KIT DE SUPERVIVENCIA

Dicen que en la vida hay que estar preparado para todo, y es cierto porque nunca sabes lo que ésta te va a deparar. Acostumbrarse a los tiempos de bonanza siempre es fácil, pero cuando llegan los reveses, la resiliencia de cada persona es fundamental. Todos aprendimos durante la pandemia lo que este término implica y, por eso, a día de hoy hay quien odia pronunciar esta palabra. No importa como llamemos a las situaciones porque lo importante es la manera en la que las afrontamos. De hecho, sólo hay que ver como las redes sociales se han llenado de vídeos y comentarios con el que ha sido el protagonista de la semana: el kit de supervivencia. 

La Unión Europa nos instaba a todos a prepararnos ese kit para poder sobrevivir al menos setenta y dos horas en el caso de una emergencia dado que sólo se habla de aumentar el gasto en armamento. Nos pedían nuestro particular “rearme” en nuestros domicilios y lo que han conseguido, en España, ha sido un sucesión de ‘memes’ dignos de la situación. Los hay que dan rienda suelta a las carcajadas porque si hay algo que se nos da bien a los españoles es sacarle punta a todo. Muchos nos hemos acordado del desabastecimiento del papel higiénico durante la pandemia en los supermercados. Sin duda, esto será incomprensible por muchos años que pasen. De hecho, más de un humorista lo ha echado de menos en el kit de la Unión Europea. 

Estamos viviendo una época en la que hay incertidumbre política, económica… y lo único que queremos los ciudadanos es certeza de lo que está sucediendo y, por supuesto, que los que tienen que estar a la altura lo estén. Quizás, esto último hay que decirlo con la boca pequeña porque visto lo visto… Eso sí, lo del kit de supervivencia ha conseguido que por un momento nos distanciemos de nuestra realidad, de nuestra rutina y demos rienda suelta a nuestra imaginación. No sé cuántos habrán preparado el suyo, pero yo al menos, de momento, me centro en seguir disfrutando de la vida con mi particular kit de supervivencia, nunca mejor dicho. 

Ahora que la primavera ha llegado, el sol luce y los estornudos abundan por las alergias, está claro que lo que no pueden faltar son los antihistamínicos para poder vivir plenamente esta época del año. La cuenta atrás para la Semana Santa ha comenzado porque acabamos de dar la bienvenida al mes de abril. Muchos están pendientes del tiempo y de que las lluvias no arruinen las procesiones. Los más golosos ya están degustando las tradicionales torrijas. Por eso, de momento, el kit de supervivencia está en aguantar las tonterías que hay que escuchar a diario porque nadie sabe cual es la realidad de cada persona y la mochila que lleva encima. Así que, con el humor por bandera, continuemos siendo nosotros mismos que el tiempo nos dirá cual es nuestro destino y la vida es nuestro presente. 

Jimena Bañuelos

LAS FALLAS Y EL DÍA DEL PADRE

Todos sabemos que “Valencia es la tierra de las flores, de la luz y del amor” y, por supuesto, de la pólvora. De hecho, el pasado sábado la tradicional mascletá llegó a los límites permitidos. La capital del Turia está viviendo los días grandes de las Fallas y con ellos, además de la fiesta, hay que contemplar la riqueza y la cultura que en ellas hay. Desde que las Fallas inundan las calles tras la Plantá, los valencianos y los turistas arrebatan las calles en las que no falta el sonido de los petardos, el olor a churros y la charanga de fondo. 

Valencia se merece vivir sus fiestas a pesar de todo el sufrimiento que ha marcado los últimos meses. Habrá quien no lo comprenda, pero hay ver los dos caras de la moneda ya que hay mucha gente que vive de las Fallas. Lógicamente, los valencianos no dejan caer en el olvido a los suyos y han agradecido en un ninot la labor tan importante que hicieron los voluntarios durante la Dana. A nadie se le puede olvidar que todavía hay muchas personas que necesitan ayuda. Quizás, el paréntesis de las Fallas sirva para tener en cuenta que la vida continua, porque ésta no se detiene en el sufrimiento sino que nos enseña a reconducir el día a día a pesar de las adversidades. 

