FALLAS, FUEGO Y EL ORGULLO DE LLAMARTE “PAPÁ”

“Valencia es la tierra de las flores, de la luz y del amor” como todos muy bien sabemos, pero también es la tierra de la pólvora. La capital del Turia está disfrutando estos días de momentos con los que se lleva soñando durante un año.Tras la Plantà, los monumentos falleros llenan cada rincón de la ciudad y las calles se convierten en un hervidero de gente. Valencianos y turistas se mezclan entre el estruendo de los petardos, el olor a churros recién hechos y el ritmo de las charangas que acompañan cada paso. Las Fallas no son sólo una fiesta. Son, sin duda, una forma de sentir y de vivir. 

Más allá del ruido y del espectáculo, hay que detenerse a mirar lo que hay detrás de cada falla. Éstas son el resultado de meses de trabajo, de creatividad y, por supuesto, de sátira. En sus figuras se refleja la actualidad y el humor con el que los maestros falleros y los valencianos saben mirar la vida. Por eso, durante estos días, Valencia, además de ser una fiesta constante, también es una fuente de cultura, tradición y una identidad que se transmite de generación en generación.

Quizás, por todo lo que he mencionado, la noche de la Cremà tiene ese algo tan especial. El fuego consume los monumentos en cuestión de minutos, pero no destruye lo que representan. Al contrario, simboliza el final de un ciclo y el comienzo de otro. Es hacer borrón y cuenta nueva. Todos sabemos que ese fuego es purificador y con él debería desaparecer todo lo malo. Es una despedida cargada de emoción. Habrá lágrimas, por supuesto, pero también nacerá la ilusión, porque la ciudad, sin darse cuenta, comenzará a pensar en las próximas Fallas.

Eso sí, el 19 de marzo, además de ser el día grande de las Fallas, también es el Día del Padre. Este año, el destino ha querido que lo pueda celebrar con el mío y compartir ese momento con él. Mi padre fue mi fiel compañero de batallas en la etapa más dura de mi vida y juntos logramos salir adelante. Desde entonces sigue a mi lado, recordándome que, pase lo que pase, siempre hay que seguir caminando. Decía Rousseau que “un buen padre vale por cien maestros”, y así es, las mejores lecciones siempre se aprenden con un gran ejemplo, sin duda, el mío es de matrícula de honor. Me acusan de ser la niña de tus ojos, y si ese es mi mayor delito, acepto la condena. Y puestos a elegir prefiero una cadena perpetua. Tengo que reconocer que no es el responsable de que sea del Atleti pero sí de que sea como soy. Me ha dado mucho y sólo me pide que sonría. 

Es cierto que el próximo jueves festejaremos que es tu día, pero él ya sabe que todos los días tenemos algo que celebrar. Cualquier excusa es buena para ver la felicidad reflejada en su rostro. Madre no hay más que una y su valor es incalculable pero un padre, si es como el mío, no tiene precio. No le cambiaría por nada. Así que entre pólvora, fuego y tradición, también habrá tiempo para lo más importante: agradecerle todo lo que me ha dado y disfrutar, simplemente, de estar juntos. 

Va por ti, papá.

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2026/03/16/fallas-fuego-y-el-orgullo-de-llamarte-papa/

LAS FALLAS Y EL DÍA DEL PADRE

Todos sabemos que “Valencia es la tierra de las flores, de la luz y del amor” y, por supuesto, de la pólvora. De hecho, el pasado sábado la tradicional mascletá llegó a los límites permitidos. La capital del Turia está viviendo los días grandes de las Fallas y con ellos, además de la fiesta, hay que contemplar la riqueza y la cultura que en ellas hay. Desde que las Fallas inundan las calles tras la Plantá, los valencianos y los turistas arrebatan las calles en las que no falta el sonido de los petardos, el olor a churros y la charanga de fondo. 

Valencia se merece vivir sus fiestas a pesar de todo el sufrimiento que ha marcado los últimos meses. Habrá quien no lo comprenda, pero hay ver los dos caras de la moneda ya que hay mucha gente que vive de las Fallas. Lógicamente, los valencianos no dejan caer en el olvido a los suyos y han agradecido en un ninot la labor tan importante que hicieron los voluntarios durante la Dana. A nadie se le puede olvidar que todavía hay muchas personas que necesitan ayuda. Quizás, el paréntesis de las Fallas sirva para tener en cuenta que la vida continua, porque ésta no se detiene en el sufrimiento sino que nos enseña a reconducir el día a día a pesar de las adversidades. 

Quizás, sea bueno aprovechar la Cremá para hacer borrón y cuenta nueva. Todos sabemos que ese fuego es purificador y con él debería desaparecer todo lo malo. No es fácil olvidar lo sucedido, pero está claro que mañana, 19 de marzo, las llamas prenderán la sátira de los monumentos falleros y con ellos se llevará a más de un político por delante. La esencia de todo está ahí. Será una noche de sentimientos encontrados. Habrá lágrimas pero también nacerá la ilusión, ya que la cuenta atrás para las próximas Fallas habrá comenzado. 

No me puedo olvidar que mañana es el Día del Padre y lo celebraré a pesar la distancia. Él fue mi fiel compañero de batallas en la etapa más dura de mi vida y juntos ganamos esa “guerra”. Ahora sigue a mi lado para lidiar con todo lo que surja porque el destino es caprichoso y nunca sabes lo que te va a poner por delante. Decía Rousseau que “un buen padre vale por cien maestros”, y así es, las mejores lecciones siempre se aprenden con un gran ejemplo, sin duda, el mío es de matrícula de honor. Me acusan de ser la niña de tus ojos, y si ese es mi mayor delito, acepto la condena. Y puestos a elegir prefiero una cadena perpetua. Tengo que reconocer que no eres el responsable de que sea del Atleti pero sí de que sea como soy. Me has dado mucho y sólo me pides que sonría. Es cierto que mañana festejaremos que es tu día por ser 19 de marzo, pero ya sabes que todos los días tenemos algo que celebrar. Cualquier excusa es buena para ver la felicidad reflejada en tu rostro. Es cierto que madre no hay más que una y su valor es incalculable pero un padre, si es como tú, no tiene precio. No te cambiaría por nada. Por eso, me quedo con que ya falta poco para que nos veamos. Eso sí, no olvides que la distancia aunque puede impedir un abrazo, jamás impedirá un sentimiento. Va por ti, papá.

Jimena Bañuelos

Enlace en El Valle (México): https://elvalle.com.mx/2025/03/17/las-fallas-y-el-dia-del-padre/

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