AL MAL TIEMPO, BUENA CARA 

Entre lluvias, inundaciones y algunos rayos de sol que otros, hemos dado la bienvenida a la primavera. Es cierto que las precipitaciones no han dado tregua desde hace más de quince días y la hartura de la gente ya está en unos niveles más que altos, pero contra los fenómenos meteorológicos poco se puede hacer. Poco a poco irán cediendo las lluvias y con ellas las quejas, pero más pronto que tarde serán los alérgicos los que estén en pie de guerra. Es cierto que, como suele decirse, nunca llueve a gusto de todos, pero llegarán los días en los que nos quejemos de calor. Está claro que quejarse es casi un deporte nacional. 

Si bien es cierto, en nuestra naturaleza está acostumbrarnos a lo que nos toca vivir. Hace una semana hablada de las Fallas, las cuales, ya son cenizas y de ellas hay que renacer. Ahora, son los castellonenses los que festejan la Magdalena. Pueden estar pendientes del tiempo, pero estoy convencida de que su máxima durante toda esta semana va a ser disfrutar porque todos sabemos que Magdalena es “festa plena”. Llevan todo el año esperando su semana grande y nada puede arruinar los castillos de fuego, la mascletá diaria y, en definitiva, vivir durante estos días en la calle. Siempre digo que las tradiciones están para cumplirlas y los niños, desde bien pequeños, aprenden esos sentimientos que su tierra les enseña. Lógicamente, estoy hablando de dos provincias concretas, pero esto se extiende a todo el territorio nacional. España es un país con una riqueza cultural muy importante y en cada rincón de mi geografía se descubre algo nuevo. Quizás haya que aprender a valorar más lo que tenemos. De hecho, si cogemos el calendario, los días festivos están más que señalados. Por ejemplo, ya queda menos para la Semana Santa. Siempre hay que mirar al cielo, pero confiemos en que con la cantidad de litros de agua que han caído, este año el tiempo de una tregua y se puedan celebrar todas las procesiones para contemplar la grandeza de todos los pasos. Veremos si la ‘Virgen de la Cueva’ se va de vacaciones un tiempo y con ella todas las borrascas. 

Lo que también se nos va el próximo fin de semana es una hora de sueño. Toca cambiar la hora para adaptarla al horario de verano y, sinceramente, con el dormir no se juega. Es cierto que ganaremos horas de luz, pero es tal el hartazgo que tengo que lo que quiero son horas de sol y calor. Me apasiona el verano, pero la primavera, de momento, ha llegado de puntillas y ya es hora de que suban unos graditos en el termómetro. Habrá que resignarse hasta que esto llegue, menos mal que siempre nos quedarán nuestras fiestas para llenar de alegría los días grises, porque lo de festejar, en España, se nos da bastante bien y ya ha comenzado la mejor época para hacerlo. El calendario nos muestra la Semana Santa que es de una solemnidad increíble para unos y de vacaciones para otros, pero la Feria de Abril, San Isidro, San Juan… Lo dicho, esto no ha hecho más que empezar. Al mal tiempo, buena cara. 

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/03/24/al-mal-tiempo-buena-cara/

LAS FALLAS Y EL DÍA DEL PADRE

Todos sabemos que “Valencia es la tierra de las flores, de la luz y del amor” y, por supuesto, de la pólvora. De hecho, el pasado sábado la tradicional mascletá llegó a los límites permitidos. La capital del Turia está viviendo los días grandes de las Fallas y con ellos, además de la fiesta, hay que contemplar la riqueza y la cultura que en ellas hay. Desde que las Fallas inundan las calles tras la Plantá, los valencianos y los turistas arrebatan las calles en las que no falta el sonido de los petardos, el olor a churros y la charanga de fondo. 