Quizás, sea bueno aprovechar la Cremá para hacer borrón y cuenta nueva. Todos sabemos que ese fuego es purificador y con él debería desaparecer todo lo malo. No es fácil olvidar lo sucedido, pero está claro que mañana, 19 de marzo, las llamas prenderán la sátira de los monumentos falleros y con ellos se llevará a más de un político por delante. La esencia de todo está ahí. Será una noche de sentimientos encontrados. Habrá lágrimas pero también nacerá la ilusión, ya que la cuenta atrás para las próximas Fallas habrá comenzado. 

No me puedo olvidar que mañana es el Día del Padre y lo celebraré a pesar la distancia. Él fue mi fiel compañero de batallas en la etapa más dura de mi vida y juntos ganamos esa “guerra”. Ahora sigue a mi lado para lidiar con todo lo que surja porque el destino es caprichoso y nunca sabes lo que te va a poner por delante. Decía Rousseau que “un buen padre vale por cien maestros”, y así es, las mejores lecciones siempre se aprenden con un gran ejemplo, sin duda, el mío es de matrícula de honor. Me acusan de ser la niña de tus ojos, y si ese es mi mayor delito, acepto la condena. Y puestos a elegir prefiero una cadena perpetua. Tengo que reconocer que no eres el responsable de que sea del Atleti pero sí de que sea como soy. Me has dado mucho y sólo me pides que sonría. Es cierto que mañana festejaremos que es tu día por ser 19 de marzo, pero ya sabes que todos los días tenemos algo que celebrar. Cualquier excusa es buena para ver la felicidad reflejada en tu rostro. Es cierto que madre no hay más que una y su valor es incalculable pero un padre, si es como tú, no tiene precio. No te cambiaría por nada. Por eso, me quedo con que ya falta poco para que nos veamos. Eso sí, no olvides que la distancia aunque puede impedir un abrazo, jamás impedirá un sentimiento. Va por ti, papá.

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/03/17/las-fallas-y-el-dia-del-padre/

GANAR, GANAR, GANAR Y VOLVER A GANAR

Como suele decirse, en Madrid está “lloviendo a mares” desde hace unos cuantos días y parece que vamos a seguir así por un tiempo. Lógicamente, Neptuno está en su salsa y no hay ninguna duda de que el próximo miércoles quiere ser el rey de la capital. El pase a los cuartos de final de la Champions se sellará en el Metropolitano y todo puede pasar. Una marea rojiblanca inundará el metro, los autobuses y cualquier rincón de la capital porque los colchoneros saben que hay que apoyar a los suyos llueva o truene. El tiempo climatológico es lo de menos porque, aunque las temperaturas no sean muy altas, el estadio va a convertirse es una auténtica olla a presión. Hay que ganar y para eso, además de que tienen que darlo todo en el terreno de juego, la afición debe arropar más que nunca a los de Simeone. 

Si hay que sufrir, se sufre. Si hay que gritar, se grita. Hay que hacer todo lo que sea necesario para llevar al equipo en volandas. Neptuno quiere imponerse a Cibeles, a pesar de que el pasado sábado se  celebrara el Día Internacional de la Mujer, ya que sólo puede quedar uno. Quizás, en el Olimpo de los Dioses estén las apuestas más que hechas y sendos dioses estén buscando aliados. En Madrid

se miran de reojo, pero hay que reconocer que el capricho de la diosa Fortuna en el sorteo de emparejamiento ha sido muy grande. El ambiente está que arde y eso que Vulcano no se ha pronunciado por su favorito, pero la adrenalina va subiendo a medida que se acerca el día ‘D’ y la hora ‘H’. A estas alturas ya se están preparando las bufandas, las banderas, las pinturas o las camisetas para vivir noventa minutos muy intensos en los que no se puede fallar. Es cierto que todos estaremos pendiente de Cronos (para los griegos) o Saturno (para los romanos) y quizás en algún momento nos toque contener el aliento pero está claro que ambos dioses serán los encargados de controlar el tiempo aunque no sabemos quien de los dos estará en el polémico VAR. Con las decisiones que se tomen en vivo se sabrá si están bajo la influencia de Cibeles o Neptuno.

