LIBROS 

Siempre hay un buen motivo para acercarse al parque de El Retiro de Madrid, pero si eres un amante de la lectura, está claro que la visita en estos días es más que obligatoria. La Feria del Libro está a punto de llegar a su ecuador y llena el Paseo de Coches no sólo de libros, sino de las muchas historias que en estos hay. Sin duda, son los mejores aliados para evadirnos de la rutina del día a día. Pueden ser de intriga, de fantasía, de amor, de aventuras, de historia… Por eso, no hay excusas que valgan para no leer. La variedad es muy amplia y un libro nunca te deja indiferente tanto para bien como para mal. No es fácil aconsejar a otra persona sobre uno en concreto porque los gustos son muy personales aunque en mi caso, un libro siempre es bienvenido. No tengo preferencias sobre los temas ni sobre los autores. Obviamente, tengo a mis favoritos, pero siempre me gusta descubrir a nuevos escritores que me brinden la oportunidad de disfrutar de sus letras. 

Dijo, nuestro célebre escritor, Miguel de Cervantes que “el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”. Razón no le falta porque la lectura te lleva a embarcarte en muchas aventuras. Siempre se aprende algo de ellas y éstas nos enriquecen intelectualmente y humanamente. Con el paso de los años nos vamos forjando nuestra forma de ser y la manera en la que afrontamos nuestro presente. Un libro siempre es un buen aliado y lo mejor de todo es que la variedad es tal que siempre encontraremos el idóneo para nuestra propia circunstancia. 

La Feria del Libro te permite encontrar esa obra que tienes pendiente de leer, ver a tu escritor favorito o dejarte aconsejar por un librero. Estos son motivos más que suficientes para afrontar el calor que el mes de junio nos brinda y dejarse llevar por un vicio muy saludable: la lectura. En la vida lo que de verdad importa son los pequeños momentos. Comprendí que la felicidad está ahí. De hecho, aprendes a valorarlos en las situaciones más complicadas. Hay que tener claro que en un segundo todo puede cambiar. Cuando pasas la página de una novela puede suceder lo mismo. En el fondo nuestra vida es nuestra propia novela. A veces, es una comedia, otras, un poco de drama; seguro que no le falta la intriga porque el futuro siempre es incierto, pero a pesar de todo, nuestra historia es excepcional porque es única. Es, sin duda, nuestro bestseller, pero un bestseller muy particular porque solamente nuestros verdaderos amigos y seres queridos conocerán la verdadera historia. Muchos se quedarán solo en la portada y la contraportada. Algunos, con el breve resumen, pero acceder a la esencia es un privilegio que hay que ganarse mientras la historia se va fraguando. 

Obviamente, a nadie se le puede obligar a practicar la lectura, pero sí aconsejar y, creo que es un buen consejo, porque “el verbo leer, como el verbo amar y el verbo soñar, no soporta ‘el modo imperativo’” como decía Borges. La Feria del Libro es una cita ineludible en cualquier ciudad del país. Los libros, en primavera, llenan las calles. Son la antesala del verano, una época vacacional en la que siempre viene bien echar en la maleta una obra que nos acompañe en la desconexión de la rutina. La estación estival está llamando a la puerta. La cuenta atrás ya ha comenzado y aunque el calor tenga muchos enemigos, hay a quienes nos encanta. Por eso, en una terraza, en la playa, en la montaña… en cualquier sitio es bueno aliarse con la literatura. Hay quien se centra demasiado en la “operación bikini” y nunca está demás recordar las palabras del escritor irlandés, Richard Steele: “La lectura es a la inteligencia lo que el ejercicio es al cuerpo”. No diré más…

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/06/02/libros/

Un día del libro pero 365 días de lectura

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No es la primera vez y esperemos que no sea la última en la que los escritores mexicanos reciben el máximo galardón de la letras españolas. El Premio Cervantes ya tiene dueña: Elena Poniatowska.

Como cada año, el veintitrés de abril es un día señalado. Para unos, la noticia está en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá, otros celebran el día de San Jordi con rosas y libros, y para los castellanos, es el día de Comuneros. Celebraciones hay muchas, que cada quien decida lo que quiere celebrar. Desde tierras mexicanas, doy mis felicitaciones a la merecedora de tan ilustre premio.

