. 

Javier Urra me dio la posibilidad y depositó en mí toda su confianza para escribir su biografía y eso es algo que tampoco se olvida. Han pasado muchos meses desde que iniciáramos el primer capítulo de un libro que no sólo derrocha Psicología, sino que en él hay mucho cariño porque siempre hemos querido que fuera muy especial. En el fondo, a los sentimientos también hay que darles rienda suelta porque escribir la vida de un amigo no es una simple unión de párrafos y una sucesión de capítulos. 

Con el libro en nuestras manos somos como dos niños con un juguete nuevo y no podemos disimular una felicidad que brota desde el interior. Lo mismo le sucede a Ainara que ha puesto su granito de arena en él. Por supuesto, no me puedo olvidar de mi admirado Pedro Piqueras que a través de una carta da la bienvenida a los lectores que se van a adentrar en la vida de su estimado Javier Urra. En ella escribió: “Pues lo dicho querida Jimena… ya que somos amigos antes de conocernos, intentemos saludarnos un día de estos…” Y ese día llegó. Fue el domingo, en la vorágine de la Feria del Libro, cuando me firmó su debut literario: Cuando ya nada es urgente y esa carta de bienvenida con la que arranca “Pasión por la Psicología”. Estos pequeños detalles son los que hacen que la vida sea especial.

Es cierto que durante la firma en la caseta 57 de la editorial Dykinson me emocioné al ver a todas esas personas que me han acompañado siempre y cuando digo siempre me refiero también a la etapa más dura de mi vida. De hecho, en los peores momentos hice grandes amistades. Quizás, me suceda lo mismo el próximo sábado en la última fecha que tenemos Javier y yo para firmar el libro, y será, de nuevo, una sensación maravillosa. Sé que no todos podrán estar, pero la tecnología permite a muchos estar contigo en la distancia. Por eso, aprovecho estas palabras para mostrar mi agradecimiento y para asegurar que soy una persona fuerte y luchadora, como bien decís, pero también todos los que me arropáis me dais fuerza. Por favor, no lo olvidéis. 

Y dicho esto, la vida, esa que sólo se vive una vez, cuando te da una segunda oportunidad es por algo. Javier y yo lo tenemos claro. De hecho coincidimos en que la vida es lo que nos queda por vivir. Por eso, nunca dejamos de sonreír porque una sonrisa lo cambia todo. 

En definitiva, ser feliz es lo que cuenta. Ahora bien, dicen que los sueños se cumplen, pero ni en mis mejores sueños estaba escribir la biografía de Javier Urra. Ha sido un honor, he de decirlo. La vida te sorprende y hay que dejarse llevar por su propio guión. 

A estas alturas está claro que Javier y yo tenemos: Pasión por la Vida. 

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/06/09/pasion-por-la-vida/

LIBROS 

Siempre hay un buen motivo para acercarse al parque de El Retiro de Madrid, pero si eres un amante de la lectura, está claro que la visita en estos días es más que obligatoria. La Feria del Libro está a punto de llegar a su ecuador y llena el Paseo de Coches no sólo de libros, sino de las muchas historias que en estos hay. Sin duda, son los mejores aliados para evadirnos de la rutina del día a día. Pueden ser de intriga, de fantasía, de amor, de aventuras, de historia… Por eso, no hay excusas que valgan para no leer. La variedad es muy amplia y un libro nunca te deja indiferente tanto para bien como para mal. No es fácil aconsejar a otra persona sobre uno en concreto porque los gustos son muy personales aunque en mi caso, un libro siempre es bienvenido. No tengo preferencias sobre los temas ni sobre los autores. Obviamente, tengo a mis favoritos, pero siempre me gusta descubrir a nuevos escritores que me brinden la oportunidad de disfrutar de sus letras. 

Dijo, nuestro célebre escritor, Miguel de Cervantes que “el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”. Razón no le falta porque la lectura te lleva a embarcarte en muchas aventuras. Siempre se aprende algo de ellas y éstas nos enriquecen intelectualmente y humanamente. Con el paso de los años nos vamos forjando nuestra forma de ser y la manera en la que afrontamos nuestro presente. Un libro siempre es un buen aliado y lo mejor de todo es que la variedad es tal que siempre encontraremos el idóneo para nuestra propia circunstancia. 