Sin duda, los colchoneros seguimos soñando porque Morfeo nos lo permite, pero también porque nuestro corazón bombea al ritmo que Venus quiere cuando nuestro Atleti se enfrenta al eterno rival. Estamos enamorados de nuestros colores y eso no todos lo pueden entender. En Madrid ya se respira ambiente de derbi. Las aficiones ya calientan motores y el billete para la siguiente ronda busca dueño. Ni siquiera Zeus o Júpiter saben a quien tendrán que consolar en el Olimpo, pero apuesto a que Baco quiere acompañar a Neptuno en la noche de mañana para brindar por la victoria.

A estas alturas, y con el Olimpo y la capital en modo derbi, la tribu india lo tiene claro, sólo vale: “Ganar, ganar, ganar y volver a ganar”.

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/03/10/ganar-ganar-ganar-y-volver-a-ganar/

RAYAS ROJIBLANCAS

El pasado sábado para unos era la noche del cine español, pero para otros era la noche del derbi. Los Goya se entregaban en Granada, por la alfombra roja pasaron muchos personajes de la crónica social española. Algunos saldrían de allí con premio y otro con la satisfacción de haber acaparado algún foco de una cámara. Sabían que en la ciudad andaluza eran los protagonistas, pero ese protagonismo también pasaba por Madrid porque todos los ojos estaban puestos en Concha Espina. No hay nada que pueda eclipsar un derbi entre los merengues y los colchoneros. La semana fue caldeando el ambiente porque había tres puntos en juego y algo más. Precisamente ese “algo” tiene un valor inexplicable. 

Si el Goya a la mejor película fue compartido, el partido también acabó en tablas. Un empate que sabe a poco. Al menos Julián Álvarez, “la araña”, picó a un Courtois en un penalti que no pudo parar. La ‘simpatía’ que tenemos los rojiblancos por el guardameta vikingo es de sobra conocida y no hay que remontarse mucho tiempo atrás para saber las maneras que éste se trae. El tiempo tenía que hacer justicia y ojalá ese picotazo le dé una reacción en la que su ego se ponga rojiblanco. 

Precisamente, y como bien dijo Simeone, los rojiblancos llegaron en autobús al Bernabéu. Una respuesta que se viralizó, pero demuestra el agotamiento que hay ante las cuestiones de siempre. El Atlético de Madrid y su afición siempre quieren ganar al eterno rival. En el terreno de juego pueden estar más o menos acertados, pero si sumar puntos es importante, hacer palpitar a toda una afición con esa victoria lo es aún más. 

Ahora bien, el derbi liguero ya ha pasado. Toca pensar en el “partido a partido”, pero es cierto que si la diosa Fortuna lo quiere los merengues y los rojiblancos se pueden volver a ver las caras en la Copa y en la Champions. Los colchoneros estamos preparados para ello aunque necesitemos revisar y poner a punto el corazón porque éste unido a nuestro coraje nos da momentos de sufrimiento, pero también grandes alegrías. Lo que nunca falla es la ilusión. De momento, seguimos soñando y esperamos un dulce despertar. 

Ser del Atleti es nunca dejar de creer y eso lo llevamos en la sangre. De Concha Espina regresamos con un punto y en autobús, por si queda alguna duda a estas alturas. Seguimos luchando por lo que queremos y es ver al Atleti campeón. Esa pasión nunca falta. Y esta semana en la que nos rodean los corazones y muchos están pensando en San Valentín; otros visualizamos a Neptuno y cantamos como lo hace el Frente: “Muchachos, Hoy viajamos juntos otra vez. Enamorado del Atleti, No lo puedes entender.” Dijo Alejandro Dumas: “La vida es fascinante: sólo hay que mirarla a través de las gafas correctas” y con los colores apropiados, me atrevo a añadir. Ya se sabe lo bien que sientan la rayas rojiblancas en todos los aspectos, pese a quien le pese… 

Jimena Bañuelos

LA ESENCIA DEL PERIODISMO

Decía Gabriel García Márquez que el periodismo es “la mejor profesión del mundo” y estoy convencida de ello porque ha sido la vocación de mi vida. Recuerdo perfectamente el día que dije que quería ser periodista, y desde entonces, la profesión me ha ido atrapando y llevando a descubrir sus cosas buenas y sus cosas no tan buenas, todo hay que decirlo. 

