ALGO IRRENUNCIABLE: MIS PRINCIPIOS

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Mi columna para El Valle de México

Es cierto que vamos avanzando y restando días para que todo esto acabe, pero la incertidumbre nos impide marcar en el calendario la fecha señalada. No hay que perder el tiempo cuestionándose cuándo llegará el día puesto que todo dependerá de muchos factores y, por desgracia, eso no está en nuestras manos; aunque me reitero en afirmar que el sentido común tiene que ser fundamental. No importa en qué fase nos encontremos porque sólo con él podemos ir rebajando las cifras que tanto nos atormentan. Hablar de repunte pone los pelos de punta, pero no hay que olvidar que el virus sigue con nosotros y, por eso, no hay que bajar la guardia. Llevamos mucho ganado y no es momento de tirarlo todo por tierra. Ni un paso atrás es la mejor actitud y aunque el cansancio, la agonía, el estrés y hasta la ansiedad quieran batir nuestras fuerzas, pensar en los abrazos, las celebraciones y los momentos que nos esperan con nuestros seres queridos son la mejor motivación para no venirnos abajo.

Cuento los días que llevo de confinamiento, pero cuento también los días para ir recuperando la normalidad, pero no “la nueva normalidad” que nos vendió el presidente del Gobierno sino la normalidad que tenía antes de que todo comenzara. Sé que ésta tardará algo más, pero estoy convencida de que llegará. Ahora, quizás, eso sea un sueño pero siempre he creído que los sueños se convierten en realidad si se trabaja por ellos. No va a ser fácil, pero no es imposible siempre y cuando todos rememos en la misma dirección. Anhelo esa libertad que abanderaba mi vida. La misma que me permitía disfrutar de ella según “me lo pedía el cuerpo”. No había horarios, ni condiciones, ni fases, ni medidas absurdas… Simplemente, había unos principios que siguen siendo irrenunciables para mí, un sentido común inalterable y una única verdad: la vida está para vivirla extrayendo todo su meollo. ¡Ojo! Esto no quiere decir que ahora no lo esté haciendo porque hasta del confinamiento se aprende y mucho. En las situaciones complicadas descubres cosas de ti que ni tú mismo conocías, las cuales, también son importantes. No os contaré mis secretos porque desde que la vida me cambió hace catorce años, cada día descubro algo nuevo en mí. De hecho, cuando vives de regalo ya nada vuelva a ser como antes.

Eso sí, puedo confesar que este confinamiento me ha demostrado que entre fogones no me desenvuelvo mal, que me he puesto al día en las series que tenía pendientes de ver, que la lectura combate el aburrimiento acortando las horas mientras te adentras en grandes historias y, sobre todo, me ha reafirmado algo que ya tenía claro: Necesito muy poco para ser feliz. Lógicamente, cada persona es un mundo, y por eso, las críticas banales caen en saco roto, porque en mi mundo gobierno yo. De hecho, no necesito palabrerías ajenas porque, insisto, el sentido común y una personalidad forjada por el trabajo, la lucha, el esfuerzo, y obviamente, la vida, me han demostrado que el tiempo es uno de mis bienes más preciados. Por eso,  no tengo tiempo que perder ante quien no se lo merece, y en estos momentos, los políticos y sus ruedas de prensa vacías de contenidos sensatos son un claro ejemplo. Saldremos de esta situación, no lo dudo, pero muchos no podrán mirar a los ojos a quienes han mentido. Ya dijo Fiodor Dostoievski: “El hombre que se miente a sí mismo y escucha su propia mentira llega a un punto en que no puede distinguir la verdad dentro de él, y por tanto, pierde todo respeto por sí mismo y por los demás.”

Ahí lo dejo y si alguien se da por aludido, no es mi problema, sino el suyo.

 

Enlace: https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/12061/algo-irrenunciable-mis-principios

Va por ti, Abuelita

Lleva días rondando por mi cabeza y es que los recuerdos afloran cuando más se necesitan. Hace unos meses te vi por última vez y no podré olvidar esa sonrisa en tu rostro mientras pronunciabas mi nombre. Hoy esa imagen es capaz de cristalizar mis ojos porque te has ido en un día muy señalado para mi.

fullsizerenderPero de ti me quedan muchos recuerdos, muchas conversaciones llenas de consejos, más de algún secreto y sobre todo muchas vivencias. Me enseñaste a ser fuerte porque tú lo eras, me enseñaste a tener carácter porque tú lo tenías, me enseñaste a ser cariñosa porque tú lo eras, me enseñaste tantas cosas… Sé que te echaré de menos pero en mi corazón está tatuado tu recuerdo. Siempre me insistías en que tenía que escribir y recuerdo como te alegraste cuando empecé este blog sin se supieras muy bien lo que era. Hoy, a pesar de todo, puedo agradecerle a la vida todos los momentos que me ha permitido estar contigo. La vida es el libro que nosotros mismos vamos escribiendo, y aunque el tuyo ya está finalizado, yo necesitaré citarte en más de una ocasión…

Y hablando de citas, hace unos días estuve viendo el musical de El Rey León. Y de sus diálogos cargados de lecciones me quedo con las palabras de Mufasa: “Mira las estrellas. Los grandes reyes del pasado nos miran desde las estrellas, así que, cuando te sientas solo, recuerda que esos reyes siempre estarán ahí para guiarte”. Yo ya miraba al cielo y veía a mis dos reyes, Eusebio y José María, ahora además, tendré una reina. Así será difícil que me pierda…

Gracias por tanto, abuelita. Descansa en Paz.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)