Es cierto que no es el primer Cervantes que tiene acento mexicano, pero sí es la primera escritora que lo recibe. Antes de Poniatowska fueron Octavio Paz, Carlos Fuentes, Sergio Pitol y José Emilio Pacheco quienes lo recogieron. Recibir premios siempre es un honor, un reconocimiento…pero viene bien recordar las palabras de Octavio Paz cuando se enteró de que le habían concedido el Nobel de Literatura: “El Nobel no es un pasaporte a la inmortalidad. La relativa inmortalidad de las obras literarias y artísticas las da la calidad”. Lo bueno no sólo deja huella en la historia, también deja su pequeña marca en el lector…¿Cuántas veces hemos pensado en releer un libro? Eso será por algo… El escritor francés François Mauriac lo tenía claro: “Dime lo que lees y te diré quién eres. Es cierto, pero te conoceré mejor si me dices lo que relees”…

Aunque para muchos la distancia es el olvido…para mí no lo es. Vivo entre México y España. Me preocupa lo que pasa en sendos países, pero el día del Libro es Internacional. Es verdad que no he recibido ninguna rosa, ni me he comprado ningún libro con motivo de su festividad pero todos los días me dejo atrapar por las páginas de la obra que está en mis manos. “La lectura es a la mente lo que el ejercicio es al cuerpo” decía Addison…así que si al gimnasio hay que ir por salud…¿Por qué, a veces, cuesta tanto abrir un libro? No es mi caso, pero conozco muchos…

Como muchos son los temas que nos ofrecen: Intriga, amor, fantasía, historia, aventuras… Variedad hay donde elegir. Así que lo mejor es no poner excusas. Ya sea de papel o digital hay que adentrarse en las historias que nos ofrecen y evadirse, por un momento, de la dura realidad. Una realidad que condiciona nuestro día a día pero que no podrá determinar la aventura literaria que decidamos correr… Sólo, por eso, merece la pena intentarlo.

Sé, como bien dijo Borges, que “el verbo leer, como el verbo amar y el verbo soñar , no soporta ‘el modo imperativo’” pero siempre es agradable dar buenos consejos. Leer puede ser un hábito en tu vida solo hace falta dar, a los libros, esa oportunidad.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

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Un vicio: Leer

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En su día dijo Vargas Llosa: “Aprender a leer es lo más importante que me ha pasado en la vida”.  Y tiene razón. Más de un libro ha marcado la mía. Tener entre manos una novela es poder adentrarte en una historia que quizás ni imaginabas, es decir, un placer. Y si encima, encuentras ese personaje con el que compartes, al menos, parte de tu forma de ser; leer será una evasión de la cruda realidad. Es mejor desconectar de los problemas gracias a la imaginación que estar rumiándolos durante todo el día. Con un libro en la mano nunca te sentirás solo; él siempre tiene algo que contarte.

De niña aprendí a leer y disfrutar de la literatura. Al igual que pasan los años y vas creciendo, tus gustos literarios van cambiando. No suelo centrarme en un tipo de novelas, me gusta cambiar y que los escritores me sorprendan; a veces, para bien y otras para mal. Las opiniones son siempre muy personales pero en el caso de los libros y las películas lo son aún más. Recomendar un libro es arriesgado si no se conoce bien a la otra persona, aunque a veces hay que correr ese riesgo.

Hace una semana llegó a mis manos, una novela con tintes de invitación; de invitación a una boda: La boda de Kate. No conocía a la novia y tampoco al novio, pero sí a quien les ha dado vida. Me ilusioné y me prepararé para adentrarme en una historia que está cuidada al máximo detalle. Preparar una boda conlleva muchos preparativos y muchas reacciones. Pero además en ésta hay algo más: resolver un misterio. Todo esto está en la última novela de Marta Rivera de la Cruz: Desde lo más material como es el traje de la novia o la tarta, hasta los sentimientos más codiciosos del ser humano. ¡Así somos! Que cada cual piense lo que quiera… Decía Oscar Wilde que “no existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo”, y si encima, se hace con la brillantez de esta gallega, las palabras te irán atrapando una a una. En el fondo, el arte de escribir es un privilegio que tienen algunos, aunque hasta el mismo Jorge Luis Borges aseguró: “Uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído”.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

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