Es cierto que hace tiempo que el periodismo ha ido evolucionando, como es normal, con el paso de ese tiempo; pero también es cierto que su esencia se ha ido perdiendo por el camino. Una esencia que es incuestionable y que hay que recuperar más pronto que tarde. El periodista no está para agradar a nadie, un periodista está para contar la verdad tal y como es. Ahí radica la libertad. Una libertad que no puede ser coartada bajo ningún concepto. Ahora, ésta sí que está siendo cuestionada o más bien señalada por quienes se sienten incómodos con lo que se publica. Esa incomodidad es el resultado de un buen trabajo periodístico. Las cosas son como son y si están refutadas sólo queda asumir las consecuencias de los hechos. La opinión pública puede ser muy amplia, pero la realidad es la que es. 

El señalamiento a los medios de comunicación no es lícito bajo ninguna situación. La libertad de prensa es un pilar fundamental. Nunca está demás recordar que sin una prensa libre no hay democracia y esto hay que defenderlo siempre. No hay peros que valgan cuando la libertad está en juego. El periodismo se debe a los ciudadanos y esa responsabilidad hay que cumplirla aunque las presiones sean muchas. Nunca se debe renunciar a los principios y a la libertad de prensa. Quizás, más de uno tenga que volver a ver “Todos los hombres del presidente”, “La cortina de humo”, “Spotlight” o “Los archivos del Pentágono”, por ejemplo, para recordar que el buen periodismo siempre incomoda… pero ese es uno de sus pilares. 

Y los pilares siempre tienen que ser firmes y tenaces para no sucumbir ante el poder político que quiere volatilizar aquello que no le gusta. “Una prensa libre puede ser buena o mala, pero sin libertad, la prensa nunca será otra cosa que mala” afirmó con mucha certeza el escritor francés Albert Camus. Es más, para el político alemán Hans-Dietrich Genscher: “La prensa es la artillería de la libertad”. Un libertad que, sin duda, hay que defender a “capa y espada”. Aún así, el periodismo va más allá de la política, el periodismo cuenta historias de todo tipo. Conocemos a la perfección estas palabras de Ryszard Kapuscinski: “Para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias”. Quizás sea también el momento de reflexionar en ellas. 

En definitiva, como dijo Carpentier: “El periodismo es una maravillosa escuela de vida.” Nunca renunciaré a esa escuela y nunca renunciaré a mis principios. Siempre diré con la cabeza bien alta y una sonrisa en la cara: Soy periodista.

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/01/20/la-esencia-del-periodismo/

PROPÓSITOS 

Parece que fue ayer cuando dimos la bienvenida a este nuevo año y ya han pasado casi quince días en los que le hemos tomado el pulso al 2025. Los propósitos están recién estrenados y por delante hay muchas jornadas para llevarlos a cabo. Como suele suceder unos tendrán el ‘check’ de cumplidos y otros encabezarán futuras listas si no asumimos la realidad de que no estamos dispuestos a afrontarlos. Al final la actitud es lo que cuenta y, por eso, hay que ser realista y saber, sin engañarnos, lo que realmente estamos dispuestos a hacer o a cambiar. Al final, lo que debe de primar es nuestra felicidad, los propósitos son intenciones y pueden ir variando en función de nuestros deseos y, por supuesto, de nuestro presente. 

