LIBROS 

Siempre hay un buen motivo para acercarse al parque de El Retiro de Madrid, pero si eres un amante de la lectura, está claro que la visita en estos días es más que obligatoria. La Feria del Libro está a punto de llegar a su ecuador y llena el Paseo de Coches no sólo de libros, sino de las muchas historias que en estos hay. Sin duda, son los mejores aliados para evadirnos de la rutina del día a día. Pueden ser de intriga, de fantasía, de amor, de aventuras, de historia… Por eso, no hay excusas que valgan para no leer. La variedad es muy amplia y un libro nunca te deja indiferente tanto para bien como para mal. No es fácil aconsejar a otra persona sobre uno en concreto porque los gustos son muy personales aunque en mi caso, un libro siempre es bienvenido. No tengo preferencias sobre los temas ni sobre los autores. Obviamente, tengo a mis favoritos, pero siempre me gusta descubrir a nuevos escritores que me brinden la oportunidad de disfrutar de sus letras. 

Dijo, nuestro célebre escritor, Miguel de Cervantes que “el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”. Razón no le falta porque la lectura te lleva a embarcarte en muchas aventuras. Siempre se aprende algo de ellas y éstas nos enriquecen intelectualmente y humanamente. Con el paso de los años nos vamos forjando nuestra forma de ser y la manera en la que afrontamos nuestro presente. Un libro siempre es un buen aliado y lo mejor de todo es que la variedad es tal que siempre encontraremos el idóneo para nuestra propia circunstancia. 

La Feria del Libro te permite encontrar esa obra que tienes pendiente de leer, ver a tu escritor favorito o dejarte aconsejar por un librero. Estos son motivos más que suficientes para afrontar el calor que el mes de junio nos brinda y dejarse llevar por un vicio muy saludable: la lectura. En la vida lo que de verdad importa son los pequeños momentos. Comprendí que la felicidad está ahí. De hecho, aprendes a valorarlos en las situaciones más complicadas. Hay que tener claro que en un segundo todo puede cambiar. Cuando pasas la página de una novela puede suceder lo mismo. En el fondo nuestra vida es nuestra propia novela. A veces, es una comedia, otras, un poco de drama; seguro que no le falta la intriga porque el futuro siempre es incierto, pero a pesar de todo, nuestra historia es excepcional porque es única. Es, sin duda, nuestro bestseller, pero un bestseller muy particular porque solamente nuestros verdaderos amigos y seres queridos conocerán la verdadera historia. Muchos se quedarán solo en la portada y la contraportada. Algunos, con el breve resumen, pero acceder a la esencia es un privilegio que hay que ganarse mientras la historia se va fraguando. 

Obviamente, a nadie se le puede obligar a practicar la lectura, pero sí aconsejar y, creo que es un buen consejo, porque “el verbo leer, como el verbo amar y el verbo soñar, no soporta ‘el modo imperativo’” como decía Borges. La Feria del Libro es una cita ineludible en cualquier ciudad del país. Los libros, en primavera, llenan las calles. Son la antesala del verano, una época vacacional en la que siempre viene bien echar en la maleta una obra que nos acompañe en la desconexión de la rutina. La estación estival está llamando a la puerta. La cuenta atrás ya ha comenzado y aunque el calor tenga muchos enemigos, hay a quienes nos encanta. Por eso, en una terraza, en la playa, en la montaña… en cualquier sitio es bueno aliarse con la literatura. Hay quien se centra demasiado en la “operación bikini” y nunca está demás recordar las palabras del escritor irlandés, Richard Steele: “La lectura es a la inteligencia lo que el ejercicio es al cuerpo”. No diré más…

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/06/02/libros/

MADRID, MADRID, MADRID

El tiempo vuela. Ya estamos en el ecuador del mes de mayo, un mes que se caracteriza por ser el de las flores, pero también en él se festeja a San Isidro. El Madrid más castizo va inundando cada rincón de la capital. Las fiestas patronales ya han comenzado y su día grande será el próximo jueves. De hecho, si durante estas jornadas, la Pradera es un constante ir y venir de chulapos y chulapas, la cita ineludible es, sin duda, el 15 de mayo. 

Siempre digo que las tradiciones están para cumplirlas, pero es que considero que son los mejores pilares que tenemos. Es cierto que éstas no siempre nos pueden gustar, pero a la hora de la verdad cada uno es libre de elegir aquellas que más le agradan. Sobre gustos no hay nada escrito. No soy una persona golosa, pero cada fiesta tiene su dulce tradicional y, ahora, puedo confesar que si tengo que elegir entre las tontas, las listas o las de Santa Clara no lo tengo tan claro. Las rosquillas siempre me han gustado aunque no estén vinculadas al santo. Las que hacía mi abuela eran una  auténtica bendición en estado puro. Hay que reconocer que son unas excelentes acompañantes para un buen café o un chocolate si se tercia. Habrá quien no perdone los churros porque estos no entienden de festividades. Los churros en la capital son “patrimonio” incuestionable.  Está claro que los más golosos están de enhorabuena porque estos manjares nunca les van a faltar. 

Ahora bien, si hablamos de manjares, quizás un buen cocido madrileño sea la mejor manera de festejar al santo, o incluso, el típico bocadillo de calamares. El tiempo está muy inestable, el calor no acaba de llegar y un buen plato de cuchara siempre sienta bien. Estas opciones agradan a muchos y digo esto con conocimiento de causa porque si tengo que hablar de gallinejas y entresijos, el estómago se me encoge, las cosas como son. Llevo muchos años en Madrid y esta ciudad tiene mucho que ofrecer. Su gastronomía es variada, pero lo de las gallinejas y los entresijos me supera. Reconozco que no soporto ni su olor ni mucho menos su sabor. Ya lo he dicho antes que cada uno tenemos que elegir nuestras tradiciones y ésta, en concreto, no va conmigo. 

