Genio y Figura

 

Es decir su nombre y a la mente me viene su sonrisa, su elegancia, su galantería, pero sobre todo, su interpretación. La tonta del bote, Truhanes, La casa de los líos son sólo algunos ejemplos que han grabado en mi memoria a Arturo Fernández. Reconozco que admiro a este asturiano desde siempre. Porque sin que él lo supiera me hizo vivir con mi abuela momentos que hoy en día son inolvidables. Sus gestos, sus coletillas y sus expresiones son inconfundibles. Actores como él hay pocos.

Y pocas oportunidades había tenido para verle sobre las tablas. Pero casualidades del destino, hasta la capital de La Plana ha llegado Enfrentados, su última obra teatral. Muchos ya me habían hablado de ella, de su genialidad, de las risas constantes, de la interpretación… pero eso no me sirve. La vida me enseñó que las experiencias hay que vivirlas in situ, lo que te cuentan está bien, pero las imágenes del recuerdo sólo las puede grabar uno mismo. Por eso, acudir al teatro era la ocasión que no podía perder.

Imagen-arturoOK--490x578Sin perder detalle estuve durante toda la representación. A mi alrededor sólo se escuchaban palabras de elogio para Arturo, y no es para menos. Gritando “Bravo” cayó el telón y el público estaba rendido ante un grande de la interpretación. El padre José María ya forma parte de mi recuerdo y algunas de sus lecciones también. Habla del paso del tiempo y su fugacidad. Sin duda, a los que no les gusta “hacerse mayores”, el reloj es su máximo rival, pero contra él poco se puede hacer. Cuidarse a lo largo de la vida es importante, porque sin la salud poco se puede hacer. En el día a día, las preocupaciones y el estrés van dejando mella en nosotros. Pero todo tiene solución. Aconsejan hacer deporte, comer de manera saludable y reírse diez minutos al día para tener más años de vida. Con Enfrentados ganas mucho porque desde que comienza las carcajadas son continuas, y esa es la mejor terapia que puede haber. Disfrutar y evadirse es posible. Cuando Arturo Fernández sube al escenario el tiempo poco importa. En este caso, te conviertes en un feligrés más de su parroquia, vives sus problemas y escuchas sus reflexiones y sermones. Todos sabemos que el futuro es incierto, que cuando creemos saber todas las respuestas, la vida viene y nos cambia las preguntas. Así que parafraseando al padre José María, o mejor dicho a Arturo Fernández, “prefiero vivir el presente”.

Que así sea.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

 

Oceans: El poder de la relajación

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Jenny, las manos de la relajación

Todo estaba preparado. Las velas encendidas, la luz tenue y el hilo musical sonando de fondo. Estoy a un paso de cruzar el umbral y dejar atrás el estrés de la rutina para adentrarme en una experiencia única de relax. La cabina de masaje con toques orientales es el contexto idóneo para facilitar que la mente y el cuerpo se dejen llevar a la desconexión y la relajación que tanto necesitan. Por delante sesenta minutos en los que las buenas manos, los aceites aromáticos y los olores me trasladarán a ese paraíso que mi interior reclama “a gritos”.

Así fue como empezó todo en las Termas Marinas El Palasiet. El masaje oceánico es sinónimo de relajación. Buscar el equilibrio entre el cuerpo y la mente es fundamental y para ello hay que dejar de lado todo lo que viene cargado de tensión y, por consiguiente, estrés. En muchas ocasiones no es tarea fácil, por eso, recurrir a una experiencia Oceans puede ser la mejor ayuda. Sin duda, un aliado que marcará un antes y un después.

Un después que me llama a repetir porque desde la planta de los pies hasta la cabeza se han notado sus efectos. Caen sobre mi cuerpo las primeras gotas de aceite, por supuesto con esencias de mar, para comenzar a sentir que lo mejor está por llegar. Los primeros en notar sus efectos son los más olvidados por casi todos. En los pies se encuentra reflejado todo nuestro cuerpo y por ellos empieza la desconexión. De sus plantas nace la relajación en estado puro. Una relajación que inicia su ascenso por las piernas, la espalda, los brazos para llegar hasta la cabeza y ahí apretar el botón que deja la mente en blanco. Olvidar la rutina no es fácil pero a medida que pasan los minutos la imaginación comienza a obtener el protagonismo que merece. Todos tenemos nuestro paraíso en mente y, precisamente, esa es la imagen que con total nitidez se logra perfilar en ella tras la “experiencia oceánica”.