La Feria del Libro te permite encontrar esa obra que tienes pendiente de leer, ver a tu escritor favorito o dejarte aconsejar por un librero. Estos son motivos más que suficientes para afrontar el calor que el mes de junio nos brinda y dejarse llevar por un vicio muy saludable: la lectura. En la vida lo que de verdad importa son los pequeños momentos. Comprendí que la felicidad está ahí. De hecho, aprendes a valorarlos en las situaciones más complicadas. Hay que tener claro que en un segundo todo puede cambiar. Cuando pasas la página de una novela puede suceder lo mismo. En el fondo nuestra vida es nuestra propia novela. A veces, es una comedia, otras, un poco de drama; seguro que no le falta la intriga porque el futuro siempre es incierto, pero a pesar de todo, nuestra historia es excepcional porque es única. Es, sin duda, nuestro bestseller, pero un bestseller muy particular porque solamente nuestros verdaderos amigos y seres queridos conocerán la verdadera historia. Muchos se quedarán solo en la portada y la contraportada. Algunos, con el breve resumen, pero acceder a la esencia es un privilegio que hay que ganarse mientras la historia se va fraguando. 

Obviamente, a nadie se le puede obligar a practicar la lectura, pero sí aconsejar y, creo que es un buen consejo, porque “el verbo leer, como el verbo amar y el verbo soñar, no soporta ‘el modo imperativo’” como decía Borges. La Feria del Libro es una cita ineludible en cualquier ciudad del país. Los libros, en primavera, llenan las calles. Son la antesala del verano, una época vacacional en la que siempre viene bien echar en la maleta una obra que nos acompañe en la desconexión de la rutina. La estación estival está llamando a la puerta. La cuenta atrás ya ha comenzado y aunque el calor tenga muchos enemigos, hay a quienes nos encanta. Por eso, en una terraza, en la playa, en la montaña… en cualquier sitio es bueno aliarse con la literatura. Hay quien se centra demasiado en la “operación bikini” y nunca está demás recordar las palabras del escritor irlandés, Richard Steele: “La lectura es a la inteligencia lo que el ejercicio es al cuerpo”. No diré más…

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/06/02/libros/

UNA VIDA, UNA NOVELA

Disfrutando de las pequeñas cosas de la vida

Dijo Miguel de Cervantes que “el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”. Razón no le falta porque la lectura te lleva a embarcarte en muchas aventuras. Siempre se aprende algo de ellas y éstas nos enriquecen intelectualmente y humanamente. Con el paso de los años nos vamos forjando nuestra forma de ser y la manera en la que afrontamos nuestro presente con sus cosas buenas y sus cosas malas. Un libro siempre es un buen aliado y lo mejor de todo es que la variedad es tal que siempre encontraremos el idóneo para nuestra propia circunstancia. 

La Feria del Libro de Madrid llega esta semana a su ecuador. Las más de trescientas casetas que llenan el Paseo de Coches de El Retiro esperan ofrecer a los amantes de la literatura las novedades y los clásicos de toda la vida. Siempre viene bien darse un paseo por este parque, pero estos días tiene ese aliciente especial que sólo la Feria del Libro le da. Encontrar ese libro que tienes pendiente de leer, ver a tu escritor favorito o dejarte aconsejar por un librero son motivos más que suficientes para afrontar el calor que el mes de junio nos brinda y dejarte llevar por un vicio muy saludable: la lectura. 

En la vida lo que de verdad importa son los pequeños momentos. Comprendí que la felicidad está ahí. De hecho, aprendes a valorarlos en las situaciones más complicadas. Hay que tener claro que en un segundo todo puede cambiar. Cuando pasas la página de una novela puede suceder lo mismo. En el fondo nuestra vida es nuestra propia novela. A veces, es una comedia, otras, un poco de drama; seguro que no le falta la intriga porque el futuro siempre es incierto, pero a pesar de todo, nuestra historia es excepcional porque es única. Es, sin duda, nuestro bestseller, pero un bestseller muy particular porque solamente nuestros verdaderos amigos y seres queridos conocerán la verdadera historia. Muchos se quedarán solo en la portada y la contraportada. Algunos, con el breve resumen, pero acceder a la esencia es un privilegio que hay que ganarse mientras la historia se va fraguando. 