No todo en las fiestas es comer, tampoco puede faltar la música y su baile tradicional. El chotis es la banda sonora que acompaña a los chulapos estos días. Hay quienes lo bailan divinamente y hay quienes lo intentan. No obstante, Madrid está llena de escenarios para que la música ofrezca todos sus ritmos a quienes pasan estos días por la capital.

En definitiva, lo importante siempre es disfrutar de la fiesta y de la compañía. Al fin y al cabo, los planes que hagamos para este San Isidro serán los recuerdos que nos guardemos en la memoria. Quizás, el día de mañana estos nos saquen más de una sonrisa y eso es la señal de que hemos aprovechado esos momentos de la vida. 

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/05/12/madrid-madrid-madrid/

‘LOS HERMANOS ARAGÓN’: “NOS HEMOS EMOCIONADO MUCHO PREPARANDO ESTE ESPECTÁCULO Y QUEREMOS QUE EL PÚBLICO TAMBIÉN LO HAGA”

Es un honor poder preguntarles a ‘Los Hermanos Aragón’ “¿Cómo están ustedes?” Ya que al público siempre le toca responder, pero en esta ocasión el matiz es hacerles esa pregunta cuando están a escasos días de estrenar su espectáculo “Melodías o me lo cuentas” en el Teatro Capitol de Madrid. Lógicamente, tras la pregunta hubo alguna risa, pero no dudaron en contestar: “Cansados, pero contentos y bien”. Un bien que no puede faltar porque como ellos saben, fueron sus “antepayasos”, como ellos dicen, quienes dejaron esa respuesta grabada a fuego en los recuerdos de muchas generaciones. 

El tiempo pasa y hay que ir evolucionando con él. En “Melodías o me lo cuentas” va a estar la esencia de esos payasos de la tele que marcaron a los niños de su época, pero es preciso que esa esencia se nutra de la actualidad. Ahí, Lara, Rodrigo, Gonzalo, Alonso y Punch que han sido durante casi treinta y cinco años “Los Gabytos” van a cambiar las notas. “Va siendo hora de que den un salto importante y rindan un homenaje a su familia pero a la vez marquen un punto de inflexión a lo que la sociedad está acostumbrada” como dice Inma Cuevas, la directora del musical. 

Cambiar es bueno. Hay que reconocer que el apellido Aragón, si los espectadores sabemos lo que significa, no me quiero imaginar lo que les supone a ellos llevarlo día a día. Es cierto que aseguran “estar muy orgullosos de él porque es un apellido maravilloso, pero de alguna manera buscamos ser auténticos”, afirman. Es decir, quieren encontrar ese matiz personal dentro del apellido Aragón. Un buen símil sería, según ellos mismos:  “Soltar “una piel” para, desde el legado, mostrar hacia donde queremos ir”. Por eso, continúan diciendo: “De alguna manera lo que hemos creado es un espectáculo donde el público va a poder ver como creamos, y esto nos parece fantástico, porque desde nuestro lugar de juego nacerá algo nuevo. Va a ser una transición del pasado al futuro pero donde no va a faltar la nostalgia y los recuerdos”.

Es justo reconocer que ellos son grandes artistas, son multiinstrumentistas, poseen un talento admirable y me permito decir, con su permiso, que son grandes personas a las que no les falta una sonrisa en el rostro. Ellos son payasos, son músicos, son inquietos y son, sin duda, la nueva generación. De hecho, Punch es el más joven, es el hijo de Lara. 

Llevan preparando este musical desde hace muchos meses. El proceso ha sido largo aunque empezó a coger forma en el pasado mes de mayo. Explican: “Hemos estado creando una idea, yendo hacia una línea en la que la música era súper importante y que iba a ser la base del show. Estaba claro que había que hacer una dramaturgia nueva, una historia nueva, que es el antes y el después de ‘Los Hermanos Aragón’. Había que crear ese viaje”. Un viaje que reconocen es, porque realmente siempre lo han querido, “un homenaje a papá y a los tíos, pero es verdad que con este cambio de rumbo, sí queremos demostrar que las canciones que se cantaban hace sesenta años y que no se han dejado de cantar; se pueden cantar con nuevos estilos, de una manera actual que podría estar sonando perfectamente en la radio”. Ya sólo por este cambio de rumbo merece la pena celebrar la Navidad con ellos. Es más, apuntan: “En la familia nos gusta mucho jugar con los dobles sentidos, con las palabras, con el humor y éste estará constantemente en escena. Es algo que hemos mamado desde Charles Chaplin, Buster Keaton, Los Luthiers…. Nos hemos empapado de los grandes musicales de los años cincuenta, de los bailes de Jean Kelly…”

Si hablamos de la Navidad no dudan en asentir: “Lo que va a vivir el público es lo que nosotros normalmente hemos vivido en estas fechas. Es estar junta toda la familia, de hecho la priorizamos ante todo. Nuestras Navidades son muy locas, porque hay que darse cuenta que durante muchos años nuestro salón, donde nos reuníamos, a parte era un salón de ensayo por lo tanto no teníamos que irnos muy lejos para coger un instrumento. Los villancicos estaban sonando todo el rato y en todos los estilos. A casa venían amigos, y como muchos eran artistas, se unían a la fiesta. Es decir, las Navidades, en nuestro caso, siempre han sido muy destacadas. Las hemos celebrado muy a lo grande y siempre juntos…Y esa unidad y esa felicidad constante y esa locura se va a ver en el show.”

