‘LOS HERMANOS ARAGÓN’: “NOS HEMOS EMOCIONADO MUCHO PREPARANDO ESTE ESPECTÁCULO Y QUEREMOS QUE EL PÚBLICO TAMBIÉN LO HAGA”

Es un honor poder preguntarles a ‘Los Hermanos Aragón’ “¿Cómo están ustedes?” Ya que al público siempre le toca responder, pero en esta ocasión el matiz es hacerles esa pregunta cuando están a escasos días de estrenar su espectáculo “Melodías o me lo cuentas” en el Teatro Capitol de Madrid. Lógicamente, tras la pregunta hubo alguna risa, pero no dudaron en contestar: “Cansados, pero contentos y bien”. Un bien que no puede faltar porque como ellos saben, fueron sus “antepayasos”, como ellos dicen, quienes dejaron esa respuesta grabada a fuego en los recuerdos de muchas generaciones. 

El tiempo pasa y hay que ir evolucionando con él. En “Melodías o me lo cuentas” va a estar la esencia de esos payasos de la tele que marcaron a los niños de su época, pero es preciso que esa esencia se nutra de la actualidad. Ahí, Lara, Rodrigo, Gonzalo, Alonso y Punch que han sido durante casi treinta y cinco años “Los Gabytos” van a cambiar las notas. “Va siendo hora de que den un salto importante y rindan un homenaje a su familia pero a la vez marquen un punto de inflexión a lo que la sociedad está acostumbrada” como dice Inma Cuevas, la directora del musical. 

Cambiar es bueno. Hay que reconocer que el apellido Aragón, si los espectadores sabemos lo que significa, no me quiero imaginar lo que les supone a ellos llevarlo día a día. Es cierto que aseguran “estar muy orgullosos de él porque es un apellido maravilloso, pero de alguna manera buscamos ser auténticos”, afirman. Es decir, quieren encontrar ese matiz personal dentro del apellido Aragón. Un buen símil sería, según ellos mismos:  “Soltar “una piel” para, desde el legado, mostrar hacia donde queremos ir”. Por eso, continúan diciendo: “De alguna manera lo que hemos creado es un espectáculo donde el público va a poder ver como creamos, y esto nos parece fantástico, porque desde nuestro lugar de juego nacerá algo nuevo. Va a ser una transición del pasado al futuro pero donde no va a faltar la nostalgia y los recuerdos”.

Es justo reconocer que ellos son grandes artistas, son multiinstrumentistas, poseen un talento admirable y me permito decir, con su permiso, que son grandes personas a las que no les falta una sonrisa en el rostro. Ellos son payasos, son músicos, son inquietos y son, sin duda, la nueva generación. De hecho, Punch es el más joven, es el hijo de Lara. 

Llevan preparando este musical desde hace muchos meses. El proceso ha sido largo aunque empezó a coger forma en el pasado mes de mayo. Explican: “Hemos estado creando una idea, yendo hacia una línea en la que la música era súper importante y que iba a ser la base del show. Estaba claro que había que hacer una dramaturgia nueva, una historia nueva, que es el antes y el después de ‘Los Hermanos Aragón’. Había que crear ese viaje”. Un viaje que reconocen es, porque realmente siempre lo han querido, “un homenaje a papá y a los tíos, pero es verdad que con este cambio de rumbo, sí queremos demostrar que las canciones que se cantaban hace sesenta años y que no se han dejado de cantar; se pueden cantar con nuevos estilos, de una manera actual que podría estar sonando perfectamente en la radio”. Ya sólo por este cambio de rumbo merece la pena celebrar la Navidad con ellos. Es más, apuntan: “En la familia nos gusta mucho jugar con los dobles sentidos, con las palabras, con el humor y éste estará constantemente en escena. Es algo que hemos mamado desde Charles Chaplin, Buster Keaton, Los Luthiers…. Nos hemos empapado de los grandes musicales de los años cincuenta, de los bailes de Jean Kelly…”