En definitiva, la Feria del Libro es una cita ineludible en cualquier ciudad del país. Los libros, en primavera, llenan las calles. Son la antesala del verano, una época vacacional en la que siempre viene bien echar en la maleta una obra que nos acompañe en la desconexión de la rutina. La estación estival está llamando a la puerta. La cuenta atrás ya ha comenzado y aunque el calor tenga muchos enemigos, hay a quienes nos encanta. Por eso, en una terraza, en la playa, en la montaña… en cualquier sitio siempre es bueno aliarse con la literatura. Hay quien se centra demasiado en la “operación bikini” y nunca está demás recordar las palabras del escritor irlandés, Richard Steele: “La lectura es a la inteligencia lo que el ejercicio es al cuerpo”. Ahí lo dejo…

Jimena Bañuelos

Enlace El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2024/06/03/una-vida-una-novela/

EVADIRSE CON LOS LIBROS

Vivimos marcados por días señalados y uno de ellos es, sin duda, el 23 de abril. El día del libro es una fiesta para quienes amamos la lectura. Es cierto que para gustos están los colores, como suele decirse, pero los libros tienen un infinita variedad. Pueden ser de suspende, de amor, de miedo, de fantasía, de aventuras, de autoayuda… En definitiva ningún lector está huérfano de escoger la historia en la que quiere adentrarse. Esa historia que le lleva a otra realidad y que consigue, precisamente, alejarle de la que vive en su día a día. Evadirse es primordial y, un libro siempre conseguirá sorprendernos de alguna manera, porque su capacidad para no dejarnos indiferentes va intrínseca en ellos. No siempre es fácil buscar un hueco en la rutina para abrir un libro y más, hoy en día, en el que las series proliferan a una velocidad abismal, pero dice el refrán: “Querer es poder”, y por eso, no hay excusas que valgan para disfrutar de la lectura. Confieso que tengo una buena torre de libros pendientes, pero verla me saca una sonrisa porque me esperan grandes historias y aventuras. Sin duda, tengo ganas de adentrarme en “Libres” de Ana Santamaría y disfrutar de cada uno de los cuentos que ha elegido minuciosamente para debutar como escritora. Lo mismo me sucede con “Talhara” de Antonio García Barbeito y así con cada uno de ellos…

Decía el escritor norteamericano Edmund Wilson que “no hay dos personas que lean el mismo libro” y es cierto, porque todo nos influye cuando nos adentramos en sus páginas. Ya se sabe que el recuerdo que deja un libro, a veces, es más importante que el libro en sí. Yo no podría decir cuál es mi favorito porque quedarse con uno sólo no es fácil. Si bien es cierto, hay un pequeño grupo que releo con gusto porque sus enseñanzas y sus aventuras siempre son reconfortantes. El autor francés François Mauriac lo tenía claro: “Dime lo que lees y te diré quién eres, pero te conoceré mejor si me dices lo que relees”. Eso sí, no puedo negar que hay uno que siempre ocupará un lugar especial en mi corazón. Aún tengo la vida nació de mi propia experiencia, de mi propia valentía y sobre todo, de esa lección de vida que marcó un antes y después. En el fondo, cada uno escribe sus propios capítulos y no todos son fáciles, pero sí se puede aprender de cada vivencia. 

Sé, como bien dijo Borges, que “el verbo leer, como el verbo amar y el verbo soñar, no soporta el modo imperativo” pero siempre es agradable dar buenos consejos. Leer puede ser un hábito en tu vida, solo hace falta dar, a los libros, esa oportunidad. No siempre se acierta a la hora de elegir, pero también de los errores se aprende. Aconsejar tampoco es una tarea fácil, pero quién te conoce bien sabrá acertar con el adecuado. Es cierto que en mi caso, por ejemplo, es sencillo porque en mis estanterías los hay de todo tipo. En su día dijo Vargas Llosa: “Aprender a leer es lo más importante que me ha pasado en la vida”, sin duda, es una de las mejores cosas y, de hecho, es hasta un vicio.