Un show que lleva mucha carga de nostalgia y de recuerdos. La memoria es selectiva, pero sabe qué imágenes del pasado puede traer al presente. Si ellos se han emocionado mientras lo creaban, no tienen ninguna duda de que al público le va a pasar lo mismo. Eso sí, la condición para disfrutar de  este espectáculo al cien por cien, sin duda, es dar rienda suelta al niño que todos llevamos dentro. Es más, destacan: “El público no va a tener más remedio que hacerlo. No se lo van a plantear. Desde el momento en el que las personas se sienten en la butaca y escuchen el primer “¿Cómo están ustedes?” Su instinto va a ser disfrutar y dejarse llevar por la historia que se cuenta y se canta. Va a ser un viaje muy emocionante que va a llegar a pequeños y a mayores.” 

Dicho esto, está claro que la participación del público va a estar muy presente, pero no hay que preocuparse porque ellos desde las tablas no van a valorar la afinación de los presentes pero sí la ilusión, la energía, la emoción y la entrega de los asistentes. Tomen nota de ello y reserven su localidad porque en Madrid estrenan el día 25 de diciembre y se marchan el día de Reyes. Quizás, haya que pedirles a sus Majestades una gira de “Los Hermanos Aragón” por nuestro país y más allá de nuestras fronteras. Recuerdan que “papá y los tíos” fueron muy queridos en muchos países. Ojalá este proyecto llegue a Argentina, a Puerto Rico, a México… Donde por cierto, hacen una mención especial a Mario Moreno “Cantinflas”. Fue Rodrigo quien destacó: “En tierras aztecas hicieron cine y se hicieron muy amigos de “Cantinflas”, el santo y seña de ese país”. Está claro que México siempre deja huella, no seré yo quien lo niegue, nuevamente con su permiso. 

Volviendo a “Melodías o me lo cuentas”, sé que el público verá más de cuarenta instrumentos y no faltarán las canciones de toda la vida como pueden ser «Susanita tiene un ratón” o “Hola, Don Pepito, hola Don José”, pero tras conocer a Lara, a Rodrigo, a Gonzalo, a Alonso a Punch y a Inma me atrevo a decir que habrá alguna sorpresa. Si hay que cantar, se canta. Si hay que llorar de emoción, se llora. Si hay que reír, se ríe. Durante la más de hora y media que dura el musical, lo único importante es disfrutar. Ellos han hecho un trabajo increíble de documentación, de creación, de visualización del pasado a nivel internacional, por eso, es justo que le pidan a los espectadores que se entreguen dando rienda suelta a los sentimientos. 

El espectáculo es para todos los públicos, incluso, para quienes no hayan tenido la oportunidad de conocer a “Los Payasos de la Tele” porque se va a vivir una evolución y ‘Los Hermanos Aragón’ quieren hacernos partícipe de ella. Ellos dicen: “Hacer esto es un regalo. Para nosotros todos los días es Navidad. Somos unos privilegiados porque hacemos lo que nos gusta”. 

Por todo esto, es justo acompañarlos en esta aventura de cambio. Sus antepayasos marcaron a muchas generaciones pero, es cierto, que no todos, y me incluyo, les pudimos responder en persona a ese “¿Cómo están ustedes?”. Ahora es el momento de hacerlo con esta nueva generación de la familia Aragón. Ellos afirman rotundamente: “Tenemos muchas ganas de estar con el público y hacerlo feliz, que es lo que más nos gusta”. Y si a ellos eso es lo que les gusta, sin duda, el público no les puede fallar, porque quien derrocha pasión, alegría y saca una sonrisa se merece lo mismo de vuelta desde el patio de butacas. Esta Navidad tiene otra banda sonora en Gran Vía gracias a “Melodías o me lo cuentas”. Se rendirá el homenaje a Gaby, Fofó y Miliki, pero al ritmo que nos marquen Lara, Rodrigo, Gonzalo, Alonso y Punch. El tiempo pasa y bienvenidos sean los cambios porque los recuerdos que estos dejen siempre serán eternos. La Navidad es pura magia y magia es lo que nos van a brindar ‘Los Hermanos Aragón’.

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2024/12/16/nos-hemos-emocionado-mucho-preparando-este-espectaculo-y-queremos-que-el-publico-tambien-lo-haga-los-hermanos-aragon/

“EL SOL DE MÉXICO” EN MADRID

Caía la tarde en Madrid, pero en ese instante comenzó a amanecer en el estadio Santiago Bernabéu. Todo estaba listo para recibir a Luis Miguel, pero hasta que las pantallas no proyectasen ese sol radiante y espléndido, estaba claro que el espectáculo no iba a comenzar. Famoso es el “ahorita” mexicano y cumpliendo con ese patrón, el artista se hizo de rogar casi treinta minutos. Obviamente, los cuarenta y cinco mil asistentes estaban tan entregados a ese “sol” que la espera pasó sin pena ni gloria. Algún pitido hubo, pero la paciencia solo podía estallar con la euforia de ver a Luis Miguel sobre el escenario.

Meses llevaba el público esperando ver al “Sol de México”. Se esperaba mucho de este concierto, no hay que olvidar que Luis Miguel llevaba casi siete años sin hacer gira por España, y quizás la hora y media que duró se hizo un poco escasa pero, eso sí, no faltó ninguno de sus míticos temas. “Será que no me amas” dio el pistoletazo de salida a la música y a la alegría de todos. Por fin, el mexicano se dejaba ver con su elegancia habitual. Sabía que el público estaba rendido a él, y aprovechó eso para no darle un respiro. Fue encadenando un tema tras o otro. “Amor, amor, amor”, “Te necesito”, “Por debajo de la mesa”… y hasta hizo varios popurrís con canciones que quizás debería haber cantado enteras. Lo digo mas que nada por “Somos novios” o “La Incondicional”, pero bueno, el setlist estaba más que preparado y en él no había hueco ni para un saludo a los asistentes. Casi con los dedos de las manos se pueden contar las veces que el mexicano se dirigió a su público. “¿Se la saben?” Dijo como preludio a “La Bikina”, una canción que resonó en el Bernabéu como un auténtico himno. De hecho, la voz de Luis Miguel cedió ante la entrega del público. No podía faltar el mariachi y éste llenó de más fiesta el estadio.  