Valencia se merece vivir sus fiestas a pesar de todo el sufrimiento que ha marcado los últimos meses. Habrá quien no lo comprenda, pero hay ver los dos caras de la moneda ya que hay mucha gente que vive de las Fallas. Lógicamente, los valencianos no dejan caer en el olvido a los suyos y han agradecido en un ninot la labor tan importante que hicieron los voluntarios durante la Dana. A nadie se le puede olvidar que todavía hay muchas personas que necesitan ayuda. Quizás, el paréntesis de las Fallas sirva para tener en cuenta que la vida continua, porque ésta no se detiene en el sufrimiento sino que nos enseña a reconducir el día a día a pesar de las adversidades. 

Quizás, sea bueno aprovechar la Cremá para hacer borrón y cuenta nueva. Todos sabemos que ese fuego es purificador y con él debería desaparecer todo lo malo. No es fácil olvidar lo sucedido, pero está claro que mañana, 19 de marzo, las llamas prenderán la sátira de los monumentos falleros y con ellos se llevará a más de un político por delante. La esencia de todo está ahí. Será una noche de sentimientos encontrados. Habrá lágrimas pero también nacerá la ilusión, ya que la cuenta atrás para las próximas Fallas habrá comenzado. 

No me puedo olvidar que mañana es el Día del Padre y lo celebraré a pesar la distancia. Él fue mi fiel compañero de batallas en la etapa más dura de mi vida y juntos ganamos esa “guerra”. Ahora sigue a mi lado para lidiar con todo lo que surja porque el destino es caprichoso y nunca sabes lo que te va a poner por delante. Decía Rousseau que “un buen padre vale por cien maestros”, y así es, las mejores lecciones siempre se aprenden con un gran ejemplo, sin duda, el mío es de matrícula de honor. Me acusan de ser la niña de tus ojos, y si ese es mi mayor delito, acepto la condena. Y puestos a elegir prefiero una cadena perpetua. Tengo que reconocer que no eres el responsable de que sea del Atleti pero sí de que sea como soy. Me has dado mucho y sólo me pides que sonría. Es cierto que mañana festejaremos que es tu día por ser 19 de marzo, pero ya sabes que todos los días tenemos algo que celebrar. Cualquier excusa es buena para ver la felicidad reflejada en tu rostro. Es cierto que madre no hay más que una y su valor es incalculable pero un padre, si es como tú, no tiene precio. No te cambiaría por nada. Por eso, me quedo con que ya falta poco para que nos veamos. Eso sí, no olvides que la distancia aunque puede impedir un abrazo, jamás impedirá un sentimiento. Va por ti, papá.

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/03/17/las-fallas-y-el-dia-del-padre/

GANAR, GANAR, GANAR Y VOLVER A GANAR

Como suele decirse, en Madrid está “lloviendo a mares” desde hace unos cuantos días y parece que vamos a seguir así por un tiempo. Lógicamente, Neptuno está en su salsa y no hay ninguna duda de que el próximo miércoles quiere ser el rey de la capital. El pase a los cuartos de final de la Champions se sellará en el Metropolitano y todo puede pasar. Una marea rojiblanca inundará el metro, los autobuses y cualquier rincón de la capital porque los colchoneros saben que hay que apoyar a los suyos llueva o truene. El tiempo climatológico es lo de menos porque, aunque las temperaturas no sean muy altas, el estadio va a convertirse es una auténtica olla a presión. Hay que ganar y para eso, además de que tienen que darlo todo en el terreno de juego, la afición debe arropar más que nunca a los de Simeone. 