Un presente que escribimos día a día y que no contempla visiones de futuro. El hoy se nos escapa sin darnos cuenta, porque cada día que pasa es un día que no vuelve. No sé lo que me deparará este año, pero lo que sí sé es la intención con la que afronto todas la aventuras que el 2025 me quiera brindar. Siempre se aprende con la experiencia y no dudo que este año me dejará todo tipo de recuerdos, pero, sin duda, todo lo que esté en mi mano irá acompañado de esa felicidad que es el mejor motor que uno mismo puede tener. En el fondo, ser feliz es lo que cuenta y quedan muchos capítulos por escribir de este año. Enero acaba de empezar, pero en un suspiro ha volado la primera quincena y esto me confirma que el tiempo no es oro porque el tiempo es vida. 

Una vida que me ha enseñado a vivirla sin ponerle ningún ‘pero’, aunque a veces cueste. No es un camino de rosas, pero hay que reconocer que las espinas también enseñan y sus cicatrices muestran nuestra propia fortaleza. Ésta, aunque la desconozcamos, está en nuestro interior y en la fuerza de nuestra mente, porque lo que nos susurramos a nosotros mismos tiene más poder que cualquier “discurso” que venga de fuera. Creer en uno mismo es fundamental y ser consciente de lo que uno vale es vital para comenzar a quererse. El que dirán son palabras, palabras y más palabras que no deben cuajar en alguien que ha forjado su personalidad con el paso de los años y con las lecciones que la vida le ha enseñado. 

Unas lecciones que llegan cuando menos te lo esperas. Reconozco que en enero de hace unos años comenzó para mí la enseñanza más dura. Lógicamente, sí que marcó un antes y un después. Aprendí  que en un segundo todo puede cambiar, pero comprendí que la vida es lo que nos queda por vivir y, por eso, no me voy a distraer de ese propósito. Un propósito que, año tras año, está en la lista y no porque no lo haya cumplido, sino porque es primordial para mí no olvidar que la vida sólo se vive una vez y cuando ésta da una segunda oportunidad es por algo. Vivamos

Jimena Bañuelos

MÉXICO, PAÍS INVITADO

Las celebraciones por la Hispanidad ya han comenzado y mientras la presidenta de México se empeña, sin sentido, en una petición de perdón; en Madrid, México ha sido el país invitado a dichos festejos. La diversidad, el mestizaje y la unión de culturas ha quedado retratada en el Desfile conmemorativo del pasado sábado por la calles del centro de la capital. Disfrutar de la fiesta, la alegría, la música y las tradiciones siempre es enriquecedor. Las catrinas pasaron luciendo muy orgullosas por la Gran Vía. Ya queda menos para que México rinda homenaje a los muertos como una festividad digna de ser vivida porque la grandeza de sus altares no hay palabras que las describan. 

Dice el lema de este año que en Madrid caben todos los acentos. Es cierto que la capital de España es una ciudad muy acogedora y en ella hay una multiculturalidad que se ve a diario por sus calles. Sin embargo, estos días se festeja la Hispanidad cuyo día siempre estará marcado en el calendario en el 12 de octubre, pero ya se sabe, también, que cuando hay que organizar una fiesta, eso a los españoles no se nos da nada mal y cuando en ésta se junta todo el folklore hispano la diversión está más que asegurada. Por eso, con ese espíritu que reina en el ambiente, la reciente nombrada presidenta de México no es quien para empañar la unión de dos pueblos que están hermanados desde hace mucho tiempo. Es cierto que la ignorancia es atrevida y no le vendría nada mal leer a las señora Sheinbaum un poco de historia. Quizás cambie de opinión y deje de lado una leyenda negra que está intentado propagar únicamente con fines políticos. Tiene un sexenio por delante para indagar en la historia de México y como presidenta del país no le vendría nada mal. 

Dejando al margen la política y la polémica, ahora de lo que se trata es de disfrutar. México siempre será especial para mí. Allí conocí a grandes amigos y aunque nos separan más de nueve mil kilómetros de distancia, ésta no ha sido capaz, ni lo será, de romper los lazos que nos unen. El tiempo ha querido que este año me haya reencontrado con muchos de ellos y eso ha fortalecido nuestra amistad. La vida nos juntó y, por eso, siempre tenemos momentos para brindar. Podemos festejar la Hispanidad, pero la amistad siempre está por encima de los días señalados. Eso sí, el próximo sábado, aquí, es fiesta nacional. 