Un estadio que ovacionó los duetos virtuales que cantó Luis Miguel. “Sonríe” dejó con la boca abierta a muchos cuando en las pantallas apareció Michael Jackson. Fue una grata sorpresa al igual que “Come Fly with me” con Frank Sinatra. Éste, no es por nada y con permiso de los muy fans del anfitrión, sí es “La Voz” con mayúsculas. Escuchar a Sinatra o verlo cantar en una pantalla bien se merece una ovación.  

Es cierto que ovaciones y aplausos hubo a raudales, pero a pesar de que “el sol” iba iluminando cada vez más el escenario, la noche se iba echando en Concha Espina, pero había mucho margen hasta alcanzar la medianoche. Una pena que a las once y media pusiera el broche final con “Cuando calienta el sol”. El público no se conformó con lo que había vivido y quería más. Vitoreó a Luis Miguel hasta dejarse la voz, pero de poco sirvió porque lo único que obtuvo fue una sonrisa de gratitud del cantante que, de nuevo, fue incapaz de decir nada. Por supuesto, ante eso en el Bernabéu resonó al grito de “Oe, Oe” para intentar arrancar los “bises”, pero se encendieron las luces y la ilusión se apagó.

Y dicho esto, no negaré que disfruté, que me lo pasé bien, que tocó mi corazón al recordarme a mi México querido, que fue un buen concierto, que la espera mereció la pena, pero tengo que reconocer que “el sol de México”, a pesar de que brilló sobre el escenario de Madrid, hay detalles que se convierten en nubes y hacen que los recuerdos se encapoten un poco.

Jimena Bañuelos

UNA VIDA, UNA NOVELA

Disfrutando de las pequeñas cosas de la vida

Dijo Miguel de Cervantes que “el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”. Razón no le falta porque la lectura te lleva a embarcarte en muchas aventuras. Siempre se aprende algo de ellas y éstas nos enriquecen intelectualmente y humanamente. Con el paso de los años nos vamos forjando nuestra forma de ser y la manera en la que afrontamos nuestro presente con sus cosas buenas y sus cosas malas. Un libro siempre es un buen aliado y lo mejor de todo es que la variedad es tal que siempre encontraremos el idóneo para nuestra propia circunstancia. 

La Feria del Libro de Madrid llega esta semana a su ecuador. Las más de trescientas casetas que llenan el Paseo de Coches de El Retiro esperan ofrecer a los amantes de la literatura las novedades y los clásicos de toda la vida. Siempre viene bien darse un paseo por este parque, pero estos días tiene ese aliciente especial que sólo la Feria del Libro le da. Encontrar ese libro que tienes pendiente de leer, ver a tu escritor favorito o dejarte aconsejar por un librero son motivos más que suficientes para afrontar el calor que el mes de junio nos brinda y dejarte llevar por un vicio muy saludable: la lectura. 

En la vida lo que de verdad importa son los pequeños momentos. Comprendí que la felicidad está ahí. De hecho, aprendes a valorarlos en las situaciones más complicadas. Hay que tener claro que en un segundo todo puede cambiar. Cuando pasas la página de una novela puede suceder lo mismo. En el fondo nuestra vida es nuestra propia novela. A veces, es una comedia, otras, un poco de drama; seguro que no le falta la intriga porque el futuro siempre es incierto, pero a pesar de todo, nuestra historia es excepcional porque es única. Es, sin duda, nuestro bestseller, pero un bestseller muy particular porque solamente nuestros verdaderos amigos y seres queridos conocerán la verdadera historia. Muchos se quedarán solo en la portada y la contraportada. Algunos, con el breve resumen, pero acceder a la esencia es un privilegio que hay que ganarse mientras la historia se va fraguando. 

En definitiva, la Feria del Libro es una cita ineludible en cualquier ciudad del país. Los libros, en primavera, llenan las calles. Son la antesala del verano, una época vacacional en la que siempre viene bien echar en la maleta una obra que nos acompañe en la desconexión de la rutina. La estación estival está llamando a la puerta. La cuenta atrás ya ha comenzado y aunque el calor tenga muchos enemigos, hay a quienes nos encanta. Por eso, en una terraza, en la playa, en la montaña… en cualquier sitio siempre es bueno aliarse con la literatura. Hay quien se centra demasiado en la “operación bikini” y nunca está demás recordar las palabras del escritor irlandés, Richard Steele: “La lectura es a la inteligencia lo que el ejercicio es al cuerpo”. Ahí lo dejo…

Jimena Bañuelos

Enlace El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2024/06/03/una-vida-una-novela/

México grande y libre, que sea el mensaje que resuene en “Malinche”: Andrea Bayardo

“Es un personaje históricamente muy castigado. Creo que ella no ha tenido el sitio que se merece en la historia de México, ni del mundo. Se le considera una traidora, por eso, la carga energética que trae consigo es importante. A mí lo que más me importa es que ella como personaje y como mujer tenga el espacio que se merece”. Así es como habla Andrea Bayardo de Malinche. No duda en afirmar que es “un reto importantísimo” para ella y, además, destaca que “Malinche fue una mujer esclava que hizo lo que pudo, en el contexto en el que estaba, con las herramientas que tuvo y que fue suficientemente paciente e inteligente para salir adelante en su tiempo”.

