HISPANIDAD Y PERIODISMO

Se respira normalidad en el ambiente. Las ganas de volver a las costumbres de antes nos superan a medida que pasan los días. Los datos nos avalan y quizás se pueda hablar del principio del final. Una nueva etapa en todo este proceso. De hecho, las terceras dosis de las vacunas ya las están recibiendo los más vulnerables. A pesar de que todavía tenemos medidas sanitarias que respetar, con esa precaución se puede seguir viviendo y aprovechando los momentos con las lecciones que hemos aprendido de la pandemia. Unas lecciones que han marcado un antes y un después sin ninguna duda. 

Y sin duda hoy toca celebrar el día de la Hispanidad. Una fiesta que nos tiene que unir aunque siempre hay quien se empeña en generar polémica. Madrid se ha volcado con numerosas actividades en las que se ha presentado la cultura de todos los países hispanoamericanos ya que su riqueza es la riqueza de todos. Además, pese a quien pese, con el español por bandera, porque cuando se trata de politizar cualquier motivo es bueno. 

Como bueno ha sido recuperar el tradicional desfile militar, presidido por los Reyes, propio del Día de la Fiesta Nacional. El Paseo de la Castellana ha vuelto a ser el centro de atención. Por supuesto, muchos ciudadanos no se han querido perder esta cita tan tradicional. 

Motivos para festejar tenemos muchos y no me puedo olvidar del Premio Nobel de la Paz 2021. Los periodistas Maria Ressa y Dmitry Muratov han sido galardonados por el Comité Noruego del Nobel por su lucha “para salvaguardar la libertad de expresión, que es una condición previa para la democracia y la paz duradera», porque la filipina y el ruso son una representación de todos los periodistas que defienden este principio como algo fundamental en el ejercicio de la profesión enfrentándose si es necesario a situaciones muy adversas. 

La libertad de expresión es esencial y no es cuestionable por nadie. Muchos políticos tendrían que aprender que a este principio básico del periodismo no se puede renunciar por muchos impedimentos que pongan. Los periodistas nunca deberían renunciar a los fundamentos que les mueven día a día en su profesión. Una profesión que es más necesaria que nunca cuando se coartan las libertades. La esencia del periodismo que tanto se está viendo amenazada últimamente no puede perderse. Esos valores tienen que ser férreos y hay que defenderlos ante los enemigos de la verdad. El periodismo es un servicio público y se debe a la gente y no a los políticos. Seamos honestos y asumamos que la profesión está siendo muy cuestionada. Eso sí, depende de nosotros, los periodistas, recuperar la reputación perdida. No es tan difícil recordar esos valores. Si es preciso se puede volver a leer, entre otros, a Ryszard Kapuscinski: “Si entre las muchas verdades eliges una sola y la persigues ciegamente, ella se convertirá en falsedad, y tú en un fanático”. Nunca se puede ceder a la presión, a la propaganda, a los likes porque periodismo no es eso.

Quizás, este Premio Nobel sea una buena inspiración que conlleve alguna reflexión. Me niego a renunciar a la vocación de mi vida por quienes han dejado de lado su esencia. No todos somos iguales y mis principios los tengo claros. No están en venta porque, de nuevo Kapuscinski: “Para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias.” Reflexionemos.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

Enlace: https://elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/27203/hispanidad-y-periodismo

COLORES

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Mi columna para El Valle de México

Ondeaban las banderas españolas en el día de la Fiesta Nacional. Muchos madrileños salieron a las calles de la capital para ver el desfile militar y compartir con sus conciudadanos el amor por unos colores que unen y no distancian como pretenden algunos políticos. Toda España celebró esta festividad como se merece. Cada doce de octubre es diferente porque la actualidad marca, nos guste o no, los prolegómenos de los festejos. Con la sombra del independentismo de fondo y la sentencia a los políticos presos, el sentimiento español se vio reforzado. Posiblemente, a quienes llevan un lazo colgado de la ropa se les hayan revuelto las tripas, pero eso poco importa a quienes defienden con orgullo y la cabeza bien alta a su país. A estos no les importa pronunciar la palabra “España” y esa es la mejor arma para frenar a quienes intentan enfrentarnos.

Si hablamos de enfrentamientos, muchos se han quedado anquilosados en las dos Españas. En la España de la Guerra Civil, en la España del Franquismo. El Gobierno se ha propuesto exhumar los restos de Franco, de hecho, está a punto de hacerlo, pero la verdad es que la situación de nuestro país no pasa por el Valle de los Caídos. Pasa por los datos económicos, el desempleo, el malgasto del dinero público y muchos problemas que cualquier ciudadano de a pie sería capaz de enumerar al presidente del Gobierno en funciones. Con la vista puesta en las elecciones, los colores que priman ahora son los de los diferentes partidos políticos. Es mejor dejar atrás el pasado y pensar en el porvenir… Nos iría mucho mejor. Los ciudadanos quieren soluciones y promesas que se vayan a cumplir. Están hartos de ir a las urnas para nada, bueno, para nada no porque está visto que siempre hay quien se beneficia de la inactividad. La palabra más repetida es “desbloqueo” pero éste no puede llegar si no hay tiempo para sentarse a negociar. Para esto, hay que tener voluntad y ésta está en tela de juicio porque desde abril no será porque no han tenido tiempo… En fin, queda menos de un mes para saber qué color político es el que prevalece y con quién se mezclará para que España prospere.

Si de colores hablamos, esta semana se tiñe de rosa. Es el mejor prólogo para dar visibilidad al cáncer de mama que el próximo sábado celebra su día mundial. Hoy, el folio en blanco lo tiño de rosa, pero el cáncer tiene demasiados colores. Ojalá que en esas promesas electorales de las que hablaba no se olviden de la investigación. Gracias a ella, podemos ganar la batalla a esta enfermedad que trunca la vida de muchas personas. Sé de lo que hablo y sé lo que es ganar la batalla al cáncer, por eso, desde aquí traslado todo mi ánimo a quienes en estos momentos luchan contra la enfermedad. La fuerza de la vida es inagotable y para ello, os invito a que pintéis cada día de color esperanza.

El Valle: https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/6626/colores