Si hablamos de la Navidad no dudan en asentir: “Lo que va a vivir el público es lo que nosotros normalmente hemos vivido en estas fechas. Es estar junta toda la familia, de hecho la priorizamos ante todo. Nuestras Navidades son muy locas, porque hay que darse cuenta que durante muchos años nuestro salón, donde nos reuníamos, a parte era un salón de ensayo por lo tanto no teníamos que irnos muy lejos para coger un instrumento. Los villancicos estaban sonando todo el rato y en todos los estilos. A casa venían amigos, y como muchos eran artistas, se unían a la fiesta. Es decir, las Navidades, en nuestro caso, siempre han sido muy destacadas. Las hemos celebrado muy a lo grande y siempre juntos…Y esa unidad y esa felicidad constante y esa locura se va a ver en el show.”

Un show que lleva mucha carga de nostalgia y de recuerdos. La memoria es selectiva, pero sabe qué imágenes del pasado puede traer al presente. Si ellos se han emocionado mientras lo creaban, no tienen ninguna duda de que al público le va a pasar lo mismo. Eso sí, la condición para disfrutar de  este espectáculo al cien por cien, sin duda, es dar rienda suelta al niño que todos llevamos dentro. Es más, destacan: “El público no va a tener más remedio que hacerlo. No se lo van a plantear. Desde el momento en el que las personas se sienten en la butaca y escuchen el primer “¿Cómo están ustedes?” Su instinto va a ser disfrutar y dejarse llevar por la historia que se cuenta y se canta. Va a ser un viaje muy emocionante que va a llegar a pequeños y a mayores.” 

Dicho esto, está claro que la participación del público va a estar muy presente, pero no hay que preocuparse porque ellos desde las tablas no van a valorar la afinación de los presentes pero sí la ilusión, la energía, la emoción y la entrega de los asistentes. Tomen nota de ello y reserven su localidad porque en Madrid estrenan el día 25 de diciembre y se marchan el día de Reyes. Quizás, haya que pedirles a sus Majestades una gira de “Los Hermanos Aragón” por nuestro país y más allá de nuestras fronteras. Recuerdan que “papá y los tíos” fueron muy queridos en muchos países. Ojalá este proyecto llegue a Argentina, a Puerto Rico, a México… Donde por cierto, hacen una mención especial a Mario Moreno “Cantinflas”. Fue Rodrigo quien destacó: “En tierras aztecas hicieron cine y se hicieron muy amigos de “Cantinflas”, el santo y seña de ese país”. Está claro que México siempre deja huella, no seré yo quien lo niegue, nuevamente con su permiso. 

Volviendo a “Melodías o me lo cuentas”, sé que el público verá más de cuarenta instrumentos y no faltarán las canciones de toda la vida como pueden ser «Susanita tiene un ratón” o “Hola, Don Pepito, hola Don José”, pero tras conocer a Lara, a Rodrigo, a Gonzalo, a Alonso a Punch y a Inma me atrevo a decir que habrá alguna sorpresa. Si hay que cantar, se canta. Si hay que llorar de emoción, se llora. Si hay que reír, se ríe. Durante la más de hora y media que dura el musical, lo único importante es disfrutar. Ellos han hecho un trabajo increíble de documentación, de creación, de visualización del pasado a nivel internacional, por eso, es justo que le pidan a los espectadores que se entreguen dando rienda suelta a los sentimientos. 

El espectáculo es para todos los públicos, incluso, para quienes no hayan tenido la oportunidad de conocer a “Los Payasos de la Tele” porque se va a vivir una evolución y ‘Los Hermanos Aragón’ quieren hacernos partícipe de ella. Ellos dicen: “Hacer esto es un regalo. Para nosotros todos los días es Navidad. Somos unos privilegiados porque hacemos lo que nos gusta”. 