Madrid se ha volcado un año más con la Hispanidad. Hay un programa con todo lo que ha organizado. Manuel Turizo llenó el pasado domingo la calle Alcalá. La organización del concierto ha dejado mucho que desear para un público que se quedó sin poder disfrutar de su artista favorito. Por delante quedan, entre otros, Diego Torres o Los Sabandeños. Si las lluvias no lo impiden habrá que poner el broche final con ellos el próximo fin de semana. Eso sí, nunca hay que olvidar que ante todo, como bien canta el argentino, hay que pintar todo de color esperanza. Solo así sabremos sonreír ante lo inesperado o ante la ignorancia de quien quiere que todo sea de otro color. 

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle de México: https://elvalle.com.mx/2024/10/07/mexico-pais-invitado/

HASTA EL FIN DE MIS DÍAS

Un empate y unas imágenes que han dado la vuelta al mundo. Esa podría ser la conclusión de un derbi que se fue calentando durante los días previos. Obviamente, la rivalidad es máxima pero nunca se deben cruzar los límites y lo digo en ambos sentidos. 

El ambiente, el pasado domingo, en el Metropolitano era increíble. La asistencia marcó su récord y la afición tras recibir a los suyos quería ver uno de esos partidos que representan algo más que noventa minutos de juego. Es cierto, como bien decía el increíble tifo, “hasta el fin de mis días” seré colchonera y defenderé mis colores allá por donde vaya, pero también es cierto que cuando el ambiente está muy caldeado y la tensión se palpa en él hay que ser muy conscientes de lo que se hace y, por supuesto, de lo que se dice. 

El Real Madrid siempre será el eterno rival. Decir los motivos para justificar eso me llevaría a escribir demasiadas páginas y no tengo ni espacio, ni tiempo, ni ganas para hacerlo porque los rojiblancos saben perfectamente de lo que hablo. Reconozco que el himno el domingo me puso la piel chinita, como dicen en México, y durante todo el día con mi camiseta puesta fui viendo a colchoneros y merengues por Madrid. Unos nos sonreíamos cómplices de los colores, porque la familia rojiblanca se entiende y con los otros una simple mirada. Una rivalidad sana de esas que sabes que existe pero que en el fondo es un partido de fútbol. 

Precisamente, este partido de fútbol ya está marcado para la historia. Nunca justificaré la violencia, pero tampoco la provocación. Innecesarias las dos. Es más, el portero merengue por muy crecido que esté sabe a quién le debe ser quien es ahora mismo. Comparto estas palabras de Simeone en la rueda de prensa posterior al derbi, él dice mejor que nadie lo que hay que hacer: “La gente que ha cometido esos incidentes, el club tendrá que tomar una decisión como se tiene que tomar. No necesitamos a esa gente en la tribuna, necesitamos a la gente que nos impulsa, la gente que nos acompaña, la gente que nos apoya, la gente que piensa en el club y en el equipo. Necesitamos de esa gente.” Pero añadió esto: “Eso no justifica generar las situaciones que se generan, porque nosotros como protagonistas también podemos ayudar a que esas cosas no sucedan porque la gente no reacciona porque sí, reacciona por algo. Para mí sanción al que provoca. Así equilibramos.”

Todo esto es triste pero cierto. Y razón no le falta a Simeone. El primer gol merengue fue el principio de todo lo que vino después. Menos mal que el jarro de agua fría tenía que llegar en el tiempo de descuento con el gol de Ángel Correa. Un empate que sabe a mucho, porque las críticas a la mejor afición del mundo seguirán llenando titulares, pero por una oveja negra no se puede generalizar. La realidad es muy manipulable, pero las imágenes ahí están. Luego pedirán respeto, pero éste hay que ganárselo. Ha pasado el derbi y la vida, no lo olvidemos, continúa. Para unos seguirá siendo rojiblanca, para los otros me importa bien poco. Mi casa es la que me preocupa y se hará lo que se tenga que hacer, si los otros consienten determinadas actitudes, allá ellos, pero nunca serán ejemplo de nada por mucho que se crean que lo son. 