Un vicio al que no renunciaré nunca, porque el poder de los libros es indescriptible. Coincido con Borges en que: “Uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído”. Un libro siempre enriquece y eso se nota. Por eso, no me demoro más escribiendo porque me voy a poner a leer. Tengo ganas de comenzar todas las aventuras que me esperan… Os iré contando.

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/44257/evadirse-con-los-libros

LA RIQUEZA DE LOS LIBROS

Los libros han salido a las calles como cada 23 de abril. Es una alegría recuperar las viejas costumbres. Reconozco que en este día del libro o Sant Jordi no he recibido ninguna rosa, ni me he comprado ninguno con motivo de su festividad, pero a diario vivo atrapada en las páginas de alguna obra. Siempre tengo lecturas pendientes, de ahí que haya anotado en mi lista de “pendientes” los que me gustaría tener entre mis manos más pronto que tarde. 

Los libros son buenos aliados para adentrarnos en diferentes historias que nos lleven más allá de nuestra realidad. Pueden ser de intriga, de fantasía, de amor, de aventuras, de historia… Por eso, no hay excusas que valgan para no leer. La variedad es muy amplia y un libro nunca te deja indiferente tanto para bien como para mal. No es fácil aconsejar a otra persona sobre uno en concreto porque los gustos son muy personales aunque en mi caso, un libro siempre es bienvenido. No tengo preferencias sobre los temas ni sobre los autores. Obviamente, tengo a mis favoritos, pero siempre me gusta descubrir a nuevos escritores que me brinden la oportunidad de disfrutar de sus letras. 

Decía Addison que “la lectura es a la mente lo que el ejercicio es al cuerpo” y si hay que hacer deporte por salud, quizás también tengamos que entrenar nuestra mente. Reconozco que no a todo el mundo le gusta leer, además, comparto estas palabras de Borges al pie de la letra: “El verbo leer, como el verbo amar y el verbo soñar , no soporta ‘el modo imperativo’” pero siempre es agradable dar buenos consejos. Leer puede ser un hábito en tu vida solo hace falta dar, a los libros, esa oportunidad. Una oportunidad que les di desde niña y el paso de los años solo ha incrementado mi gusto por la lectura. Es algo que engancha porque es una buena medicina cuando necesitas alejarte de la realidad. Siempre hay un libro para cada ocasión. Algunos son releídos infinitas veces y cada vez que abres sus páginas adquieres una lección diferente porque los matices de sus letras dejan otra  huella en tu mente. Mi debilidad siempre será mi propio libro: Aún tengo la vida. Su historia siempre me llenará de fuerza para afrontar el futuro porque marcó un antes y un después en mí como persona. Sus lecciones de vida nunca se olvidan. Y hablando de releer cito al escritor francés François Mauriac: “Dime lo que lees y te diré quién eres, pero te conoceré mejor si me dices lo que relees”. 

El día del libro es el pistoletazo de salida para las Ferias del Libro que están por venir. Los lectores empedernidos corremos un riesgo muy serio en ellas. Eso sí, un riesgo asumible gracias al poder que estos tienen. Por eso, aunque el 23 de abril no haya ninguna novedad en mi biblioteca seguro que en los meses que vienen caerán esos “pendientes” de los que he hablado al principio. Tengo tiempo para hacer sitio. Me resisto al libro digital porque el papel siempre será el papel. Son costumbres que la tecnología no puede cambiar de un plumazo. Coexisten los dos pero si tengo que elegir me quedo con lo de siempre al igual que siempre me gusta regalar libros que me han cautivado para conocer otro punto de vista. Recuerdo muy bien la frase del escritor norteamericano Edmund Wilson: “No hay dos personas que lean el mismo libro”, ahí reside su riqueza. 