El mar es fuente de vida. Contemplar su oleaje y dejarse llevar por él es algo que a nadie deja indiferente. Un masaje Oceans no es un masaje cualquiera. Es, simplemente, la relajación en estado puro. El que prueba, repite. Ya dijo Bohn que “la experiencia es la madre de la ciencia” y no hay respuesta científica que pueda explicar los beneficios del Oceans. Así que es el momento de que cada uno pruebe y saque sus propias conclusiones. Las mías las tengo claras y su título es: Relajación en estado puro.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

Sólo es un reflejo…

Espejo

Desde que somos niños aprendemos lo que son los cánones de belleza. Una belleza a la que no damos importancia hasta que vamos ganando años. ¿Quién no recuerda el tradicional cuento de Blancanieves? Fueron los hermanos Grimm los que dejaron en evidencia la fuerza que tiene un espejo. Muestra la realidad tal cual es y aunque el reflejo no sea de nuestro agrado siempre se puede mejorar. Eso sí, hay que hacerlo en manos de profesionales. La salud no está para jugar con ella. Está para cuidarla.

La reina del cuento se preguntaba: “Espejito, espejito ¿quién es la mujer más bella?” Nunca obtuvo la respuesta que deseaba y eso, trasladado a nuestros días, suele ocurrir muy a menudo. Y de cara al verano todos queremos poner el cuerpo “a punto”. La estación estival provoca deseos de cuidarse pero ese interés por nuestro bienestar debería de durar trescientos sesenta y cinco días al año. La rutina suele ser la culpable de todo, pero hay que ser realistas, los buenos hábitos se pueden adquirir y poner en práctica. De poco sirve la teoría si a la hora de la verdad nos olvidamos de ella.

Y es precisamente ahora cuando se buscan milagros. Milagros que no existen pero sí expertos que ayudan, y mucho. Ante el temido espejo, unos buscan perder los kilos de más, otros borrar las arruguitas que han aparecido…Y todo es posible siguiendo los tratamientos adecuados. El concepto de belleza tiene diferentes significados. Cada persona la valora de una manera o de otra. Para Ortega y Gasset, “la belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora”. Lo que está claro es que sentirse a gusto consigo mismo es fundamental para que la autoestima no decaiga. Porque la peor madrastra que hay es lo que uno dice de si mismo.

Por eso, hay que buscar el equilibrio entre el cuerpo y la mente. Un balanza que debe estar equilibrada. En muchos casos hay que aprender a quererse. Los cánones de belleza no son ninguna ley que haya que cumplir. Si se infringen no pasa nada. Eso me recuerda al escritor inglés, Charles Reade cuando dijo: “La belleza es poder; una sonrisa es su espada”. En el fondo, ser feliz es lo que cuenta.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

 

Con los cinco sentidos

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Dijo el violinista y director de orquesta americano, Yehudi Menuhin: “Estoy seguro de que la buena música alarga la vida”. Así que si a la talasoterapia le sumamos las noches de jazz de El Palasiet, la combinación es perfecta.

Por la vista, contemplamos la majestuosidad del Mediterráneo. Por el olfato, nos deleitamos con el olor de todas las flores que inundan el excelente paisaje de El Pontazgo. Por el tacto, es nuestra piel la que se aprovecha de todos los beneficios del agua del mar y sus componentes: las envolturas en algas y lodos. El gusto, sin duda, es seducido por la gastronomía del bienestar y la cocina macrobiótica. Y, a todo esto, sólo le faltaba un detalle para que activemos los cinco sentidos. El oído desde el próximo 20 de junio disfrutará de la mejor música.

Fieles a los principios de buscar el equilibrio entre el cuerpo y la mente para lograr el anhelado bienestar, recuerdan al célebre filósofo griego Platón cuando aseguró: “La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo”. De ahí que a la fuente de salud que es la talasoterapia le unan las mejores voces y músicos de jazz. Una música cuyo ritmo es dulce y suave para que la armonía sea la mejor acompañante.

Si la talasoterapia lleva más de cuarenta y cinco años formando parte de sus vidas y no les ha decepcionado, las noches de jazz tampoco. Y pueden presumir de que lleva más de una década amenizando los veranos.

Queda toda la estación estival por disfrutar. De ella siempre quedan buenos recuerdos, mejores experiencias y grandes amigos. El guión de este verano aún no está escrito pero la banda sonora puede ir a ritmo de jazz.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

Descubriendo la Talasoterapia…

Paseando por Benicàssim me detengo en El Pontazgo para contemplar la plenitud del mar Mediterráneo. Su color, su olor, el movimiento de sus olas son siempre una gran fuente de inspiración para escritores, pintores, músicos… Pero además de eso, es el Doctor Farnós quien me recuerda que el mar es también fuente de salud.

Una salud que se ve reforzada gracias a los beneficios de la Talasoterapia. Un término que desconocía hasta que me adentré en las Termas Marinas El Palasiet. Fue allí, donde el propio Doctor Farnós me explicó que “la Talasoterapia es la utilización con fines terapéuticos del agua del mar y de todos sus componentes, ya sean algas, lodos marinos… Como su nombre indica, esta palabra proviene del griego “Thalassa” que significa mar y “Therapeia”, en español: Terapia”. Eso etimológicamente hablando porque el rey del Mar para los helenos fue Poseidón y en España el pionero en la Talasoterapia se llama Joaquín Farnós Gauchía.