Por todo esto, es justo acompañarlos en esta aventura de cambio. Sus antepayasos marcaron a muchas generaciones pero, es cierto, que no todos, y me incluyo, les pudimos responder en persona a ese “¿Cómo están ustedes?”. Ahora es el momento de hacerlo con esta nueva generación de la familia Aragón. Ellos afirman rotundamente: “Tenemos muchas ganas de estar con el público y hacerlo feliz, que es lo que más nos gusta”. Y si a ellos eso es lo que les gusta, sin duda, el público no les puede fallar, porque quien derrocha pasión, alegría y saca una sonrisa se merece lo mismo de vuelta desde el patio de butacas. Esta Navidad tiene otra banda sonora en Gran Vía gracias a “Melodías o me lo cuentas”. Se rendirá el homenaje a Gaby, Fofó y Miliki, pero al ritmo que nos marquen Lara, Rodrigo, Gonzalo, Alonso y Punch. El tiempo pasa y bienvenidos sean los cambios porque los recuerdos que estos dejen siempre serán eternos. La Navidad es pura magia y magia es lo que nos van a brindar ‘Los Hermanos Aragón’.

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2024/12/16/nos-hemos-emocionado-mucho-preparando-este-espectaculo-y-queremos-que-el-publico-tambien-lo-haga-los-hermanos-aragon/

MÚSICA SOLIDARIA POR NAVIDAD

Siempre se dice que diciembre es un mes mágico, quizás, ahora que la Navidad está más cerca y sus duendes andan por las calles ese espíritu se sienta mucho más. La verdad es que es una época en la que la sensibilidad está a flor de piel. Quizás ésta debiera estar presente todo el año, pero esa es otra cuestión. Si bien es cierto con este mes llegan las luces, los turrones, los villancicos y muchos conciertos solidarios para ayudar a quienes más lo necesitan. 

El pasado jueves, víspera del puente de la Constitución y la Inmaculada, el Auditorio Nacional se llenó de magia, pero una magia especial porque la Orquesta Sinfónica de España, acompañada por el coro NOX, no tocó los tradicionales villancicos, transformaron grandes temas de la historia del pop español para cautivar a todo el público. Los encargados de llevar la batuta fueron Beatriz Fernández, César Guerrero y Juan Antonio Simarro a quien también vimos tocar el piano y ejercer de maestro de ceremonias. El fin era apoyar a las misiones salesianas, pero también disfrutar del momento. Ya dijo Oscar Wilde: “El arte de la música es el que más cercano se halla de las lágrimas y los recuerdos”. Doy fe que vi caer alguna lagrimilla cuando Vicky Gastelo interpretó “Sólo pienso en ti”. También Conchita puso la carne de gallina a más de uno cuando nos recordó en “Por las veces” que tenemos que querernos más porque, sin duda, la vida es “el viaje” en el que vamos aprendiendo.

Los recuerdos vienen a la mente de muchas maneras y reconozco que cuando salió Marilia tras las primeras notas de “Cuando los sapos bailen flamenco” recordé muchos momentos que creía olvidados. “La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo” como aseguró Platón y el alma hay que cuidarlo. Por eso, ella con el público en pie, más o menos afinado, cantó “Amores de barra” y hay que reconocer que todos nos quitamos años de encima. Fue un momento mágico, pero es que estamos en el mes, como he dicho al principio, más mágico. 

No fue magia sino una realidad que creía que no iba a ver en mi vida, pero todo es posible cuando los mejores aman su pasión. Ver a Bernardo de Los Refrescos con la Orquesta Sinfónica llama mucho la atención, lo mismo sucede con Fernando de Modestia Aparte. Ahora bien, si había que cantar “Aquí no hay playa”, el público no lo dudó. La dirección la hizo Simarro quien disfrutó como uno más. Bernardo apuntó que este tema cumple treinta y cinco años. Hay que reconocer que hubo algún suspiro, pero para eso estaba Fernando para recordarnos que los aniversarios son “Cosas de la Edad”. Otro clásico de nuestro pop que se escuchó y se cantó en el Auditorio.

