SUEÑOS COPEROS Y SUEÑOS OCIOSOS

Superada la resaca del derbi de Copa y ya con las pulsaciones y la emoción en unos valores más normales arranca otra semana en la que todo o nada. Dijo en su día Simeone que hay que ir “partido a partido” y como es lógico los partidos, al igual que los días hay que vivirlos como únicos e irrepetibles, pero el billete para la semifinal de la Copa del Rey busca dueño. 

Un dueño que pasa por otros noventa minutos de pura adrenalina. Menos mal que la fortuna ha querido que el Atleti se mida al Sevilla en el que ha demostrado que es su fortín. El próximo jueves el Metropolitano volverá a reunir a una afición que espera poder cantar los goles de los suyos y acabar celebrando la victoria. Ésta no sabemos si estará cargada de sufrimiento y agonía, pero seguro que lo estará de emoción. Si hay una afición que sabe dejarse la garganta y darlo todo por sus colores, sin duda, esos son los colchoneros.  

Unos colchoneros que jamás podrán olvidar el derbi de copa, pero que saben que en unos días se volverán a medir a su eterno rival en su casa, pero todo eso ya llegará porque, de momento, el futuro pasa por apear al Sevilla de la competición copera. 

Un copa que tiene todavía muchos candidatos a los que les quedan muchos minutos de competición. Estoy convencida que más de una polémica va a haber, pero el fútbol es lo que tiene. Si bien es verdad, la polémica y la crispación está en distintos ámbitos de nuestra vida. Es difícil huir de ella, pero no es imposible. Quizás alejarse del presente en otro destino sea la clave para olvidar la rutina que lo condiciona todo. En definitiva, la palabra “vacaciones” o “escapada” es capaz de curar y desconectar nuestra mente. Algo más que necesario en los tiempos que corren. 

Buscar un destino no siempre es fácil, pero FITUR es una buena opción para conocer lo que hay dentro y fuera de nuestras fronteras. La Feria Internacional de Turismo que comienza esta semana en Madrid es el oasis en el que se puede hacer un paréntesis para buscar ese destino que nos llene de ilusión para un futuro vacacional. Un futuro que ahora lo vemos lejano, pero que será un presente más pronto que tarde ya que el tiempo pasa más deprisa de lo que nos creemos. Dicen que el tiempo es oro, pero también es vida y, por eso, escribir el mejor guión para ella es fundamental. 

Y fundamental, para los que nos gusta viajar, es conocer diferentes destinos. FITUR es el primer encuentro, quizás de ahí salgan sueños que puedan hacerse realidad. Para el psiquiatra español, Luis Rojas Marcos, viajar es una buena forma de aprender y de superar miedos, coincido con él, por eso si la vida de por sí es un viaje, que ésta nos lleve a infinidad de destinos hasta que nuestro billete llegue a su fin. En definitiva, ¡vivamos! 

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/53627/suenos-coperos-y-suenos-ociosos

VIAJAR EN EL TIEMPO Y EN LA VIDA

Siempre es bueno salir de la rutina y despejar la mente de todo aquello que nos ronda por ella. Hay sueños, preocupaciones, planes o recuerdos, por ejemplo, que nos atormentan sin poder evitarlo. Hay fechas que nos erizan la piel solo con verlas en el calendario. Éstas llevan cargadas una mezcla explosiva de sentimientos encontrados que no tienen un manual de instrucciones para poder gestionarlos. Todo depende de las circunstancias personales por las que estamos atravesando, pero lo bueno es que el tiempo pasa y esas fechas también. Ahí radica la fuerza de superar los peores recuerdos que estos días me traen por las ilusiones del porvenir. También, es justo decir que el pasado cuando vuelve tiene la capacidad, además, de fortalecer. 

La vida me cambió de la noche a la mañana y, por eso, quiero mirar al futuro con la ilusión de lo bueno que está por venir. No soy de piedra y hay imágenes imborrables que perturban el sueño, pero siempre hay un despertar que te recuerda que hay que quedarse con lo mejor. Y lo mejor, sin duda, es el presente. Un presente al que hay que exprimirle cada minuto y hacer lo que más nos gusta. El ocio no puede faltar en nuestro día a día. Leer, ver una película, quedar con amigos, ir al cine o a ver un musical son siempre buenos planes pero viajar, tengo que reconocer que también me apasiona. 

La mente, como he dicho, viaja sin sacar ningún billete pero la posibilidad de descubrir el mundo es apasionante. Hace unos días, Madrid se convirtió con Fitur en el centro del turismo. Por Ifema pasaron muchos visitantes deseosos de encontrar el destino apropiado para una escapada o para unas vacaciones. Ver las imágenes de esta feria con tanto público alegran a cualquiera, porque atrás quedó todo lo que el coronavirus nos arrebató. La normalidad, aunque haya costado, está volviendo, por eso, el anhelo de conocer otros lugares también ha aumentado. 

La pandemia nos enseñó, entre otras cosas, a apreciar lo que tenemos; algunos esa lección ya la teníamos más que aprendida. En mi caso fue la vida la que me enseñó a priorizar y saber valorar las pequeñas cosas. Fue una lección de esas que no se olvidan nunca. Fue dura, de hecho reconozco que no me alegraré de haber tenido un cáncer pero sí de todo lo que me ha enseñado. Por eso, en los días más duros en los que mi vida cambió pude viajar y soñar con todos esos destinos a los que me gustaría ir. Quiero imaginar las fotografías que haría, por ejemplo, en Praga, en Viena, en Perú, en Playa del Carmen, en Córdoba, en tanto lugares recónditos que me saquen esa sonrisa cargada de felicidad y, por supuesto, cargada de vida. 

Dicen que la vida es un viaje y ésta tiene muchos viajes en su interior. Por eso, siempre estaré dispuesta a hacer las maletas para sumar vivencias a esta vida que me dio un segundo billete para seguir disfrutando de ella.  

Jimena Bañuelos

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