Sólo él puede presumir de llevar más de cuarenta y cinco años apostando por los beneficios del agua del mar. Como médico me explica que “la composición de ésta es muy similar al plasma sanguíneo y que tiene un efecto reequilibrante mediante la absorción, por ósmosis, en el cuerpo humano”. De ahí que sea la mejor aliada para lograr que el bienestar de todos se convierta en excelente.

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Piscina Termal El Palasiet

Y excelentes son las instalaciones de las Termas Marinas. Su decoración, su ambiente y todos sus detalles hacen que tu mente se traslade muy lejos de la realidad. La imaginación de cada uno será la responsable de que nos sintamos en el paraíso. Y a eso, ayuda, y mucho, la reina del Instituto de Talasoterapia: la Piscina Termal y sus aliados. Junto al vaporarium, la sauna y el hamman o baño turco las dos horas de duración del Recorrido Biomarino se pasan como un suspiro pero sus resultados serán el magnífico recuerdo de una experiencia que será única pero sí repetible.

Repetidas veces me ha comentado el Doctor Farnós los beneficios de la Talasoterapia para todos y especialmente para los que padecen artrosis, artritis, fibromialgia, osteoporosis… El desconocimiento que hay de ella en España es sorprendente. En Francia, por ejemplo, su popularidad es relevante. Es el momento de descubrirla y disfrutarla. Las Termas Marinas El Palasiet tienen las puertas abiertas. No son un balneario ni un Spa. Eso me quedó claro cuando el doctor Farnós me explicó la diferencia: “Los balnearios utilizan aguas minero-medicinales cuyo origen está en la disolución de aguas de antiguos mares y los spa son unos gimnasios modernos en los que se emplea agua potable del grifo.”

Dicho esto y sin más preámbulos me despido porque la Talasoterapia me llama. Le di la oportunidad de entrar en mi vida y ahora es fundamental en ella. La voz de la experiencia nunca se equivoca. Ya me advirtió D. Joaquín Farnós Gauchía que la Talasoterapia marcaría un antes y un después en mi salud. Decía el estadounidense Benjamín Franklin: “Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo”. Así lo hizo el doctor Farnós conmigo, y si hay algo que tengo claro es que nunca me arrepentiré de estar involucrada en la Talasoterapia.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

El Palasiet: Rincón donde perderse

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En la vida hay palabras que solo con el hecho de escucharlas hacen que se nos ilumine el rostro. “El Palasiet” es una de ellas. Oír el nombre de este balneario lleva implícito una sonrisa en la cara, relajar el cuerpo y la mente, y como no, grandes momentos a orillas del Mediterráneo.

Dicen que es de bien nacidos ser agradecidos, y este es un buen momento para agradecer a quienes me llevaron a Castellón la primera vez: Mis abuelos. Era una niña, pero fui creciendo y enamorándome de su clima, sus playas, sus gentes y de todos los lugares que iba conociendo. Pero fue en Benicàssim donde encontré mi segundo hogar. Llegué a este rincón en el monte Cantallops no por casualidad, en su día fui buscando unas buenas vistas. Hoy allí encuentro, además de tranquilidad, amabilidad y un buen servicio; mi cura de salud.

Buscar un paraíso no es fácil. El lugar perfecto no existe pero sí aquel que nos hace desconectar de la dura rutina. Reconozco que no me gustaban mucho los balnearios. Era reacia a probarlos, pero desde que crucé el umbral de la puerta de “El Palasiet”, algo cambió. Encontré una segunda casa. La amplia variedad de tratamientos y actividades hicieron que el tiempo volara. Eso siempre es buena señal. Su cocina es excelente, se adaptan a tus propias necesidades. Sus profesionales son únicos. Se agradece ver siempre en sus rostros una sonrisa. Es verdad que es criticado por su precio. A mí, eso me recuerda a Lawrence de Arabia cuando dijo: “ Por ahorrar dinero, la gente está dispuesta a pagar cualquier precio.» Que cada cual decida…

Las decisiones se toman siempre pensando en lo mejor. Yo la tomé hace años y no me arrepiento. Resto días en el calendario para llegar a ese pequeño pero a la vez gran lugar de la Comunidad Valenciana. Siento no poder estar allí en Semana Santa. Así que no me queda más remedio que acumular esas ganas de ir para mi próxima escapada…El que no se consuela es porque no quiere…

Con consuelo o sin él, las esperas siempre son duras. Es el momento de aliarse con la paciencia. Olvidar el famoso “el que espera desespera” para centrarme en el “todo llega al que sabe esperar”. No sé cuando comenzará la anhelada cuenta atrás. De momento, me centraré en el presente aunque sí hay una cosa que tengo clara: A “El Palasiet” “quiero volver, volver, volver” como cantaba Vicente Fernández.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

Hotel Palasiet: http://www.palasiet.com

 

 

 

 

 

 

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