Un tiempo que nos muestra a la perfección Nacho Cano en su musical. Un musical que ha tardado, precisamente, demasiado tiempo en ser una realidad. En él hay muchas horas de esfuerzo y eso se nota. Nacho Cano es un trabajador nato y una persona con un talento único. Para Andrea Bayardo, trabajar con él “es una aventura”, pero destaca que es “una aventura maravillosa porque es un ser humano muy creativo, muy testarudo” aunque esto, con una sonrisa, lo dice “para bien”. Es más, y con una mirada de admiración, reitera que “es alguien que cuando quiere hacer las cosas, las hace y las defiende hasta el final y eso es algo que siempre voy a admirar de él. Alguien que tenga la fuerza de llevar adelante sus ideas y de conseguir que la gente crea en ellas y apueste por ellas.” Además, “hay que ser muy flexibles para trabajar con Nacho dentro del positivismo que eso conlleva, es decir, hay que ser positivo para seguir creando sobre la marcha porque para él, el arte es un “working progress” constante. No está terminado nunca nada y eso es un reto como artista porque hay que salir de tu zona de confort”, puntualiza. Por eso, si esta mexicana cuando supo que iba a ser Malinche vivió “un momento muy especial”, tiene bien claro que de Nacho Cano quiere aprender de “esa fuerza” para sus propios proyectos y para su vida.

Sin duda, interpretar a Malinche le va a dar esa fuerza que ella ya derrocha por naturaleza. Se nota que sobre las tablas disfruta mucho y brilla porque no deja indiferente a nadie. Es consciente de que su personaje es muy controvertido, pero lo acepta. Sabe que “cada día el público siempre es distinto”, de hecho, asegura: “Yo, como Malinche, tengo que estar muy preparada para recibir eso, para bien y para mal. Esto, a nivel emocional y a nivel técnico, hace que sea un personaje hiper difícil. Además, la obra es subir y bajar de pirámides, entrar a piscinas, cambiar de vestuario cada vez que sales y hacer un entrenamiento vocal muy específico, porque es una partitura muy aguda y muy al estilo de Nacho Cano, todo con aire, todo con intervalos super largos”. Aun así, no hay nada que se le resista a Andrea Bayardo. Ella misma reconoce: “Técnicamente, me ha retado lo más grande para poder encarnar este personaje con la fuerza que tiene y con la complejidad técnica que hay”. Pues, como humilde espectadora, créeme que superas este reto con creces.

Se nota que el teatro musical le apasiona y es cierto que si le mencionas “soy puro americano, mexicano, español” te dice: “Es algo muy especial porque es una frase muy integradora y creo que ese es el objetivo central de este proyecto”. Es más, con mucha satisfacción recuerda que ella es una persona con ancestros franceses, españoles, árabes e indígenas. Por eso, destaca: “Yo más que mucha gente sé lo que es integrar todas esas raíces y sentirte orgullosa de cada una de ellas”.

Eso sí, si nos centramos en las canciones y en las letras que se cantan en el musical, Andrea Bayardo, Malinche, lo tiene claro a la hora de elegir. Esta mexicana, de Guadalajara, es consciente de que cuando canta “México, grande, libre” se llena tanto energéticamente como espiritualmente. Dice: “Es algo que siento todos los días que necesito enviar a mi país. Es como una energía que yo la vivo con un montón de orgullo a pesar de todos los pesares y siempre quiero que ese mensaje sea el que más resuene: Que México es un país grande, hermoso, libre y mágico”.

Obviamente, los que amamos ese país sentimos que el corazón nos bombea de una manera diferente cuando escuchamos esa canción. Una canción que une y a su vez te hace extrañar al país azteca. Andrea confiesa que al menos va allí una vez al año, aunque siempre que puede vuelve a su tierra. Allí está su familia, sus amigos, sus raíces, su gente. Lleva en España siete años y renunció a muchas cosas por cumplir los sueños.

Es normal que se le ilumine la cara cuando habla de su Guadalajara natal, pero es feliz en Madrid. Su día a día, al margen de Malinche, es de lo más intenso. Reconoce que comienza a hacerse un sitio porque manifiesta: “Empiezo a tener diferentes oportunidades y estoy creciendo como artista y como persona”. Es más, está preparando un proyecto para Movistar Plus. Será Celeste en una serie que se titula igual. No todo es la interpretación en la vida de Andrea. Sin música no puede vivir y a ella le dedica parte de su tiempo. Compone, produce y está a punto de ver la luz su primer álbum. Un álbum que, por cómo habla de él, le pellizca mucho el corazón y no es para menos. De momento, podemos escuchar temas como “Lo Fácil”, “Que te vaya bien”, “Lo que no tengo” o “Malo”, pero pronto “Raicilla” será una realidad y en él nos vamos a encontrar el alma entera de Andrea Bayardo. Su nombre nos explica que “viene de una bebida alcohólica muy parecida al mezcal que solo se hace en Jalisco. Solo se le puede llamar raicilla a ese destilado de agave que se da en Jalisco, que es mi tierra. Me pareció una palabra muy bonita porque evoca a raíz y, además, es una bebida de mi casa.” Asimismo, en el disco hay una canción con ese nombre que aclara: “Habla precisamente de ser migrante y de cómo incluso estando lejos siempre tienes una sensación de estar ahí y que la nostalgia cuando tú te vas de tu casa se vuelve tu mejor amiga”.

En definitiva, en “Raicilla” nos encontraremos todo lo que ha marcado a Andrea Bayardo. En él, nos explica “se fusiona tanto mi historia personal como mi historia sentimental, familiar, como toda la influencia musical y geográfica a la que me he visto expuesta desde que decidí irme”. Es cierto que está lejos de Jalisco, pero sigue siendo muy fan del mariachi. Un sueño cumplido fue interpretar en la mítica Puerta del Sol de Madrid, con el Mariachi Vargas“México Mágico”. Afirma con una sonrisa de oreja a oreja: “Es un mariachi que yo admiro desde niña. Es el mariachi con mayúsculas. Yo canto mariachi desde los seis años y cantar con el Vargas…” Esos puntos suspensivos los deja en el aire Andrea porque es lo que le produce ver como los sueños se convierten en realidad.

