SE ESCAPA EL TIEMPO

Ya hemos superado el ecuador del mes de enero aunque su famosa cuesta parece más empinada de lo normal. La situación que estamos atravesando no es buena y las consecuencias económicas de la pandemia se hacen cada vez más evidentes. La incertidumbre lo envuelve todo y las ansias por recuperar la normalidad también. Estamos a la espera de ver cómo evoluciona la línea de contagios. Se espera que ésta comience a descender, pero es cierto que cada vez conoces a mas personas de tu entorno más próximo que ha dado positivo en algún test. La realidad es así y los que aún seguimos en “negativo” hemos ido esquivando Omicron como hemos podido. 

Afortunadamente, para muchos la vacuna ha sido su mejor aliada para sobrellevar el virus con síntomas más leves. Cada uno es libre de ponérsela o no, pero en ese debate no voy a entrar. Ya se ha encargado el tenista Djokovic de protagonizar todos los titulares en las últimas semanas. Lo suyo era la crónica de una deportación anunciada. Si hay que cumplir unas normas se cumplen y no por ser el número uno estas exentas de ellas. Las personas somos todas iguales y ninguna es superior por mucho ego o poder que tengas. Si bien es cierto, en la sociedad hay unos principios que están en sus horas más bajas, pero que hay que respetar e incluso cuidar. Decían que de la pandemia íbamos a salir mejores y más fuertes, algo más que dudoso tal y como estamos viendo el presente. 

Un presente que sigue en bucle mientras no percibamos que esto se está acabando. El hartazgo hace que nos olvidemos de la esencia de la vida. Hay que seguir, como diría Walt Whitman, extrayendo todo el meollo a la vida, pero sin olvidar los principios que nos unen como sociedad. Es cierto que cada uno tenemos los nuestros personales y estos son irrenunciables. Eso sí, hay quienes son capaces de todo por conseguir sus más anhelados deseos. La personalidad y los principios van de la mano y muchas veces las mayores decepciones vienen de ahí. Conocer a las personas no es fácil y cuando crees que lo has hecho, a veces, llegan las mayores decepciones. También, Maquiavelo nos enseñó en su “Príncipe” la naturaleza de muchas personas…

De hecho, hay personas que llegan a tu vida y se convierten en parte de tu familia y están ahí siempre aunque no notes su presencia. En cambio, hay otras que están de paso por circunstancias o por interés y cuando desaparecen incluso notas que tu propia mochila pesa menos. “El secreto, querida Alicia, es rodearse de personas que te hagan sonreír el corazón. Es entonces, y sólo entonces, que estarás en el país de las maravillas”. Sabias palabras de un conejo blanco que vivía pendiente de un reloj… La vida se nos escapa más rápido de lo que nosotros creemos y lo mejor es pasarla con quien de verdad importa. El país de las maravillas es nuestro presente, el cual, es único e irrepetible. Hagamos caso a ese conejo porque es importante saber y ser conscientes de que nunca caminamos solos.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

Enlace El Valle: https://elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/29826/se-escapa-el-tiempo

Rafa Nadal necesita vencer a la ansiedad

Todos conocen sus logros. Es el ejemplo a seguir de muchos y aunque sus proezas en el tenis hayan sido heroicas, Rafa Nadal es tan humano como cualquier persona más. En la vida hay rachas buenas y malas. Está claro que el manacorí no pasa por un buen momento pero en la debilidad se conoce la fortaleza de una persona. Y alguien como Nadal que ha demostrado la fuerza física y mental que tiene, podrá sin duda, con la ansiedad que no le permite estar al cien por cien. Porque sólo está derrotado aquel que dejar de luchar. Y Rafa Nadal siempre pelea hasta la última bola de partido.

“Estoy jugando con muchos nervios en demasiados momentos, en los momentos importantes”. Así justificó Rafa Nadal su derrota en la tercera ronda en Miami ante su compatriota Verdasco. No es la primera derrota esta temporada del que fuera líder de la ATP durante mucho tiempo y eso ha hecho saltar las alarmas. Fue el propio tenista el que reconoció que padece ansiedad porque lo que le está IMG_9859sucediendo “es algo que no me ocurría a menudo en mi carrera, en la que siempre he sido capaz de controlar mis emociones en el noventa o noventa y cinco por ciento de mis partidos, cosa que ahora es más difícil”. Es difícil pero no imposible y está convencido de una cosa: “Lo voy a arreglar. No sé si en una semana o seis meses o un año, pero lo voy a hacer”. Y si lo dice un campeón, la victoria está asegurada.

De los fracasos siempre se aprende. Falló en Doha. De Australia se fue en los cuartos de final y en las semifinales en Río de Janeiro. Conquistó el título en Buenos Aires, pero no fue el principio del fin de la mala época porque en Indian Wells cayó en cuartos y lo de Miami ha sido la gota que ha colmado el vaso. Ahora es el momento de recuperar esa confianza en él mismo, ésa que Rafa Nadal asegura que ha perdido porque no sabe “como atacar la bola, cómo moverme o qué hacer”.

Todavía queda temporada para ver al tenista español mordiendo alguna copa. Nadie se desenvuelve en la tierra batida como él. Montecarlo, Barcelona, Madrid, Roma y, por supuesto, Roland Garros pueden devolver a Nadal la falta de seguridad que ha perdido. Y hablando con doble sentido, hay competición más que de sobra para ver como Rafa Nadal gana cada juego, set y partido.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

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