
Septiembre es sinónimo de muchas cosas, pero en México tiene un significado especial. Es el mes patrio y los preparativos para festejarlo ya están en marcha. Es la época en la que las calles se llenan de banderas, los colores protagonistas son el verde, el blanco y el rojo y todo se engalana así. Es, sin duda, el orgullo de una nación que se hace visible en cada rincón. Evidentemente, para los que no han vivido esto y algún mexicano despistado, he de decir que el patriotismo mexicano debería ir más allá de los símbolos y las celebraciones. Hay que conocer la historia, defender los valores y trabajar por construir un futuro.
A corto plazo, ese futuro pasa por festejar y cuando se trata de ello, no hay disculpa que valga ni peros que puedan ensombrecer la fiesta. Ahora bien, festejaré a México, pero hoy me voy a centrar en quienes me dieron la oportunidad de formar parte de su familia periodística. El Valle me acogió cuando viví en el país azteca y me demostró que la esencia del periodismo todavía vive al otro lado del charco. Su director, Pepe Nader, predica con el ejemplo. Cada día, en su columna, escribe sin pelos en la lengua. No importa si incomoda o si sus palabras generan discrepancias; lo que importa es que la realidad es la que dicta su opinión. Se puede compartir o no, pero la libertad nace de poder expresarla. Es más, en esa libertad radica también el verdadero sentido del patriotismo. El periodismo incomoda y ejercerlo en un país como México, donde los periodistas se enfrentan a enormes riesgos, tiene un valor añadido llamado coraje y valentía.
Y mientras hablo de mi querido México, no puedo evitar pensar también en mi propia tierra y en lo que está sucediendo en Ceuta. Y visto lo visto, aquí en el patriotismo hay quienes solo lo entienden si lo polarizan o crispan a la sociedad. Las calles hablaron hace unos días… Ceuta es España, le pese a quien le pese.
En mi camino por tierras mexicanas tuve muchas ocasiones en las que crecí como persona. También, profesionalmente, volví a ejercer la profesión que ha sido mi vocación desde niña. Por eso, este mes también toca celebrar el aniversario de El Valle. Estaré lejos de aquella redacción, de aquellos amigos que brindarán por muchos años más, pero la distancia no puede impedir que mi mente me lleve hasta allí para abrazarlos a todos y agradecer a Pepe Nader que siga contando conmigo.
La verdadera amistad traspasa fronteras y no entiende de distancias. Tampoco el tiempo puede con ella. Tengo claro que lo importante y lo puro siempre prevalece. Brindo por México, por España y, por supuesto, por El Valle. Porque al final, las raíces pueden estar en distintas tierras, pero el corazón siempre sabe dónde volver.
Jimena Bañuelos
Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2026/09/07/mexico-un-pais-que-se-lleva-dentro/
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