Si hay que sufrir, se sufre. Si hay que gritar, se grita. Hay que hacer todo lo que sea necesario para llevar al equipo en volandas. Neptuno quiere imponerse a Cibeles, a pesar de que el pasado sábado se  celebrara el Día Internacional de la Mujer, ya que sólo puede quedar uno. Quizás, en el Olimpo de los Dioses estén las apuestas más que hechas y sendos dioses estén buscando aliados. En Madrid

se miran de reojo, pero hay que reconocer que el capricho de la diosa Fortuna en el sorteo de emparejamiento ha sido muy grande. El ambiente está que arde y eso que Vulcano no se ha pronunciado por su favorito, pero la adrenalina va subiendo a medida que se acerca el día ‘D’ y la hora ‘H’. A estas alturas ya se están preparando las bufandas, las banderas, las pinturas o las camisetas para vivir noventa minutos muy intensos en los que no se puede fallar. Es cierto que todos estaremos pendiente de Cronos (para los griegos) o Saturno (para los romanos) y quizás en algún momento nos toque contener el aliento pero está claro que ambos dioses serán los encargados de controlar el tiempo aunque no sabemos quien de los dos estará en el polémico VAR. Con las decisiones que se tomen en vivo se sabrá si están bajo la influencia de Cibeles o Neptuno.

Sin duda, los colchoneros seguimos soñando porque Morfeo nos lo permite, pero también porque nuestro corazón bombea al ritmo que Venus quiere cuando nuestro Atleti se enfrenta al eterno rival. Estamos enamorados de nuestros colores y eso no todos lo pueden entender. En Madrid ya se respira ambiente de derbi. Las aficiones ya calientan motores y el billete para la siguiente ronda busca dueño. Ni siquiera Zeus o Júpiter saben a quien tendrán que consolar en el Olimpo, pero apuesto a que Baco quiere acompañar a Neptuno en la noche de mañana para brindar por la victoria.

A estas alturas, y con el Olimpo y la capital en modo derbi, la tribu india lo tiene claro, sólo vale: “Ganar, ganar, ganar y volver a ganar”.

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/03/10/ganar-ganar-ganar-y-volver-a-ganar/

AHORA, ATLETI, AHORA

Jugadores, jugadores. Hemos venido a ganar. Que se enteren los vikingos, quien manda en la capital”. Cantando esto acabó la afición rojiblanca el pasado sábado tras conseguir sumar los tres puntos ante el Athletic de Bilbao. No fue un partido fácil, pero los de Simeone saben que tienen que pelear hasta el final y su afición está ahí para arroparlos en las buenas y en malas. No importa que haga frío, que llueva o que el viento azote los rostros porque los colchoneros están preparados para todo, sólo quieren gritar los goles de los suyos y cosechar muchas victorias. 

El famoso ‘partido a partido’ ha llegado hasta hoy. Será en la ida de los octavos de final de Champions donde los vikingos y los indios se vean las caras. Ya sabemos que los colchoneros acudirán a Concha Espina en autobús, no es necesario que Simeone se lo repita a los periodistas que intentan buscar un titular fácil. Por todos es conocida la rivalidad entre los dos equipos, pero la diosa Fortuna ha querido que vivamos una eliminatoria de infarto. Es cierto que sólo puede quedar uno, pero por delante hay muchos minutos de fútbol por jugar y está claro que todo puede suceder. No negaré que si hay que apostar al mejor siempre éste lucirá unas preciosas rayas rojiblancas. Las cosas como son. Ese sentimiento que no se puede explicar se fortalece cuando hay un derbi por delante contra el eterno rival. 

Hay algo más que el pase a la siguiente fase en juego. El cara a cara entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid no es un partido cualquiera, solo hay que preguntar a los aficionados colchoneros por su opinión sobre los merengues. Los fantasmas del pasado se quedan en el pasado, porque el presente es hoy y de nada sirve intentar remover lo que ya ha sucedido. 

Quedan unas horas para que comience el partido con mayúsculas. Quiero que el Atleti le dé una alegría a mi corazón. Éste está preparado para todo, pero el mejor calmante para las taquicardias es, sin duda, una dosis de goles y una victoria que estará llena de abrazos.Y dicho todo esto, sólo puedo añadir que gracias a esta bendita locura, ya tengo lista la camiseta, el corazón a punto, y las ganas para ver a los rojiblancos derrochar todo el coraje y corazón en el partido de ida, porque está claro que la vuelta en el Metropolitano va a ser inolvidable. La afición espera ver lo mejor de los suyos y estos tienen a toda una afición que lo dará todo por ellos esté donde esté. Ser del Atleti es una forma de entender la vida y ésta, sin duda, se vive intensamente siendo rojiblanco. Orgullosa de mis colores, únicamente puedo añadir: “¡Aúpa Atleti!”