Soñar forma parte de la vida, le gustaría hacer muchos duetos y ojalá te veamos cantar, por ejemplo, con Jenny and The Mexicans, David Aguilar o María Campos, entre otros. Es complicado que lo hagas con Juan Gabriel, a quien admiras, o con Rocío Dúrcal, porque ya no están; pero sus temas son eternos en el tiempo. Sé que nunca te cansas de escuchar a Lola Beltrán, pero es verdad que me gustaría verte cantar sobre un escenario no solo “Raicilla” sino “México lindo y querido”, “La Tequilera”, “Paloma Negra”, “Cucurrucucú Paloma” o “Te solté la rienda”.

Todos sabemos que sin música la vida sería un error. Como definición para la vida, no está nada mal. Si de definiciones hablamos, Andrea Bayardo se califica en términos argentinos como una persona “manija”. Tiene mucha energía y siempre está haciendo cosas. Es ambiciosa en el buen sentido de la palabra. Es conciliadora y diplomática. Le gusta siempre ver el lado bueno de las cosas. Quizás, su impaciencia sea su punto débil. Me voy a permitir añadir que Andrea Bayardo es una mujer que sabe lo que quiere y que pelea por lo que le hace feliz. Su eterna sonrisa es contagiosa. Ella igual no lo sabe, pero sí lo notamos los que hemos estado cerca de ella. Cree que es muy importante el diálogo interno y los mensajes que mandamos a nuestro cerebro, y no le falta razón. En la vida tiene que haber esa conexión interna y externa. Ese no es su lema de vida, pero sí la forma con la que afronta su rutina como Andrea y como Malinche.

A estas alturas, el tiempo ha volado y ya nos queda poco del agua de Jamaica que tanto nos gusta a las dos. También le he confesado a Andrea lo que México significa para mí, pero sin duda, nadie mejor que ella para invitar a los españoles a visitar su país. Y a los que pueden tener miedo a la inseguridad que se vive al otro lado del charco les dice: “México es un país riquísimo en tantas cosas… Yo tengo familia desde el norte hasta el sur y lo conozco casi entero y necesito que la gente lo conozca como yo. La mejor manera de conocerlo es a través de la gente buena, que es muchísima más que la gente mala. La gente buena te va a recibir con una sonrisa, con comida deliciosa y llevándote a conocer la naturaleza impresionante que está en cualquier rincón de mi país. Puedes tener desde una ciudad muy cosmopolita, con todas las facilidades, entretenimientos, lujos del mundo, como es la Ciudad de México; a lugares super espirituales, ancestrales, naturales, como Yucatán, Oaxaca, algo más tradicional con lo que hay en mi ciudad: Guadalajara. México es muchísimo más que las malas noticias. México es gente buena y naturaleza hermosa”.

Simplemente, no se puede añadir más. Ella, mejor que nadie, ha descrito su tierra. La nostalgia puede ser suspiros, su raicilla, pero lo dice de corazón y las palabras que este dicta no pueden ser cuestionadas.

Andrea Bayardo es Malinche bajo la dirección de Nacho Cano, pero Andrea Bayardo es mucho más. Con permiso de Nacho Cano, puedo decir que su Malinche, llamada Andrea, lucha por ser quien es, porque la vida es su pasión y quiere de ella no solo ser feliz, sino disfrutar en todo momento con lo que hace. Proyectos no le faltan a Andrea Bayardo e ilusión y tenacidad tampoco. Ahí está el principio del éxito, pero lo más importante de todo es su humildad, su amabilidad y su cordialidad. Esos valores hacen que esta “Malinche” luche por seguir cumpliendo sueños, unos sueños que espero podamos disfrutar todos a cada lado del charco.

México es mágico y Andrea Bayardo también.

Jimena Bañuelos

Entrevista publicada en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2024/05/05/mexico-grande-y-libre-que-sea-el-mensaje-que-resuene-en-malinche-andrea-bayardo/

MASCLETÀ EN MADRID

“Valencia es la tierra de las flores, de la luz y del amor” y podríamos añadir que también es la tierra de la pólvora. Una pólvora que tratan magistralmente los pirotécnicos para brindarnos entre otros espectáculos las tradicionales mascletaes. 

Quedan pocos días para que con `la Crida´ quedé inaugurado el periodo fallero, pero antes de esto ha sido en Madrid donde por primera vez se ha podido disfrutar de una mascletà como marca la tradición. Muchos han criticado la decisión del alcalde, pero a los que nos fascina y sabemos lo que ésta representa hemos apoyado su iniciativa. Para gustos están los colores, pero hay que respetar las decisiones de cada uno. Somos libres para elegir y por querer disfrutar de este Patrimonio Inmaterial de la Humanidad no somos, como alguno dicen, terroristas medio ambientales. Insisto en que la libertad nos abandera y hasta dos horas antes hubo gente esperando a que se produjera el disparo de la mascletà.

El lugar elegido fue el Puente del Rey. Allí estuvimos miles de personas para vibrar con el sonido que marcó la ‘Pirotecnia Valenciana’, de Llanera de Ranes. Ésta sorprendió y no defraudó a los asistentes. Los 307 kilos de pólvora tuvieron color y ritmo para marcar esta primera mascletà en la capital como un espectáculo que el público aplaudió y pidió “otra, otra”. Asimismo, se pidió que fuera la primera de muchas.