El tiempo pone a cada uno en su sitio y la vida, para mí, seguirá cargada de ese coraje y corazón que nunca me falla. Es cierto que del Atleti seré “hasta el fin de mis días”. 

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2024/09/30/hasta-el-fin-de-mis-dias/

VALORES, ¿CADUCOS O PERENNES?

Ya podemos decir, oficialmente, que el verano se ha terminado y con más o menos gana, nos adentramos en el otoño y todo lo que esta estación nos depare. Nada dura eternamente y los finales y los principios siempre tienen su parte buena y su parte mala. La nostalgia es el engranaje para afrontar un desconocido futuro al que hay que llenar de experiencias, de aventuras y, por supuesto, de sueños. Nunca sabemos cuando estos se pueden hacer realidad y quizás, sea ahora el momento, en el que logremos aquello que tanto hemos anhelado. 

Lógicamente, los principios siempre son ilusionantes. Cada día es una nueva aventura que nosotros mismos afrontamos de una manera o de otra. Cada persona es un mundo y cada uno es dueño de escribir su propia historia. Nos puede gustar más o menos el guión de los demás, pero criticar algo que no es tuyo no es de recibo. La vida depende de cada uno y hay una parte que compartimos con los demás, pero nunca se puede perder la esencia de uno mismo. La hipocresía tarde o temprano sale a la luz y con ella muchas decepciones que no tienen vuelta atrás.

El tiempo pasa y las personas vamos pasando por él. Cambiamos, obviamente, porque es ley de vida, pero siempre hay algo perenne en nosotros mismos y si es caduco algo falla. Estoy hablando de la personalidad. Una personalidad que tiene su carácter, sus defectos y sobre todo, unos principios que deberían ser inquebrantables. Todos conocemos la célebre frase de Groucho Marx: “Estos son mis principios, y si no le gustan, tengo otros”. Su mensaje es claro y hay que mirar más allá de las palabras. 

Las palabras, una vez que son pronunciadas o escritas, siempre llevan una intención, es su misión. Ahora bien, de ellas se pueden hacer muchas lecturas. Es más, si éstas van acompañadas por gestos, la comunicación se carga de más fuerza. No negaré que me he mordido la lengua en más de una ocasión, pero es cierto que me gusta llamar a las cosas por su nombre. Los filtros que usamos en el lenguaje al igual que en las redes sociales son una fantasía para dulcificar la realidad y ésta es la que es, nos guste o no. Si hay que dar la opinión se da y si quien la pide no está dispuesto a oír determinadas palabras, quizás sea mejor que no la pida. Cada uno es libre de hacer lo que quiera. Eso sí, siempre tendría que primar la franqueza y la honestidad, pero hay quienes no conocen ni el significado de estas palabras. Hay muchas mas cualidades que deberían estar en los principios elementales de todos, pero siempre algunas que destacan más que otras. Observar es una gran virtud que practico a diario y precisamente, esta actitud ayuda a desenmascarar aquello que muchos quieren ocultar, pero la manera de actuar siempre delatará a quien gestiona en su propia persona varias versiones de sí mismo. 

La vida va pasando y si ahora arrancamos la estación en la que los árboles van perdiendo las hojas, quizás muchos puedan perder esas capas que ocultan tantas personalidades e intereses. Algo tendrá ser uno mismo que cuando eres fiel a tus principios suelen llover las críticas y las envidias. En fin, perenne a mi forma de ser seguiré disfrutando del otoño, de la vida, y de lo que venga porque cuando vives de regalo y la vida te da una segunda oportunidad hay muchas cosas que quedan atrás, porque lo que no te aporta no merece ni un minuto de tu tiempo. Éste dicen que es oro, pero es vida. Y ésta tiene un valor incalculable como para malgastarla. ¿No es así?