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/03/03/ahora-atleti-ahora-2/

SUENAN TAMBORES DE GUERRA

Sólo puede quedar uno y es evidente que para lograr el pase a los cuartos de final de la Champions habrá que dejarse la piel en el terreno de juego y en las gradas animando a los rojiblancos. La  diosa Fortuna ha sido muy caprichosa y ha querido ver un buen derbi en la capital de España. Los colchoneros esperaban rival y el sorteo del pasado viernes, prendió la llama para que el ambiente se vaya caldeando. “¿Quién dijo miedo?” No es una frase cualquiera, es una declaración de intenciones porque está claro que Madrid debe siempre brillar por las rayas que mejor sientan.

El calendario de los de Simeone es frenético ya que no hay que olvidar que en las semifinales de la Copa del Rey se miden al Barça. Menos mal que los partidos de vuelta son en el Metropolitano, el cual, estará más que preparado para darlo todo por los suyos. Si hay una afición que sabe derrochar coraje y corazón es, sin duda, la del Atlético de Madrid. Evidentemente, estaremos preparados para lo que venga porque está claro que no sólo seguimos soñando y que nunca dejamos de creer sino que llevaremos al equipo en volandas para verlo campeón. La temporada que están haciendo los de Simeone ilusiona y mucho a una afición que lo da todo por ellos. De hecho, las entradas se han agotado en cuestión de horas y aunque vayamos partido a partido, el calendario del próximo mes no da tregua. 

La única tregua posible es seguir sumando puntos en la Liga y encauzar los partidos de ida de las dos eliminatorias. Únicamente así se podrán relajar algo los nervios porque está claro que se va a infartar o contener el aliento en algún momento. Quedan muchos minutos de fútbol y todos sabemos que hasta que el árbitro no pita el final todo puede suceder. No hay que relajarse, hay que ilusionarse y pelear para que los sueños se cumplan. Esa satisfacción es lo que toda una afición espera. 

Y dicho esto, quiero que el Atleti le dé una alegría a mi corazón. Éste está preparado para todo, pero el mejor calmante para las taquicardias es, sin duda, una dosis de goles y unas victorias que estarán llenas de abrazos. Ese sentimiento que no se puede explicar está ahí, lo inunda todo y, por eso, como colchonera que soy sólo quiero ver a mi Atleti campeón. Hace unas semanas recordaba al sabio por excelencia y me repito en que hay que “ganar, ganar, ganar y volver a ganar”, porque “partido a partido” hemos llegado hasta aquí. 

Estamos entre los mejores equipos de Europa y toca demostrar el poder que tienen nuestro escudo y nuestros colores. Solo puede quedar uno y éste tiene que vestir de rojo y blanco. No tengo nada más que añadir. Bueno, una sola cosa más: ¡Aúpa Atleti!  

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/02/24/suenan-tambores-de-guerra/

BURGOS, MIS RAÍCES

Cada vez que voy por Burgos los recuerdos de mi infancia vuelven a mi memoria sin poder evitarlo, algo muy lógico dado que es mi ciudad natal. Las calles de esta localidad castellana están cargadas de Historia, una historia que día a día van escribiendo los burgaleses. Sin duda, el móvil siempre me acompaña allá donde voy y, ahora, con el avance de la tecnología se ha convertido en el compañero que no puede faltar porque gracias a él, además de llamar y mandar mensajes, inmortalizamos muchos momentos para que se conserven en nuestra memoria y en la suya. Lógicamente, si olvidamos algún matiz en nuestra mente, el responsable de “refrescar” ese recuerdo será el teléfono. 