Una riqueza que me gusta trasladar a quienes son remolones con la lectura. Un buen libro no te deja indiferente, pero para ello hay que darles la oportunidad de que lleguen hasta nuestra mente. Todo es ponerse…

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

Enlace El Valle: https://elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/32861/la-riqueza-de-los-libros

SUEÑOS

“La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante”. Estas palabras de Paulo Coelho son de sobra conocidas pero en ellas se alberga todo un mundo lleno de ilusiones. Los sueños son ese motor que nos mueve a transformarlos en una realidad. Soñar es, a su vez, alejarse del presente y abstraerse a nuestro mundo más personal. Ese mundo en el que las sonrisas nacen por sí solas mientras la mente elucubra como puede ser la conversión de la imaginación a la existencia. Ese momento, sin duda, es pleno y su satisfacción lo inunda todo y hasta contagia la felicidad a quienes han vivido como luchabas por él.

Una felicidad que siempre es bien recibida porque los momentos malos llegan solos. Hay que reconocer que es un placer ser cómplice de todo este proceso cuando la persona te importa. La alegría compartida siempre se multiplica y hoy en día es más que necesario. Llevamos unos años en los que hemos luchado contra la adversidad, pero a pesar de todo hay que seguir soñando. Habrá sueños aplazados, sueños a corto plazo, sueños que parecen inalcanzables, pero en la vida todo es posible porque los límites nos los ponemos nosotros mismos. Nuestra mente es nuestra mejor aliada pero también nuestro mayor enemigo. Por eso, la constancia no nos puede faltar. Es muy fácil decirlo pero no tanto llevarlo a cabo porque cuando la pereza entra en juego hay que prender con más llama la mecha de los sueños. “Si has construido castillos en el aire, tu trabajo no se pierde; ahora coloca las bases debajo de ellos” como decía el escritor irlandés George Bernard Shaw.

Y volviendo a Coelho, “nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él.” Una señales que verás cuando estés despierto y afrontes el reto que tantos momentos en babia y noches de desvelo llevas sobre tus hombros. Precisamente, hace cuatro años cumplí un gran sueño que ahora es un bonito recuerdo. En mis manos está “Aún tengo la vida”. Un libro que cuenta una historia que me duele recordar, pero que a su vez me llena de fuerza para afrontar el futuro y la incertidumbre. Fue un sueño durante muchos años y ahora que es una realidad he dejado atrás   el camino que me llevó a afrontar las muchas horas que pasé delante del ordenador poniendo en orden toda esa historia. Obviamente, en todo ese proceso surgieron muchas anécdotas y tuve mis cómplices. Nunca podré olvidar el 22 de marzo del 2018 porque la felicidad inundó su presentación. Su puesta de largo fue un momento mágico porque el sueño se hizo realidad. No era un sueño cualquiera y, por eso, su aniversario es digno de celebrar. 

Sigo soñando la vida y viviendo los sueños porque gracias a que aún tengo la vida continuo construyendo castillos en el aire que poco a poco se irán afincando. Aprendí que sin lucha no hay victoria, pero sin esfuerzo tampoco hay sueños por cumplir. Por eso, hoy cojo el libro en mis manos recordando esa tarde inolvidable y pienso que la vida, esa que solo se vive una vez, cuando te da una segunda oportunidad siempre va a ser mejor que la primera. Me quedan muchos sueños por cumplir y ganas no me faltan. Aniversarios como el de hoy hacen que las excusas y los miedos sucumban al poder de los sueños. A por ellos que para eso está la vida. 

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

Enlace El Valle: https://elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/31869/suenos

EL PODER DE LOS LIBROS

De suspense, de amor, de miedo, de autoayuda, de aventuras, de ciencia ficción… La variedad está en los gustos pero los libros no fallan. Se adaptan a nosotros y nos permiten adentrarnos en un universo alejado a nuestra realidad, una realidad de la que en estos momentos está bien evadirse de vez en cuando. 