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2024/09/23/valores-caducos-o-perennes/

MÉXICO Y EL VALLE: LA NOTICIA HECHA PERIÓDICO

Poco a poco vamos encarrilando el mes de septiembre. Volver a la rutina no siempre es fácil, pero como lo mejor es buscar el lado positivo de las cosas, hay que mirar al porvenir con una sonrisa. Septiembre es también un mes con muchas celebraciones. En diferentes puntos de la geografía española están festejando a sus patrones. La música seguro que no falta y la diversión está más que garantizada, por eso, al ritmo de verbenas siempre se lleva mejor los comienzos de este mes. 

Si de festejar hablamos, está claro que no me puedo olvidar, porque mi corazón así me lo indica, que para México es su mes más patrio. En apenas unos días los festejos se iniciarán como marcan las tradiciones. Obviamente, me uno a ellas porque “a nueve mil kilómetros de distancia” me dieron la oportunidad de formar parte de una gran familia periodística, de sentirme como una mexicana más y, aunque han pasado los años, esa amistad se ha vuelto inquebrantable. Sus cimientos son muy sólidos y, además, nuestra pasión por el periodismo pone la guinda a este maravilloso pastel. ‘El Valle’ también celebra este mes su aniversario, y habrá, por supuesto, que soplar por sus treinta y cuatro años. Allí me di cuenta todavía de que la esencia del periodismo está viva, sólo hay defenderla ante quien quiere acabar con ella. Su director, Pepe Nader, predica con el ejemplo. Cada día en su columna escribe sin pelos en la lengua. No importa si incomoda o no, pero la realidad es la que le dicta su opinión. Es cierto que la puedes compartir o no, pero la libertad nace en sus palabras. El periodismo incomoda y ejercerlo en un país que es líder en los asesinatos de periodistas tiene un valor extra llamado: coraje y valentía.

Por eso, nunca olvidaré esa oportunidad que me llegó estando muy lejos de mi casa. Dicen que en la vida todo pasa por algo y quizás sea cierto porque tanto lo bueno como lo malo nos va forjando nuestra forma ser, nuestro carácter y, por supuesto, va marcando nuestro camino. Precisamente, en mi camino por tierra mexicanas tuve muchas ocasiones en las que crecí como persona. También, volví a ejercer la profesión que ha sido mi vocación desde niña. Por eso, este mes toca celebrar los años que cumple ‘El Valle’. Estaré lejos de esa redacción, de esos amigos que brindarán por muchos años más, pero la distancia no puede impedir que mi mente me llevé hasta allí para abrazar a todos ellos y para agradecer a Pepe y a Sergio Nader que sigan contando conmigo. 

La verdadera amistad traspasa fronteras y el tiempo tampoco puede con ella, porque lo importante y puro siempre prevalece. El destino quiso que los “nueve mil kilómetros de distancia” se acortaran tanto y se redujeran a cero en la mítica Puerta del Sol de Madrid. Allí nos vimos y allí nos reencontramos. Fueron muchos recuerdos los que nos vinieron a la mente. El tiempo es relativo y, a pesar de los años transcurridos, fue como si nos viéramos a diario. Vivir el momento y disfrutarlo es fundamental. Por eso, brindemos, como hizo mi querida Victoria, por todo lo que nos ha unido y por la salud. 

Asimismo, estoy convencida y seguro que mi querido Pepe también, que nos quedan muchas experiencias por vivir y muchas historias por contar. Lo que está claro es que hay que ir paso a paso y disfrutar cada momento. Estos son oportunidades que se nos presentan día a día de diferentes maneras. La vida en sí misma nos brinda a diario veinticuatro horas únicas e irrepetibles. 

México marcó un antes y un después en mí. Un después maravilloso que significa mucho. La vida está llena de aventuras…Dice el escritor canadiense Robin Sharma: “A casi todos nos da miedo lo desconocido. No debería ser así. Lo desconocido no es más que el comienzo de una aventura, una oportunidad de crecer.”

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2024/09/09/mexico-y-el-valle-la-noticia-hecha-periodico/

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