Es cierto que los tiempos cambian, pero es importante conocer bien la Historia que nos precedió. Burgos es una ciudad llena de riqueza y quien la conoce bien se enamora de ella. Nunca me cansaré de ver la grandeza de su Catedral, de atravesar el Arco Santamaría, de pasear por El Espolón, de ver al Cid Campeador frente al Teatro Principal, son algunos ejemplos de lo que esta localidad ofrece a los visitantes. Es cierto que su fama, meteorológicamente hablando, no es buena, pero el frío se combate excelentemente con su variada gastronomía. Es, sin duda, otra de sus “grandes” riquezas. Obviamente, de Burgos no puedo decir nada malo porque, tomando como referente el himno que Zurita y Calleja compusieron, es “la tierra sagrada donde yo nací”. Pasarán los años y se me seguirá poniendo la carne de gallina cuando canto o escucho este himno porque fue con mi abuelo, un ferviente burgalés, con quien lo canté por primera vez cogida de su brazo. Ese recuerdo, no me lo mostrará el móvil, pero sí el corazón.  

Frente a la placa que conmemora el famoso juramento de Rodrigo Díaz de Vivar me prometí volver a mi ciudad más pronto que tarde. Es curioso como a veces no somos conscientes de lo rápido que pasa el tiempo. Febrero ha superado su ecuador. Se nota que los días son más largos, la luz nos acompaña por más tiempo y con las alergias ya dejando más de un estornudo, está claro que la primavera y el mes de marzo están más cerca.

Continuamos escribiendo mucha propia historia, la historia de nuestra vida. Los capítulos van pasando y de nuestro puño y letra nos vamos narrando a nosotros mismos aquello que nos sucede en el día a día. Es importante saber como contarnos lo acontecido porque afrontarlo de una manera o de otra puede ser vital. La vida es una actitud, nos reparte las cartas pero no nos dice como jugarlas porque la partida es larga y todo depende de uno mismo. Es importante valorar el tiempo y no malgastarlo porque todo puede cambiar. Es cierto que se puede hacer borrón y comenzar una nueva página en blanco, pero si esto sucede hay que hacerlo con valentía y coraje ya que los principios no suelen ser fáciles.  

“Por vosotros, los señores, los que en castillos moráis, por vosotros, los burgaleses, los que vivís en ciudad, por vosotros, pueblo llano, hartos ya de trabajar, por las mujeres y niños, que rondan por el ferial, por estos y por los otros, por los de aquí y de allá, vecinos y forasteros que vinisteis al lugar, sin distinción, para todos comienza aquí mi cantar.” Así es la popular invocación del juglar en el Poema del Cid que tan bien se sabía mi abuelo. La actitud es el principio de todo y la fortaleza su mejor vasalla. ¿Te has parado a pensar cómo sería la novela de tu vida?… ¿Te gustaría?… Siempre hay un momento en el que la historia puede dar un giro… Nunca es tarde si la dicha es buena.

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/02/17/burgos-mis-raices/

RAYAS ROJIBLANCAS

El pasado sábado para unos era la noche del cine español, pero para otros era la noche del derbi. Los Goya se entregaban en Granada, por la alfombra roja pasaron muchos personajes de la crónica social española. Algunos saldrían de allí con premio y otro con la satisfacción de haber acaparado algún foco de una cámara. Sabían que en la ciudad andaluza eran los protagonistas, pero ese protagonismo también pasaba por Madrid porque todos los ojos estaban puestos en Concha Espina. No hay nada que pueda eclipsar un derbi entre los merengues y los colchoneros. La semana fue caldeando el ambiente porque había tres puntos en juego y algo más. Precisamente ese “algo” tiene un valor inexplicable. 

Si el Goya a la mejor película fue compartido, el partido también acabó en tablas. Un empate que sabe a poco. Al menos Julián Álvarez, “la araña”, picó a un Courtois en un penalti que no pudo parar. La ‘simpatía’ que tenemos los rojiblancos por el guardameta vikingo es de sobra conocida y no hay que remontarse mucho tiempo atrás para saber las maneras que éste se trae. El tiempo tenía que hacer justicia y ojalá ese picotazo le dé una reacción en la que su ego se ponga rojiblanco. 

