La sonrisa del capitán Keating

Con él vivimos la historia del país de Nunca Jamás, fue un Peter Pan inolvidable. Poco hay que decir de la Sra. Doubtfire. Intensa fue la aventura que surgió por jugar a Jumanji. De Óscar, la interpretación en El Indomable Will Hunting pero sin duda, imborrables fueron las palabras del profesor John Keating en El Club de los Poetas Muertos. El “Capitán” que a través de los versos de Walt Whitman nos enseñó a extraer el meollo a la vida ha dejado huérfanos a todos sus “alumnos”. En Hollywood se apaga la sonrisa de esta estrella. No es fácil hacer reír pero él consiguió arrebatarnos más de una risotada. Y es muy cierto, que más vale una triste sonrisa que la tristeza de no volver a sonreír…

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Dice la Real Academia de la Lengua que sonreír es : “Reírse un poco o levemente, y sin ruido”. No parece tan difícil pero a veces es muy complicado. Los problemas, las preocupaciones, las desilusiones son “ladrones” de alegrías, de sonrisas… pero por muy mal que estén las cosas siempre hay un motivo para mostrar en el rostro ese pequeño gesto que tanto agrada a todo el mundo porque … ¿A quién no le gusta una sonrisa?…

A mi desde luego me encantan. Hasta las malas noticias se aceptan mejor sin ver en la persona que tienes delante un rostro imperturbable. Porque de lo malo siempre hay que sacar lo mejor. Cuesta mucho pero si se anhela cumplir los sueños que se tienen en la vida, la fuerza de voluntad y la actitud con la que se enfrenta uno a la adversidad son primordiales. El profesor Keating nos enseñó el célebre: “Coged las rosas mientras podáis,
veloz el tiempo vuela.
La misma flor que hoy admiráis,
mañana estará muerta.” Es decir, Carpe Diem: Los momentos hay que aprovecharlos…La vida te puede cambiar en un segundo… Si es para bien se asume muy fácilmente pero si se da el caso contrario…Es mejor “desafiar a la adversidad, enfrentarse al enemigo sin temor”, lo dijo Nietzsche y, por supuesto, Keating.

Las lecciones hay que ponerlas en práctica. Eso depende única y exclusivamente de uno mismo. Los sueños se pueden cumplir aunque “solo al soñar tenemos libertad, siempre fue así y siempre así será”, de nuevo un sonriente Keating en una escena de El Club de los Poetas Muertos… Porque “una sonrisa no cuesta nada y significa mucho. Enriquece a quien la recibe; sin empobrecer a quien la ofrece. Dura un segundo pero su recuerdo, a veces, nunca se borra”.

Se fue el “Oh capitán, mi capitán”.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)