Aguacates

Se habla mucho de sus propiedades porque es rico en vitamina E y C. Además posee numerosos minerales como calcio, hierro, fósforo, magnesio o cinc. Pero yo no he venido a aquí hablar de esta fruta o verdura como todos la conocemos. Confieso que soy fan de los aguacates pero desde que pasé por el teatro Príncipe Gran Vía me enamoré aún más de ellos. Desde que se levanta el telón, la obra de Tirso Calero, te descubre que los aguacates, además, te sacan una sonrisa. En su etiqueta lo dicen todo: “Porque la vida solo se vive una vez”.

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Aguacates de Tirso Calero dirigida por Jose Saiz

Y con ese lema y un elenco de actores espectacular arranca una obra de teatro que te enseña a valorar el presente, mostrando la realidad en la que vivimos y manifestando que los problemas no lo son tanto. La actitud ante la vida depende de cada uno de nosotros. De ahí que cada personaje tenga sus peculiaridades. Lucía Ramos, Silvia, borda el papel de una joven que con tan solo dieciocho años aspira a experimentar todo en la vida. Esas ganas las transmite con tanta pasión que más de una recordará cómo fue su mayoría de edad. Su padre, Marcelino, lo interpreta Jesús Cabrero. Su mentalidad conservadora contrasta con la de su mejor amigo, Toni, Juanjo Artero, un aventurero. Dos formas de vivir pero ninguno puede hacer reproches al otro, ahí te enseñan que la vida la escribe cada uno como quiere, asumiendo sus errores pero dándose cuenta de que lo único importante es disfrutar que para eso hemos venido. Esa, sin duda, es la filosofía de Rabo, Ricardo Saiz. Su camino ha sido muy diferente al de todos ellos, por eso, la conjunción de los cuatro hace que los diferentes puntos de vista se conviertan en la combinación perfecta para aprender a valorar. Todo ello, eso si, riendo a carcajada limpia porque el público no puede parar.

Aguacates no te deja indiferente. Tiene mucho mensaje. Merece la pena adentrarse en el viaje de vacaciones de estos personajes porque su talento consigue no solo meterte en la historia sino hacerte pensar. Es cierto que la vida solo se vive una vez, pero cuando te da una segunda oportunidad como es mi caso, aprendes a relativizar lo que crees que son problemas. Salí del teatro con la sonrisa puesta, con las ganas de vivir recargadas porque al Aún tengo la vida le puse como guarnición Aguacates.

Jimena Bañuelos (14ximenabs)

Genio y Figura

 

Es decir su nombre y a la mente me viene su sonrisa, su elegancia, su galantería, pero sobre todo, su interpretación. La tonta del bote, Truhanes, La casa de los líos son sólo algunos ejemplos que han grabado en mi memoria a Arturo Fernández. Reconozco que admiro a este asturiano desde siempre. Porque sin que él lo supiera me hizo vivir con mi abuela momentos que hoy en día son inolvidables. Sus gestos, sus coletillas y sus expresiones son inconfundibles. Actores como él hay pocos.

Y pocas oportunidades había tenido para verle sobre las tablas. Pero casualidades del destino, hasta la capital de La Plana ha llegado Enfrentados, su última obra teatral. Muchos ya me habían hablado de ella, de su genialidad, de las risas constantes, de la interpretación… pero eso no me sirve. La vida me enseñó que las experiencias hay que vivirlas in situ, lo que te cuentan está bien, pero las imágenes del recuerdo sólo las puede grabar uno mismo. Por eso, acudir al teatro era la ocasión que no podía perder.

Imagen-arturoOK--490x578Sin perder detalle estuve durante toda la representación. A mi alrededor sólo se escuchaban palabras de elogio para Arturo, y no es para menos. Gritando “Bravo” cayó el telón y el público estaba rendido ante un grande de la interpretación. El padre José María ya forma parte de mi recuerdo y algunas de sus lecciones también. Habla del paso del tiempo y su fugacidad. Sin duda, a los que no les gusta “hacerse mayores”, el reloj es su máximo rival, pero contra él poco se puede hacer. Cuidarse a lo largo de la vida es importante, porque sin la salud poco se puede hacer. En el día a día, las preocupaciones y el estrés van dejando mella en nosotros. Pero todo tiene solución. Aconsejan hacer deporte, comer de manera saludable y reírse diez minutos al día para tener más años de vida. Con Enfrentados ganas mucho porque desde que comienza las carcajadas son continuas, y esa es la mejor terapia que puede haber. Disfrutar y evadirse es posible. Cuando Arturo Fernández sube al escenario el tiempo poco importa. En este caso, te conviertes en un feligrés más de su parroquia, vives sus problemas y escuchas sus reflexiones y sermones. Todos sabemos que el futuro es incierto, que cuando creemos saber todas las respuestas, la vida viene y nos cambia las preguntas. Así que parafraseando al padre José María, o mejor dicho a Arturo Fernández, “prefiero vivir el presente”.

Que así sea.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)