Precisamente, y como bien dijo Simeone, los rojiblancos llegaron en autobús al Bernabéu. Una respuesta que se viralizó, pero demuestra el agotamiento que hay ante las cuestiones de siempre. El Atlético de Madrid y su afición siempre quieren ganar al eterno rival. En el terreno de juego pueden estar más o menos acertados, pero si sumar puntos es importante, hacer palpitar a toda una afición con esa victoria lo es aún más. 

Ahora bien, el derbi liguero ya ha pasado. Toca pensar en el “partido a partido”, pero es cierto que si la diosa Fortuna lo quiere los merengues y los rojiblancos se pueden volver a ver las caras en la Copa y en la Champions. Los colchoneros estamos preparados para ello aunque necesitemos revisar y poner a punto el corazón porque éste unido a nuestro coraje nos da momentos de sufrimiento, pero también grandes alegrías. Lo que nunca falla es la ilusión. De momento, seguimos soñando y esperamos un dulce despertar. 

Ser del Atleti es nunca dejar de creer y eso lo llevamos en la sangre. De Concha Espina regresamos con un punto y en autobús, por si queda alguna duda a estas alturas. Seguimos luchando por lo que queremos y es ver al Atleti campeón. Esa pasión nunca falta. Y esta semana en la que nos rodean los corazones y muchos están pensando en San Valentín; otros visualizamos a Neptuno y cantamos como lo hace el Frente: “Muchachos, Hoy viajamos juntos otra vez. Enamorado del Atleti, No lo puedes entender.” Dijo Alejandro Dumas: “La vida es fascinante: sólo hay que mirarla a través de las gafas correctas” y con los colores apropiados, me atrevo a añadir. Ya se sabe lo bien que sientan la rayas rojiblancas en todos los aspectos, pese a quien le pese… 

Jimena Bañuelos

CORAJE Y CORAZÓN EN EL FÚTBOL Y EN LA VIDA

Un sentimiento que no se puede explicar pero que une a toda una familia que disfruta viendo a los suyos luchar como hermanos en el terreno de juego. El Atlético de Madrid nos está brindando muchos momentos de alegría y euforia sin dejar de lado el “sufrimiento” que va de la mano de las rayas rojiblancas. Ser del Atleti es algo que no todos pueden entender, pero los colchoneros tampoco se lo vamos a explicar porque es nuestra forma de entender la vida y de vivirla. 

El pasado sábado la victoria y los tres puntos tenían una dedicatoria especial. Hace once años nos dejó Luis Aragonés y desde el tercer anfiteatro siempre resonará que hay que “ganar, ganar, ganar y volver a ganar” porque en la semana en la que se avecina el derbi con mayúsculas, está claro que nunca se puede dejar de creer. No hay que olvidar el arrojo que tenía “el Sabio de Hortaleza”. Es cierto que antes del Real Madrid y siendo fieles al “partido a partido” hay que medirse en Copa al Getafe. Habrá que pelear, como siempre; pero la satisfacción de ver a los de Simeone triunfando en su casa es algo que no se olvida y, por supuesto, se festeja cantando, si es preciso, el himno a pleno pulmón. 