La magia estaba en el ambiente y llegó a su apogeo cuando Kilema y Estíbaliz Martyn interpretaron “El sueño de Nirina”, un tema con mucha historia. Y también son historia de la música los Beatles y no faltaron para poner el broche final al concierto. La soprano, Estíbaliz Martyn, acompañada por Litus interpretaron  esta composición de Simarro con una maestría inigualable. Es cierto que todo concierto se merece unos bises y llegaron en forma de villancico con “Esta noche es Navidad” de Simarro. El público en pie, aplaudiendo con una sonrisa en la cara y feliz porque durante dos horas esa magia hizo olvidar la rutina del día a día. 

La vida son momentos y la vida es lo que nos queda por vivir, seguro que nos brinda más recuerdos como el concierto del pasado jueves. Dijo Nietzsche que “sin la música la vida sería un error” y no seré yo quien le lleve la contraria. 

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2024/12/09/musica-solidaria-por-navidad/

ALEGRÍAS COLCHONERAS

Si el Atleti ha metido once goles en dos partidos en la misma semana, se dice y se disfruta. Dos encuentros sin sufrir es la mejor terapia para dar un respiro a los corazones colchoneros. No sé si hay que acostumbrarse a ello o no, lo que tengo claro es que nunca hay que dejar de creer y parece que Simeone ha dado con la tecla exacta, para que el Atlético de Madrid vuelva a ser el que su afición quiere. 

Una afición que siempre estará del lado de los suyos, pero también espera de estos su mejor versión.  Por eso, gritar “gol” siendo visitante es mucho decir. No me gusta mirar al pasado pero la realidad demuestra el infierno que ha sido para el Atleti salir de su fortín. Menos mal que las cosas se han enderezado y hay que seguir así porque el jueves hay partido de Copa. Será ante el Cacereño, pero no hay que relajarse. Además los rojiblancos tienen ganas de más. Los triunfos siempre alegran a la afición y si son como los últimos, bienvenidos sean. La Navidad está cerca y los puntos sumados son regalos adelantados, quizás los de Simeone y él mismo se hayan dado cuenta de que era muy posible que los Reyes Magos les trajeran carbón. Siempre hay tiempo para enmendar los errores. Ahora toca continuar así. 

¿Se puede seguir soñando? Se puede. ¿Se puede seguir ilusionado? Se puede. Ahora bien, no debe faltar el coraje y corazón que siempre nos acompaña. Seguramente, en las cartas a Papa Noel o a los Reyes Magos habrá más de un pedido colchonero. En cada paquete hay sonrisas, hay emociones y hay imaginación, pensando en donde se van a lucir esos regalos. Neptuno siempre será una opción más que anhelada pero los rojiblancos sabemos que en cualquier momento podemos presumir de nuestros colores, porque ser del Atleti es mucho más que unas rayas, es un sentimiento y una forma de vivir que quienes no la entienden, mejor que dejen de preguntar o de hablar de ella. 

Ahora nos toca a los colchoneros hablar de los nuestros, del cambio que ha habido en el equipo, del orgullo que sentimos cuando las cosas se hacen bien porque esta afición sabe estar en las buenas y en las malas, algo que ha demostrado en situaciones muy duras. Por eso, estos hinchas nos merecemos disfrutar de los goles y, por supuesto, nos merecemos ese respiro al corazón del que he hablado al principio. No hay ninguna necesidad de infartar todas las semanas, de estar sufriendo lo indecible porque como dijo Simeone: “Si se cree y se trabaja, se puede” y a los hechos me remito.

Remitiré mi carta estas fiestas a quien corresponde. En ella no faltarán muchos deseos y muchos sueños. Eso sí, bienvenidas serán todas las alegrías que el Atleti nos brinde porque desde niña supe que el Atleti le da alegrías a mi corazón. 

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2024/12/02/alegrias-colchoneras/

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