Entre el proceso de vacunación, la campaña electoral en Madrid y la crispación en general, celebraremos el próximo viernes el Día del Libro. Una jornada marcada por las rosas y, obviamente, por los libros. La pandemia ha podido modificar nuestra rutina pero el placer de leer es inalterable. Decía el escritor norteamericano Edmund Wilson que “no hay dos personas que lean el mismo libro” y es cierto, porque todo nos influye cuando nos adentramos en sus páginas. Ya se sabe que el recuerdo que deja un libro, a veces, es más importante que el libro en sí. Yo no podría decir cuál es mi favorito porque quedarse con uno solo no es fácil. Si bien es cierto, hay un pequeño grupo que releo con gusto porque sus enseñanzas y sus aventuras siempre son reconfortantes. El escritor francés François Mauriac lo tenía claro: “Dime lo que lees y te diré quién eres, pero te conoceré mejor si me dices lo que relees”. Eso sí, no puedo negar que hay uno que siempre ocupará un lugar especial en mi corazón. Aún tengo la vida nació de mi propia experiencia, de mi propia valentía y sobre todo, de esa lección de vida que marcó un antes y después. En el fondo, cada uno escribe sus propios capítulos y no todos son fáciles, pero sí se puede aprender de cada vivencia. Aún así confieso queleer es un de mi vicios. Me ha gustado desde que era una niña y ahora, más que nunca, son unos buenos aliados para distraer la mente. Ésta se encuentra cargada de demasiada fatiga pandémica y una buena receta para aplacar el hartazgo es, sin duda, un buen libro. 

Sé, como bien dijo Borges, que “el verbo leer, como el verbo amar y el verbo soñar, no soporta el modo imperativo” pero siempre es agradable dar buenos consejos. Leer puede ser un hábito en tu vida, solo hace falta dar, a los libros, esa oportunidad. No siempre se acierta a la hora de elegir, pero también de los errores se aprende. Aconsejar tampoco es una tarea fácil, pero quién te conoce bien sabrá acertar con el adecuado. Es cierto que en mi caso, por ejemplo, es sencillo porque en mis estanterías los hay de todo tipo. En su día dijo Vargas Llosa: “Aprender a leer es lo más importante que me ha pasado en la vida”, sin duda, es una de las mejores cosas y, por eso, cada 23 de abril hay que rendir homenaje a este sector de la cultura. Precisamente, Miguel Cervantes aseguró que “el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”. Por eso, no podemos renunciar a los libros.

Eso sí, a Jorge Luis Borges no le falta razón cuando aseguró que: “Uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído”. Un libro siempre enriquece y eso se nota… Ahora bien, llegados a este punto no me quiero olvidar de los políticos que están en plena campaña para conseguir nuestros votos y para ello, en estos días, lo mejor es parafrasear a Cervantes: “Sé breve en tus razonamientos, que ninguno hay gustoso si es largo”. Ahí lo dejo. 

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

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El orbe a sus pies: Magallanes y Elcano

“No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser incesantemente niños” decía Cicerón y no le faltaba razón. Conocer nuestra historia siempre nos ayudará a entender nuestro presente. Para Confucio había que estudiar el pasado si se quería pronosticar el futuro. Confieso que a mí siempre me gustó mucho la Historia. En el colegio, en la universidad y hoy en día en los libros que leo. Obviamente, también me apasionan las novelas policiacas. En la variedad está el gusto y es bueno cambiar de temas para no caer en la monotonía.

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El orbe a sus pies de Pedro Insua. Editorial: Ariel

Hace días acabé No apagues la luz de Bernard Minier. Una obra que me tenía enganchada de una manera increíble. Es un maestro de la intriga. Os lo recomiendo. Cuando lo empecéis no podréis parar, avisados estáis. Tras éste, tenía claro cual iba a ser el siguiente libro que pasara por mis manos. Me apetecía adentrarme en un viaje que marcó la Historia. De hecho, en 2019 se cumplen quinientos años de la vuelta al mundo de Fernando Magallanes y Juan Sebastián Elcano. Ellos fueron los que demostraron no solo la esfericidad de la Tierra, sino también la continuidad de las aguas oceánicas. El orbe a sus pies de Pedro Insua te traslada a aquella época de una manera magistral. Con todo lujo de detalles este profesor de filosofía relata no solo los viajes sino también todo lo que éstos conllevaban. La política, la cosmografía, la relación con los portugueses… Hasta intriga encuentras en sus páginas. Muchos temas envuelven este hito histórico y es necesario conocerlos todos para entender la magnitud de esta gesta. El orbe a tus pies es una lección de historia escrita de tal manera que su lectura es fácil y me atrevo a decir que amena. Tiene interesantes citas y datos que llaman la atención a quienes no conocíamos a pies juntillas la “aventura” de Elcano y Magallanes. Dos valientes que, de hecho, llegan al cine de la mano de Ángel Alonso.