El Atlético de Madrid está a un punto del líder. Todo puede cambiar en Concha Espina. No sé cual es la previsión meteorológica para el próximo sábado a las nueve de la noche, pero está claro que el ambiente estará más que caldeado dentro del Santiago Bernabéu. Neptuno y Cibeles se mirarán de reojo porque hay algo más que tres puntos en juego. Decía Aragonés que “sólo hay un campeón y va de rojo y blanco” y no le faltaba razón. Por eso, esas rayas tienen que dejar su huella en la casa del eterno rival. No hay excusas que valgan. No puede faltar el coraje y corazón que nos abandera siempre y, por supuesto, aunque toda la afición no pueda estar dentro del estadio, estará apoyando a los suyos desde distintas ubicaciones. La victoria, aunque sea sufriendo ante los merengues, siempre es mucho más dulce. El Atleti está en un buen momento y tiene que seguir cosechando triunfos y alegrías. Los corazones ya los tenemos preparados y aguantan lo que sea necesario por gritar los goles de los de Simeone. No importa si son en los noventa minutos de partido o agonizando en el añadido, los colchoneros sabemos que está en nuestro ADN llegar al límite. Tenemos hasta el sábado para “calentar” nuestra ganas de triunfo. 

Cuando digo que el Atleti es otra forma de entender la vida, me refiero también a los detalles. Ante el Mallorca pudo pasar desapercibido para muchos, pero los jugadores llevaban un brazalete verde por el Día Mundial del Cáncer que se celebra, precisamente, hoy. Reconozco que se me ponen los ojos vidriosos cuando estos días recuerdo el momento de mi diagnóstico, pero me aferré a mi fuerza y a quienes estuvieron conmigo hasta el final. Gané, sigo disfrutando de la vida y de mi Atleti porque durante todo el proceso soñé con volver al estadio de la mano de mi padre, como bien dice el himno de Sabina, y lo conseguí. Por eso, ese sentimiento inexplicable, ese coraje y corazón no pueden faltar en el día a día. La vida me ha dado otra oportunidad y la sigo escribiendo en rojo y blanco. 

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/02/04/coraje-y-corazon-en-el-futbol-y-en-la-vida/

APRENDER DEL PASADO

Aunque la cuesta de enero se esté haciendo larga, este mes está llegando a su fin. Muchos se alegrarán de ello, y no es de sorprender porque los comienzos no siempre son fáciles. Los cambios que se le piden al año nuevo no se pueden lograr de la noche a la mañana porque, como es bien sabido, hay que darle tiempo al tiempo. No hay que tener prisa pensando en el futuro o en los sueños pendientes por cumplir, todo llega si está destinado a nosotros. Eso sí, esos sueños requieren de esfuerzo, porque pocas cosas llegan como caídas del cielo. De hecho, la satisfacción de lograr aquello que se anhela produce una sensación inigualable. 

Aprender que el esfuerzo es fundamental para todo es básico para valorar todo lo que nos rodea. Por eso, la lista de propósitos no es estática y puede ir evolucionando a medida que nosotros vamos caminando por la vida. A ésta no se le puede exigir de más porque es ella la que reparte las cartas y nosotros quienes jugamos las partidas. Cada día nos enfrentamos a nuevos retos, a nuevas experiencias y, sin duda, nos “retamos” a nosotros mismos porque vamos cambiando aunque no seamos conscientes de ello. Es cierto, que si la vida en un segundo te puede cambiar, en este mismo tiempo tú también lo puedes hacer. Un mensaje, una foto, un recuerdo o cualquier acción que nos rodea nos puede enseñar algo sobre nosotros mismos o nos puede poner ante una situación que debemos afrontar como un reto. Por eso, la actitud ante todo es fundamental. Conocernos no es fácil, pero reconocer nuestras fortalezas y nuestras debilidades debería ser obligatorio. 

Hace unos días, frente al mar, contemplando su plenitud me volví a encontrar con fantasmas del pasado. Sabía que iba suceder porque la mente es caprichosa, pero me he dado cuenta con el paso de los años que éste también te prepara para afrontar los recuerdos que están escritos en pretérito. Sé que soy fuerte porque la vida me mostró mi fortaleza. De hecho, de aquella dura lección, a día de hoy, tengo que reconocer que aprendí no sólo a conocerme, sino a ser fiel a mí misma. Es cierto que las comparaciones no son buenas, pero ante estos recuerdos sí lo son; porque aunque sea con los ojos vidriosos, las imágenes del pasado son una fuente de vida inigualable. El paso del tiempo me ha llevado a ver lo vivido como una evolución hasta el presente lleno de superación, de alegría, de buenos momentos y, sobre todo, de una lucha constante hacia esa felicidad que muchos anhelan y que no encontrarán por no buscar en las pequeñas cosas que nos rodean. 