Por supuesto, en la Ribera del Manzanares no faltaron las Falleras Mayores de Valencia y sus comitivas para cumplir con la tradición al cien por cien. Fueron ellas quienes pronunciaron la célebre frase: “Senyor pirotècnic, pot començar la mascletà”. Después de los ocho minutos que duró, los madrileños de nacimiento y de acogida quedamos atónitos por lo que habíamos visto. 

El calendario nos brida la oportunidad de repetir esta experiencia y de adentrarnos aún más en la tradición fallera. Los días grandes de las Fallas están señalados en el calendario y antes tierras del Mediterráneo llega la Magdalena a Castellón. La cuenta atrás para estas fiestas tradicionales ya ha comenzado y disfrutar de ellas es un placer. Son experiencias que te enriquecen como persona y que marcan unos recuerdos inolvidables. Al fin y al cabo la vida está para eso. Habrá quien prefiera criticar las tradiciones, otros preferimos disfrutar de ellas porque evolucionar no significa involucionar que es lo que parece que están haciendo algunos. La vida no permite retroceder. Hay que vivir el presente porque lo que vemos como futuro, se convierte en presente antes de lo que nos imaginamos.

Si de imaginación hablamos, muchos no se podían imaginar lo que iban a vivir el pasado domingo en el Puente del Rey, y hoy esas instantáneas ya serán imborrables. La mascletà ya forma parte de la historia de Madrid. El Madrid más valenciano no defraudó a nadie. Hay que estar orgullosos de nuestras tradiciones y disfrutar de ellas. Son nuestra identidad y ésta es irrenunciable. Yo nunca renunciaré a ella, puedo ir evolucionando como persona, pero siempre seré fiel a mis principios. En definitiva, como dijo Steve Jobs: “Tu tiempo es limitado, de modo que no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto”. 

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle de México: https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/54644/mascleta-en-madrid

EL CARA A CARA DE NEPTUNO Y CIBELES

Dice la previsión meteorológica que el tiempo en los próximos días va a ser frío y desapacible en Madrid, pero no especifica que el próximo jueves la temperatura irá en aumento progresivamente en la capital en los aledaños del Metropolitano. A medida que pase la tarde y se acerque la noche, concretamente las nueve y media, el Metropolitano pasará a convertirse en una olla a presión. No hay ninguna borrasca especial, ni ninguna Dana, hay un derbi de copa que no deja indiferente a nadie. 

Los blancos presumen de la victoria de la Supercopa, pero la memoria es muy selectiva y cada uno elige sus propios recuerdos de los últimos encuentros. De todas maneras es el momento de hacer apuestas, los aficionados de cada equipo lo tienen claro pero me imagino en el Olimpo de los Dioses a Neptuno y a Cibeles buscando aliados; en Madrid se miran de reojo y es que la que ha liado la diosa Fortuna ha sido buena. Ha jugado con el fuego de Vulcano y eso son palabras mayores. 

Estos partidos llevan consigo una gran dosis de adrenalina. A estas alturas ya están preparadas las bufandas, las banderas, las pinturas o las camisetas para vivir noventa minutos muy intensos en los que no se puede fallar porque los errores se pagan caros. Cronos (para los griegos) o Saturno (para los romanos) serán los encargados de controlar ese tiempo aunque no sabemos quien de los dos estará en el polémico VAR. Con las decisiones que se tomen en vivo se sabrá si están bajo la influencia de Cibeles o Neptuno. Esperemos que éste sepa guardar bien su casa y no permita que los  de fuera campen a sus anchas. 

De momento está claro que los rojiblancos tienen las gargantas preparadas para animar a los suyos, del corazón es mejor no hablar porque el de los colchoneros no hay cardiólogo que lo entienda. Es cierto que el sentimiento atlético nunca cambiará. Su afición gane, pierda o empate siempre está a su lado, pero en un partido ante su máximo rival, el aliciente es aún mayor. 

Derrotar al eterno rival es, de momento, un sueño, pero el jueves puede ser una realidad. Será mejor que Neptuno vaya hablando con Morfeo, con permiso de Cibeles, para que el sueño acabe con un dulce despertar rojiblanco. Por delante quedan noventa minutos de tensión, de pasión, de muchos nervios, pero si alguien que sabe sufrir esa es la afición colchonera. Su casa es su fortín y, por eso, no van a dudar en darlo todo para apear al eterno rival de la Copa. Estoy convencida de que los rojiblancos lucharán y derrocharán “con coraje y corazón”

Ese corazón que gracias al influjo de Venus está enamorado de sus colores desde el día que comenzó a palpitar. Esto nadie lo puede explicar pero es así. Por eso, si en la tierra hay que unir fuerzas en el Olimpo también. Seguro que Neptuno ya ha hablado con Marte para que envíe la suya. 

Todo está preparado para el derbi. Las aficiones ya calientan motores y el billete para la siguiente ronda busca dueño. Ni siquiera Zeus o Júpiter saben a quien tendrán que consolar, seguramente sea Zeus quien deba acudir con premura a Concha Espina. Será bien recibido. Otros esperarán a Baco tras la llamada de Neptuno. 

A estas alturas, y con el Olimpo en modo derbi,  la tribu india lo tiene claro, sólo vale: Ganar, ganar y volver a ganar. Y si es al Real Madrid…¿Qué más se puede pedir?

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/53375/el-cara-a-cara-de-neptuno-y-cibeles

MADRES Y VÍNCULOS

La mejor manera de comenzar el mes de mayo es festejando el “Día de la Madre”. Cada uno de nosotros tenemos a la mejor del mundo y cada uno de nosotros estamos en lo cierto porque una madre es especial. De la mía puedo decir que es la mejor amiga y el mejor ejemplo a seguir, de hecho, ella es la responsable de que sea como soy. Me ha transmitido su fuerza para afrontar las adversidades pero también me ha enseñado a disfrutar. Por eso, con verla sonreír yo ya soy feliz. Todos los días habría que festejar a las madres, pero si tienen un día especial es para brindarles el mejor homenaje que podemos hacerles los hijos. Madre no hay más que una y, por eso, no podemos despreciar los días sin demostrarles nuestro cariño. 

