ALEJANDRO FERNÁNDEZ, EL ALMA DE MÉXICO EN MADRID

A las puertas del verano y con un calor propio de la época, Madrid esperaba con ansias al artista mexicano que llevaba cinco años sin venir por España. Él dijo que nos han pasado muchas cosas en este tiempo. Ha sido una pesadilla lo que hemos vivido, pero sus fans estaban esperando la cita  para reencontrarse con el artista. Bajo la atenta mirada de su madre y con un WiZink Center lleno hasta la bandera, Alejandro Fernández no defraudó.

El reloj marcaba las nueve y media de la noche y como buen mexicano se hizo de rogar. “Ahorita empieza” se escuchaba entre el público y los que sabemos el verdadero significado del “ahorita” mexicano sabíamos que la hora tenía ese matiz de esperada. Eso, en definitiva, fue lo de menos porque por delante teníamos dos horas y media de concierto para disfrutar del talento de este gran artista. Arrancó su gira “Amor y Patria” con la canción “Tantita Pena” que puso al público en pie recibiéndole entre aplausos. La espera ya era lo de menos, porque desde el momento en el que sonaron los primeros acordes, lo que importaba era disfrutar de lo que “El Potrillo” y su equipo nos tenían preparado. 

El cóctel de canciones entre el pop y mariachi fueron embriagándonos a todos de una emoción que se iba notando a medida que pasaba la noche. Las banderas mexicanas no faltaron porque, sin duda, Alejandro Fernández es el alma de este país. Es más, toda Hispanoamérica estaba representada en los asientos y en la pista del Palacio de Deportes de la capital. Eso sí, el mexicano no dudó en abrazar la bandera de España sobre el escenario porque sabe que aquí es tan querido como al otro lado del charco.

Sus canciones fueron emocionándonos a todos. Recorrió las de su último disco pero no faltaron los clásicos que rindieron al público a sus pies. “Canta Corazón», “Me dediqué a perderte”, “Se me va la voz”, “Se que te duele”, “Hoy tengo ganas de ti”, “Abrázame”, “Mátalas”… y así una lista de canciones que culminaron con un gran homenaje a su padre, Vicente Fernández. Por supuesto, con el corazón en un puño “El  Rey” sigue siendo el rey haya donde esté. 

“Quiero que vuelvas” es algo más que un tema. Es una petición propia de que ya estoy restando días para el próximo concierto en Madrid. México significa mucho para mí. En tierras aztecas viví una temporada que me marcó y me enseñó grandes lecciones vida. Allá dejé a grandes amigos y el paso del tiempo y la distancia no ha conseguido romper esos lazos. Más pronto que tarde estoy segura de que nos volveremos a encontrar. De momento, el culpable de emocionar y remover todos esos grandes recuerdos tiene nombre y apellido: Alejandro Fernández. No es un reproche, es mi gratitud por conseguir que me olvidara del presente, y despertar esa parte de mi corazoncito mexicano que tanta vida me da. 

En definitiva, querido Alejandro, la espera ha merecido la pena, pero que no pasen otros cinco años. Este “ahorita” sí que se nos ha ido de madre en el tiempo como dirían allá. Por eso, espero que quieras pronto “volver, volver” tal y como cantaste el pasado sábado en Madrid. Gracias por acercarme a mi gente mexicana a través de la música. Un gran hilo conector que, sin duda, cruzó el charco desde que sonaron los primeros acordes. Ahora, con la resaca del concierto, y ya que no la cantó Alejandro Fernández, lo hago yo aunque no estoy a la altura, pero sí me llena de sentimientos cuando hablo o canto a mi México, lindo y querido…

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle de México: https://elvalle.com.mx/columnas-y-opinion/story/46254/alejandro-fernandez-el-alma-de-mexico-en-madrid

Alejandro Fernández, el alma de México en Madrid

El reloj marcaba las nueve y media de la noche y tras escuchar a una persona de la organización decir: “ahorita empieza” supe que Alejandro Fernández se iba a hacer de rogar, porque cuando juntas a un mexicano con este adverbio el reloj no entiende de minutos… ¡Ay cuántos recuerdos en una sola palabra!

A la mañana siguiente, yo misma dije: “ahorita me pongo a escribir”… y hasta hoy. Así que no seré yo quien critique al mexicano por su retraso y más cuando arrancó el concierto con En lo correcto, un tema que me encanta. Llevaba meses esperando esta cita y ahora solo me tocaba disfrutarla y ver el torrente de voz del que Alejandro Fernández puede presumir.

Alejandro Fernández en el WiZink Center de Madrid

Rompiendo Fronteras es el nombre de esta gira y Alejandro Fernández sabe lo que es que te quieran lejos de tu tierra natal. El público llenó el WiZink Center de Madrid y aunque estuvo casi dos horas rendido a las canciones del mexicano le costaba despedirse de él. En la primera parte del espectáculo entonó grandes temas como Quiero que vuelvas, Pude, Inocente, Tienes que entender, Me dediqué a perderte, Canta Corazón, Qué voy a hacer con mi amor… y puso el broche final con Sé que te duele. La euforia ya se había apoderado de todos los asistentes pero ahí no quedó la cosa. Tras unos minutos de incertidumbre y sabiendo que el concierto no había terminado, este compadre nos hizo el mejor regalo. Salió el mariachi, él vestido para la ocasión y luciendo el sombrero charro… Todo esto supuso que la alegría brotara por todos los rincones del antiguo Palacio de Deportes. A mí, particularmente, me tocó el corazón y me puso la carne de gallina. Los recuerdos de México, entre ellos, la gente a la que extraño a diario, estuvieron, por un momento, más cerca que de costumbre. Guadalajara, ¡Ay! Jalisco no te rajes, Mátalas (con un  homenaje a la mujer) o Loco fueron algunas de las rancheras que marcaron el compás hasta que “el rey” quiso poner punto final a la noche.

Pero no hay concierto que se precie sin que el público reclame los bises y vitoree el nombre del artista. Nadie se movió de su sitio porque Alejandro Fernández tenía que volver a salir. Y lo hizo para dejarnos a todos con la boca abierta rindiendo un homenaje a Juan Gabriel. La gente que no está nos ha enseñado muchas cosas y nos ha dejado su legado algo que puso en valor Alejandro Fernández antes de interpretar Que seas muy feliz.

Y con la sonrisa en la cara, la felicidad por bandera y al ritmo de mariachi, el público abandonó el recinto no sin antes gritar en varias ocasiones Viva México y Viva España. Esperemos que no tarde en regresar nuestro compadre Fernández porque en aunque ya lo estamos extrañando, se despidió sin decir… “ahorita vuelvo”.

Jimena Bañuelos (@14ximenabs)

 

Archivos