Mientras vivía ese viaje gracias a la narrativa de Insua, me imaginaba cómo fue aquello y ahora, en la gran pantalla podré comprobar si mi imaginación no me ha jugado una mala pasada. Siempre me han gustado las películas de animación y puedo asegurar que no tardaré mucho en ir a verla. Además, es La Oreja de Van Gogh quien ha tenido el privilegio de poner la banda sonora a la Primera Vuelta al Mundo, acompañada, eso sí, por el Orfeón Donostiarra y la Orquesta Sinfónica de Euskadi. Y mientras tarareo “Confía en el viento” y cierro la contraportada de El orbe a sus pies de Pedro Insua me viene a la cabeza una cita de Oscar Wilde: “Cualquiera puede hacer historia, pero sólo un gran hombre puede escribirla”.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

Alejandra Grepi escribiendo, a corazón abierto, del síndrome de Tourette

De lo malo hay que quedarse con lo mejor. No es la primera vez que lo digo y tampoco será la última. Porque siempre hay que buscar el lado bueno de las cosas. Muchas personas han entrado en mi vida porque el destino así lo ha querido. Y Alejandra Grepi es una ellas. Su fuerza, su perenne sonrisa y su cariño hicieron más llevadera mi recuperación. Y eso siempre se lo agradeceré.

Como agradecida estoy de tener entre mis manos su primer libro. Un libro escrito con el corazón con la intención de dar a conocer una parte de su vida que para muchos puede ser desconocida. Alejandra nunca se ha rendido desde que a su hijo le diagnosticaran el Síndrome de Tourette. De ahí que haya tenido que ser la madre que su hijo necesitaba. Porque la vida no es como la planeamos sino que la vida es caprichosa. Es la responsable de enseñarnos, de ponernos retos, en definitiva, de desafiarnos. Y eso Alejandra Grepi lo sabe bien. Admitió el reto y lo ha superado con creces. Como buena luchadora, no se rinde ni se rendirá. La primera vez que conocí a Víctor tenía apenas ocho años, hoy cerca de la mayoría de edad se puede ver en su rostro la complicidad que tiene con su madre. Y es que madre no hay más que una.

Sonriendo con Alejandra Grepi mientras abrazamos Un paseo por la infancia y la adolescencia

Nadie dijo, querida Alejandra, que enfrentarse a una hoja en blanco fuera fácil, pero cuando la vas a llenar de vivencias, de sentimientos, en definitiva, de una parte de ti, simplemente hay que escuchar al corazón porque él te dictará cada una de las palabras. Y no solo eso, sino que has conseguido que el lector quede cautivado por cada página, que reflexione sobre las relaciones familiares, en definitiva, has logrado que todo aquel que se adentre en Un paseo por la infancia y la adolescencia se involucre y tenga que pensar en muchos de los aspectos que tratas. Y eso, no es fácil. Así que… Enhorabuena.

Es el momento de celebrar que tu libro ya está aquí. Que no es un pensamiento sino que se ha convertido en una realidad. Estoy convencida de que pronto festejaremos su éxito. Si Jorge Luis Borges dijo: “Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mi me enorgullecen las que he leído”. Las tuyas, Alejandra, son de lectura obligatoria porque leer siempre enriquece.

Tras acabar mi particular “Paseo por la infancia y la adolescencia” me reafirmo en mis palabras y en las de Borges. Me enorgullece leerte, me enorgullece tenerte como amiga.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

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