12 DE OCTUBRE

Aunque no será hasta el jueves cuando se celebre oficialmente el día de la Hispanidad, los actos festivos ya han comenzado en Madrid. La unión entre culturas estrecha, más que nunca, sus lazos estos días. No es tan complicado ver los vínculos que nos unen aunque el Atlántico nos separe. La Hispanidad ofrece muchas culturas de las que todos nos podemos enriquecer. Es importante valorar las tradiciones, la gastronomía, la música, los bailes… y todo lo que envuelve la Hispanidad.  

Aprender nunca está demás y abrir los horizontes personales enriquece mucho. Nunca podré olvidar  todo lo que México me enseñó. Allí, a nueve mil kilómetros de mi hogar, encontré otro. Los cambios siempre nos enseñan y hay que valorar con la mente muy abierta lo que otras culturas nos pueden ofrecer. Llegué al país azteca conociendo perfectamente los tópicos que todos conocemos de él, pero con el paso de los días y los meses fui convirtiéndome en una mexicana más. Aquella experiencia fue inolvidable y aunque hace muchos años de aquello y no he regresado por allí, los recuerdos siguen perennes en mi mente. Hay tradiciones que sigo cumpliendo y, por ejemplo ya espero con ganas poder disfrutar de un pan de muerto como manda la tradición. México es mucho más que el picante aunque éste sea lo que lo abandera. México tiene una riqueza ambiental, gastronómica, cultural y, por supuesto, lingüística que no te dejan indiferente. 

Es cierto que estoy hablando de México porque me robó el corazón, pero en unos días será el colombiano, Carlos Vives, el que protagonice el concierto más esperado de esta Hispanidad. Confieso que me gusta su música y que he tenido la ocasión de verle de gira por España más de una vez. Aquí también tiene su público. Un público que espera con ganas moverse al ritmo de sus vallenatos. El entorno no puede ser mejor. La Puerta de Alcalá y sus aledaños acogerán al colombiano y a todos los que se acerquen hasta allí sin importar el acento que tengan. 

Si de acentos hablamos todos son bienvenidos. Es cierto que esta semana cobran más protagonismo, pero lo justo es que el resto del año todos convivan sin importar la entonación al hablar o las expresiones regionales. La integración tiene que ser la bandera que rija la sociedad porque sin ella la Hispanidad será solo una festividad en el calendario. 

Un calendario que nos muestra lo que vamos viviendo y que nos dice lo que está por venir, pero en ningún momento nos indica cómo tenemos que disfrutar los días venideros. Por eso, sigamos festejando los días porque ahí radica la vida. No podemos pedir más, la vida no entiende de acentos.

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://www.elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/50287/12-de-octubre

Mítica noche de Carlos Vives y su fiesta para todos

Llevaba meses esperando ese día, por no decir años. Fue en el 2013, la última vez que bailé y canté al ritmo que me marcaba “el rey del vallenato”. Carlos Vives tenía preparada la mejor fiesta para todos en el Wizink Centre de Madrid. Ya se sabe que cuando Vives sale al escenario, la música se convierte en la mejor inyección de adrenalina llevando a la alegría a niveles más que elevados.

Eran la siete y media de la tarde cuando el antiguo Palacio de Deportes abrió sus puertas para acoger a las miles de personas que estaban dispuestas a darlo todo a ritmo de cumbias y vallenatos. Tras una larga espera, amenizada gracias a la charla con Nathalie, Andrés y su gente, llegó el momento más deseado. Se encendieron las luces rojas del escenario y solo faltaba el director Carlos Vives para que comenzara la acción. Hubo un pequeño retraso que, sin duda, le fue perdonado cuando sonaron los acordes de La Bicicleta. Fue la primera canción aunque en esta ocasión la bici no apareció. Con la gracia que caracteriza a este colombiano, aclaró que se le había salido la cadena. Aún así, bromas aparte se iniciaron dos horas de baile intenso, de canciones más que conocidas, en definitiva, un concierto digno para el recuerdo.

Carlos Vives brilla en Madrid

Precisamente, es en el recuerdo donde se guardan las buenas experiencias de la vida. Particularmente, Carlos Vives siempre trae a mi cabeza grandes momentos. Es verdad que también me trae nostalgia. Me acuerdo de buenos amigos que tengo al otro lado del charco, como Gustavo, un colombiano orgulloso de su tierra y que anteayer disfrutó viendo los videos de este concierto. Pero esa añoranza no puede superar a la perenne sonrisa con lo que Vives cautiva a sus seguidores. Dicen que «la sonrisa significa mucho. Enriquece a quien la recibe, sin empobrecer a quien la ofrece. Dura un segundo pero su recuerdo, a veces, nunca se borra.» Algo así me pasa a mi con “el rey del vallenato”. Carlos Vives me llena de positividad hasta en los malos momentos.

Sonó la mítica Gota Fría, la popular Fruta Fresca, El rock de mi pueblo con Morat y ya rondando el final Carito dio paso a La Bicicleta está vez sí con Carlos subido en ella. El público seguía cantando con la misma intensidad que al principio. Algunos ya con la voz muy perjudicada querían más. Porque cuando estás disfrutando el presente, el tiempo pasa más deprisa. Ahora no sabemos cuando te volveremos a ver por Madrid. Así que, Carlos, date prisa, porque las esperas son largas y ya te echamos de menos.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

 

 

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