Un cariño que nos lleve a la felicidad junto a ella. Cada uno sabe cuales son las teclas que tiene que tocar para que su madre se sienta especial. No siempre es fácil acertar con el mejor regalo, pero lo que tengo claro es que siempre el mejor obsequio será nuestra compañía. El destino ha querido que este año la mía esté junto a mí y, por eso, el domingo no fue un día cualquiera. 

Está claro que todos los días son especiales por el hecho de tener la oportunidad de seguir escribiendo la historia de nuestras vidas. Mi madre me enseñó que su felicidad está vinculada a la mía y, por eso, tras la experiencia más dura que hemos vivido, sólo quiero sonreírle al presente. Un presente que esta semana nos trasladará al Madrid más castizo. Es cierto que esta burgalesa de Madrid sigue teniendo pasión por su tierra, pero con el paso de los años, las tradiciones van calando. Por delante se avecinan unos días cargados de chotis, de rosquillas, de pasarse por la pradera, de pedirle al santo sobre todo mucha salud y, por supuesto, de disfrutar también de las muchas actividades que hay organizadas. Me quedo, sin duda, con la Zarzuela y las antologías que hay preparadas. Un género musical que a mi madre le fascina y su pasión me la trasladó a mi desde muy pequeña. 

Al final, la vida está llena de vínculos. Un vínculo que van formándose desde nuestra infancia. Nuestras madres son nuestros pilares fundamentales, lo mismo sucede con nuestros padres y el tiempo se encarga de entretejer todo eso, para que a medida que vamos creciendo y madurando todo eso vaya forjando nuestra propia personalidad. Un personalidad que marca nuestro carácter pero también nuestra forma de afrontar el día a día. Además, hay que reconocer que todos tenemos ese recuerdo de aquello que nos gusta porque les gustaba a nuestros padres. Quizás, algo así me suceda a mí con el “género chico”, pero reconozco que esos recuerdos van más allá. 

Un más allá que está vinculado con el futuro y que, sin duda, a medida que pasa el tiempo se irá llenando de más recuerdos, de más experiencias… y los vínculos se irán endureciendo y forjando de tal manera que seamos nosotros mismos, pero cargados de matices que hemos adquirido de nuestros padres y, por supuesto, de nuestros abuelos. El árbol de la vida es así y hay que regarlo con la felicidad de ir viéndolo crecer mientras asienta firmes sus raíces. 

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/44736/madres-y-vinculos

CARLOS LATRE, ONE MAN SHOW 

Abstraerse de la realidad era el objetivo y no parar de reír también. Después de noventa minutos de espectáculo, Carlos Latre consigue que el público termine en pie gritando “bravos” a su talento y, por supuesto, que te olvides de lo dura que puede ser la rutina. One Man Show es el título de este espectáculo que te va sorprendiendo a golpe de carcajada minuto a minuto. La genialidad de Latre es de sobra conocida, pero en el teatro ésta se acrecienta porque vivir en directo su profesionalidad marca un antes y un después en el rostro del público. 

La invitación de Latre a reírse es más importante que cualquier medicina, porque una sonrisa lo cambia todo. Afrontar el presente con sentido del humor tenía que ser un importante principio en la vida de todos nosotros, pero la realidad no siempre nos permite sacar el sentido del humor que todos llevamos dentro. Es cierto, que hace años aprendí a que de lo malo hay que quedarse con lo mejor, y quizás, en los momentos más duros la vida me enseñó a buscar la perspectiva adecuada a todo lo que el día me presenta. El escritor estadounidense, Mark Twain, escribió que “la raza humana tiene un arma verdaderamente eficaz: la risa” y es vital ponerla en práctica todos a diario. No siempre es fácil, pero siempre hay que intentarlo. 

Hacer reír no es fácil, pero Latre consigue que hasta llores de la risa porque gracias a la agilidad de su show, el espectador no tiene ninguna tregua que le permita volver a la realidad que ha dejado en la entrada del Teatro Nuevo Apolo de Madrid. Es cierto que la sonrisa te la dibuja de principio a fin, pero es más cierto todavía que el recuerdo de lo vivido tiene que permanecer en nuestro presente. Las imitaciones son excepcionales, pero más significativo es el mensaje que se puede extraer de todo ello. A la vida hay que sonreírla, en las buenas y en las malas porque ésta solo se vive una vez. Dicen que el día que no sonríes es un día perdido. Algo de cierto hay en esta conocida frase popular porque es, precisamente, cuando lucimos esa sonrisa en el rostro cuando todo cambia. Hay que tenerlo muy presente. 

De momento, el presente de One Man Show pasa por Madrid y no hay que perder la oportunidad de ver a Carlos Latre derrochando todo su talento. Un talento que girará por España para dejar carcajadas allá por donde pase. Es curioso que no vaya a tener una parada en su tierra natal, pero en el fondo ellos se lo pierden. Se quedarán sin una buena terapia y un gran espectáculo, no hay motivos creíbles que puedan justificar su ausencia en Castellón, pero bueno, más allá de eso me viene a la cabeza que “una sonrisa significa mucho. Enriquece a quien la recibe; sin empobrecer a quien la ofrece. Dura un segundo pero su recuerdo, a veces, nunca se borra”. Puedo asegurar, sin ninguno problema y con una sonrisa puesta, que nunca olvidaré One Man Show. Y agradezco a Carlos Latre el regalo que hace a su público, porque regalar risas no es fácil y que éstas sean inolvidables aún más. ¡Enhorabuena!

Jimena Bañuelos

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