Si ser feliz es lo que cuenta, sonreír a diario es vital. He dicho que he contemplado el mar recientemente y, por eso, viendo su calma, escuchando su susurrar y pensando en lo bonita que es la vida no puedo acabar estar palabras sin respirar profundamente y animar a quien haya leído hasta aquí que disfrute del presente, que enero ha podido ser mejor o peor, pero que quedan muchos capítulos de este año y todos merecen ser aprovechados. El tiempo no es oro, es vida; y ésta se nos escapa sin darnos cuenta porque nos despistamos con lo que no merece la pena. Tenemos que sonreír y fluir por ella.

Jimena Bañuelos

LA ESENCIA DEL PERIODISMO

Decía Gabriel García Márquez que el periodismo es “la mejor profesión del mundo” y estoy convencida de ello porque ha sido la vocación de mi vida. Recuerdo perfectamente el día que dije que quería ser periodista, y desde entonces, la profesión me ha ido atrapando y llevando a descubrir sus cosas buenas y sus cosas no tan buenas, todo hay que decirlo. 

Es cierto que hace tiempo que el periodismo ha ido evolucionando, como es normal, con el paso de ese tiempo; pero también es cierto que su esencia se ha ido perdiendo por el camino. Una esencia que es incuestionable y que hay que recuperar más pronto que tarde. El periodista no está para agradar a nadie, un periodista está para contar la verdad tal y como es. Ahí radica la libertad. Una libertad que no puede ser coartada bajo ningún concepto. Ahora, ésta sí que está siendo cuestionada o más bien señalada por quienes se sienten incómodos con lo que se publica. Esa incomodidad es el resultado de un buen trabajo periodístico. Las cosas son como son y si están refutadas sólo queda asumir las consecuencias de los hechos. La opinión pública puede ser muy amplia, pero la realidad es la que es. 

El señalamiento a los medios de comunicación no es lícito bajo ninguna situación. La libertad de prensa es un pilar fundamental. Nunca está demás recordar que sin una prensa libre no hay democracia y esto hay que defenderlo siempre. No hay peros que valgan cuando la libertad está en juego. El periodismo se debe a los ciudadanos y esa responsabilidad hay que cumplirla aunque las presiones sean muchas. Nunca se debe renunciar a los principios y a la libertad de prensa. Quizás, más de uno tenga que volver a ver “Todos los hombres del presidente”, “La cortina de humo”, “Spotlight” o “Los archivos del Pentágono”, por ejemplo, para recordar que el buen periodismo siempre incomoda… pero ese es uno de sus pilares. 

Y los pilares siempre tienen que ser firmes y tenaces para no sucumbir ante el poder político que quiere volatilizar aquello que no le gusta. “Una prensa libre puede ser buena o mala, pero sin libertad, la prensa nunca será otra cosa que mala” afirmó con mucha certeza el escritor francés Albert Camus. Es más, para el político alemán Hans-Dietrich Genscher: “La prensa es la artillería de la libertad”. Un libertad que, sin duda, hay que defender a “capa y espada”. Aún así, el periodismo va más allá de la política, el periodismo cuenta historias de todo tipo. Conocemos a la perfección estas palabras de Ryszard Kapuscinski: “Para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias”. Quizás sea también el momento de reflexionar en ellas. 

En definitiva, como dijo Carpentier: “El periodismo es una maravillosa escuela de vida.” Nunca renunciaré a esa escuela y nunca renunciaré a mis principios. Siempre diré con la cabeza bien alta y una sonrisa en la cara: Soy periodista.

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/01/20/la-esencia-del-periodismo/

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